El paciente de San Francisco


big twitter

Los usuarios avanzados de Twitter no serán suficientes para salvar al ‘paciente de San Francisco’ cada vez más quemado entre los cyber-actores de las redes sociales, usuarios incapaces de entender e interactuar con el microblogging. Este paciente como en la película, también esconde una historia… Las nuevas virguerías incorporadas hasta hora, no han sido capaces de fidelizar, viejos y nuevos usuarios. Hace pocos meses, antes que cambiaran las tornas, y de su espectacular salida a bolsa, me atreví a opinar a contracorriente, y decir qué: «Sabemos qué: ‘la publicidad en twitter no vende’,  el caso twitter es ya historia viva para las escuelas de negocios y de marketing y publicidad, y una paradoja más para la sociedad hyperconectada; de ser así, es difícil entender el por qué de sus ingresos millonarios, y por qué, se le súper-valoro tanto en su entrada a bolsa… ( http://wp.me/p1GbSh-16n )…»

No me alegro de haber acertado en mi pronóstico, a contracorriente, de los entusiastas antropológicos social media y fans, empeñados en ver el lado equivocado de la promesa de negocio del microblogging. Por sorprendente y contradictorio que parezca, sigue teniendo un lado de negocio explotable, no valorado, quizás invisible para mentes cansadas, agotados en ver siempre el mismo lado iluminado del marketing.

«…Si sucede un evento ‘B’, se presume la existencia de ‘A’. [B entonces A]. Resolver los paréntesis y corchetes es parte de la disciplina de la ideología popular. Toda ideología dicotómica es primaria, animista y resoluta en sí misma, invariable. Es la fórmula predominante en los homínidos superiores. Es el mismo mecanismo regulador de la reputación y los rumores, en realidad son nuestros primeros algoritmos funcionales, construcciones ideales.  http://wp.me/p1GbSh-16n …»

La sociedad de la ‘información virtual’ nos ha devuelto a un estadio primario ontológico del conocimiento de la realidad, reconocimiento del ser: mecanismo de resolución de conflictos con el mundo tangible; las cosas (la realidad virtual) se presenta como: cierta, ciertas o falsa, falsas, sin términos medios (hoy lo tangible es lo virtual) No existen términos medios, matices, porque sería imposible para la sociedad hiperconectada fusionar tribus sobre matices inestables. La sociedad hiperconectada exige militancia de bandos reconocibles.

Twitter: tiene más de 500 millones de usuarios, lo que la convierte en un diamante en bruto sin tallar por ahora. Qué hacer con él, que sea diferente a todo lo intentado hasta ahora y sin éxito. La cuota de mercado (Market share) es aparente, es un espejismo en el desierto transitado. Hasta ahora todos apostamos por tres cosas, tecnología, innovación y número de usuarios, lo demás son regalías añadidas al pack.

Las estadísticas demográficas, no sirven de nada, porque miden objetos verticales estáticos y volátiles. Esos objetos se han movilizado horizontalmente, ya como individuos no existen para el mercado. La demografía no miden comportamientos, ni conversaciones, tampoco avatares. Busca individuos que no existen para el consumo tradicional. Se impone una demografía virtual, de los seres digitales.

Una recomendación: Si quieres tener amigos en las RRSS nunca contravengas, infrinjas el temible Trending Topic, después de todo este no dura una eternidad; al igual que las moscas tienen una vida muy corta, y menos memoria que los peces.

El factor Tora! Tora! marketing


¿CON3CTA2 O ATRAPA2?

¿CON3CTA2 O ATRAPA2?

Según el profesor y Coaching del Tao de los líderes, John Heider, el «Tao» es un principio; Y lo cito textualmente por su valor reflexivo «Si un principio se puede definir, no es Tao» «Tao es un principio. La creación sin embargo, es un proceso. Eso es todo lo que hay: principio y proceso, cómo y qué» y cito más «Tao significa, cómo ocurren las cosas, cómo funcionan las cosas. Tao es el principio esencial de la creación. Tao es Dios»

En la sociedad hiperconectada el marketing se enfrenta a un nuevo desafío, el conocimiento horizontal, o la construcción de modelos virtuales horizontales, no visibles, pero sí perceptibles. (En la realidad virtual no existe lo trasversal, ni lo tangible) El fenómeno lo he llamado «Factor Tora! Tora! Tora! Marketing» El mensaje encriptado, del nuevo marketing, solo es perceptible cuando ya lo tenemos encima. Poco margen o ninguno para la reacción. La tarea es aislar el mensaje «aislar a Dios». Hasta ahora hemos ido a remolque. Reconocer y separar «principio y proceso» son las tareas del marketing de nueva generación. Reconocer la existencia de un proceso y luego su principio, en realidad, deja muchas víctimas en la sociedad del mercado.

