¿Qué es el efecto «agujero negro» en una red social?


¿Cómo afectaría al marketing?

Todo nuevo conocimiento comienza con la detección de la existencia de un problema. Es el caso de la eficacia marginal del marketing y la publicidad con las redes sociales como problema. He tratado de hacer un enunciado hipotético de este problema: «Si una red social crece en número de miembros hasta alcanzar un (punto crítico) de cuyo valor exacto desconocemos hasta ahora. La red se enfría en esa misma proporción, hasta engullir cualquier campaña de marketing y publicidad» En una red social como FACEBOOK estaríamos más cerca del punto crítico y del no retorno de la inversión. Cuanto más grande es la red social, tanto mayor es la pérdida de eficacia del marketing tal cual lo conocemos hasta ahora.

Consideremos los miembros de una red social como elementos positivos para el marketing horizontal, para la conversación. Pero qué pasa cuando la carga positiva pasa a negativa en nuestra ecuación estratégica de mercado. A pesar de que nuestro mercado no sea la totalidad de la red social, sino una fracción insignificante de la red. La red social comienza a contraerse y a lo largo de ese proceso la estructura conocida amigable y viral del interior se desintegra. La red social conocida se enfría.

El enfriamiento de una red social es una consecuencia de su edad adulta, no de su muerte, no es vejez bilógica. Más bien es un síntoma de salud de su humanidad virtual en términos de avatares evolucionando hacia otras formas de cyberorganización social. Los agujeros negros obligan a una nueva reconfiguración de las teorías del marketing basado en Shock advertising o en el número de impactos visuales por internauta. ¿Cuál es su eficiencia? ¡Ninguna! Cualquier respuesta a esta pregunta es capciosa, está basada en la permanencia de una mentira proveniente del mundo vertical y de las audiencias y los espectadores. (Mundo ideal, mundo fáctico no virtual)

Las grandes redes sociales en su mayoría, y en particular las site de internet no han encontrado hasta ahora nada más que migajas e ilusiones ninja; la piedra angular del marketing hace tiempo que la tenemos conviviendo entre nosotros, pero encriptada. La fórmula «Wizard» de la piedra filosofal se resiste a develarnos sus secretos. Las técnicas de mercado rentable basada exclusivamente en los modelos verticales publicitarios y social media de nueva generación empiezan a mostrar síntomas de fatiga. Las nuevas habilidades humanas virtuales representan un paradigma, y una brecha algo más que generacional, brecha del conocimiento, que se nos presenta exultante e insondable.

Un ejemplo de improvisación y torpeza la tenemos en el «Mobile Marketing» algo que no termina de consolidarse. El huésped indeseado es la publicidad, incapaz de comunicar y ser amigable dentro de un espacio personal e íntimo como la ropa interior. Una cosa son las app «application» para comprar una pizza. Y otra es la aventura equinoccial de un polizón tratando de convencer el por qué está entre tus objetos personales e inteligentes. La publicidad de la oportunidad, la promesa y el beneficio aburren a la arañas. Y como todo arácnido y artrópodo repulsivo.

Confundir el tocino con la velocidad, no es un refrán, es el eslogan de un creativo y un científico social. Aquel que ve relaciones y vínculos donde otros no logran ver nada. La clave del conocimiento no la tiene ninguna ciencia en particular, es cuestión de método. La sociología y la antropología te permiten conocer mil y una cosas, pero el conocimiento y los paradigmas están en esa «y una cosa» Las mil cosas las vemos todos, son parte de la observación formal del conocimiento. Observar las cosas de una caja trasparente y formularlas se nos da bien. Pero los paradigmas están en la otra caja, la caja negra. Así trabaja el racionalismo crítico se fija en el excedente del conocimiento, en la «y una cosa» en las hipótesis arriesgadas.

El caso del BETAMAX y el VHS, estará en los anales de la historia como representantes del mundo vertical y analógico de la competencia, de los mercados estandarizados, de la sociedad fragmentada en espectadores, en audiencias, y en consumidores pasivos. ¡Le suenan verdad! Sobre todo revela lo efímero que resulta ser la tecnología, o la historia de una promesa. El problema no está en qué hacer con la basura vintage acumulada. Sino en descubrir las leyes que nos gobiernan en este nuevo avatar de la humanidad.

La humanidad hiperconectada supera las viejas leyes del mercado. Lo digital y la realidad virtual encuentran paralelismo con las leyes de la física y las matemáticas. No hay nada novedoso en formular leyes matemáticas que regulan las obras de los hombres como la “Ley de Moore. Ley creada por el cofundador de Intel, Gordon Earl Moore, que previó en 1965 que el número total de transistores integrados en un circuito sería doblado cada dos años. Teoría que se ha mantenido por más de 40 años y el pronóstico ha demostrado ser exacto” Y así podríamos nombrar más de una decena de ellas.

La sociedad occidental permanece más tiempo hiperconectado a una realidad virtual que a su viejo avatar material. De ello podemos observar comportamientos más cercanos a las leyes de la física que de lo biológico y la herencia cultural, o el marketing. De ese mundo disruptivo se desprende una nueva fenomenología del espacio virtual como nueva realidad. Que afecta a los rasgados conocidos hasta ahora de la evolución. ¡Nos obliga a conjeturar!

¡A ver si aprendemos de esto!

