A propósito de «Je suis Charlie»


A propósito de «Soy Charlie, Je suis Charlie»

No existe libro o biblia conocida hasta ahora que nos proteja y nos haga invisible a las balas, incluido el Corán en formato eBooks Kindle. Gutenberg invento un sistema universal de exposición a las balas. Desde Galileo Galilei, aquellos que han osado publicar sus ideas por medio de este método, han sufrido sus consecuencias. La cárcel, las balas o la cimitarra islamista. Los libros han sido la antítesis a los chalecos antibalas. Charlie Hebdo cometió el pecado mortal de pensar con libertad, sobre el lado oscuro de la humanidad, el miedo.

¿El derecho al miedo?

Hemos distorsionado la legitimidad que tiene la sociedad a tener miedo como defensa racional y psicosocial ante la exposición constante al riesgo y al peligro «exterminio» «holocausto» La legitimidad la hemos ridiculizado etiquetándola en términos de odio colectivo ideológico. El concepto de «islamofobia» en los medios de comunicación tiene otras connotaciones ajenas al origen etimológico del concepto. Fobia es pánica, es miedo.

Los medios de comunicación social utilizan y elevan el concepto al rango categórico de «odio» «xenofobia» «vergüenza» Fobia no es odio, no nos equivoquemos, fobia es miedo. El terrorismo pretende crear en la sociedad condiciones de terror, de miedo, de pánico colectivo, especie de espada de Damocles, pendiendo sobre nuestras cabezas. Pensemos que no por desvirtuar el miedo este desaparece, y nos convertimos en pacifistas generosos de nueva generación, más demócratas, inteligentes, valientes y tolerantes, en fin, más virtuosos.

Si asumimos los hechos criminales sufridos como ataques terroristas a la sociedad, y los reconocemos como tales, sin ambigüedad ideológica alguna, sin despistes causales y bizarros «el mea culpa» Entonces, podemos decir que tenemos un escenario de guerra no ponderado, no reconocido por una de las partes. Los eufemismos no resolverán el conflicto de guerra abierta entre derechos humanos y democracia vs. Barbarie islamista. La sociedad empieza a percibir el estado de guerra, menos sus gobiernos, ajenos a las consecuencias políticas y económicas a mediano plazo.  «Calculo o rentabilidad política»

No estamos en un escenario de odios raciales, fanáticos y xenofóbicos. No confundir las consecuencias del terrorismo sobre la sociedad con el odio racista. El miedo, el pánico son mecanismos biológicos que preservan la vida, ante la exposición al peligro y la muerte. Otra cosa es el odio irracional e ideológico y dogmático a todo lo extranjero; que por desgracia subsiste en muchas sociedades como malestar y justificativo de todos sus males y desgracias sociales. En todo caso, éste sería otro tipo de miedo, sociocultural.

Mi tesis es muy simple: Sí, a Mahoma, sí, al Corán, sí a los Musulmanes, sí, al Islam. No, al integrismo entendido como «islamismo» No existe un islamismo bueno vs radical. El islamismo es una concepción politica de la teología, imperialista y  genocida, y factitiva. Volver a los califatos es un llamado renovado a la guerra contra los infieles. Política, Estado, Religión e Inmersión cultural Islamista, son un cóctel explosivo contrario a los derechos universales del hombre. De ahí la radicalización actual de un proyecto inviable de civilización retrograda, integrista, ajena a la evolución contemporánea de la humanidad y los derechos universales del hombre. Un modelo así de sociedad arcaica involucionada, que se niega a desaparecer, y en franco desafío a la humanidad; siempre morirá matando, «solución final» El vasallaje a Dios, es incompatible con la evangelización de la humanidad horizontal.

Para la civilización occidental la medida de todas las cosas es el hombre. Contraponer a Dios como hecho fáctico regulador del hombre, de la sociedad civil y el estado, es volver a la primitiva protosociedad animista temerosa de un orden superior spiritual regulador del cosmos. En el islamismo, militante, la ley política emana, no de la voluntad y libertad del hombre y la razón, sino de las leyes reveladas por los arcángeles, los profetas y los Califas en nombre de Dios; No existen leyes civiles, solo leyes divinas de obligado cumplimiento. «Sharia».

No son tiempos para las religiones, o por lo menos, tal cual las hemos conocido hasta ahora. El hombre ha construido su propio proyecto pragmático de convivencia política y cultural, basado en las ciencias exactas, el laicismo, la razón y la utilidad pública. Religión horizontal sin Dios. ¡Un mundo sin Dios! Se impone lo universal racional, a lo religioso y etnocultural. Las sociedades contemporáneas son cada vez más horizontales y disruptivas; menos dependientes de Dios y la multiculturalidad de la boina y la alpargata, se radicalizan, en una huida hacia adelante.

La ciencia, la tecnología, la colaboración, y la distribución social de bienes y servicios, imponen su racionalidad a cualquier otro orden superior e imaginario utópico. Se pertenece antes a una superconciencia universal colaborativa sin limitantes dogmáticos a la razón, que a una sociedad vertical y etnocultural, restrictivas del mercado; que a leyes medievales tribales de subsistencia endogámica, político-religiosa totalitarias.

No es una guerra de religiones, tampoco una cruzada bélica. El ocaso de las religiones, su marea baja, crea malestar en la sociedad abierta laica y democrática en franca expansión. La sociedad global se presenta ante las religiones como una amenaza a su modelo de vida arcaica y dogmática, centrada en el ombligo de Dios, como centro del universo. «La etnia» como único valor trascendental de la multiculturalidad, se radicaliza y mata en nombre de Dios, una vez más. ¡Como el cartero…!

Ante la imposibilidad de compatibilizar y relativizar su cosmología teológica con la ética científica, y los derechos universales del hombre. La yihad es la única vía del animal acorralado. No es morir defendiéndose, es atacar y destruir los centros de su poder económico y moral de los infieles occidentales, sembrando el terror, el contagio de la inseguridad y el miedo.

