Animal inacabado


Animal inacabado

Humano Inacabado

No es mío el descubrimiento del «animal inacabado» tampoco el concepto en sí, pertenece a Theodore Roszak, sociólogo icono de los ´70. Así como otro maravilloso concepto cuasi-mágico, como el de «contracultura». Pero el concepto de ‘animal inacabado’ me subyugo, me domino hasta el punto de querer hacerlo mío, parte de mi jerga científica. Nunca antes un concepto se había presentado ante mí como necesario. Hay cosas que descubrimos pero ya estaban inventadas. Especie de eslabones perdidos que te permiten sintetizar ideas, que por sí solas estarían dispersas, inconexas.

Encuentra un simple palo torcido, y de repente se convierte en otra cosa, por ejemplo, en un «Boomerang» eso suele pasar, en realidad cuando sucede, te transforma en un investigador, y ya no dejas de observarlo todo. Sucede muy a menudo en las ciencias sociales, encontramos cosas y conceptos creados por otros con una utilidad muy específica, y carga emocional, a veces ambigua, a veces marginal. Hasta que alguien descubre la genialidad del concepto, su riqueza, y la convierte en una categoría exhaustiva, que logra unir y explicar ideas inconexas, en un cuerpo teórico e histórico.

‘El Animal inacabado’ es el humano inacabado, el sujeto histórico inacabado en todas las ciencias del hombre. Ninguna ciencia, ni la filosofía, ni la historia, explican al hombre como animal acabado. Explican la evolución y el árbol genealógico de los homínidos; otros la evolución en términos de progreso material y socio cultural, como la historia y la antropología. Sin intención de invalidar la tesis del eslabón perdido, que explique el origen del hombre, especie de teoría del: «Big Bang» Habrá que plantearse, si la evolución se ha detenido, o si nuestra especie es la única inacabada.

Para el zoólogo y etólogo de la universidad de Oxford, Richard Dawkins: “somos máquinas de supervivencia, autómatas programados a ciegas con el fin de perpetuar la existencia de ‘los egoístas genes’, que albergan nuestras células”… Somos anfitriones de nuestros genes, o lo que es lo mismo, los genes son nuestros inteligentes huéspedes, con un plan, la supervivencia. No están encargados del diseño humano, eso le corresponde al anfitrión.

Esta es la comprobación teórica del diseño humano inacabado. ¿Qué harían los genes, sin un trasporte eficiente, en dos patas y chateando en la red?. Los grandes cambios en la evolución de los ‘homínidos superiores’, fueron determinantes para su expansión planetaria. No hablo de una raíz común, sino de un propósito común, de un diseño común, y de una superconciencia común. “La tecnología es un sistema de representaciones, valores y símbolos potente, es potencialmente una forma de comunicación efectiva, ahora horizontal” El cambio biológico del hombre vertical al horizontal y líquido, no es cultural, es evolutivo.

La sociedad hiperconectada, es un paso más en la expansión, en la supervivencia de los genes. La ‘realidad virtual’ se presenta como una nueva habilidad de la inteligencia humana, hasta ahora desconocida; como en su día fue el lenguaje. La cyberorganización de la humanidad determina una nueva conciencia humana evolutiva. Es una prueba más del hombre inacabado. Dedicamos más tiempo a la realidad virtual, que al mundo real. Lo digital es una extensión del cuerpo humano, diría hoy Marshall McLuhan.

El cambio no es lo que aprendemos, sino lo que percibimos de él (el sustrato común) Es una nueva forma de entender la tesis del ‘inconsciente colectivo’, postulado racionalista dónde los haya, o tesis arriesga de Carl Gustav Jung, a mi entender, no superada hasta ahora. Jung, nos ha permitido asomarnos a la caja negra de las especulaciones del hombre inacabado.

El hombre inacabado

Esta categoría resuelve la tautología entre esencialismo y finalismo, del diseño divino de los humanos y lo devuelve a la biología evolutiva del hombre, como el “único” animal inacabado conocido del universo. ¿No conocemos a ciencia cierta, por qué los genes se perciben como estructuras ‘inteligentes’, tampoco el plan final de sus existencia? Desconocemos lo básico, el origen y el final.

La evolución ortogenética del hombre, es la hipótesis más cercana a las de ‘Pierre Teilhard de Chardin’. “Es una hipótesis biológica según la cual la vida tiene una tendencia innata a evolucionar de un modo unilineal debido a alguna “fuerza directriz”, ya sea interna o externa. La hipótesis tiene bases filosóficas de esencialismo, finalismo, y de teología, y propone una fuerza intrínseca que lentamente transforma las especies” Estamos hablando del animal inacabado, el hombre.