El individuo no existe, ni como concepto en una red social, lo que dificulta a mí entender el no poder conocer la personalidad del “consumidor” Cabe preguntarse por cuál es el lugar del individuo dentro de un universo tan grande de supra entidades complejas e hiperconectada. No confundir entidad con individuo, existen los avatares no individuos. Un avatar no es un individuo es una entidad perteneciente a una superconciencia compleja y diádico, la sociedad de los (0_1) los «seres digitales» que diría Nicholas Negroponte, el fundador del Laboratorio de Medios «Media Lab» del Instituto Tecnológico de Massachusetts MIT.

Dentro de una red social dependiendo del tamaño, la personalidad del individuo se diluye en una entidad mayor, la conversación. Mientras duren los vínculos y enlaces con la realidad material, la personalidad del individuo mantendrá su equilibrio entre realidades. «Toda masa física y virtual permanece en equilibrio entre fuerzas diametralmente opuestas, unas tienden a la expansión y dispersión y otras a la concentración de sus elementos. Sabemos de la existencia de un punto crítico de ruptura de dicho equilibrio en ventaja de las fuerzas centrípetas (internas) que tiende a contraerla y estrujarla. Se conoce como energía negativa los agujeros negros» Es la descripción del paso del individuo a entidad compleja.

Hasta ahora el marketing y la publicidad están siendo orientados a individuos, como objetos de personalidad «Craso error» olvidando la transición o paso de individuo a entidad compleja y horizontal, seres digitales hiperconectados. Toda acción de marketing es engullida al no encontrar a los individuos receptores.

¿Quién movió mi target de lugar? -Fuente ovejuna señor.

Tendemos a mirar el porvenir de una tecnología condicionados por su actualidad o estado operativo trascendente, y a través de ella misma, ni un metro más adelante, ni más atrás, ella nos condiciona con su interdependencia objetiva y material sujeta a su vida útil. Siempre ha sido así desde la invención de la rueda al descubrimiento de la partícula de Dios «Bosón de Higgs» El marketing actual es dependiente de los avatares de la tecnología. El marketing y la publicidad como tal se enfrentan a su peor teorema, la comprensión de la sociedad del mercado virtual; a sus objetos conceptuales tradicionales de estudio. En la actualidad estos objetos se aceleran hasta perderse de vista en los entornos digitales. Nada ya es igual, ni está como antes, fijo e invariable, predecible. La soberbia era tal que llamábamos diana a nuestro público objetivo, al target.

«…Una concentración de masa así, provoca un efecto de agujero negro «Black hole» al configurarse los viejos elementos de estudio “Los individuos” en superconciencia en sí, en entidad y personalidad virtual compleja, que cualquier acción de marketing que se aproximara a él quedara atrapada y no podría volver a salir, el llamado retorno de la inversión».

Nueva ZOOna de Confort


APE_CONFORT

Hace tiempo que quería hacer un ejercicio de catarsis público sobre coleópteros, conceptos exquisitos  y otras especies raras, que cobran realidad fáctica por su belleza conceptual y mágica en los últimos decenios, ‘abrasados’ por la tecnología digital. El repertorio es amplio y seductor, lleno de hermosos Constructos de nueva generación e impacto emocional y comercial… Hare abstracción de la teoría conocida como ‘la zona de confort’ de los humanos, entendida en ciertos entornos, como patrón de conducta anquilosada, indeseable y obstaculizaste, para el desarrollo y conocimiento creativo.

Se impone la necesidad de disolución de este concepto sin base, por arbitrario y especulativo. El concepto podemos sustituirlo por una representación o ‘constructo’ detallado de la especificidad de su campo de conocimiento. Entiendo que en su elasticidad caben tantos conceptos validos de ella, como disciplinas del conocimiento existan. Pero para cada caso deben tomarse las variables que la definen, y la distingan de otros usos fuera de su campo de interés.(Tanta arbitrariedad ya no es posible)

Para un antropólogo y etólogo, el concepto de “la zona de confort” no es otra que la ZOOna de confort d los homínidos superiores.  Es un valor que tiene sus raíces en lo suprabiológico; y se expresa en el campo de la fenomenología del comportamiento animal y humano. Es aquella ZOOna que posibilita un cierto ‘statu quo’ y estabilidad emocional entre fuerzas antagónicas. El desequilibrio resultante a favor de una de ellas, es un estadio positivo de adaptabilidad de la especie a las circunstancias del medio. La sensación de confort es adaptación al cambio. De ahí nuestra naturaleza animal y racional. La ZOOna de confort, no es renuncia, es conquista. Como animales racionales, no podemos estar las 24h del día en alerta, vigilia, en combate y zozobra.

Confort no es renuncia, tampoco desaliento, displicencia, y mucho menos refugio existencial. (Confort es vitalidad). La Zona de Confort, como concepto corre el riesgo de tomar tantas variables como discursos sean posibles. Pocas ataduras tiene la imaginación para discurrir y adaptar el discurso al concepto, o el concepto al discurso. Las ciencias trabajan con conceptos elevados al rango de categorías exhaustivas, acotadas por variables fijas. Un concepto elaborado dentro de una disciplina o campo de conocimiento, debe tener un valor holístico, integrado en el todo. (Cuerpo de una ciencia o disciplina)

Como metáfora de resignación es poética, también excesiva. Existe una zoona de confort inalienable representada por la sociedad; se llama tiempo histórico. Y otra zoona de confort alienable perteneciente a la personalidad; se llama psiquis humana. Ambas son conquistas culturales en constante evolución y aprendizaje. El confort no es, ni ha sido nunca estático e inmutable. Situarse fuera de la zoona de confort, no es una elección disponible racional, antes responde a un estado de shock y de anomia. Los valores están contenidos en la zoona de confort.