Las únicas vitorias morales de los islamistas son los asesinatos de civiles en nombre de Alá, en nombre de un Dios étnico poco piadoso y ajeno a la universalidad del hombre. Cada terrorista es un falso mártir, brazo ejecutor de Dios. En realidad un suicida no es un mártir, puede ser cualquier otra cosa; inclusive un imbécil útil o un cretino. Mártir es aquel ser. Que es sujeto de martirio en contra de su voluntad, y sin renunciar a sus valores. El suicidio es contrario a los valores de la figura del mártir. Los asesinos mueren  ajusticiados, no se convierte en mártires, es un contrasentido tautológico.

Los asesinatos terroristas islamistas, son crímenes contra la humanidad, no son,  ni serán nunca ataques a la libertad de expresión. Tampoco son un intento de silenciar la crítica, ni la mofa. Creerlo es ingenuo, es negar los fines últimos de la barbarie islamista. La guerra no es el cartero que llama dos veces. Basta una vez para enterarnos de su miseria. Los asesinatos y el terror son objetivos militares de los islamistas. No existe causalidad alguna con hechos particulares; reconocer el estado de guerra no convencional, es buscar una salida al miedo y a la espada de Damocles sobre la sociedad.

«Feuerbach se refería a ella con animosidad: El espíritu de la ciencia, según él, sería un espíritu totalmente opuesto al de la teología» No es difícil conjeturar lo mismo para la sociedad laica abierta y democrática, ajena a los hechos y actos religiosos. Las religiones se defienden convirtiéndose en una mercancía competitiva. El reino de Dios es ahora, es de este mundo material y tangible. Es el viejo modelo ideológico de la teología de la liberación. Una iglesia politica y militante. ¡El reino de Dios es de este mundo!

Cuando nos planteamos la utilidad pública de la religión en la sociedad actual, estamos en presencia de la desmitificación de los actos y hechos religiosos y su materialización como propiedad pública, sujeta a valoración y utilidad de todos. Aquello que no es mercancía, incluidas las leyes, no tiene utilidad pública alguna. ¡No, no nos representan!

Las sociedades actuales se construyen necesariamente con mercancías útiles y sensibles a la singularidad de la sociedad, en un mismo espacio y tiempo. ¡Todo es mutable, ya nada es imprescindible! La relatividad rige y gobierna la nueva moral social. El axioma resultante es «dentro de lo público todo, fuera de lo público nada» «Tesis contraria al Islam» El hedonismo horizontal está detrás de la cyberorganización social de la nueva humanidad. No es de extrañar que algunas religiones, unas más que otras se sientan acorraladas, por su inutilidad e incapacidad de anclaje social. Su factitivo es «morir matando».

¿Qué es el efecto «agujero negro» en una red social?


¿Cómo afectaría al marketing?

Todo nuevo conocimiento comienza con la detección de la existencia de un problema. Es el caso de la eficacia marginal del marketing y la publicidad con las redes sociales como problema. He tratado de hacer un enunciado hipotético de este problema: «Si una red social crece en número de miembros hasta alcanzar un (punto crítico) de cuyo valor exacto desconocemos hasta ahora. La red se enfría en esa misma proporción, hasta engullir cualquier campaña de marketing y publicidad» En una red social como FACEBOOK estaríamos más cerca del punto crítico y del no retorno de la inversión. Cuanto más grande es la red social, tanto mayor es la pérdida de eficacia del marketing tal cual lo conocemos hasta ahora.

Consideremos los miembros de una red social como elementos positivos para el marketing horizontal, para la conversación. Pero qué pasa cuando la carga positiva pasa a negativa en nuestra ecuación estratégica de mercado. A pesar de que nuestro mercado no sea la totalidad de la red social, sino una fracción insignificante de la red. La red social comienza a contraerse y a lo largo de ese proceso la estructura conocida amigable y viral del interior se desintegra. La red social conocida se enfría.

El enfriamiento de una red social es una consecuencia de su edad adulta, no de su muerte, no es vejez bilógica. Más bien es un síntoma de salud de su humanidad virtual en términos de avatares evolucionando hacia otras formas de cyberorganización social. Los agujeros negros obligan a una nueva reconfiguración de las teorías del marketing basado en Shock advertising o en el número de impactos visuales por internauta. ¿Cuál es su eficiencia? ¡Ninguna! Cualquier respuesta a esta pregunta es capciosa, está basada en la permanencia de una mentira proveniente del mundo vertical y de las audiencias y los espectadores. (Mundo ideal, mundo fáctico no virtual)

Las grandes redes sociales en su mayoría, y en particular las site de internet no han encontrado hasta ahora nada más que migajas e ilusiones ninja; la piedra angular del marketing hace tiempo que la tenemos conviviendo entre nosotros, pero encriptada. La fórmula «Wizard» de la piedra filosofal se resiste a develarnos sus secretos. Las técnicas de mercado rentable basada exclusivamente en los modelos verticales publicitarios y social media de nueva generación empiezan a mostrar síntomas de fatiga. Las nuevas habilidades humanas virtuales representan un paradigma, y una brecha algo más que generacional, brecha del conocimiento, que se nos presenta exultante e insondable.

Un ejemplo de improvisación y torpeza la tenemos en el «Mobile Marketing» algo que no termina de consolidarse. El huésped indeseado es la publicidad, incapaz de comunicar y ser amigable dentro de un espacio personal e íntimo como la ropa interior. Una cosa son las app «application» para comprar una pizza. Y otra es la aventura equinoccial de un polizón tratando de convencer el por qué está entre tus objetos personales e inteligentes. La publicidad de la oportunidad, la promesa y el beneficio aburren a la arañas. Y como todo arácnido y artrópodo repulsivo.