Me quedo con esta frases de Bertrand Russell «Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar…» El conocimiento, no siempre avanza, concatenando puentes, a veces derribandololos, el conocimiento no se parchea, se versiona hasta el infinito, es la ley de la sociedad código fuente.

«El Smartphone, el medio líquido»


el mono que come libros

El planeta del Smartphone es ya una realidad, son más los teléfonos inteligentes que personas ocupando el planeta azul. A mi entender, pocas cosas han modificado nuestra forma de pensar y relacionarnos con el mundo material y de las ideas, que el desarrollo del lenguaje, la imprenta, y el Smartphone. Nada antes había modificado el curso de la evolución del hombre de forma más radical. Tres estadios revolucionarios, tres avatares, tres configuraciones, que modificaron el destino del hombre actual y la humanidad. El Gurú de la comunicación ‘Marshall McLuhan’ hablaba de la evolución de los «medios fríos y calientes» como responsables modificadores de nuestra conducta. Habría que agregarle a las viejas observaciones los (medios líquidos) la comunicación libre y horizontal.

El edén del ‘homo Smartphone’

La sociedad disruptiva, el edén del ‘homo Smartphone’, se caracteriza por ser una manifestación más de la sociedad de la información y el mercado disruptivo, y por estar integrada por seres humanos ‘líquidos’ evolucionados, más allá de los fenotipos de los seres humanos modernos. El viejo fenotipo de homo sapiens, sapiens, responde más a la necesidad de establecer un orden taxonómico y biológico del hombre, que a una necesidad sociológica y de la etología humana por querer definir la nueva dimensión del hombre exteriorizado, horizontal «La muerte del individuo».

Hablar del homo sapiens, sapiens, como el fin de la evolución humana y del diseño divino, es negar las nuevas formas transicionales aparecidas en forma de habilidades que hasta ahora eran desconocidas por las ciencias del hombre vertical. El hombre virtual, y el ser digital de «Negroponte» es una dimensión virtual de la humanidad, no descrita por las ciencias formales y del conocimiento.

Las inéditas habilidades socio tecnológicas modificadoras del comportamiento, están fuera del individuo «exteriorizada» representan realidades virtuales organizacionales y digitales, que escapan a la propia definición de homo sapiens, sapiens, el homo Smartphone es un ser fuera de su contenedor biológico.

El «homo Smartphone» es también el hombre conectado. La relación de «un hombre, un teléfono, o un teléfono, un hombre» es demasiado importante para ser obviada por la sociología y las ciencias del comportamiento animal y humano, y la etología. La asociación existente entre, homo-Smartphone y Wikireportero,  es la consecuencia de un nuevo estado de naturaleza del hombre, el homo-Smartphone, el hombre conectado. Los viejos roles profesionales exclusivos a los iniciados y agremiados, están dejando paso a nuevos comportamientos sociales y rupturistas con la sociedad analógica vertical.

Es el caso de la profesión deontológica del periodista y el reportero, expulsados del paraíso terrenal, obligados a competir en igualdad con las masas inteligentes y empoderadas. Los lectores pasivos han entrado en un espacio desconocido y originario de ingravidez o independencia del sujeto dueño de los medios de comunicación. Por ahora la conversación horizontal es anárquica, y los medios disponibles en constante evolución y precariedad. A pesar de todo ello, son las fuerzas motoras del mercado disruptivo. Nada está acabado en la nueva naturaleza, todo son versiones. El cuarto poder editorial, ya es prehistoria vertical, se impone un nuevo modelo de sociedad líquida «El quinto poder» la conversación horizontal y su organización social media, como poder editorial.

Pero volvamos al ‘Homo Smartphone’ veamos su irrupción en el discurso sobre la realidad contemporánea del hombre conectado, o simplemente de la sociedad cyberorganizada y dependiente de la tecnología. Un hombre sin un teléfono móvil e inteligente, es un inútil, un minusválido funcional. Para el sociólogo Alvin Toffler: “Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender.” Pero eso sí, con un Smartphone.