A LA BÚSQUEDA DE LA ZOONA DE CONFORT

Pareciera ser, en sus rasgos, el mensaje recurrente primario de la humanidad en su evolución. Y posiblemente su seña de principal identidad, más allá de su superioridad como animal racional. Para Sigmund Freud, “el estado natural del hombre es la neurosis”. No voy a profundizar sobre el enunciado en  sí, qué me parce fabuloso, además deja un rico margen para la especulación científica sobre el origen de tal “malestar en la cultura” Como dije antes: “Pocas ataduras tiene la imaginación para discurrir y adaptar el discurso al concepto, o el concepto al discurso”

Las obras del hombre son representaciones arquetípicas ideales de la búsqueda de LA ZOONA DE CONFORT. La neurosis, o parte de ella al menos, a mi entender como antropólogo y etólogo, es el conflicto del hombre en la búsqueda de la zoona de confort. La naturaleza se presenta como caos, como obstáculo para alcanzar dicha zoona. La naturaleza para el hombre, a diferencia de otras especies, no es armonía, de ahí su empeño evolutivo para salir de ella, y ordenarla como ¡Zoona de confort.

La neurosis antes es más una guía para alcanzar los fines que un problema. Si la neurosis constituyera un problema, u obstáculo para la evolución, este ya se hubiese resulto. Su persistencia como “malestar en la cultura” es un indicador de actividad universal en la búsqueda atávica de ‘la ZOOna de confort’. Para S. Freud, las normas y los valores culturales, frenan o reprimen el instinto de Eros. (La zoona originaria de confort)

¿Está la humanidad más cerca que nunca de alcanzar la zoona de confort ORIGINAL? ¿Está cambiando el concepto de identidad humana? La respuesta bien la podemos hallar en la sociedad hiperconectada. Abundante en ejemplos experimentales de zonas de confort.

Si pudiésemos salir de nuestra zona social y mental de confort, como hipótesis, sería un escenario gobernado por los instintos. Una especie de estado de neurosis demencial, anárquica. La zona de confort es una conquista de la cultura, especie de contrato social de Jean-Jacques Rousseau. Para la lógica dialéctica de Hegel, la síntesis vendría a ser la zona de confort. Para Hegel, A, que no es ni +A ni –A,  y por lo mismo es +A  y –A, ambas están contenidas, según la lógica de Hegel, en forma de síntesis en A; por lo tanto A, estaría fuera de la zona de antagonismo. Nueva realidad nueva síntesis, nueva zona de confort. (Pocas ataduras tiene la imaginación…)

La zoona de confort Selfie

Hasta aquí quería llegar, para poder espaciarme a mi gusto, pero desgraciadamente para disgusto de otros, y de muchos. Las Zonas de Confort, son como los caracoles para los cangrejos ermitaños (crustáceos decápodos). Ellos crecen pero la zona de confort no. Se ven abocados a buscar en su entorno otras conchas más grandes de confort, seguras y confortables. La relación interespecífica de lo real y lo virtual posibilita un nuevo antagonismo y una nueva síntesis específica, lo virtual como nueva realidad, y nueva zona de confort. Un ser humano habrá hallado en su ciclo de vida tantas zonas de confort como haya buscado y conquistado. ¡Lo llamamos, progreso humano!.  (Invención)

Ahí donde nosotros vemos un simple teléfono móvil inteligente, ‘el nativo Selfie’, ve una zona de confort, y una oportunidad de manejo o control de su entorno digital. También de su humanidad virtual en búsqueda de la zona de confort ideal. Las cualidad intrínseca al nativo digital, no siempre encuentran en lo virtual su zona ideal de confort. No por ser parte de una generación se heredan sus cualidades y apetencias. Todo cambio social configura una modalidad de mudanza, a una zona de confort mejorada. ¡El motor de la historia es la búsqueda de la zona de confort! (Pocas ataduras tiene la imaginación…)

La humanidad como avatar en transición,  ha encontrado en la sociedad hiperconectada su nueva personalidad, su nuevo constructo; la realidad virtual como nueva Zoona de confort. Nadie abandona su zona de confort, ni tan siquiera los enajenados, si no está disponible la siguiente zona de confort. (La siguiente concha de caracol del ermitaño…)

La social media y las redes sociales, así como los entornos digitales, configuran formas ideales inéditas de zonas de confort. Diluidas las fronteras y restricciones, el éxodo no ha hecho más que empezar. Más que un éxodo, es una estampida hacia la nueva zoona de confort. Las inhibiciones personales, entendidas como manifestaciones o eclosiones emocionales; son un reflejo de la nueva síntesis de la humanidad virtual. La resistencia al cambio es una expresión dinámica de la evolución. La selección natural obliga, si, o sí, a entrar en una nueva versión mejorada de la zoona de confort. (The confort ZOONE)

Ahí donde usted ve posiblemente un teléfono móvil, ‘el nativo Selfie’, ve una oportunidad y un control de su entorno digital y su humanidad virtual. Es una cualidad intrínseca al nativo digital. Un Smartphone posee todas y cada una de las cualidades inteligentes atribuidas a los espejos mágicos, deseados durante siglos por la humanidad. Ellos, ya están y conviven con nosotros. En palabras de La psicólogo y sociólogo del MIT, Sherry Turkle, diría: Ellos duermen con nosotros. Nos confesamos en FaceBook, Wasapp, en Snapchat, y pedimos que valoren nuestro mejor ‘Selfie’ de ello depende nuestra autoestima. Cada Selfie, que hacemos, necesita superar el anterior. Para la doctora Sherry Turkle sería un sin vivir.