Confundir el tocino con la velocidad, no es un refrán, es el eslogan de un creativo y un científico social. Aquel que ve relaciones y vínculos donde otros no logran ver nada. La clave del conocimiento no la tiene ninguna ciencia en particular, es cuestión de método. La sociología y la antropología te permiten conocer mil y una cosas, pero el conocimiento y los paradigmas están en esa «y una cosa» Las mil cosas las vemos todos, son parte de la observación formal del conocimiento. Observar las cosas de una caja trasparente y formularlas se nos da bien. Pero los paradigmas están en la otra caja, la caja negra. Así trabaja el racionalismo crítico se fija en el excedente del conocimiento, en la «y una cosa» en las hipótesis arriesgadas.

El caso del BETAMAX y el VHS, estará en los anales de la historia como representantes del mundo vertical y analógico de la competencia, de los mercados estandarizados, de la sociedad fragmentada en espectadores, en audiencias, y en consumidores pasivos. ¡Le suenan verdad! Sobre todo revela lo efímero que resulta ser la tecnología, o la historia de una promesa. El problema no está en qué hacer con la basura vintage acumulada. Sino en descubrir las leyes que nos gobiernan en este nuevo avatar de la humanidad.

La humanidad hiperconectada supera las viejas leyes del mercado. Lo digital y la realidad virtual encuentran paralelismo con las leyes de la física y las matemáticas. No hay nada novedoso en formular leyes matemáticas que regulan las obras de los hombres como la “Ley de Moore. Ley creada por el cofundador de Intel, Gordon Earl Moore, que previó en 1965 que el número total de transistores integrados en un circuito sería doblado cada dos años. Teoría que se ha mantenido por más de 40 años y el pronóstico ha demostrado ser exacto” Y así podríamos nombrar más de una decena de ellas.

La sociedad occidental permanece más tiempo hiperconectado a una realidad virtual que a su viejo avatar material. De ello podemos observar comportamientos más cercanos a las leyes de la física que de lo biológico y la herencia cultural, o el marketing. De ese mundo disruptivo se desprende una nueva fenomenología del espacio virtual como nueva realidad. Que afecta a los rasgados conocidos hasta ahora de la evolución. ¡Nos obliga a conjeturar!

¡A ver si aprendemos de esto!

El individuo no existe, ni como concepto en una red social, lo que dificulta a mí entender el no poder conocer la personalidad del “consumidor” Cabe preguntarse por cuál es el lugar del individuo dentro de un universo tan grande de supra entidades complejas e hiperconectada. No confundir entidad con individuo, existen los avatares no individuos. Un avatar no es un individuo es una entidad perteneciente a una superconciencia compleja y diádico, la sociedad de los (0_1) los «seres digitales» que diría Nicholas Negroponte, el fundador del Laboratorio de Medios «Media Lab» del Instituto Tecnológico de Massachusetts MIT.

Dentro de una red social dependiendo del tamaño, la personalidad del individuo se diluye en una entidad mayor, la conversación. Mientras duren los vínculos y enlaces con la realidad material, la personalidad del individuo mantendrá su equilibrio entre realidades. «Toda masa física y virtual permanece en equilibrio entre fuerzas diametralmente opuestas, unas tienden a la expansión y dispersión y otras a la concentración de sus elementos. Sabemos de la existencia de un punto crítico de ruptura de dicho equilibrio en ventaja de las fuerzas centrípetas (internas) que tiende a contraerla y estrujarla. Se conoce como energía negativa los agujeros negros» Es la descripción del paso del individuo a entidad compleja.

Hasta ahora el marketing y la publicidad están siendo orientados a individuos, como objetos de personalidad «Craso error» olvidando la transición o paso de individuo a entidad compleja y horizontal, seres digitales hiperconectados. Toda acción de marketing es engullida al no encontrar a los individuos receptores.

¿Quién movió mi target de lugar? -Fuente ovejuna señor.

Tendemos a mirar el porvenir de una tecnología condicionados por su actualidad o estado operativo trascendente, y a través de ella misma, ni un metro más adelante, ni más atrás, ella nos condiciona con su interdependencia objetiva y material sujeta a su vida útil. Siempre ha sido así desde la invención de la rueda al descubrimiento de la partícula de Dios «Bosón de Higgs» El marketing actual es dependiente de los avatares de la tecnología. El marketing y la publicidad como tal se enfrentan a su peor teorema, la comprensión de la sociedad del mercado virtual; a sus objetos conceptuales tradicionales de estudio. En la actualidad estos objetos se aceleran hasta perderse de vista en los entornos digitales. Nada ya es igual, ni está como antes, fijo e invariable, predecible. La soberbia era tal que llamábamos diana a nuestro público objetivo, al target.

«…Una concentración de masa así, provoca un efecto de agujero negro «Black hole» al configurarse los viejos elementos de estudio “Los individuos” en superconciencia en sí, en entidad y personalidad virtual compleja, que cualquier acción de marketing que se aproximara a él quedara atrapada y no podría volver a salir, el llamado retorno de la inversión».

La campaña del unicornio azul


Yes, One Oportunity!

Marketing político offline

Hasta ahora no se ha hablado del diseño de campaña secesionista del «Yes» La joya de la publicidad y la propaganda. El Yes, es parte de la leyenda urbana del marketing “Wizard” el elemento positivo capaz de trasmutar y fidelizar a las personas, especie de flauta de Hamelín. ¿Por qué esta vez no  ha funcionado la fórmula del Yes? Quizás porqué los escenarios ideales están bien siempre que conozcamos a todos los actores sin desvirtuar el mercado de la Zoona.

En esta campaña política no se confrontaron ideas, sino personas. La zona cero de la deflagración secesionista fueron las personas, en una inhumana campaña de stress. No se juega con el statu quo de las personas, vaciándolas de contenido, enfrentándolas con intereses sibilinos, para llenarlas de ideología trasnochada, desconectada de las necesidades reales del día a día. Lo que no está en el mercado como necesidad real, que nadie lo ofrezca como falsa necesidad.