Los Smartphone han dejado de ser herramientas de comunicación digital para convertirse en extensiones del cuerpo humano, no lo digo yo, lo predijo el gurú de la comunicación ‘Marshall McLuhan’ Para él, la historia de la comunicación transcurrió entre dos formatos evolutivos  los «medios fríos y calientes» y a esta descripción de los medios de comunicación yo le agregaría el «medio de comunicación, liquido» es el formato horizontal por excelencia. Los tres medios han Modificado nuestra forma de pensar

Los seres humanos no son medidos por los bienes materiales que posee, es una falsa creencia, ni por la relación de un hombre un objeto, un objeto un hombre. Tampoco por el hecho de poseer un desatascador de W.C. cada uno de nosotros como Mario Bros, ello nos convierte en la generación de los fontaneros. La era del sílex, del hierro, el bronce, la rueda y la era industrial. No fueron relaciones unívocas, ni de correspondencia de un hombre una industria, un hombre una rueda, un hombre una máquina de vapor. Esta relación ha sido superada por los «Smartphone». El objeto revolucionario capaz de modificar nuestra conducta es parte de nosotros, como el leguaje y la imprenta, a decir por McLuhan, son extensiones del cuerpo humano. Es una observación que no ha cambiado desde que la formulara McLuhan. ¡Un gran acierto! De ahí queda abierto todo para las ciencias del hombre.

¿Qué es el medio líquido?

Es un medio abierto de comunicación digital personal móvil e inteligente, democrático y flexible, de empoderamiento social y externalización horizontal del individuo, caracterizado por su fluidez, ubicuidad y omnisciencia, capaz de modificar la conducta humana y el ser social. No es un ‘tipo ideal’ weberiano tampoco una construcción conceptual para representar un determinado comportamiento o fenómeno social. Es más un hecho real observable y medible por las ciencias sociales y del comportamiento. Para el conocimiento ontológico hablamos de los universales: Los universales (también llamados propiedades, atributos o cualidades del Ser-ahí).

Nota:

Este post, incluso el ensayo, debió haberse intitulado «La Muerte del Individuo».

La Máquina Disruptiva (*)


ROBOT SOCIAL MEDIA
La sociedad del mercado

Un economista y filósofo clásico del siglo XVII, usando su reconocido sentido común dijo “Nadie nunca ha visto a un perro «Canis lupus» cambiar equitativamente y deliberadamente  con otro perro un hueso por otro. Adam Smith” Hemos construido una sociedad basada en esta supuesta superioridad moral innata, créanme, y falso corolario del impulso civilizatorio del hombre (el canje racional voluntarista sin contraprestaciones, «trueque» a veces altruista; pertenece al catálogo de las vanidades falsas del hombre).

Reflexionemos sobre esta idea, basada en la observación racional del «sentido común», tan propia de la teoría economía clásica de Adam Smith. Como muchas otras derivadas del razonamiento empírico de su tiempo. Analicemos que ideas subyacen a este aserto popular: «El perro es el mejor amigo del hombre» En realidad estamos condicionando la supuesta amistad. El mensaje implícito es: Siempre que esté «Canis lupus» no tenga pensamiento racional, y además que no sea nuestro competidor en el mercado. (La obediencia y la sumisión serán los mejores aliados del «Canis lupus», postrarse a los pies como Odalisca al Sultán)

El mensaje está claro; este es el comportamiento social «ideal» esperado en el hombre civilizado, para todo el ZOO. Pero que ha cambiado en la sociedad hiperconectada con respecto a estos supuestos ¿Esta sociedad es una sociedad versionada, o quizás una sociedad inédita del mercado? ¿El sentido común como motor de la historia, sigue siendo una máquina bien aceitada?  Dicho sentido «común» no resuelve las tensiones y conflictos generados en el mercado.

Si nos apoyamos en el pensamiento clásico del sentido común (Vintage) para analizar el comportamiento humano y su «acción social» en la social media. Nos encontraríamos nuevamente como monos desnudos «Desmond Morris». El comportamiento disruptivo observado en la social media, no reconoce el sentido «común» como regla y motor de la historia. Lo disruptivo es el patrón de comportamiento manifiesto (dueña del hueso) e imperante en todos los órdenes sensibles a los sentidos.

En realidad siempre hemos actuado cónsonos con nuestra animalidad (ZOO), como el perro descrito por Adam Smith.  Un hueso por otro, sin una contraprestación mejorada, no es posible, ni en la vida de los humanos. No se necesita ser un animal racional moral, para negarnos  a cambiar el hueso, o lo que ya tenemos asegurado. El comportamiento altruista es la opción menos probable a la negociada. (Es la ley que posibilita y regula el mercado) «El mercado ha actuado como un elemento aceleraste de la evolución humana».

La social media se ha convertido en «la máquina disruptiva» La fenomenología del mundo virtual genera bienes y servicios (huesos) que no poseemos  físicamente, que forman parte de una nueva realidad fáctica, intangible e irreales para las ciencias clásicas. «La sociedad hiperconectada cambia huesos por otros que no posee; pero que siente como propios». La social media genera empatías virtuales (emociones) linkeables compartidas y distribuidas horizontalmente con costes cero.  (Compartir hueso es una ley virtual) Primera ley disruptiva del mercado: «El hueso es parte de la naturaleza de los entornos digitales» .(Nueva realidad).