El espejo mágico de hadas de Blancanieves está presente en los espejos de agua, y en todas las protoculturas conocida por la humanidad, en sus mitos y leyendas. Y ahora en los teléfonos inteligentes móviles.  Sus virtudes han evolucionado y se ha democratizado, como zoonas de confort. En realidad son parte manifiesta de una misma zoona de confort con sus manifestaciones singulares y aparentes. Por ahora la zoona de confort virtual muestra sus cualidades intrínsecas. Preparan y allanan el camino de éxodo.

Lo virtual potencia nuestra identidad; la esencia de lo que significa ser tú. Ante tal seducción no es extraño pensar en las promesas y beneficios que ofrece la nueva zoona de confort, y a un ritmo asombroso.

Sólo se sale de la zoona de confort, por la fuerza de una oferta de confort superior al status quo dominante. Nada ni nadie puede quedar fuera de la zoona, si no está disponible la próxima zoona de confort. Y se construye como proceso dialectico desde dentro, desde el espacio reconocible, como dimensión del ZOO del hombre. Del griego zωο (zoo: “animal”)

No se le puede aislar al hombre del ZOO animal, no importa la distancia que separe al hombre de la tierra, tampoco el tiempo. Sus lazos con la Zoona de confort (The confort ZOOne) seguirán siendo tan fuertes como la máquinas de supervivencia en su diseño hayan programado. La Zoona de confort es una extensión del ser humano, en lo físico y en lo virtual.  Abandonar La ZOOna de Confort, no está disponible! Puede ser una opción no viable.

“El efecto INERCIA en la Social Media”


La fórmula de la discordia
La fórmula de la discordia

¿Qué sabemos hasta ahora del ‘efecto INERCIA’ en la industria social media y sus consecuencias? La Social media es un sistema virtual físico abierto, se expresa en un espacio-tiempo virtual evolutivo, y tiene energía y conciencia propia (superconciencia virtual). “La inercia es una medida de la resistencia de una masa al cambio en su velocidad en relación con un sistema de referencia inercial” Para el común de los mortales, diríamos que un cuerpo dentro o sobre un vehículo en movimiento, sufre o mantiene la misma aceleración direccional del vehículo. Pero si frenamos bruscamente el vehículo a cero movimientos, el cuerpo sobre el vehículo, seguirá mantendrá la misma dirección y velocidad anterior al frenado. Lo que impulsara el cuerpo o los cuerpos hacia adelante, posiblemente expulsándolos del vehículo.

Es un símil, pero no una metáfora. La social media es un ecosistema social en equilibrio, y esto tampoco es una metáfora. La INERCIA es la consecuencia despótica de arbitrar los medios y sus leyes en la sociedad hiperconectada, a espaldas de las tribus social media, y el desconocimiento de una sociedad digital empoderada. No entenderlo así, nos lleva indefectiblemente a actitudes endiosadas y cesaristas de, ‘aquí mando yo’ cometer errores ecológicos en el sistema social media de supervivencia es suicida. Estamos ante fenómenos inéditos, e inteligibles para los dueños del percal.

El despotismo-media se muestra ajeno a la reconfiguración de la realidad, y se retrata así,  en la incapacidad indolente de percibir al otro, por efecto del alejamiento de intereses inequívocamente contrapuestos. El poder a veces entorpece y niebla el horizonte de quien pretende avanzar, sin conocer las leyes, sin ver cuántos muertos deja tras de sí. El poder despótico-media se convierte en nuestro peor consejero. ¡No se escupe en el plato donde comemos!

Los seres conectados no son colesterol sobrante, cundo se tiene la falsa percepción de hartazgo. Medir el riesgo de perder masa social conectada, en una especie de suerte de cambalache, usuarios por dinero, es un mal negocio y un desconocimiento del paradigma de la sociedad conectada. No hay nada más viral que los malos tratos en la social media. La creencia equivocada y recurrente, de perder cantidad por calidad, es uno de los vicios y modelos heredados de los restos de la civilización analógica.

Los últimos cambios en los algoritmos de FaceBook y Google, buscando beneficios económicos lícitos, representan un frenazo brusco, inesperado en la social media. El efecto sobre los usuarios de estas plataformas gratuitas, es el efecto INERCIA, salir disparados, arrojados hacia fuera. Quizás estemos en presencia del mayor éxodo de la historia. Los algoritmos ‘killer’ son el ‘EdgeRank’ de FaceBook, y el Hummingbird de Google.

Los últimos cambios en éstas plataformas han sido de cirugía mayor, sin anestesia. La hábil y precisa mano del cirujano, ha sido sustituida por las patas de un elephante con escalpelo (bisturí) de platino. Quienes se han sentido lobotomizados por los cambios arbitrarios de, ‘lo tomas o lo dejas’. Han salido expulsados por la INERCIA de los cambios, motivados por la desesperación, de tener un monstruo en cautiverio sin rentabilizar. Devora recursos, crece y se expande.

Las estampidas causadas por el efecto INERCIA, encuentran acomodo en otras plataformas menos agresivas, más simples y menos intrusivas. En la sociedad conectada, no existen arcángeles alados, con espadas de fuego, expulsando a los pecadores originales. Los paraísos son espacios ideales, tantos como fractales infinitos. Donde perece o agoniza un paraíso, se forman muchos otros con posibilidades nuevas. La génesis virtual tiene sus leyes y su física.