«Let’s Stick Together»

Analicemos la campaña del No subestimada hasta ahora: «Let’s Stick Together» es un excelente eslogan «Vamos a mantenernos juntos» que no es lo mismo «que mejor juntos» Aquí la sutileza juega su mejor papel, adquiere identidad propia. Una cosa es apelar al instinto primario de conservación de la especie humana ante el peligro «mantenerse juntos»; que apelar a la conveniencia, la promesa y el beneficio especulativo de «mejor juntos». «Mantenernos juntos» ante el peligro no necesita explicación, es una reacción instintiva de los homínidos. Y una mistura anímica civilizatoria, quizás la única.

No estoy muy seguro de ser quien ve cosas, que nadie ve. La campaña del «No Thanks!» a la separación de Escocia se presta a la ambigüedad «No Thanks! a la separación / No Thanks! a la unión» Funciona en ambos sentidos, como esos cuadros abstractos, que los nuevos ricos suelen comprar, pero no siempre saben cómo colgar, viven ajenos a sí la obra está al derecho o al revés. No siempre el lenguaje del arte, por universal que sea éste, es coincidente con la percepción popular ausente a dicho conflicto «Commons» de las cosas. Veamos la otra campaña, la del «Yes» «Yes, a la separación / Yes, a la unión».

El manejo de los adverbios «Yes y No» en una campaña de marketing “campaña política” dónde aparecen ambos «morfemas» sin control, tiene un solo ganador. Aquel que convierta ambos vocablos en valores afirmativos y ambivalentes, seguro que ganara. Jugar con la ambigüedad, es una ciencia. No olvidemos que se accede al mercado de forma racional y científica, y se sale de él, por ignorancia. Pobre de aquel que construye un avatar y no lo cuida. Es lo más parecido a tener un Tamagotchi virtual, hay que cuidarlo. A los nativos digitales, no hay que explicárselo.

Que sucedería si invirtiéramos, o cambiamos el «Yes» por el «No» sin cambiar el propósito de la campaña secesionista basada en el referéndum. Supongamos que el No Thanks! es el mensaje de no queremos permanecer más en el Reino Unido. El mensaje llegaría más plano, menos cargado de «arte cubista» El Yes, es una opción muy abierta, entusiasta, contagiosa. En realidad, no es la mejor opción para decir “hasta aquí hemos llegado”, después de 300 años de historia común, quizás llega tarde. Otra cosa seria que el «Yes» no compitiera con el «No» en una misma campaña.  De ser así, la opción del «Yes» tendría más opciones ganadoras; al poder tirar de ambos vocablos, en una misma dirección univoca y en valores.

Yes, One Oportunity! Es un eslogan que propone un escenario posible basado en el riesgo, pero que va cerrando puertas a su paso. Al afirmar que es la única oportunidad, sin posible vuelta atrás. Propone aventura, saltar al vacío, salirse del mundo conocido. Aventurarse con una mochila de llena de ideas sibilinas «senderismo del siglo XXI» no es la mejor propuesta. Una oportunidad no siempre es una ventaja, implica tomar riesgos para alcanzarla. Es un eslogan que reta, que mide la elasticidad de los ciudadanos a tomar un riesgo. Habla más del peligro que de las ventajas. Es la etiqueta que podemos esperar en una tienda. «Única oportunidad de ver juntos a los The Beatles» comercio rancio, y maltrato político.

El No Thanks! no enfrenta a nadie, es una respuesta ajustada a las normas de cortesía, al reto al cambio de Statu quo, es parte de la idiosincrasia cultura británica. Como decía antes, no enfrenta, no ofrece resistencia. Más bien se deja llevar por la fuerza desplegada por el discurso rupturista y de amenaza, “violencia”. No he dicho dejarse arrastrar, que tiene otra dinámica y connotación. Como en el «Kung-fu» utiliza la fuerza desmedida del contrario, y la hace suya. Al igual que el slogan «Vamos a mantenernos juntos» No es un ruego especulativo del mercado político y de las ocurrencias de un creativo de turno. Es un razonamiento más instintivo que otra cosa. Una respuesta primaria organizativa y bilógica.

Cundo los evolucionados homínidos (hombres) se organizaron políticamente, tenían muy claro la importancia de la unidad de mercado. Así la sociedad de los primates había evolucionado hacia formas políticas propias del mercado actual. Había dejado atrás la sociedad distributiva y del trueque (como la llamo el filósofo y economista Karl Marx, modo de producción asiático) y reguladora de la libre competencia. No, no me he tomado ninguna licencia especulativa en mi teoría. Cualquier campaña de “marketing” que pretenda dinamitar o sobrescribir los  lazos de cohesión y estabilidad social y política, por un diseño experimental o aventura basada en el determinismo histórico, y supuesto derecho natural diferenciador “por no decir superior” está abocado probablemente al fracaso.

Sin el mensaje suprabiológico de: vamos a mantenernos juntos «Let’s Stick Together» a espaldas de las técnicas clásicas del marketing vertical, de la oportunidad, la promesa y el benéfico, el tres en uno «OPB» Con toda “probabilidad” serian todos arrastrados por la campaña de la impostura del Yes. En una carrera o guerra de promesas, el «Yes» siempre vence. Ellos proponen y también disponen, al tener la ventaja del (arsenal) imaginario. La  promesa de un mundo utópico virgen (masturbación mental). Todo mesías habla de la tierra prometida, originaria. Su ventaja es que nadie ha estado en ese jardín, o destino final de los pueblos.