Las iniciativas y herramientas del marketing actual, nacen, crecen y se reproducen socialmente en las redes sociales; responde a iniciativas horizontales «commons» Recibimos sus impactos muy temprano, y reaccionamos los profesionales del marketing, muy tarde. Tora! Tora! Tora! Es el éxito del marketing commons. Hasta ahora somos incapaces de reconocer un solo principio, antes de recibir sus efectos. Se entiende por bien común un concepto complejo, que abarca o tiene aplicación o relevancia para las ciencias sociales. En realidad los grandes avances en el marketing social media, provienen de la actividad «Creative Commons» no en un sentido literal, pero semejante.

Tora! Tora! Tora! Marketing, define una actitud, un síndrome y un complejo, que afecta la actividad profesional del marketing actual. El cómo concebirlo y estudiarlo e incluso a qué nivel se aplica, nos darán ventajas. No hay detrás nada místico, ni revelador. El marketing de nueva generación está abocado al descubrimiento de las leyes de la sociedad hiperconectada y sus aportaciones del mundo «Creative Commons» a la ética del mercado y sus aportaciones al método.

Es el título de una película del género épico sobre la segunda guerra mundial «Tora! Tora! Tora!» El nombre proviene de la expresión “Tora, tora, tora”, el código utilizado por la Armada Imperial Japonesa para anunciar el éxito en obtener el factor sorpresa en el ataque a “Pearl Harbor” en la segunda guerra mundial. La observación pedagógica de las guerras y sus batallas, han dirigido el marketing Vintage, hasta nuestros días. Los mercados eran entendidos como escenarios de guerra y sus campañas. Se avanzaba sobre el cadáver de nuestros competidores.

Hoy es difícil entender e imaginar el marketing y la publicidad como colaborativo, amigable, sin agresiones ni víctimas. El marketing «crowdsourcing» es inconcebible,  porque niega todo lo aprendido. Los profesionales del marketing y la publicidad han perdido su poder de influencia sobre los hábitos de consumo. Reacciona ante los cambios, tarde y mal. La profesión se ha desprestigiado en los entornos digitales. Los expertos en marketing y publicidad, son víctimas sorprendidas por los bombardeos indiscriminados de un mercado que ha tomado el control. Cuando descubrimos un «proceso» es porque estamos a remolque; porque hemos sido alcanzados por su metralla.

El humor a veces es un mecanismo que nos permite avizorar el entorno. Y me refiero a lo extremista que suelen ser mensajes, como éste, que no tiene desperdicio: “Un joven solicita en una red social un consejo. «Tengo un problema muy grande. Mi padre está condenado a cadena perpetua por asesinato. Mi madre nos abandonó cuando éramos muy pequeños. Mis dos hermanas son prostitutas. Mi hermano trabaja en publicidad. Ahora he conocido a la mujer de mis sueños y quiero ser totalmente sincero con ella, pero ¿Cómo le puedo contar lo de mi hermano?»

El Factor Tora! Tora! Tora! Marketing. Introduce un nuevo enfoque radical, más allá del «Punk Marketing» pionero del declive de los expertos del marketing, no así, del marketing como actividad «científica», moleste a quien le moleste. El trasvase de la actividad de la mercadotecnia y la publicidad a la sociedad hiperconectada y empoderada, ha vaciado los modelos verticales «auténticos arsenales» y los escenarios de guerra, simples maquetas Vintage.

Este factor introducido por la sociedad hiperconectda, es desconocido en su principio, no así, su proceso. Seguimos sin poder aislar su letal principio «Dios» El creador no es visible para las herramientas ideológicas del marketing, como tampoco es visible la gravedad cuando vemos caer una manzana. Es un experimento visible a la razón y u hecho experimental universal. Pero no por ello válida para el racionalismo crítico, según Hegel. Las fuerzas que operan son invisibles a la razón no científica.  Todo conocimiento alguna vez se ha enfrentado a tales paradojas. Hoy el Marketing y la Publicidad han cedido su protagonismo histórico, para estar a remolque de la sociedad hiperconectada.

La posible solución al desafío del  «Factor Tora! Tora! Tora! Marketing» está en adelantarnos al factor sorpresa de los cambios. El cielo será de quienes prevean los ataques, y no de quienes respondan a ellos, en una suerte de acto reflejo de defensa y sumisión. En un escenario de mercado disruptivo, la respuesta es «crowdsourcing», ser parte del invasor y no el invadido. Actualmente no disponemos de herramientas, no intrusivas, que nos introduzcan en la gran conversación horizontal, que son los mercados «tesis del Manifiesto Cluetrain» La conversaciones horizontales se han convertido en un anatema (maldición) del marketing y la publicidad. No por reconocer la importancia capital «social media como paradigma» y las redes sociales, resolvemos nuestras deficiencias de conocimiento del medio.