“Dejar morir” a lo computador de escritorio y a los usuarios de la tercera edad digital, parce ser una consecuencia natural de la cyberorganización de la humanidad. La emigración hacia los teléfonos inteligentes (Micro Computadores personales inteligentes integrados en un teléfono) Son o representan la nueva reconfiguración de la sociedad hiperconectada. La nueva colonización y/o alfabetización de las personas y la social media, son los nuevos desafíos de la industria.  Aquí los márgenes de equivocación son o serán los mínimos posibles. Toda cambio estará dirigido a “competir” en una nueva cultura del teléfono móvil y las indefinidas tablet. Trasformar a FaceBook y a Google+ en otra cosa va a costar. Los grandes Saurios se quedaron sin oxígeno, y sin la posibilidad de evolucionar hacia otros avatares, hace millones de años.

Los tiempos de los señores feudales, sus fueros y sus cotos arbitrarios, son parte una enciclopedia descontinuada. El tablero donde pretenden jugar, y sus reglas ya no existen, por imperativo físico; tal espacio es poshistoria. En la sociedad hiperconectada los ciervos de gleba, son los amos del espacio y de los instrumentos de trabajo. Habrá que esforzarse en encontrar nuevas fórmulas de rentabilizar económicamente las plataformas. Su evolución estará marcada por la capacidad que tengamos de interpretar los cambios y los paradigmas. Sensibilidad vs. Intereses.

La granja de los Genes


La granja de los genes
Hagamos memoria, pensemos en los prolegómenos al hombre conectado y su desiderátum. A finales de los ’60, el ideal de la sociedad de consumo era el hombre impresionado. La Psicología conductista (behaviorista) y las ciencias sociales estuvieron al servicio del Marketing. El mercado era la sociedad opulenta, y su éxito como modelo dependía de la expansión del consumo. El modelo de vida opulenta americana generaba progreso industrial. Las técnicas de ingeniería del comportamiento progresaban paralelas a las necesidades del Marketing, y no al contrario.

El intento por “enchufar” a la sociedad a la máquina analógica unidireccional y unívoca, la tv, ha sido un ideal. Las Google Glass, son un paso más en la misma dirección del marketing definitivo. La diferencia está en la superación del hombre ‘Enchufado vs. Conectado’. Del hombre pasmado al servicio del consumo. Al hombre virtual empoderado al servicio de la social media, productor y consumidor en un mismo avatar.

Podemos en teoría remontarnos a los tiempos de los pueblos primitivos y ágrafos. Encontrar analogías caprichosas a los orígenes del hombre conectado. Y todas ellas validas, si las confrontamos con las teorías biológicas de la máquina de supervivencia, los genes, del evolucionista y etólogo, Richard Dawkins. Podemos entender la fenomenología de lo suprabiológico en la evolución humana, si aceptamos las arriesgadas hipótesis sobre nuestra conducta biológica.

Los intentos de la máquina de supervivencia, los genes, son “los responsables” del diseño evolutivo del hombre conectado. La tecnología y su entorno cultural han sido intentos fallidos y reiterados por conectar al hombre, en términos de superconciencia virtual programada. Su misión: encontrar un medio externo replicante parecido al lenguaje humano, pero con existencia fuera del cuerpo, útil a la granja de los genes, ‘El planeta tierra’. Tal prodigiosa hazaña, ha sido un hito para los anales de la actual evolución humana. Lo virtual es el salto cualitativo y cuantitativo del diseño de la máquina de supervivencia, ‘los genes’, por sobrevivir fuera del cuerpo humano en un medio virtual. ¡Sin la menor duda!

Quizás la social media y las redes sociales son una reiteración de una idea anidada en los orígenes biológicos de la sociedad conectada, o parte del diseño continuado de la evolución. De ahí su éxito y su expansión, como fue en su tiempo la evolución y desarrollo del lenguaje en los homínidos. Parafraseando al comunicólogo Marshall McLuhan. Podemos decir qué, las redes sociales, y la social media son extensiones racionales del ser humano. Hemos entrado en un proceso irreversible de reseteo de la humanidad. La alta conductividad que ofrecen las redes sociales y la social media, posibilitan una nueva dimensión del hombre inédita, para las ciencias, el marketing y el consumo.

La social media y las redes sociales resulta ser un trauma para Las personas alfabetizadas en el modelo analógico funcional del consumo, y la programación del ‘one way’ del marketing. La sociedad en modo pasmado, atónita a los mensajes unidireccionales de los rayos catódicos de la tv. Yo la llamaría “la infancia infeliz” de los medios de comunicación de masas del Siglo XX. Estuvimos atrapados pero no vencidos. No quiero convertir esto en una lucha retorica e ideológica sobre bien y el mal. Antes es una reflexión sobre la lo suprabiológico en ciernes, en este nuevo avatar de la humanidad.

“…Los replicantes ya no van salpicados libremente por el mar; están empaquetados en enormes colonias, los cuerpos individuales… (Richard Dawkins)” Resulta paradójico, pero no menos cierto, que el salto evolutivo de los genes del mar al individuo, no ha terminado. La máquina de supervivencia ‘los genes’ ha iniciado otro proceso de anidación o colonización, sin renunciar al individuo como trasporte. Lo virtual posibilita una nueva colonización global en persecución de sus fines, el diseño inteligible y hasta ahora imprevisible. El avatar individual de los seres virtuales, es una granja de genes, y una nueva colonización para el replicante inmortal.