El estado natural de “las cosas y su sentido” en los entornos digitales es el mercado de los bienes disruptivos «la ruptura» Lo disruptivo configura y regula un nuevo paradigma para economía. También es el mensaje civilizatorio de la sociedad programada virtual «binaria» (Sociedad hiperconectada) Seguimos siendo parte inalienable de la naturaleza del (ZOO) gobernado por el mercado (productores, vendedores) y demandantes (consumidores o compradores). La máquina disruptiva «aniquila» la división social y del trabajo de los agentes reguladores del mercado (vendedores, productores y consumidores de huesos) de ahí que se hable de paradigma, de un mercado disruptivo. Conocer quien es quien, en un entorno virtual disruptivo es imposible, para  «el mono desnudo» conocedor de realidades tridimensionales.

“El anti-industrialismo romántico, presenta una naturaleza intocada como ideal al que retornar. El impulso fáustico y prometeico de dominar tecnológicamente la naturaleza tridimensional; es un rasgo esencial del ser próximo. En su relación con la naturaleza hay un carácter co-creador” En un mercado disruptivo la naturaleza no compite con el hombre, es la vuelta a ella. El mercado virtual disruptivo, se presenta como nueva naturaleza, sin antagonismos de clase, ni poder.

La neuroeconomía, nos permite seguir especulando sobre las emociones. Si los mercados son emocionales no racionales, y los mercados son conversaciones. Por lo tanto, debemos inferir de todo ello, que las conversaciones son irracionales. Disiento de esta aseveración errónea y reiterada; que niega la racionalidad de las emociones. El mercado está regulado por las emociones, sujetas a normas racionales.

“La empatía del griego ἐμπαθής (“emocionado”) es la capacidad cognitiva de percibir, en un contexto común, lo que otro individuo puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra”  Si algo distingue a los humanos de los animales, es su capacidad de expandir el mercado. «Conocer nuevos amigos es ampliar el mercado» Dije amigos, no futuro compradores, ni oferentes.

Si queremos actuar (producir, vender y comprar) en «la sociedad del hipermercado disruptivo», debemos entender la fenomenología del carisma de la sociedad conectada. «La sociedad del mercado disruptivo» sólo es comprensible si aceptamos como paradoja, la convivencia racional con las emociones. «Las emociones son racionales» y sus factores: The enchantment factor and the likeability factor / Huellas del humano binario

(*)  Disruptivo: Es una voz «vocablo» de origen inglés (disruptive) utilizada para nombrar a aquello que produce una ruptura brusca e inesperada. Se utiliza dicho término en un sentido simbólico, en referencia a algo que genera un cambio muy importante o determinante (sin importar si dicho cambio tiene una correlación física real)  El concepto cobra relevancia, si observamos los entornos digitales y su impacto disruptivo en un mercado.

Nueva ZOOna de Confort


APE_CONFORT

Hace tiempo que quería hacer un ejercicio de catarsis público sobre coleópteros, conceptos exquisitos  y otras especies raras, que cobran realidad fáctica por su belleza conceptual y mágica en los últimos decenios, ‘abrasados’ por la tecnología digital. El repertorio es amplio y seductor, lleno de hermosos Constructos de nueva generación e impacto emocional y comercial… Hare abstracción de la teoría conocida como ‘la zona de confort’ de los humanos, entendida en ciertos entornos, como patrón de conducta anquilosada, indeseable y obstaculizaste, para el desarrollo y conocimiento creativo.

Se impone la necesidad de disolución de este concepto sin base, por arbitrario y especulativo. El concepto podemos sustituirlo por una representación o ‘constructo’ detallado de la especificidad de su campo de conocimiento. Entiendo que en su elasticidad caben tantos conceptos validos de ella, como disciplinas del conocimiento existan. Pero para cada caso deben tomarse las variables que la definen, y la distingan de otros usos fuera de su campo de interés.(Tanta arbitrariedad ya no es posible)

Para un antropólogo y etólogo, el concepto de “la zona de confort” no es otra que la ZOOna de confort d los homínidos superiores.  Es un valor que tiene sus raíces en lo suprabiológico; y se expresa en el campo de la fenomenología del comportamiento animal y humano. Es aquella ZOOna que posibilita un cierto ‘statu quo’ y estabilidad emocional entre fuerzas antagónicas. El desequilibrio resultante a favor de una de ellas, es un estadio positivo de adaptabilidad de la especie a las circunstancias del medio. La sensación de confort es adaptación al cambio. De ahí nuestra naturaleza animal y racional. La ZOOna de confort, no es renuncia, es conquista. Como animales racionales, no podemos estar las 24h del día en alerta, vigilia, en combate y zozobra.