No se cómo llamarles a los pueblos que han perdido su «unicornio azul» Quizás sea la recreación política más probable, de quienes están entregados a la mitología nacionalista estéril de la perdida «missing» de un estadio superior como raza, objetivo encubierto con el mantra del derecho de los pueblos a la autodeterminación, al onanismo del unicornio azul. Esta especie de psicosis colectiva, “secuestro” que sufren los ciudadanos reconvertidos en cruzados de la búsqueda del animal fabuloso. Reclaman la pureza de la lengua como vehicular entre ambos mundo. El inframundo, el mundo de los muertos reclamando sus valores. Estos terribles apetitos tienen antecedentes en la historia reciente de Europa. La búsqueda bajo las piedras solo dejo muerte y dolor. Esta nueva andanza, (no muy quijotesca) del unicornio azul, exhibe sus mejores estandartes en la sociedad del mercado, ajena a su pasado sanguinario.

Toda campaña secesionista refrendaría que se precie  de sus valores, y no conozco ninguna excepción, habla del robo del «unicornio azul» y del sentimiento de su perdida, como conflicto político sin resolver. Que hace que un ciudadano pierda su configuración, y se «pajee» en reivindicaciones basadas en la pureza de la etnia y su insondable llamado desde el más allá. Fuimos felices y no lo sabíamos! La psiquiatría ayuda a entender, pero no resuelve los patrones psicosociales del conflicto edípico de estos  individuos. El odio destructivo contra la sociedad que lo ha parido. Son los saturninos del siglo XXI.

Sin la partícula de Dios, no hay viralidad posible.

La pregunta de los diez centavos de Harvard que gravita sobre esta historia de improvisaciones, es la ausencia de una verdadera campaña «social media» de comunicación sin resolver. Una campaña trasversal de dominio horizontal, no basada en la dicotomía derecha izquierda de la historia de los nacionalismos cruentos del siglo XX, ajenos a la personas.  Las falsas necesidades creadas por la ideología secesionista sibilina, no encuentran empatía en los nativos digitales, identificados con otra cosa. Propongo empezar a despejar una incógnita. La muerte del secesionismo es la muerte del Tamagotchi por Inanición. El mensaje secesionista no encuentra en los entornos digitales y virtuales, a su hombre grapa (Clip) el elemento contagio, necesarios para la viralidad. (The Staple Man) la partícula de Dios. Una campiña política offline que ignore a los nativos digitales, tiene las mismas probabilidades que un unicornio azul de ser encontrado.

El factor Tora! Tora! marketing


¿CON3CTA2 O ATRAPA2?

¿CON3CTA2 O ATRAPA2?

Según el profesor y Coaching del Tao de los líderes, John Heider, el «Tao» es un principio; Y lo cito textualmente por su valor reflexivo «Si un principio se puede definir, no es Tao» «Tao es un principio. La creación sin embargo, es un proceso. Eso es todo lo que hay: principio y proceso, cómo y qué» y cito más «Tao significa, cómo ocurren las cosas, cómo funcionan las cosas. Tao es el principio esencial de la creación. Tao es Dios»

En la sociedad hiperconectada el marketing se enfrenta a un nuevo desafío, el conocimiento horizontal, o la construcción de modelos virtuales horizontales, no visibles, pero sí perceptibles. (En la realidad virtual no existe lo trasversal, ni lo tangible) El fenómeno lo he llamado «Factor Tora! Tora! Tora! Marketing» El mensaje encriptado, del nuevo marketing, solo es perceptible cuando ya lo tenemos encima. Poco margen o ninguno para la reacción. La tarea es aislar el mensaje «aislar a Dios». Hasta ahora hemos ido a remolque. Reconocer y separar «principio y proceso» son las tareas del marketing de nueva generación. Reconocer la existencia de un proceso y luego su principio, en realidad, deja muchas víctimas en la sociedad del mercado.

Las iniciativas y herramientas del marketing actual, nacen, crecen y se reproducen socialmente en las redes sociales; responde a iniciativas horizontales «commons» Recibimos sus impactos muy temprano, y reaccionamos los profesionales del marketing, muy tarde. Tora! Tora! Tora! Es el éxito del marketing commons. Hasta ahora somos incapaces de reconocer un solo principio, antes de recibir sus efectos. Se entiende por bien común un concepto complejo, que abarca o tiene aplicación o relevancia para las ciencias sociales. En realidad los grandes avances en el marketing social media, provienen de la actividad «Creative Commons» no en un sentido literal, pero semejante.

Tora! Tora! Tora! Marketing, define una actitud, un síndrome y un complejo, que afecta la actividad profesional del marketing actual. El cómo concebirlo y estudiarlo e incluso a qué nivel se aplica, nos darán ventajas. No hay detrás nada místico, ni revelador. El marketing de nueva generación está abocado al descubrimiento de las leyes de la sociedad hiperconectada y sus aportaciones del mundo «Creative Commons» a la ética del mercado y sus aportaciones al método.

Es el título de una película del género épico sobre la segunda guerra mundial «Tora! Tora! Tora!» El nombre proviene de la expresión “Tora, tora, tora”, el código utilizado por la Armada Imperial Japonesa para anunciar el éxito en obtener el factor sorpresa en el ataque a “Pearl Harbor” en la segunda guerra mundial. La observación pedagógica de las guerras y sus batallas, han dirigido el marketing Vintage, hasta nuestros días. Los mercados eran entendidos como escenarios de guerra y sus campañas. Se avanzaba sobre el cadáver de nuestros competidores.

Hoy es difícil entender e imaginar el marketing y la publicidad como colaborativo, amigable, sin agresiones ni víctimas. El marketing «crowdsourcing» es inconcebible,  porque niega todo lo aprendido. Los profesionales del marketing y la publicidad han perdido su poder de influencia sobre los hábitos de consumo. Reacciona ante los cambios, tarde y mal. La profesión se ha desprestigiado en los entornos digitales. Los expertos en marketing y publicidad, son víctimas sorprendidas por los bombardeos indiscriminados de un mercado que ha tomado el control. Cuando descubrimos un «proceso» es porque estamos a remolque; porque hemos sido alcanzados por su metralla.