La ilusión del saber inmediato

El nuevo desiderátum del (marketing y la publicidad) es alcanzar una fisura que nos permita ir más allá de la evidencia virtual aplastante de sus efectos. El marketing y la publicidad se generan social y horizontalmente, son creaciones colaborativas «Commons» populares. La profesión va a remolque. Recibe sus impactos (sus bombas) para enterarnos del cambio de paradigma, mal y tarde.

Extasiados y afectados por la evidencia de «la ilusión del saber inmediato» de la humanidad hiperconectada y virtual. Vivimos descompensados, más tiempo en lo virtual «natural» que en el mundo real «material». La cyberorganización de la humanidad ha afectado nuestro parking de objetos inamovibles, de los humanos, los viejos monos, conocidos hasta hace muy poco como audiencias inertes, publico objetico. Entiendo que sobre fenomenología social, los expertos del marketing, se encuentran extrañados de su medio, los objetos fijos, las estadísticas, los targets y las leyendas urbanas.

Quizás el mundo material relacional, ya no se encuentra allí, como espacio reconocible real, o espacio psicosocial de los homínidos evolucionados hacia a otras capacidades inéditas en la «ZOOna de confort» de los humanos. Se evoluciona dentro del mercado, fuera de él no hay oxígeno. Es la imposibilidad a renunciar a nuestra naturaleza de animales del mercado. Al final, los mensajes seguirán estando encriptados e impermeables para la mayoría de los profesionales adictos al método Vintage de los objetos experimentales e inamovibles. Las viejos target materiales de audiencias y espectadores y público objetivo, se han volatizado.

La Máquina Disruptiva (*)


ROBOT SOCIAL MEDIA
La sociedad del mercado

Un economista y filósofo clásico del siglo XVII, usando su reconocido sentido común dijo “Nadie nunca ha visto a un perro «Canis lupus» cambiar equitativamente y deliberadamente  con otro perro un hueso por otro. Adam Smith” Hemos construido una sociedad basada en esta supuesta superioridad moral innata, créanme, y falso corolario del impulso civilizatorio del hombre (el canje racional voluntarista sin contraprestaciones, «trueque» a veces altruista; pertenece al catálogo de las vanidades falsas del hombre).

Reflexionemos sobre esta idea, basada en la observación racional del «sentido común», tan propia de la teoría economía clásica de Adam Smith. Como muchas otras derivadas del razonamiento empírico de su tiempo. Analicemos que ideas subyacen a este aserto popular: «El perro es el mejor amigo del hombre» En realidad estamos condicionando la supuesta amistad. El mensaje implícito es: Siempre que esté «Canis lupus» no tenga pensamiento racional, y además que no sea nuestro competidor en el mercado. (La obediencia y la sumisión serán los mejores aliados del «Canis lupus», postrarse a los pies como Odalisca al Sultán)

El mensaje está claro; este es el comportamiento social «ideal» esperado en el hombre civilizado, para todo el ZOO. Pero que ha cambiado en la sociedad hiperconectada con respecto a estos supuestos ¿Esta sociedad es una sociedad versionada, o quizás una sociedad inédita del mercado? ¿El sentido común como motor de la historia, sigue siendo una máquina bien aceitada?  Dicho sentido «común» no resuelve las tensiones y conflictos generados en el mercado.

Si nos apoyamos en el pensamiento clásico del sentido común (Vintage) para analizar el comportamiento humano y su «acción social» en la social media. Nos encontraríamos nuevamente como monos desnudos «Desmond Morris». El comportamiento disruptivo observado en la social media, no reconoce el sentido «común» como regla y motor de la historia. Lo disruptivo es el patrón de comportamiento manifiesto (dueña del hueso) e imperante en todos los órdenes sensibles a los sentidos.

En realidad siempre hemos actuado cónsonos con nuestra animalidad (ZOO), como el perro descrito por Adam Smith.  Un hueso por otro, sin una contraprestación mejorada, no es posible, ni en la vida de los humanos. No se necesita ser un animal racional moral, para negarnos  a cambiar el hueso, o lo que ya tenemos asegurado. El comportamiento altruista es la opción menos probable a la negociada. (Es la ley que posibilita y regula el mercado) «El mercado ha actuado como un elemento aceleraste de la evolución humana».