Confort no es renuncia, tampoco desaliento, displicencia, y mucho menos refugio existencial. (Confort es vitalidad). La Zona de Confort, como concepto corre el riesgo de tomar tantas variables como discursos sean posibles. Pocas ataduras tiene la imaginación para discurrir y adaptar el discurso al concepto, o el concepto al discurso. Las ciencias trabajan con conceptos elevados al rango de categorías exhaustivas, acotadas por variables fijas. Un concepto elaborado dentro de una disciplina o campo de conocimiento, debe tener un valor holístico, integrado en el todo. (Cuerpo de una ciencia o disciplina)

Como metáfora de resignación es poética, también excesiva. Existe una zoona de confort inalienable representada por la sociedad; se llama tiempo histórico. Y otra zoona de confort alienable perteneciente a la personalidad; se llama psiquis humana. Ambas son conquistas culturales en constante evolución y aprendizaje. El confort no es, ni ha sido nunca estático e inmutable. Situarse fuera de la zoona de confort, no es una elección disponible racional, antes responde a un estado de shock y de anomia. Los valores están contenidos en la zoona de confort.

A LA BÚSQUEDA DE LA ZOONA DE CONFORT

Pareciera ser, en sus rasgos, el mensaje recurrente primario de la humanidad en su evolución. Y posiblemente su seña de principal identidad, más allá de su superioridad como animal racional. Para Sigmund Freud, “el estado natural del hombre es la neurosis”. No voy a profundizar sobre el enunciado en  sí, qué me parce fabuloso, además deja un rico margen para la especulación científica sobre el origen de tal “malestar en la cultura” Como dije antes: “Pocas ataduras tiene la imaginación para discurrir y adaptar el discurso al concepto, o el concepto al discurso”

Las obras del hombre son representaciones arquetípicas ideales de la búsqueda de LA ZOONA DE CONFORT. La neurosis, o parte de ella al menos, a mi entender como antropólogo y etólogo, es el conflicto del hombre en la búsqueda de la zoona de confort. La naturaleza se presenta como caos, como obstáculo para alcanzar dicha zoona. La naturaleza para el hombre, a diferencia de otras especies, no es armonía, de ahí su empeño evolutivo para salir de ella, y ordenarla como ¡Zoona de confort.

La neurosis antes es más una guía para alcanzar los fines que un problema. Si la neurosis constituyera un problema, u obstáculo para la evolución, este ya se hubiese resulto. Su persistencia como “malestar en la cultura” es un indicador de actividad universal en la búsqueda atávica de ‘la ZOOna de confort’. Para S. Freud, las normas y los valores culturales, frenan o reprimen el instinto de Eros. (La zoona originaria de confort)

¿Está la humanidad más cerca que nunca de alcanzar la zoona de confort ORIGINAL? ¿Está cambiando el concepto de identidad humana? La respuesta bien la podemos hallar en la sociedad hiperconectada. Abundante en ejemplos experimentales de zonas de confort.

Si pudiésemos salir de nuestra zona social y mental de confort, como hipótesis, sería un escenario gobernado por los instintos. Una especie de estado de neurosis demencial, anárquica. La zona de confort es una conquista de la cultura, especie de contrato social de Jean-Jacques Rousseau. Para la lógica dialéctica de Hegel, la síntesis vendría a ser la zona de confort. Para Hegel, A, que no es ni +A ni –A,  y por lo mismo es +A  y –A, ambas están contenidas, según la lógica de Hegel, en forma de síntesis en A; por lo tanto A, estaría fuera de la zona de antagonismo. Nueva realidad nueva síntesis, nueva zona de confort. (Pocas ataduras tiene la imaginación…)

La zoona de confort Selfie

Hasta aquí quería llegar, para poder espaciarme a mi gusto, pero desgraciadamente para disgusto de otros, y de muchos. Las Zonas de Confort, son como los caracoles para los cangrejos ermitaños (crustáceos decápodos). Ellos crecen pero la zona de confort no. Se ven abocados a buscar en su entorno otras conchas más grandes de confort, seguras y confortables. La relación interespecífica de lo real y lo virtual posibilita un nuevo antagonismo y una nueva síntesis específica, lo virtual como nueva realidad, y nueva zona de confort. Un ser humano habrá hallado en su ciclo de vida tantas zonas de confort como haya buscado y conquistado. ¡Lo llamamos, progreso humano!.  (Invención)