Obligados a seguir el guion de los genes, pero esta vez, con el privilegio excepcional de ser testigos consientes, y relatores del nuevo paradigma de la evolución de la granja de los genes. “…Para el profesor de filosofía, Rodolfo Gaeta. Cualquier cambio que se quiera destacar, aunque se trate del formato de un asiento de bicicleta, se presenta como “un cambio de paradigma”. El tema merece algunas reflexiones…”

 

“La Sociedad Pasmada” (*)


social network

¡El porvenir está en los huevos!
Es el título de una obra teatro del absurdo del dramaturgo Eugène Ionesco. Pienso que no me vendría mal para describir algunos episodios surrealistas de esta vorágine de cambios extremos. Les quiero hablar de algo tan real como lo virtual lo es hoy sin lugar a dudas. Les hablo del “porvenir de las herramientas de análisis de las redes sociales” el nuevo ¡Boom! de la sociedad hiperconectada. El negocio del análisis y el diagnostico de las redes sociales crece, pero no evoluciona en el sentido esperado de las expectativas y exigencias creadas.

El mercado espera mucho más de las herramientas estadísticas, espera teoría de Diagnóstico vs. Análisis de datos. Está bien la minería de datos, pero siguen siendo datos, que pueden decir muchas cosas, y cruzarse con muchas otras. Pero sin la herramienta adecúala, la información es hipervitaminosis.  La herramienta definitiva debe ser capaz de interactuar con el lenguaje humano, mucho más rápido y flexible. Capaz de infligir, de explicar, e interpretar el significado de los datos obtenidos de la conversación horizontal.

La demanda de herramientas de análisis es la nueva margarita a deshojar de la sociedad hiperconectada. “¡Sirve!, ¡No me sirve!, ¡Sirve!, ¡No me sirve!”… Hasta hoy, no conozco ninguna herramienta de análisis, útil a los fines de la demanda del marketing digital, y de la complejidad del fenómeno cultural y tecnológico.  Una cosa es el acomodo a la cuchara de palo, y otra las exigencias derivadas de la escases. ¡Quizás nos ha vencido la costumbre! Derivada de “la sociedad pasmada”.

Quien diga que la información disponible sobre las redes sociales es mínimamente optima; desconoce, e ignora que debe saber sobre los seres conectados, su razón y su humanidad virtual y su estado de conciencia. Desconoce e ignora la fenomenología de un ser empoderado, complejo y activado.

Atrás han quedado las herramientas gratuitas Google de análisis Web. Si la Web ha muerto, tendremos otra deshuesadora de herramientas inservibles. La conversación horizontal se presenta como hecho inalienable e ininteligible  a las propuestas actuales de análisis de redes. El algoritmo colibrí de google (Hummingbird algorithm) no entiende la conversación humana, a lo sumo propone en términos probabilísticos, lo que usted quiso decir. Aprende de otras búsquedas semejantes o parecidas. En realidad es una conversación muda y sorda. Quizás es mejor a todo lo que teníamos antes de la aparición de este algoritmo.

Matar moscas a cañonazos y presumir de a ver dado en la diana, se nos da bien. Hace tiempo que es el método apriorístico por excelencia del marketing invasivo digital (the day “D”) acertar y adivinar en entornos digitales son sinónimos de una misma actividad. A nuestro target se le llega drásticamente por efecto de la onda expansiva. El método es barato pero efectivo.

Se analiza a la sociedad hiperconectada con herramientas importadas de la sociedad vertical desaforada, intrínseca o propia del viejo avatar de la sociedad pasmada. Una sociedad aturdida por los medios de comunicación herméticos misteriosos, una sociedad pasiva, convertida en simple audiencia y/o espectador silencioso. No hemos querido entender que los objetos estudiados ya no están ahí, que no volverán a estar ahí. Tal adscripción y lealtad, le está costando al marketing prestigio y credibilidad profesional. Que las tipologías del consumidor pasmado, no son representativas ni útiles en la actualidad. Que no estamos ante simples cabios del consumidor o estadios temporales modales. Hay que aceptar que ha dejado de existir, el objeto, como sociedad pasmada. Los viejos avatares se alejan, productos del Big Bang en el seno de la sociedad pasmada. Los entornos digitales apenas representan los rastros de la vieja sociedad explosionada por la acción virtual.

El Análisis de redes sociales converge en la ambigüedad de los nodos y se pierde en los enlaces y flujos. Su utilidad marginal, matemática y mecánica, arrastra a las ciencias sociales en sus misterios especulativos. Tratan más de adivinar lo que pasa, que lo que dicen ellas. Por lo tanto, nos perdemos en la masa y en los números. Fueron útiles como descripción espacial de un fenómeno, pero sin marcos teóricos de referencia científica. Lo mismo sucede con el  algoritmo colibrí de Google, en realidad el buscador tratará de saber las intenciones del usuario “user intent”. Basado en una mejora de la comprensión de frases y oraciones. Lo que hace es  tratar de interpretar en su búsqueda: el cómo, el porqué, y el dónde o cuándo, tratando de saber la intención del usuario. Esta y otras combinaciones van a permitir al hegemónico buscador Google tratar de conocer la lógica y posibles cadenas de búsqueda complejas y largas, long-tail. De ahí que se diga que se “parezca” al lenguaje humano.

Ninguna herramienta de análisis y diagnóstico en la actualidad está homologada, por decir algo, a los cambios dictados por la sociedad hiperconectada. La demanda de herramientas  de análisis de nueva generación, será el nuevo boom tecnológico en arribar al mundo de los negocios tecnológicos, y al NASDAQ. Se impone la necesidad de un nuevo paradigma en el conocimiento, y en los métodos de Análisis de redes sociales.

Tribalidad digital vs. Nativo digital.