El humor a veces es un mecanismo que nos permite avizorar el entorno. Y me refiero a lo extremista que suelen ser mensajes, como éste, que no tiene desperdicio: “Un joven solicita en una red social un consejo. «Tengo un problema muy grande. Mi padre está condenado a cadena perpetua por asesinato. Mi madre nos abandonó cuando éramos muy pequeños. Mis dos hermanas son prostitutas. Mi hermano trabaja en publicidad. Ahora he conocido a la mujer de mis sueños y quiero ser totalmente sincero con ella, pero ¿Cómo le puedo contar lo de mi hermano?»

El Factor Tora! Tora! Tora! Marketing. Introduce un nuevo enfoque radical, más allá del «Punk Marketing» pionero del declive de los expertos del marketing, no así, del marketing como actividad «científica», moleste a quien le moleste. El trasvase de la actividad de la mercadotecnia y la publicidad a la sociedad hiperconectada y empoderada, ha vaciado los modelos verticales «auténticos arsenales» y los escenarios de guerra, simples maquetas Vintage.

Este factor introducido por la sociedad hiperconectda, es desconocido en su principio, no así, su proceso. Seguimos sin poder aislar su letal principio «Dios» El creador no es visible para las herramientas ideológicas del marketing, como tampoco es visible la gravedad cuando vemos caer una manzana. Es un experimento visible a la razón y u hecho experimental universal. Pero no por ello válida para el racionalismo crítico, según Hegel. Las fuerzas que operan son invisibles a la razón no científica.  Todo conocimiento alguna vez se ha enfrentado a tales paradojas. Hoy el Marketing y la Publicidad han cedido su protagonismo histórico, para estar a remolque de la sociedad hiperconectada.

La posible solución al desafío del  «Factor Tora! Tora! Tora! Marketing» está en adelantarnos al factor sorpresa de los cambios. El cielo será de quienes prevean los ataques, y no de quienes respondan a ellos, en una suerte de acto reflejo de defensa y sumisión. En un escenario de mercado disruptivo, la respuesta es «crowdsourcing», ser parte del invasor y no el invadido. Actualmente no disponemos de herramientas, no intrusivas, que nos introduzcan en la gran conversación horizontal, que son los mercados «tesis del Manifiesto Cluetrain» La conversaciones horizontales se han convertido en un anatema (maldición) del marketing y la publicidad. No por reconocer la importancia capital «social media como paradigma» y las redes sociales, resolvemos nuestras deficiencias de conocimiento del medio.

La ilusión del saber inmediato

El nuevo desiderátum del (marketing y la publicidad) es alcanzar una fisura que nos permita ir más allá de la evidencia virtual aplastante de sus efectos. El marketing y la publicidad se generan social y horizontalmente, son creaciones colaborativas «Commons» populares. La profesión va a remolque. Recibe sus impactos (sus bombas) para enterarnos del cambio de paradigma, mal y tarde.

Extasiados y afectados por la evidencia de «la ilusión del saber inmediato» de la humanidad hiperconectada y virtual. Vivimos descompensados, más tiempo en lo virtual «natural» que en el mundo real «material». La cyberorganización de la humanidad ha afectado nuestro parking de objetos inamovibles, de los humanos, los viejos monos, conocidos hasta hace muy poco como audiencias inertes, publico objetico. Entiendo que sobre fenomenología social, los expertos del marketing, se encuentran extrañados de su medio, los objetos fijos, las estadísticas, los targets y las leyendas urbanas.

Quizás el mundo material relacional, ya no se encuentra allí, como espacio reconocible real, o espacio psicosocial de los homínidos evolucionados hacia a otras capacidades inéditas en la «ZOOna de confort» de los humanos. Se evoluciona dentro del mercado, fuera de él no hay oxígeno. Es la imposibilidad a renunciar a nuestra naturaleza de animales del mercado. Al final, los mensajes seguirán estando encriptados e impermeables para la mayoría de los profesionales adictos al método Vintage de los objetos experimentales e inamovibles. Las viejos target materiales de audiencias y espectadores y público objetivo, se han volatizado.

“Democracia Monitorizada”


monitorizar la democracia

No ser activista de alguna cosa en tiempos de indignados está mal visto. El Boom del activismo popular escala a la política, y viene de la mano de los nuevos medios asilvestrados, la social media. El desafío que se nos presenta está en dominar la técnica, que en antaño se decía, si no puedes contra ellos úneteles. Posiblemente la primera vez que un indígena lanzó un palo y este se devolvió contra él,  imagino que aprendió su primera lección de física. Toda fuerza liberada sin control puede revertirse en nuestra contra siendo arrastrados o consumidos por ella.

La sociedad abierta no es el espacio biológico ni la zona del zoo de los primates donde se aprende de los errores. La sociedad abierta es capaz de convivir con el “enemigo ideológico” es decir, con el «boomerang» aun conociendo sus leyes físicas.  “El ideal democrático horizontal piensa en términos de gobierno de los humildes, por los humildes” Esta idea recurrente es el «ave fénix» del comunismo y la religión horizontal.

La democracia monitorizada tiene sus ventajas y sus miserias, más allá del romanticismo idealista de una sociedad empoderada y activista vigilante. El concepto de democracia, en este nuevo y revulsivo formato, se diluye y se transforma en otra cosa, que seguimos llamado democracia por imperativo cultural e histórico. Los estados policiales, no son expresiones democráticas, mucho menos extensiones necesarias. Quizás útiles y divertidas, y justicieras, pero adolecen de legitimidad moral. Proceda de donde procesa, bien del estado o bien de los ciudadanos.

No importa quién o quienes lo ejercen, o cuál es su sentido práctico. La monitorización vertical, horizontal y/o diagonal revestida con pátina de «poder del pueblo» sigue siendo dictadura del proletariado en cubierto. No hemos inventado nada, solo hemos revertido el orden del estado policial que tanto insufla a las masas con nueva moral.