Ahí donde nosotros vemos un simple teléfono móvil inteligente, ‘el nativo Selfie’, ve una zona de confort, y una oportunidad de manejo o control de su entorno digital. También de su humanidad virtual en búsqueda de la zona de confort ideal. Las cualidad intrínseca al nativo digital, no siempre encuentran en lo virtual su zona ideal de confort. No por ser parte de una generación se heredan sus cualidades y apetencias. Todo cambio social configura una modalidad de mudanza, a una zona de confort mejorada. ¡El motor de la historia es la búsqueda de la zona de confort! (Pocas ataduras tiene la imaginación…)

La humanidad como avatar en transición,  ha encontrado en la sociedad hiperconectada su nueva personalidad, su nuevo constructo; la realidad virtual como nueva Zoona de confort. Nadie abandona su zona de confort, ni tan siquiera los enajenados, si no está disponible la siguiente zona de confort. (La siguiente concha de caracol del ermitaño…)

La social media y las redes sociales, así como los entornos digitales, configuran formas ideales inéditas de zonas de confort. Diluidas las fronteras y restricciones, el éxodo no ha hecho más que empezar. Más que un éxodo, es una estampida hacia la nueva zoona de confort. Las inhibiciones personales, entendidas como manifestaciones o eclosiones emocionales; son un reflejo de la nueva síntesis de la humanidad virtual. La resistencia al cambio es una expresión dinámica de la evolución. La selección natural obliga, si, o sí, a entrar en una nueva versión mejorada de la zoona de confort. (The confort ZOONE)

Ahí donde usted ve posiblemente un teléfono móvil, ‘el nativo Selfie’, ve una oportunidad y un control de su entorno digital y su humanidad virtual. Es una cualidad intrínseca al nativo digital. Un Smartphone posee todas y cada una de las cualidades inteligentes atribuidas a los espejos mágicos, deseados durante siglos por la humanidad. Ellos, ya están y conviven con nosotros. En palabras de La psicólogo y sociólogo del MIT, Sherry Turkle, diría: Ellos duermen con nosotros. Nos confesamos en FaceBook, Wasapp, en Snapchat, y pedimos que valoren nuestro mejor ‘Selfie’ de ello depende nuestra autoestima. Cada Selfie, que hacemos, necesita superar el anterior. Para la doctora Sherry Turkle sería un sin vivir.

El espejo mágico de hadas de Blancanieves está presente en los espejos de agua, y en todas las protoculturas conocida por la humanidad, en sus mitos y leyendas. Y ahora en los teléfonos inteligentes móviles.  Sus virtudes han evolucionado y se ha democratizado, como zoonas de confort. En realidad son parte manifiesta de una misma zoona de confort con sus manifestaciones singulares y aparentes. Por ahora la zoona de confort virtual muestra sus cualidades intrínsecas. Preparan y allanan el camino de éxodo.

Lo virtual potencia nuestra identidad; la esencia de lo que significa ser tú. Ante tal seducción no es extraño pensar en las promesas y beneficios que ofrece la nueva zoona de confort, y a un ritmo asombroso.

Sólo se sale de la zoona de confort, por la fuerza de una oferta de confort superior al status quo dominante. Nada ni nadie puede quedar fuera de la zoona, si no está disponible la próxima zoona de confort. Y se construye como proceso dialectico desde dentro, desde el espacio reconocible, como dimensión del ZOO del hombre. Del griego zωο (zoo: “animal”)

No se le puede aislar al hombre del ZOO animal, no importa la distancia que separe al hombre de la tierra, tampoco el tiempo. Sus lazos con la Zoona de confort (The confort ZOOne) seguirán siendo tan fuertes como la máquinas de supervivencia en su diseño hayan programado. La Zoona de confort es una extensión del ser humano, en lo físico y en lo virtual.  Abandonar La ZOOna de Confort, no está disponible! Puede ser una opción no viable.

“El efecto INERCIA en la Social Media”


La fórmula de la discordia
La fórmula de la discordia

¿Qué sabemos hasta ahora del ‘efecto INERCIA’ en la industria social media y sus consecuencias? La Social media es un sistema virtual físico abierto, se expresa en un espacio-tiempo virtual evolutivo, y tiene energía y conciencia propia (superconciencia virtual). “La inercia es una medida de la resistencia de una masa al cambio en su velocidad en relación con un sistema de referencia inercial” Para el común de los mortales, diríamos que un cuerpo dentro o sobre un vehículo en movimiento, sufre o mantiene la misma aceleración direccional del vehículo. Pero si frenamos bruscamente el vehículo a cero movimientos, el cuerpo sobre el vehículo, seguirá mantendrá la misma dirección y velocidad anterior al frenado. Lo que impulsara el cuerpo o los cuerpos hacia adelante, posiblemente expulsándolos del vehículo.