La social media se ha convertido en «la máquina disruptiva» La fenomenología del mundo virtual genera bienes y servicios (huesos) que no poseemos  físicamente, que forman parte de una nueva realidad fáctica, intangible e irreales para las ciencias clásicas. «La sociedad hiperconectada cambia huesos por otros que no posee; pero que siente como propios». La social media genera empatías virtuales (emociones) linkeables compartidas y distribuidas horizontalmente con costes cero.  (Compartir hueso es una ley virtual) Primera ley disruptiva del mercado: «El hueso es parte de la naturaleza de los entornos digitales» .(Nueva realidad).

El estado natural de “las cosas y su sentido” en los entornos digitales es el mercado de los bienes disruptivos «la ruptura» Lo disruptivo configura y regula un nuevo paradigma para economía. También es el mensaje civilizatorio de la sociedad programada virtual «binaria» (Sociedad hiperconectada) Seguimos siendo parte inalienable de la naturaleza del (ZOO) gobernado por el mercado (productores, vendedores) y demandantes (consumidores o compradores). La máquina disruptiva «aniquila» la división social y del trabajo de los agentes reguladores del mercado (vendedores, productores y consumidores de huesos) de ahí que se hable de paradigma, de un mercado disruptivo. Conocer quien es quien, en un entorno virtual disruptivo es imposible, para  «el mono desnudo» conocedor de realidades tridimensionales.

“El anti-industrialismo romántico, presenta una naturaleza intocada como ideal al que retornar. El impulso fáustico y prometeico de dominar tecnológicamente la naturaleza tridimensional; es un rasgo esencial del ser próximo. En su relación con la naturaleza hay un carácter co-creador” En un mercado disruptivo la naturaleza no compite con el hombre, es la vuelta a ella. El mercado virtual disruptivo, se presenta como nueva naturaleza, sin antagonismos de clase, ni poder.

La neuroeconomía, nos permite seguir especulando sobre las emociones. Si los mercados son emocionales no racionales, y los mercados son conversaciones. Por lo tanto, debemos inferir de todo ello, que las conversaciones son irracionales. Disiento de esta aseveración errónea y reiterada; que niega la racionalidad de las emociones. El mercado está regulado por las emociones, sujetas a normas racionales.

“La empatía del griego ἐμπαθής (“emocionado”) es la capacidad cognitiva de percibir, en un contexto común, lo que otro individuo puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra”  Si algo distingue a los humanos de los animales, es su capacidad de expandir el mercado. «Conocer nuevos amigos es ampliar el mercado» Dije amigos, no futuro compradores, ni oferentes.

Si queremos actuar (producir, vender y comprar) en «la sociedad del hipermercado disruptivo», debemos entender la fenomenología del carisma de la sociedad conectada. «La sociedad del mercado disruptivo» sólo es comprensible si aceptamos como paradoja, la convivencia racional con las emociones. «Las emociones son racionales» y sus factores: The enchantment factor and the likeability factor / Huellas del humano binario

(*)  Disruptivo: Es una voz «vocablo» de origen inglés (disruptive) utilizada para nombrar a aquello que produce una ruptura brusca e inesperada. Se utiliza dicho término en un sentido simbólico, en referencia a algo que genera un cambio muy importante o determinante (sin importar si dicho cambio tiene una correlación física real)  El concepto cobra relevancia, si observamos los entornos digitales y su impacto disruptivo en un mercado.

Nueva ZOOna de Confort


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Hace tiempo que quería hacer un ejercicio de catarsis público sobre coleópteros, conceptos exquisitos  y otras especies raras, que cobran realidad fáctica por su belleza conceptual y mágica en los últimos decenios, ‘abrasados’ por la tecnología digital. El repertorio es amplio y seductor, lleno de hermosos Constructos de nueva generación e impacto emocional y comercial… Hare abstracción de la teoría conocida como ‘la zona de confort’ de los humanos, entendida en ciertos entornos, como patrón de conducta anquilosada, indeseable y obstaculizaste, para el desarrollo y conocimiento creativo.

Se impone la necesidad de disolución de este concepto sin base, por arbitrario y especulativo. El concepto podemos sustituirlo por una representación o ‘constructo’ detallado de la especificidad de su campo de conocimiento. Entiendo que en su elasticidad caben tantos conceptos validos de ella, como disciplinas del conocimiento existan. Pero para cada caso deben tomarse las variables que la definen, y la distingan de otros usos fuera de su campo de interés.(Tanta arbitrariedad ya no es posible)

Para un antropólogo y etólogo, el concepto de “la zona de confort” no es otra que la ZOOna de confort d los homínidos superiores.  Es un valor que tiene sus raíces en lo suprabiológico; y se expresa en el campo de la fenomenología del comportamiento animal y humano. Es aquella ZOOna que posibilita un cierto ‘statu quo’ y estabilidad emocional entre fuerzas antagónicas. El desequilibrio resultante a favor de una de ellas, es un estadio positivo de adaptabilidad de la especie a las circunstancias del medio. La sensación de confort es adaptación al cambio. De ahí nuestra naturaleza animal y racional. La ZOOna de confort, no es renuncia, es conquista. Como animales racionales, no podemos estar las 24h del día en alerta, vigilia, en combate y zozobra.

