APE_CONFORT

Hace tiempo que quería hacer un ejercicio de catarsis público sobre coleópteros, conceptos exquisitos  y otras especies raras, que cobran realidad fáctica por su belleza conceptual y mágica en los últimos decenios, ‘abrasados’ por la tecnología digital. El repertorio es amplio y seductor, lleno de hermosos Constructos de nueva generación e impacto emocional y comercial… Hare abstracción de la teoría conocida como ‘la zona de confort’ de los humanos, entendida en ciertos entornos, como patrón de conducta anquilosada, indeseable y obstaculizaste, para el desarrollo y conocimiento creativo.

Se impone la necesidad de disolución de este concepto sin base, por arbitrario y especulativo. El concepto podemos sustituirlo por una representación o ‘constructo’ detallado de la especificidad de su campo de conocimiento. Entiendo que en su elasticidad caben tantos conceptos validos de ella, como disciplinas del conocimiento existan. Pero para cada caso deben tomarse las variables que la definen, y la distingan de otros usos fuera de su campo de interés.(Tanta arbitrariedad ya no es posible)

Para un antropólogo y etólogo, el concepto de “la zona de confort” no es otra que la ZOOna de confort d los homínidos superiores.  Es un valor que tiene sus raíces en lo suprabiológico; y se expresa en el campo de la fenomenología del comportamiento animal y humano. Es aquella ZOOna que posibilita un cierto ‘statu quo’ y estabilidad emocional entre fuerzas antagónicas. El desequilibrio resultante a favor de una de ellas, es un estadio positivo de adaptabilidad de la especie a las circunstancias del medio. La sensación de confort es adaptación al cambio. De ahí nuestra naturaleza animal y racional. La ZOOna de confort, no es renuncia, es conquista. Como animales racionales, no podemos estar las 24h del día en alerta, vigilia, en combate y zozobra.

Confort no es renuncia, tampoco desaliento, displicencia, y mucho menos refugio existencial. (Confort es vitalidad). La Zona de Confort, como concepto corre el riesgo de tomar tantas variables como discursos sean posibles. Pocas ataduras tiene la imaginación para discurrir y adaptar el discurso al concepto, o el concepto al discurso. Las ciencias trabajan con conceptos elevados al rango de categorías exhaustivas, acotadas por variables fijas. Un concepto elaborado dentro de una disciplina o campo de conocimiento, debe tener un valor holístico, integrado en el todo. (Cuerpo de una ciencia o disciplina)

Como metáfora de resignación es poética, también excesiva. Existe una zoona de confort inalienable representada por la sociedad; se llama tiempo histórico. Y otra zoona de confort alienable perteneciente a la personalidad; se llama psiquis humana. Ambas son conquistas culturales en constante evolución y aprendizaje. El confort no es, ni ha sido nunca estático e inmutable. Situarse fuera de la zoona de confort, no es una elección disponible racional, antes responde a un estado de shock y de anomia. Los valores están contenidos en la zoona de confort.

A LA BÚSQUEDA DE LA ZOONA DE CONFORT

Pareciera ser, en sus rasgos, el mensaje recurrente primario de la humanidad en su evolución. Y posiblemente su seña de principal identidad, más allá de su superioridad como animal racional. Para Sigmund Freud, “el estado natural del hombre es la neurosis”. No voy a profundizar sobre el enunciado en  sí, qué me parce fabuloso, además deja un rico margen para la especulación científica sobre el origen de tal “malestar en la cultura” Como dije antes: “Pocas ataduras tiene la imaginación para discurrir y adaptar el discurso al concepto, o el concepto al discurso”

Las obras del hombre son representaciones arquetípicas ideales de la búsqueda de LA ZOONA DE CONFORT. La neurosis, o parte de ella al menos, a mi entender como antropólogo y etólogo, es el conflicto del hombre en la búsqueda de la zoona de confort. La naturaleza se presenta como caos, como obstáculo para alcanzar dicha zoona. La naturaleza para el hombre, a diferencia de otras especies, no es armonía, de ahí su empeño evolutivo para salir de ella, y ordenarla como ¡Zoona de confort.

La neurosis antes es más una guía para alcanzar los fines que un problema. Si la neurosis constituyera un problema, u obstáculo para la evolución, este ya se hubiese resulto. Su persistencia como “malestar en la cultura” es un indicador de actividad universal en la búsqueda atávica de ‘la ZOOna de confort’. Para S. Freud, las normas y los valores culturales, frenan o reprimen el instinto de Eros. (La zoona originaria de confort)

¿Está la humanidad más cerca que nunca de alcanzar la zoona de confort ORIGINAL? ¿Está cambiando el concepto de identidad humana? La respuesta bien la podemos hallar en la sociedad hiperconectada. Abundante en ejemplos experimentales de zonas de confort.

Si pudiésemos salir de nuestra zona social y mental de confort, como hipótesis, sería un escenario gobernado por los instintos. Una especie de estado de neurosis demencial, anárquica. La zona de confort es una conquista de la cultura, especie de contrato social de Jean-Jacques Rousseau. Para la lógica dialéctica de Hegel, la síntesis vendría a ser la zona de confort. Para Hegel, A, que no es ni +A ni –A,  y por lo mismo es +A  y –A, ambas están contenidas, según la lógica de Hegel, en forma de síntesis en A; por lo tanto A, estaría fuera de la zona de antagonismo. Nueva realidad nueva síntesis, nueva zona de confort. (Pocas ataduras tiene la imaginación…)