Es un símil, pero no una metáfora. La social media es un ecosistema social en equilibrio, y esto tampoco es una metáfora. La INERCIA es la consecuencia despótica de arbitrar los medios y sus leyes en la sociedad hiperconectada, a espaldas de las tribus social media, y el desconocimiento de una sociedad digital empoderada. No entenderlo así, nos lleva indefectiblemente a actitudes endiosadas y cesaristas de, ‘aquí mando yo’ cometer errores ecológicos en el sistema social media de supervivencia es suicida. Estamos ante fenómenos inéditos, e inteligibles para los dueños del percal.

El despotismo-media se muestra ajeno a la reconfiguración de la realidad, y se retrata así,  en la incapacidad indolente de percibir al otro, por efecto del alejamiento de intereses inequívocamente contrapuestos. El poder a veces entorpece y niebla el horizonte de quien pretende avanzar, sin conocer las leyes, sin ver cuántos muertos deja tras de sí. El poder despótico-media se convierte en nuestro peor consejero. ¡No se escupe en el plato donde comemos!

Los seres conectados no son colesterol sobrante, cundo se tiene la falsa percepción de hartazgo. Medir el riesgo de perder masa social conectada, en una especie de suerte de cambalache, usuarios por dinero, es un mal negocio y un desconocimiento del paradigma de la sociedad conectada. No hay nada más viral que los malos tratos en la social media. La creencia equivocada y recurrente, de perder cantidad por calidad, es uno de los vicios y modelos heredados de los restos de la civilización analógica.

Los últimos cambios en los algoritmos de FaceBook y Google, buscando beneficios económicos lícitos, representan un frenazo brusco, inesperado en la social media. El efecto sobre los usuarios de estas plataformas gratuitas, es el efecto INERCIA, salir disparados, arrojados hacia fuera. Quizás estemos en presencia del mayor éxodo de la historia. Los algoritmos ‘killer’ son el ‘EdgeRank’ de FaceBook, y el Hummingbird de Google.

Los últimos cambios en éstas plataformas han sido de cirugía mayor, sin anestesia. La hábil y precisa mano del cirujano, ha sido sustituida por las patas de un elephante con escalpelo (bisturí) de platino. Quienes se han sentido lobotomizados por los cambios arbitrarios de, ‘lo tomas o lo dejas’. Han salido expulsados por la INERCIA de los cambios, motivados por la desesperación, de tener un monstruo en cautiverio sin rentabilizar. Devora recursos, crece y se expande.

Las estampidas causadas por el efecto INERCIA, encuentran acomodo en otras plataformas menos agresivas, más simples y menos intrusivas. En la sociedad conectada, no existen arcángeles alados, con espadas de fuego, expulsando a los pecadores originales. Los paraísos son espacios ideales, tantos como fractales infinitos. Donde perece o agoniza un paraíso, se forman muchos otros con posibilidades nuevas. La génesis virtual tiene sus leyes y su física.

“Dejar morir” a lo computador de escritorio y a los usuarios de la tercera edad digital, parce ser una consecuencia natural de la cyberorganización de la humanidad. La emigración hacia los teléfonos inteligentes (Micro Computadores personales inteligentes integrados en un teléfono) Son o representan la nueva reconfiguración de la sociedad hiperconectada. La nueva colonización y/o alfabetización de las personas y la social media, son los nuevos desafíos de la industria.  Aquí los márgenes de equivocación son o serán los mínimos posibles. Toda cambio estará dirigido a “competir” en una nueva cultura del teléfono móvil y las indefinidas tablet. Trasformar a FaceBook y a Google+ en otra cosa va a costar. Los grandes Saurios se quedaron sin oxígeno, y sin la posibilidad de evolucionar hacia otros avatares, hace millones de años.

Los tiempos de los señores feudales, sus fueros y sus cotos arbitrarios, son parte una enciclopedia descontinuada. El tablero donde pretenden jugar, y sus reglas ya no existen, por imperativo físico; tal espacio es poshistoria. En la sociedad hiperconectada los ciervos de gleba, son los amos del espacio y de los instrumentos de trabajo. Habrá que esforzarse en encontrar nuevas fórmulas de rentabilizar económicamente las plataformas. Su evolución estará marcada por la capacidad que tengamos de interpretar los cambios y los paradigmas. Sensibilidad vs. Intereses.