Es la actual sociedad «la Democracia Monitorizada Orwelliana » donde todos tenemos acceso a la información y acceso a los datos de los demás, se pretende establecer un control “excesivo” de todas las manifestaciones humanas y en especial la política. Una especie de comisariado social media «gran hermano» Sí se puede. “Yes, it is possible”  Pero no es moral, ni ético. El cainismo de la galaxia social media ha despertado un radicalismo (empoderamiento social) inédito para los humanos. El control de todos contra todos, como nuevo logro democrático. (Nuevo sistema totalitario) Los Soviet «remasterizados»

Si prescindimos del concepto de «Democracia» en el aforismo que nos pretenden vender los radicales «Democracia Monitorizada» vaciamos de contenido el manifiesto que pretende subyugarnos con su arrogancia de nueva democracia. Sus principios totalitarios de vigilancia de todos contra todos, o de todos contra algunos. Es una ecuación donde la individualidad humana es alienada por una sociedad supeditada a un sistema totalitario de vigilancia Orwelliana.

Hay quienes empatizan con estas formas totalitarias de «justicia social» el mediático y estructurado eslogan de ¡Sí, se puede! En realidad es la moral que abre todas las latas «hedonismo social media» Es la falsa creencia de ver en las leyes  universales obstáculos para alcanzar nuestros fines, onanistas. El derecho particular sobre el derecho general. Si algo se puede hacer, es legal y moral. La colectivización como nuevo orden «Pos-Montesquieu» las leyes deben ser refrendadas por los intereses asamblearios (Asambleas Party) y su radio de acción limitado a los distritos y sus necesidades. (Manifiesto 15M)

Es la visión renovada Trotskista de la revolución permanente, cumpliendo sus ciclos dialécticos envolventes, antitéticos. La democracia debe ser instrumentalizada por el aparato del apartido, o las asambleas, los soviet. “Es el proletariado (la clase asalariada) el que debe encabezar la nación hacia la revolución permanente. Empezando por las tareas de inmersión democrática comunitaria de la sociedad, trasformada en poder de las asambleas, en poder comunista. Solo una sociedad monitorizada, viene a decir el nuevo Trotskismo: que dada la complejidad de la sociedad actual, puede desmontar las estructuras del capitalismo y sus valores. El homo-empoderado «empowered-homo» es consecuencia de la sociedad hiperconectada y su nuevo avatar.

Los movimientos mesiánicos reforzados por el capitalismo (comunismo larvado) han encontrado condiciones materiales excepcionales para la difusión de sus ideologías decimonónicas. Las tecnologías de nueva generación, producto de la sociedad del mercado «Sociedad abierta» El «capitalismo eclosionado» ha generado la mayor riqueza conocida por la humanidad, riqueza científica y tecnológica, también democrática. La gran paradoja de la sociedad abierta ha sido la ingeniería de clonación ideológica del comunismo. Convivir y dormir con el enemigo en casa.

Para el filósofo Karl Popper, en su ensayo «La sociedad abierta y sus enemigos» la tolerancia de una sociedad plural y democrática, permiten convivir con espacios ideológicos peligrosos «Jurassic Park» comunismo folk, radicales y parásitos antisistema, conspirando para destruir su incubadora, el capitalismo. Es la hembra del Escorpión danzando para aparearse con el macho, y luego devorarlo vivo.

Especie de filosofía existencialista basada en el Individuo y la subjetividad de los valores. Me complace hacer una analogía del comunismo y su etapa evangelizadora, con la promoción del individuo por encima de las leyes. Solo el individuo decide sobre la oportunidad de una ley, si esta le representa o no. No existen leyes objetivas que nos representen. Su universalidad se aleja de mis necesidades individuales. Contra mayor sea su grado de universalidad, mayor es su distancia a mis necesidades individuales ¡No, no me representan, no! No llevan mi firma.

La realidad histórica de este modelo de seducción ideológica, está registrada en los anales del comunismo hasta el día de hoy, se llama «socialismo real» Una vez conquistado el poder por la elite del partido, llámese asamblea populares, colectivización o soviets. El individualismo desaparece como racionalidad. Y la subjetividad de los valores es sustituida por la nueva clase y el aparato del estado totalitario. (La patria bonita) Enajenar la libertad y la individualidad por la dictadura del proletariado, “el bien común”.

La Democracia Líquida

La democracia monitorizada, lleva adosado el sugestivo subtítulo de «hágalo usted mismo» «Wizard» el epíteto sugerente de un manual de “mecánica popular” propio de los prosumidores de la galaxia social media. ¡Si, se puede!  (Yes, it is possible!) Lo banal toma fuerza y representación social y política, especie de marcha verde. Ya lo decía el irrepetible genio de la música John Lennon. «Imagine» Hemos pasado de la imaginación sin control a la acción ácrata. Si puedes imaginarlo es porque sí, se puede… Los radicalismos totalitarios del siglo XX vuelven «remasterizados» revestido de nueva democracia horizontal monitorizada.

La idea de una democracia secuestrada por una casta, robada «Síndrome de Prometeo» seduce a los inadaptados sociales, y a la izquierda ávida de nuevos mensajes revolucionarios de ¡Sí, se puedo! Traspasado el umbral de democracia representativa y universal, nos queda la democracia liquida entendida como asambleas plebiscitarias. Las necesidades del estado y la economía, reducidas a las necesidades de la calle. ¡Democracia Líquida!.