La zoona de confort Selfie

Hasta aquí quería llegar, para poder espaciarme a mi gusto, pero desgraciadamente para disgusto de otros, y de muchos. Las Zonas de Confort, son como los caracoles para los cangrejos ermitaños (crustáceos decápodos). Ellos crecen pero la zona de confort no. Se ven abocados a buscar en su entorno otras conchas más grandes de confort, seguras y confortables. La relación interespecífica de lo real y lo virtual posibilita un nuevo antagonismo y una nueva síntesis específica, lo virtual como nueva realidad, y nueva zona de confort. Un ser humano habrá hallado en su ciclo de vida tantas zonas de confort como haya buscado y conquistado. ¡Lo llamamos, progreso humano!.  (Invención)

Ahí donde nosotros vemos un simple teléfono móvil inteligente, ‘el nativo Selfie’, ve una zona de confort, y una oportunidad de manejo o control de su entorno digital. También de su humanidad virtual en búsqueda de la zona de confort ideal. Las cualidad intrínseca al nativo digital, no siempre encuentran en lo virtual su zona ideal de confort. No por ser parte de una generación se heredan sus cualidades y apetencias. Todo cambio social configura una modalidad de mudanza, a una zona de confort mejorada. ¡El motor de la historia es la búsqueda de la zona de confort! (Pocas ataduras tiene la imaginación…)

La humanidad como avatar en transición,  ha encontrado en la sociedad hiperconectada su nueva personalidad, su nuevo constructo; la realidad virtual como nueva Zoona de confort. Nadie abandona su zona de confort, ni tan siquiera los enajenados, si no está disponible la siguiente zona de confort. (La siguiente concha de caracol del ermitaño…)

La social media y las redes sociales, así como los entornos digitales, configuran formas ideales inéditas de zonas de confort. Diluidas las fronteras y restricciones, el éxodo no ha hecho más que empezar. Más que un éxodo, es una estampida hacia la nueva zoona de confort. Las inhibiciones personales, entendidas como manifestaciones o eclosiones emocionales; son un reflejo de la nueva síntesis de la humanidad virtual. La resistencia al cambio es una expresión dinámica de la evolución. La selección natural obliga, si, o sí, a entrar en una nueva versión mejorada de la zoona de confort. (The confort ZOONE)

Ahí donde usted ve posiblemente un teléfono móvil, ‘el nativo Selfie’, ve una oportunidad y un control de su entorno digital y su humanidad virtual. Es una cualidad intrínseca al nativo digital. Un Smartphone posee todas y cada una de las cualidades inteligentes atribuidas a los espejos mágicos, deseados durante siglos por la humanidad. Ellos, ya están y conviven con nosotros. En palabras de La psicólogo y sociólogo del MIT, Sherry Turkle, diría: Ellos duermen con nosotros. Nos confesamos en FaceBook, Wasapp, en Snapchat, y pedimos que valoren nuestro mejor ‘Selfie’ de ello depende nuestra autoestima. Cada Selfie, que hacemos, necesita superar el anterior. Para la doctora Sherry Turkle sería un sin vivir.

El espejo mágico de hadas de Blancanieves está presente en los espejos de agua, y en todas las protoculturas conocida por la humanidad, en sus mitos y leyendas. Y ahora en los teléfonos inteligentes móviles.  Sus virtudes han evolucionado y se ha democratizado, como zoonas de confort. En realidad son parte manifiesta de una misma zoona de confort con sus manifestaciones singulares y aparentes. Por ahora la zoona de confort virtual muestra sus cualidades intrínsecas. Preparan y allanan el camino de éxodo.

Lo virtual potencia nuestra identidad; la esencia de lo que significa ser tú. Ante tal seducción no es extraño pensar en las promesas y beneficios que ofrece la nueva zoona de confort, y a un ritmo asombroso.

Sólo se sale de la zoona de confort, por la fuerza de una oferta de confort superior al status quo dominante. Nada ni nadie puede quedar fuera de la zoona, si no está disponible la próxima zoona de confort. Y se construye como proceso dialectico desde dentro, desde el espacio reconocible, como dimensión del ZOO del hombre. Del griego zωο (zoo: “animal”)

No se le puede aislar al hombre del ZOO animal, no importa la distancia que separe al hombre de la tierra, tampoco el tiempo. Sus lazos con la Zoona de confort (The confort ZOOne) seguirán siendo tan fuertes como la máquinas de supervivencia en su diseño hayan programado. La Zoona de confort es una extensión del ser humano, en lo físico y en lo virtual.  Abandonar La ZOOna de Confort, no está disponible! Puede ser una opción no viable.

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3 comentarios en “Nueva ZOOna de Confort

  1. Estimado amigo (a)… Gracias por comentar este post.
    Se lo debemos a un matemático Ruso, Vladímir Propp, quien fue el que analizó los cuentos populares hasta que encontró una serie de puntos recurrentes que creaban una estructura constante en todas estas narraciones. En todas las culturas humanas, sólo ha existido un número muy pequeño, y exacto de cuentos y leyendas e historias. Es la mezcla entre ellas las que en apariencia crean la falsa ilusión de infinita. Es lo que se conoce como “las funciones de Vladímir Propp” Lo protosocial tiene la misma función de reproducción de los estados primarios de la civilización. La antropología encuentra relaciones culturales de la misma forma.

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  2. Vaya que es interesante cómo desmenuzas la tan buscada zona de confort, su evolución y encuentro en un aparato como el smartphone, que muchas veces es efectivamente más inteligente que su portador. Así también, me atrajo mucho cómo se definen las líneas de la evolución y la aceptación-adaptación, sí o sí, a esta era virtual en la cual se desenvuelve el humano.

    Llama mi atención la analogía de los celulares con los espejos mágicos, ¡genial!

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