Confort no es renuncia, tampoco desaliento, displicencia, y mucho menos refugio existencial. (Confort es vitalidad). La Zona de Confort, como concepto corre el riesgo de tomar tantas variables como discursos sean posibles. Pocas ataduras tiene la imaginación para discurrir y adaptar el discurso al concepto, o el concepto al discurso. Las ciencias trabajan con conceptos elevados al rango de categorías exhaustivas, acotadas por variables fijas. Un concepto elaborado dentro de una disciplina o campo de conocimiento, debe tener un valor holístico, integrado en el todo. (Cuerpo de una ciencia o disciplina)

Como metáfora de resignación es poética, también excesiva. Existe una zoona de confort inalienable representada por la sociedad; se llama tiempo histórico. Y otra zoona de confort alienable perteneciente a la personalidad; se llama psiquis humana. Ambas son conquistas culturales en constante evolución y aprendizaje. El confort no es, ni ha sido nunca estático e inmutable. Situarse fuera de la zoona de confort, no es una elección disponible racional, antes responde a un estado de shock y de anomia. Los valores están contenidos en la zoona de confort.

A LA BÚSQUEDA DE LA ZOONA DE CONFORT

Pareciera ser, en sus rasgos, el mensaje recurrente primario de la humanidad en su evolución. Y posiblemente su seña de principal identidad, más allá de su superioridad como animal racional. Para Sigmund Freud, “el estado natural del hombre es la neurosis”. No voy a profundizar sobre el enunciado en  sí, qué me parce fabuloso, además deja un rico margen para la especulación científica sobre el origen de tal “malestar en la cultura” Como dije antes: “Pocas ataduras tiene la imaginación para discurrir y adaptar el discurso al concepto, o el concepto al discurso”

Las obras del hombre son representaciones arquetípicas ideales de la búsqueda de LA ZOONA DE CONFORT. La neurosis, o parte de ella al menos, a mi entender como antropólogo y etólogo, es el conflicto del hombre en la búsqueda de la zoona de confort. La naturaleza se presenta como caos, como obstáculo para alcanzar dicha zoona. La naturaleza para el hombre, a diferencia de otras especies, no es armonía, de ahí su empeño evolutivo para salir de ella, y ordenarla como ¡Zoona de confort.

La neurosis antes es más una guía para alcanzar los fines que un problema. Si la neurosis constituyera un problema, u obstáculo para la evolución, este ya se hubiese resulto. Su persistencia como “malestar en la cultura” es un indicador de actividad universal en la búsqueda atávica de ‘la ZOOna de confort’. Para S. Freud, las normas y los valores culturales, frenan o reprimen el instinto de Eros. (La zoona originaria de confort)

¿Está la humanidad más cerca que nunca de alcanzar la zoona de confort ORIGINAL? ¿Está cambiando el concepto de identidad humana? La respuesta bien la podemos hallar en la sociedad hiperconectada. Abundante en ejemplos experimentales de zonas de confort.

Si pudiésemos salir de nuestra zona social y mental de confort, como hipótesis, sería un escenario gobernado por los instintos. Una especie de estado de neurosis demencial, anárquica. La zona de confort es una conquista de la cultura, especie de contrato social de Jean-Jacques Rousseau. Para la lógica dialéctica de Hegel, la síntesis vendría a ser la zona de confort. Para Hegel, A, que no es ni +A ni –A,  y por lo mismo es +A  y –A, ambas están contenidas, según la lógica de Hegel, en forma de síntesis en A; por lo tanto A, estaría fuera de la zona de antagonismo. Nueva realidad nueva síntesis, nueva zona de confort. (Pocas ataduras tiene la imaginación…)

La zoona de confort Selfie

Hasta aquí quería llegar, para poder espaciarme a mi gusto, pero desgraciadamente para disgusto de otros, y de muchos. Las Zonas de Confort, son como los caracoles para los cangrejos ermitaños (crustáceos decápodos). Ellos crecen pero la zona de confort no. Se ven abocados a buscar en su entorno otras conchas más grandes de confort, seguras y confortables. La relación interespecífica de lo real y lo virtual posibilita un nuevo antagonismo y una nueva síntesis específica, lo virtual como nueva realidad, y nueva zona de confort. Un ser humano habrá hallado en su ciclo de vida tantas zonas de confort como haya buscado y conquistado. ¡Lo llamamos, progreso humano!.  (Invención)