La granja de los Genes


La granja de los genes
Hagamos memoria, pensemos en los prolegómenos al hombre conectado y su desiderátum. A finales de los ’60, el ideal de la sociedad de consumo era el hombre impresionado. La Psicología conductista (behaviorista) y las ciencias sociales estuvieron al servicio del Marketing. El mercado era la sociedad opulenta, y su éxito como modelo dependía de la expansión del consumo. El modelo de vida opulenta americana generaba progreso industrial. Las técnicas de ingeniería del comportamiento progresaban paralelas a las necesidades del Marketing, y no al contrario.

El intento por “enchufar” a la sociedad a la máquina analógica unidireccional y unívoca, la tv, ha sido un ideal. Las Google Glass, son un paso más en la misma dirección del marketing definitivo. La diferencia está en la superación del hombre ‘Enchufado vs. Conectado’. Del hombre pasmado al servicio del consumo. Al hombre virtual empoderado al servicio de la social media, productor y consumidor en un mismo avatar.

Podemos en teoría remontarnos a los tiempos de los pueblos primitivos y ágrafos. Encontrar analogías caprichosas a los orígenes del hombre conectado. Y todas ellas validas, si las confrontamos con las teorías biológicas de la máquina de supervivencia, los genes, del evolucionista y etólogo, Richard Dawkins. Podemos entender la fenomenología de lo suprabiológico en la evolución humana, si aceptamos las arriesgadas hipótesis sobre nuestra conducta biológica.

Los intentos de la máquina de supervivencia, los genes, son “los responsables” del diseño evolutivo del hombre conectado. La tecnología y su entorno cultural han sido intentos fallidos y reiterados por conectar al hombre, en términos de superconciencia virtual programada. Su misión: encontrar un medio externo replicante parecido al lenguaje humano, pero con existencia fuera del cuerpo, útil a la granja de los genes, ‘El planeta tierra’. Tal prodigiosa hazaña, ha sido un hito para los anales de la actual evolución humana. Lo virtual es el salto cualitativo y cuantitativo del diseño de la máquina de supervivencia, ‘los genes’, por sobrevivir fuera del cuerpo humano en un medio virtual. ¡Sin la menor duda!

Quizás la social media y las redes sociales son una reiteración de una idea anidada en los orígenes biológicos de la sociedad conectada, o parte del diseño continuado de la evolución. De ahí su éxito y su expansión, como fue en su tiempo la evolución y desarrollo del lenguaje en los homínidos. Parafraseando al comunicólogo Marshall McLuhan. Podemos decir qué, las redes sociales, y la social media son extensiones racionales del ser humano. Hemos entrado en un proceso irreversible de reseteo de la humanidad. La alta conductividad que ofrecen las redes sociales y la social media, posibilitan una nueva dimensión del hombre inédita, para las ciencias, el marketing y el consumo.

La social media y las redes sociales resulta ser un trauma para Las personas alfabetizadas en el modelo analógico funcional del consumo, y la programación del ‘one way’ del marketing. La sociedad en modo pasmado, atónita a los mensajes unidireccionales de los rayos catódicos de la tv. Yo la llamaría “la infancia infeliz” de los medios de comunicación de masas del Siglo XX. Estuvimos atrapados pero no vencidos. No quiero convertir esto en una lucha retorica e ideológica sobre bien y el mal. Antes es una reflexión sobre la lo suprabiológico en ciernes, en este nuevo avatar de la humanidad.

“…Los replicantes ya no van salpicados libremente por el mar; están empaquetados en enormes colonias, los cuerpos individuales… (Richard Dawkins)” Resulta paradójico, pero no menos cierto, que el salto evolutivo de los genes del mar al individuo, no ha terminado. La máquina de supervivencia ‘los genes’ ha iniciado otro proceso de anidación o colonización, sin renunciar al individuo como trasporte. Lo virtual posibilita una nueva colonización global en persecución de sus fines, el diseño inteligible y hasta ahora imprevisible. El avatar individual de los seres virtuales, es una granja de genes, y una nueva colonización para el replicante inmortal.

Obligados a seguir el guion de los genes, pero esta vez, con el privilegio excepcional de ser testigos consientes, y relatores del nuevo paradigma de la evolución de la granja de los genes. “…Para el profesor de filosofía, Rodolfo Gaeta. Cualquier cambio que se quiera destacar, aunque se trate del formato de un asiento de bicicleta, se presenta como “un cambio de paradigma”. El tema merece algunas reflexiones…”