Lecturas recomendadas esta semana:

el ideal democrático piensa en términos de gobierno de los humildes, por los humildes

La Máquina Disruptiva (*)


ROBOT SOCIAL MEDIA
La sociedad del mercado

Un economista y filósofo clásico del siglo XVII, usando su reconocido sentido común dijo “Nadie nunca ha visto a un perro «Canis lupus» cambiar equitativamente y deliberadamente  con otro perro un hueso por otro. Adam Smith” Hemos construido una sociedad basada en esta supuesta superioridad moral innata, créanme, y falso corolario del impulso civilizatorio del hombre (el canje racional voluntarista sin contraprestaciones, «trueque» a veces altruista; pertenece al catálogo de las vanidades falsas del hombre).

Reflexionemos sobre esta idea, basada en la observación racional del «sentido común», tan propia de la teoría economía clásica de Adam Smith. Como muchas otras derivadas del razonamiento empírico de su tiempo. Analicemos que ideas subyacen a este aserto popular: «El perro es el mejor amigo del hombre» En realidad estamos condicionando la supuesta amistad. El mensaje implícito es: Siempre que esté «Canis lupus» no tenga pensamiento racional, y además que no sea nuestro competidor en el mercado. (La obediencia y la sumisión serán los mejores aliados del «Canis lupus», postrarse a los pies como Odalisca al Sultán)

El mensaje está claro; este es el comportamiento social «ideal» esperado en el hombre civilizado, para todo el ZOO. Pero que ha cambiado en la sociedad hiperconectada con respecto a estos supuestos ¿Esta sociedad es una sociedad versionada, o quizás una sociedad inédita del mercado? ¿El sentido común como motor de la historia, sigue siendo una máquina bien aceitada?  Dicho sentido «común» no resuelve las tensiones y conflictos generados en el mercado.

Si nos apoyamos en el pensamiento clásico del sentido común (Vintage) para analizar el comportamiento humano y su «acción social» en la social media. Nos encontraríamos nuevamente como monos desnudos «Desmond Morris». El comportamiento disruptivo observado en la social media, no reconoce el sentido «común» como regla y motor de la historia. Lo disruptivo es el patrón de comportamiento manifiesto (dueña del hueso) e imperante en todos los órdenes sensibles a los sentidos.

En realidad siempre hemos actuado cónsonos con nuestra animalidad (ZOO), como el perro descrito por Adam Smith.  Un hueso por otro, sin una contraprestación mejorada, no es posible, ni en la vida de los humanos. No se necesita ser un animal racional moral, para negarnos  a cambiar el hueso, o lo que ya tenemos asegurado. El comportamiento altruista es la opción menos probable a la negociada. (Es la ley que posibilita y regula el mercado) «El mercado ha actuado como un elemento aceleraste de la evolución humana».

La social media se ha convertido en «la máquina disruptiva» La fenomenología del mundo virtual genera bienes y servicios (huesos) que no poseemos  físicamente, que forman parte de una nueva realidad fáctica, intangible e irreales para las ciencias clásicas. «La sociedad hiperconectada cambia huesos por otros que no posee; pero que siente como propios». La social media genera empatías virtuales (emociones) linkeables compartidas y distribuidas horizontalmente con costes cero.  (Compartir hueso es una ley virtual) Primera ley disruptiva del mercado: «El hueso es parte de la naturaleza de los entornos digitales» .(Nueva realidad).

El estado natural de “las cosas y su sentido” en los entornos digitales es el mercado de los bienes disruptivos «la ruptura» Lo disruptivo configura y regula un nuevo paradigma para economía. También es el mensaje civilizatorio de la sociedad programada virtual «binaria» (Sociedad hiperconectada) Seguimos siendo parte inalienable de la naturaleza del (ZOO) gobernado por el mercado (productores, vendedores) y demandantes (consumidores o compradores). La máquina disruptiva «aniquila» la división social y del trabajo de los agentes reguladores del mercado (vendedores, productores y consumidores de huesos) de ahí que se hable de paradigma, de un mercado disruptivo. Conocer quien es quien, en un entorno virtual disruptivo es imposible, para  «el mono desnudo» conocedor de realidades tridimensionales.

“El anti-industrialismo romántico, presenta una naturaleza intocada como ideal al que retornar. El impulso fáustico y prometeico de dominar tecnológicamente la naturaleza tridimensional; es un rasgo esencial del ser próximo. En su relación con la naturaleza hay un carácter co-creador” En un mercado disruptivo la naturaleza no compite con el hombre, es la vuelta a ella. El mercado virtual disruptivo, se presenta como nueva naturaleza, sin antagonismos de clase, ni poder.

La neuroeconomía, nos permite seguir especulando sobre las emociones. Si los mercados son emocionales no racionales, y los mercados son conversaciones. Por lo tanto, debemos inferir de todo ello, que las conversaciones son irracionales. Disiento de esta aseveración errónea y reiterada; que niega la racionalidad de las emociones. El mercado está regulado por las emociones, sujetas a normas racionales.

“La empatía del griego ἐμπαθής (“emocionado”) es la capacidad cognitiva de percibir, en un contexto común, lo que otro individuo puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra”  Si algo distingue a los humanos de los animales, es su capacidad de expandir el mercado. «Conocer nuevos amigos es ampliar el mercado» Dije amigos, no futuro compradores, ni oferentes.

Si queremos actuar (producir, vender y comprar) en «la sociedad del hipermercado disruptivo», debemos entender la fenomenología del carisma de la sociedad conectada. «La sociedad del mercado disruptivo» sólo es comprensible si aceptamos como paradoja, la convivencia racional con las emociones. «Las emociones son racionales» y sus factores: The enchantment factor and the likeability factor / Huellas del humano binario

(*)  Disruptivo: Es una voz «vocablo» de origen inglés (disruptive) utilizada para nombrar a aquello que produce una ruptura brusca e inesperada. Se utiliza dicho término en un sentido simbólico, en referencia a algo que genera un cambio muy importante o determinante (sin importar si dicho cambio tiene una correlación física real)  El concepto cobra relevancia, si observamos los entornos digitales y su impacto disruptivo en un mercado.