Ahí donde nosotros vemos un simple teléfono móvil inteligente, ‘el nativo Selfie’, ve una zona de confort, y una oportunidad de manejo o control de su entorno digital. También de su humanidad virtual en búsqueda de la zona de confort ideal. Las cualidad intrínseca al nativo digital, no siempre encuentran en lo virtual su zona ideal de confort. No por ser parte de una generación se heredan sus cualidades y apetencias. Todo cambio social configura una modalidad de mudanza, a una zona de confort mejorada. ¡El motor de la historia es la búsqueda de la zona de confort! (Pocas ataduras tiene la imaginación…)

La humanidad como avatar en transición,  ha encontrado en la sociedad hiperconectada su nueva personalidad, su nuevo constructo; la realidad virtual como nueva Zoona de confort. Nadie abandona su zona de confort, ni tan siquiera los enajenados, si no está disponible la siguiente zona de confort. (La siguiente concha de caracol del ermitaño…)

La social media y las redes sociales, así como los entornos digitales, configuran formas ideales inéditas de zonas de confort. Diluidas las fronteras y restricciones, el éxodo no ha hecho más que empezar. Más que un éxodo, es una estampida hacia la nueva zoona de confort. Las inhibiciones personales, entendidas como manifestaciones o eclosiones emocionales; son un reflejo de la nueva síntesis de la humanidad virtual. La resistencia al cambio es una expresión dinámica de la evolución. La selección natural obliga, si, o sí, a entrar en una nueva versión mejorada de la zoona de confort. (The confort ZOONE)

Ahí donde usted ve posiblemente un teléfono móvil, ‘el nativo Selfie’, ve una oportunidad y un control de su entorno digital y su humanidad virtual. Es una cualidad intrínseca al nativo digital. Un Smartphone posee todas y cada una de las cualidades inteligentes atribuidas a los espejos mágicos, deseados durante siglos por la humanidad. Ellos, ya están y conviven con nosotros. En palabras de La psicólogo y sociólogo del MIT, Sherry Turkle, diría: Ellos duermen con nosotros. Nos confesamos en FaceBook, Wasapp, en Snapchat, y pedimos que valoren nuestro mejor ‘Selfie’ de ello depende nuestra autoestima. Cada Selfie, que hacemos, necesita superar el anterior. Para la doctora Sherry Turkle sería un sin vivir.

El espejo mágico de hadas de Blancanieves está presente en los espejos de agua, y en todas las protoculturas conocida por la humanidad, en sus mitos y leyendas. Y ahora en los teléfonos inteligentes móviles.  Sus virtudes han evolucionado y se ha democratizado, como zoonas de confort. En realidad son parte manifiesta de una misma zoona de confort con sus manifestaciones singulares y aparentes. Por ahora la zoona de confort virtual muestra sus cualidades intrínsecas. Preparan y allanan el camino de éxodo.

Lo virtual potencia nuestra identidad; la esencia de lo que significa ser tú. Ante tal seducción no es extraño pensar en las promesas y beneficios que ofrece la nueva zoona de confort, y a un ritmo asombroso.

Sólo se sale de la zoona de confort, por la fuerza de una oferta de confort superior al status quo dominante. Nada ni nadie puede quedar fuera de la zoona, si no está disponible la próxima zoona de confort. Y se construye como proceso dialectico desde dentro, desde el espacio reconocible, como dimensión del ZOO del hombre. Del griego zωο (zoo: “animal”)

No se le puede aislar al hombre del ZOO animal, no importa la distancia que separe al hombre de la tierra, tampoco el tiempo. Sus lazos con la Zoona de confort (The confort ZOOne) seguirán siendo tan fuertes como la máquinas de supervivencia en su diseño hayan programado. La Zoona de confort es una extensión del ser humano, en lo físico y en lo virtual.  Abandonar La ZOOna de Confort, no está disponible! Puede ser una opción no viable.