Todos estamos familiarizados con la nomenclatura o terminología digital de nueva generación, producto de la sociedad hiperconectada. El concepto de ‘Nativo Digital’ u homo sapiens digital de Marc Prensky. Es con toda probabilidad un término popular y de libre circulación e interpretación. Podríamos decir positivamente que goza de estatus de vulgaridad estándar.

Se puede ser un nativo digital (nacido después de los ‘80) y adolecer de sus cualidades intrínsecas e innatas, operativas. Para el marketing digital seria vital conocer cuando un ser nativo es OFF o es ON. SI aceptamos al nativo digital como categoría, entonces opongámosle una nueva categoría que surge como oposición necesaria. “La Tribalidad digital” entendida como sociabilidad digital, la habilidad de conversar horizontalmente independientemente de su virulidad. Y la capacidad de hacer amigos y seguidores (Followers) distribuir y compartir; tener vida y personalidad virtual real.

Sin un conocimiento fenomenológico de estos dos arquetipos, o representaciones sociales inéditas para las ciencias sociales y del comportamiento. Estaremos estudiando o analizando a seres inexistentes, o con toda probabilidad a seres evolucionados inteligibles a las técnicas del marketing basado en la sociedad pasmada. El porvenir no estará en los huevos, pero sí, con toda seguridad en el Análisis de las redes sociales y su conversaciones.

( * )   No le sirve a los efectos de este blog, el concepto clásico de ‘sociedad pasiva’. Adolece del contenido necesario descriptivo del aducido. Una sociedad sólo puede ser aducida si es pasiva. Pero el concepto en sí, no habla de los síntomas de la sociedad, expuesta a los medios de comunicación tradicionales. Cuando mucho ofrece el símil de estado catatónico terminal.

El estado de sociedad pasiva, es un estado postraumático, producto y consecuencia de estar expuesta la sociedad al vórtice de los medios de comunicación de masas durante décadas. La Sociedad Pasmada ofrece un concepto más amplio a la sociología. Habla de síntomas, antes que de las consecuencias, de interacción emocional, de frustraciones y de enajenación del instinto primario animal.

La interacción humana debe ser entendida como base biológica de nuestra conducta. La realidad analógica no permitía la continuidad evolutiva que significo el desarrollo del lenguaje. La sociedad habría entrado en un estado de “standby” inútil para la programación de la máquina de supervivencia, el hombre. La conversación horizontal ha devuelto a los homínidos nuevamente a la senda de la evolución. El homínido extrañado de su condición, nunca se sintió pasivo ante la hegemonía analógica. Antes se sintió impresionado, aturdido, vacilante, pasmado.
…/…

(II) El asilvestrado digital ‘el nuevo estadio del hombre’


Esta reflexión viene motivada por mi deseo de compartir, con ustedes, autenticas emociones derivadas de mi avatar virtual. No, no son los efectos psicodélicos del LSD!, Tampoco sufro de una depresión de accesos melancólicos como la padecida por el filósofo, Louis Althusser. Les confieso que sólo son, los efectos secundarios de un Happy Pinning!


El ratón de hojalata, o ‘la cucaracha metálica’, con estas metáforas o figura retórica, solía llamar a esos libros y autores olvidados y escurridizos a la luz, que se resistían a mi memoria de joven libertario. Ratones de hojalata escondidos como seres indeseados, por los rincones de la inmensa biblioteca de mi padre; solían aparecer de vez en cuando y desaparecer por largos periodos. Pero cada vez que lograba tropezar, o más bien, atrapar alguno de ellos nuevamente ya no lo soltaba hasta leerlo; el placer resultaba ser más intenso que la primera vez. (…)

En estos días he podido revivir, más que rememorar, esos momentos olvidados, que creía haber perdido en un viaje sin retorno por la vida vertical. La red social de Pinterest me ha permitido de forma virtual, rencontrarme con los propagadores de plagas, los ratones de hojalata y otros objetos escurridizos a la memoria y al tiempo (…)

Sabemos con certeza, que en entornos virtuales el ser digital, siempre sigue el camino más sencillo y el más lógico y el más primario de su humanidad; un retorno reconciliador con sus estados más proto-sociales. Lo atávico podemos atribuirlo a la expresión de un gen que habría quedado inactivo en algún momento de la historia filogenética de la especie humana.

Estoy convencido de haber resuelto una parte importante del comportamiento de los ‘meme’ sobre la nueva sociedad horizontal. Los ‘meme’ pueden estar detrás del mito fáustico del conocimiento ilimitado, quizás hemos resuelto en la era digital el mito y el conflicto entre el animal y el hombre por alcanzar la felicidad perdida de sus proto-lenguajes.

La plataforma social de Pinterest, es la nueva generación de redes sociales y cumple perfectamente con las premisas de mi tesis sobre el retorno binario: En entornos digitales, la respuesta de los ‘meme’ son inversamente proporcionales a los avances tecnológicos de los ‘mass media’ A mayor desarrollo tecnológico y complejidad de los entornos digitales, menor es la complejidad de las relaciones sociales y de los individuos en las redes (donde la simplicidad triunfa). Lo más avanzado tiene una respuesta ‘atávica’ más primitiva en nuestros reconciliadores ‘meme’. Cada vez son más las evidencias de un cambio evolutivo y acelerado de la inteligencia humana en forma de avatar. The enchantment factor and the likeability factor, como motores de la nueva humanidad digital; se encuentran en plena expansión producto de una nueva conciencia binaria. Un nuevo estadio del hombre asía ‘el asilvestrado digital’ (…)