“El efecto INERCIA en la Social Media”


La fórmula de la discordia
La fórmula de la discordia

¿Qué sabemos hasta ahora del ‘efecto INERCIA’ en la industria social media y sus consecuencias? La Social media es un sistema virtual físico abierto, se expresa en un espacio-tiempo virtual evolutivo, y tiene energía y conciencia propia (superconciencia virtual). “La inercia es una medida de la resistencia de una masa al cambio en su velocidad en relación con un sistema de referencia inercial” Para el común de los mortales, diríamos que un cuerpo dentro o sobre un vehículo en movimiento, sufre o mantiene la misma aceleración direccional del vehículo. Pero si frenamos bruscamente el vehículo a cero movimientos, el cuerpo sobre el vehículo, seguirá mantendrá la misma dirección y velocidad anterior al frenado. Lo que impulsara el cuerpo o los cuerpos hacia adelante, posiblemente expulsándolos del vehículo.

Es un símil, pero no una metáfora. La social media es un ecosistema social en equilibrio, y esto tampoco es una metáfora. La INERCIA es la consecuencia despótica de arbitrar los medios y sus leyes en la sociedad hiperconectada, a espaldas de las tribus social media, y el desconocimiento de una sociedad digital empoderada. No entenderlo así, nos lleva indefectiblemente a actitudes endiosadas y cesaristas de, ‘aquí mando yo’ cometer errores ecológicos en el sistema social media de supervivencia es suicida. Estamos ante fenómenos inéditos, e inteligibles para los dueños del percal.

El despotismo-media se muestra ajeno a la reconfiguración de la realidad, y se retrata así,  en la incapacidad indolente de percibir al otro, por efecto del alejamiento de intereses inequívocamente contrapuestos. El poder a veces entorpece y niebla el horizonte de quien pretende avanzar, sin conocer las leyes, sin ver cuántos muertos deja tras de sí. El poder despótico-media se convierte en nuestro peor consejero. ¡No se escupe en el plato donde comemos!

Los seres conectados no son colesterol sobrante, cundo se tiene la falsa percepción de hartazgo. Medir el riesgo de perder masa social conectada, en una especie de suerte de cambalache, usuarios por dinero, es un mal negocio y un desconocimiento del paradigma de la sociedad conectada. No hay nada más viral que los malos tratos en la social media. La creencia equivocada y recurrente, de perder cantidad por calidad, es uno de los vicios y modelos heredados de los restos de la civilización analógica.

Los últimos cambios en los algoritmos de FaceBook y Google, buscando beneficios económicos lícitos, representan un frenazo brusco, inesperado en la social media. El efecto sobre los usuarios de estas plataformas gratuitas, es el efecto INERCIA, salir disparados, arrojados hacia fuera. Quizás estemos en presencia del mayor éxodo de la historia. Los algoritmos ‘killer’ son el ‘EdgeRank’ de FaceBook, y el Hummingbird de Google.

Los últimos cambios en éstas plataformas han sido de cirugía mayor, sin anestesia. La hábil y precisa mano del cirujano, ha sido sustituida por las patas de un elephante con escalpelo (bisturí) de platino. Quienes se han sentido lobotomizados por los cambios arbitrarios de, ‘lo tomas o lo dejas’. Han salido expulsados por la INERCIA de los cambios, motivados por la desesperación, de tener un monstruo en cautiverio sin rentabilizar. Devora recursos, crece y se expande.

Las estampidas causadas por el efecto INERCIA, encuentran acomodo en otras plataformas menos agresivas, más simples y menos intrusivas. En la sociedad conectada, no existen arcángeles alados, con espadas de fuego, expulsando a los pecadores originales. Los paraísos son espacios ideales, tantos como fractales infinitos. Donde perece o agoniza un paraíso, se forman muchos otros con posibilidades nuevas. La génesis virtual tiene sus leyes y su física.

“Dejar morir” a lo computador de escritorio y a los usuarios de la tercera edad digital, parce ser una consecuencia natural de la cyberorganización de la humanidad. La emigración hacia los teléfonos inteligentes (Micro Computadores personales inteligentes integrados en un teléfono) Son o representan la nueva reconfiguración de la sociedad hiperconectada. La nueva colonización y/o alfabetización de las personas y la social media, son los nuevos desafíos de la industria.  Aquí los márgenes de equivocación son o serán los mínimos posibles. Toda cambio estará dirigido a “competir” en una nueva cultura del teléfono móvil y las indefinidas tablet. Trasformar a FaceBook y a Google+ en otra cosa va a costar. Los grandes Saurios se quedaron sin oxígeno, y sin la posibilidad de evolucionar hacia otros avatares, hace millones de años.

Los tiempos de los señores feudales, sus fueros y sus cotos arbitrarios, son parte una enciclopedia descontinuada. El tablero donde pretenden jugar, y sus reglas ya no existen, por imperativo físico; tal espacio es poshistoria. En la sociedad hiperconectada los ciervos de gleba, son los amos del espacio y de los instrumentos de trabajo. Habrá que esforzarse en encontrar nuevas fórmulas de rentabilizar económicamente las plataformas. Su evolución estará marcada por la capacidad que tengamos de interpretar los cambios y los paradigmas. Sensibilidad vs. Intereses.