Para la sociedad predigital, ‘el que mira para atrás se desnuca’, deja por lo tanto de ser funcional e importante para el consumo y la producción (se le llama despectivamente artista). El mirar atrás, tiene connotaciones negativas en la cultura dominante, un cuestionamiento supra-biológico. No es extraña, la existencia de un repertorio refranero como reflejo de la sabiduría popular. La ideología mecánica vertical, reproductora y aleccionadora, marca el camino de socialización y la dirección ha seguir a la tribu, de ahí, la resistencia al cambio. ‘Mirar hacia atrás es de perdedores’, ‘hacia atrás, ni para agarrar impulso’, dicen. La sociedad virtual está poniendo en riesgo la continuidad del conocimiento inútil y reproductivo. Las comunidades virtuales se están asilvestrando, Las nuevas relaciones virtuales, sin restricciones verticales, triunfan. Ni los vigilantes de la playa, podrán detener la vorágine digital. Aunque traten por la fuerza de regresarnos al mar, cual ballena varada en la orilla. Sabrán que tienen los días contados. A pesar de las leyes SOPA y la escalada censorship en internet. ‘El intento inédito, por reeditar y aplicar la teoría de las ventanas rotas’, a los seres digitales asilvestrados, será fútil, como el vuelo de Ícaro.

La mediocridad cundo llega, llega en forma de ideología, es un huéspedes que se instala para siempre, es un bien social y funcional, es un vehículo de transmisión del conocimiento como falsa conciencia. Su función es la reproducción del sistema y del mundo material como formas originarias y justificadas a través de leyes naturales. Es difícil romper sus ciclos, acaso imposibles. Su gran éxito ha sido la estabilidad histórica de la humanidad vertical y del conflicto como fórmula dialéctica de reafirmación.

¿Pero qué pasa cuando una hipótesis racionalista contradice la realidad, se atreve a ver dentro de la caja negra y formula sus hipótesis?. ‘Esa ballena es difícil de regresarla al mar’ Comparto con Richard Dawkins la tesis sobre la naturaleza de la existencia del hombre. “El hombre es una maquina creada por los genes” Deduzco de ello, la naturaleza individual del hombre, en contra posición a la tesis del hombre gregario, del cual nos hablan las ciencias exactas, como parte de su naturaleza y difundida verticalmente por la ideología mecánica vertical.

Auguste Comte. En su obra ‘Curso de filosofía positiva’ (1830-1842). Expone la Ley de los tres estadios… Nos anuncia con gran entusiasmo: “creo haber descubierto una gran ley básica, ‘nos dice’ a la que se halla sometida la inteligencia con una necesidad imposible de variar” (…) Realmente el tiempo se ha encargado de refutarlo. La aparición de una nueva realidad virtual, de una conciencia virtual, como forma de conocimiento. Ha dado al traste con las categorías imposibles de variar, según palabras del filosofo Comte.

Cada una de nuestras principales concepciones, cada rama de nuestros conocimientos pasa necesariamente por tres estadios teóricos diferentes, según Comte. El estadio teológico, o ficticio; el estadio metafísico, o abstracto; el estadio científico, o positivo… Habría que añadirle otro estadio, El estadio virtual o protosocial del asilvestrado digital… No pretendo reescribir los tratados de filosofía positiva. Solo contribuir a ilustrar y a entender la nueva dimensión del hombre, ausente o invisible para los filósofos de la humanidad vertical. Quizás así, podamos entender la invisibilidad de la inteligencia virtual de los humanos a través de la historia. No habiendo las condiciones necesarias para manifestarla los ‘meme’ en su estado latente.

¿Cómo operan estos modelos evocativos latentes, del comportamiento originarios contenidos en nuestros ‘meme’? Tengo una teoría al respecto, de la cual ya he hecho referencia en el anterior post de este blog: Los ‘meme’ son retroalimentados o eclosionados por una masa crítica necesaria, ‘la superconciencia binaría’, capaz de producir la unidad necesaria o el grado de información para la expresión de estos ‘meme’. Hablo de unidad de información en términos de Gúgol información digital y virtual. El ser protobinario o proto digital (the protobinary being) es un estadio superior al ‘ser digital’ La filosofía positiva desconocía el hecho del conocimiento y la conciencia virtual latente en los humanos, como parte necesaria y productora de la superconciencia binaria y de la sociedad horizontal de lo que trata este articulo o post, la sociedad de los Happy Pinning!.

El asilvestrado digital, es un estadio atávico de superconciencia, producto de la exposición al medio digital por largos periodos de tiempo, un proceso de reversión ideológica del mundo vertical. La exposición al medio, posiblemente, ha despertado los ‘meme’ reconciliadores con nuestros estados más primarios en busca de la felicidad perdida.

Estamos ante un lenguaje atávico, que es preciso entender, si se quiere conocer el significado del nuevo estadio de hombre: asilvestrado digital. Diría Fromm, sobre nuestro nuevo avatar de seres virtuales y conectados, que somos, como en nuestros sueños, creadores de un mundo en el que el tiempo y el espacio y la coacción, que limitan todas las actividades de nuestro cuerpo, carecen de poder. El mundo vertical, así, se convierte en el nuevo desgüesadero de la evolución de la inteligencia humana.

“La vida inteligente sobre un planeta alcanza su mayoría de edad cuando resuelve el problema de su propia existencia”. Richard Dawkins

  Escalando El Monte Improbable  Escalando El Monte Improbable, RICHARD DAWKINS  En defensa de la felicidad