La granja de los Genes


La granja de los genes
Hagamos memoria, pensemos en los prolegómenos al hombre conectado y su desiderátum. A finales de los ’60, el ideal de la sociedad de consumo era el hombre impresionado. La Psicología conductista (behaviorista) y las ciencias sociales estuvieron al servicio del Marketing. El mercado era la sociedad opulenta, y su éxito como modelo dependía de la expansión del consumo. El modelo de vida opulenta americana generaba progreso industrial. Las técnicas de ingeniería del comportamiento progresaban paralelas a las necesidades del Marketing, y no al contrario.

El intento por “enchufar” a la sociedad a la máquina analógica unidireccional y unívoca, la tv, ha sido un ideal. Las Google Glass, son un paso más en la misma dirección del marketing definitivo. La diferencia está en la superación del hombre ‘Enchufado vs. Conectado’. Del hombre pasmado al servicio del consumo. Al hombre virtual empoderado al servicio de la social media, productor y consumidor en un mismo avatar.

Podemos en teoría remontarnos a los tiempos de los pueblos primitivos y ágrafos. Encontrar analogías caprichosas a los orígenes del hombre conectado. Y todas ellas validas, si las confrontamos con las teorías biológicas de la máquina de supervivencia, los genes, del evolucionista y etólogo, Richard Dawkins. Podemos entender la fenomenología de lo suprabiológico en la evolución humana, si aceptamos las arriesgadas hipótesis sobre nuestra conducta biológica.

Los intentos de la máquina de supervivencia, los genes, son “los responsables” del diseño evolutivo del hombre conectado. La tecnología y su entorno cultural han sido intentos fallidos y reiterados por conectar al hombre, en términos de superconciencia virtual programada. Su misión: encontrar un medio externo replicante parecido al lenguaje humano, pero con existencia fuera del cuerpo, útil a la granja de los genes, ‘El planeta tierra’. Tal prodigiosa hazaña, ha sido un hito para los anales de la actual evolución humana. Lo virtual es el salto cualitativo y cuantitativo del diseño de la máquina de supervivencia, ‘los genes’, por sobrevivir fuera del cuerpo humano en un medio virtual. ¡Sin la menor duda!

Quizás la social media y las redes sociales son una reiteración de una idea anidada en los orígenes biológicos de la sociedad conectada, o parte del diseño continuado de la evolución. De ahí su éxito y su expansión, como fue en su tiempo la evolución y desarrollo del lenguaje en los homínidos. Parafraseando al comunicólogo Marshall McLuhan. Podemos decir qué, las redes sociales, y la social media son extensiones racionales del ser humano. Hemos entrado en un proceso irreversible de reseteo de la humanidad. La alta conductividad que ofrecen las redes sociales y la social media, posibilitan una nueva dimensión del hombre inédita, para las ciencias, el marketing y el consumo.

La social media y las redes sociales resulta ser un trauma para Las personas alfabetizadas en el modelo analógico funcional del consumo, y la programación del ‘one way’ del marketing. La sociedad en modo pasmado, atónita a los mensajes unidireccionales de los rayos catódicos de la tv. Yo la llamaría “la infancia infeliz” de los medios de comunicación de masas del Siglo XX. Estuvimos atrapados pero no vencidos. No quiero convertir esto en una lucha retorica e ideológica sobre bien y el mal. Antes es una reflexión sobre la lo suprabiológico en ciernes, en este nuevo avatar de la humanidad.

“…Los replicantes ya no van salpicados libremente por el mar; están empaquetados en enormes colonias, los cuerpos individuales… (Richard Dawkins)” Resulta paradójico, pero no menos cierto, que el salto evolutivo de los genes del mar al individuo, no ha terminado. La máquina de supervivencia ‘los genes’ ha iniciado otro proceso de anidación o colonización, sin renunciar al individuo como trasporte. Lo virtual posibilita una nueva colonización global en persecución de sus fines, el diseño inteligible y hasta ahora imprevisible. El avatar individual de los seres virtuales, es una granja de genes, y una nueva colonización para el replicante inmortal.

Obligados a seguir el guion de los genes, pero esta vez, con el privilegio excepcional de ser testigos consientes, y relatores del nuevo paradigma de la evolución de la granja de los genes. “…Para el profesor de filosofía, Rodolfo Gaeta. Cualquier cambio que se quiera destacar, aunque se trate del formato de un asiento de bicicleta, se presenta como “un cambio de paradigma”. El tema merece algunas reflexiones…”