La ‘eticidad’ perdida, en Jürgen Habermas


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La visión apocalíptica de la sociedad globalizada, pareciera ser inherente a la profesión de sociólogo y la antropología cultural, no es exclusiva de las ciencias políticas; responde a una idea mecanicista de un modelo ideal que subyace desde los inicios de sociología como ciencia de la denuncia «Ciencia subversiva» que explicaría los fenómenos y hechos sociales, incluso los vitales, por medio de las leyes mecánicas del movimiento, y la ética.

La moral y la ética como primera ley mecánica. La sociedad tiene una explicación ética, (inicio del movimiento) y ello, con independencia a la teoría social científica y de los grandes ismos históricos y existentes «la sociología militante» «la sociología comprometida» son en principio ‘rousseaunianas’, románticas, y moralmente correctas, no se discuten, son ‘asertos’. Disociar el carácter moral de los hechos sociales, se me antoja imposible, en cualquier obra de sociología y antropología.

Es la idea del hombre moral, creador de la sociedad justa como bien común, objetivo último, y destino natural del hombre. Es en parte la teoría “Del buen salvaje, al buen revolucionario” de Carlos Rangel ‘El principal mito a rebatir por Rangel es lo que él identifica como una versión adaptada del mito del buen salvaje y la Edad de Oro – mitos del Viejo Mundo’ La naturaleza del hombre corrompida por la vieja civilización occidental. En el intelectualismo de izquierda, el mito está muy difundido, arraigado como un tubérculo, y poco cuestionado. La superioridad moral de la izquierda bebe de este manantial eterno y cíclico de verdades absolutas.

El fin moral de la sociedad es por su propia definición reduccionista e ideológico, y dogmático, de ahí el derecho natural como incuestionable. No se puede partir de un ‘aserto’ apriorístico e histórico, para hacer ciencia, ni política. Una cosa es opinión y otra constatación empírica, base del derecho positivo. Leyendo el ensayo de «Jürgen Habermas | La sociedad posnacional» te explicas muchas cosas, y todas basadas en la ideología progresista de un estadio natural ‘superior’ de la humanidad, corrompida por el capitalismo, los mercados, y la globalización (el despojo). Ya no es el Tío Sam «Uncle Sam» el enemigo de la sociedad natural (ética socialista) ahora son los mercados y la globalización como obstáculo a la felicidad.

La sociología comprometida y la teología de la liberación son expresiones decimonónicas sobre la eticidad social corrompida. Representan ambos una idea inversa del relato original del Titán amigo de los mortales. En este caso Prometeo, convertido en héroe social, tratando de recuperar el fuego robado por los dioses del capitalismo, devolviéndoselo lo a los hombres. La eticidad es la idea de ver un origen ético y moral en las cosas, que difiere poco o casi nada en su forma, al dogmatismo religioso y al primitivismo animista.

Hacer de la sociología una disciplina o escuela de la ética, es torpeza, por no llamarla otra cosa. No se puede partir de postulados fijos inalienables, herméticos, religiosos, tampoco políticos, filosóficos ni intelectuales, al servicio de una ética natural incuestionable. La idea actual y recurrente en las ciencias políticas de lo público, es inmanente a una concepción de lo público como ética de la política, y origen y fin último de la sociedad. Con esta diarrea mental hemos convivido un siglo de pseudociencias sociales y del comportamiento.

La ideología de ‘lo público’ como ética de la naturaleza, defendida por Jürgen Habermas y demás ideólogos progresistas; ven en la globalización y los mercados financieros una pérdida de soberanía nacional, por lo tanto una desnaturalización de la eticidad de la sociedad, y la desintegración de la soberanía nacional (la posnacionalidad) La socialización política manifiesta se fusiona con la socialización latente del ideólogo, incapaz de escapar de este sino pernicioso de la ‘eticidad’ de las cosas.

Gaston Bachelard escribe: «El hecho científico esta conquistado» Estableciendo una jerarquía de los actos epistemológicos indicando las fases sucesivas por las que debe pasar la actividad científica, dice en primer lugar el quehacer científico está por conquistar. Dicho de otro modo, ningún hecho se deja aprender tal como se nos presenta espontáneamente. De modo que es contra la ilusión del saber inmediato que el hecho científico está por conquistar… Lo que nos viene a decir, es la absoluta necesidad de una ruptura con las opiniones comunes «Todo conocimiento así entendido tiene la edad de los perjuicios» Yo diría que Gaston Bachelard es la madurez Émile Durkheim, incluso la superación científica de este.

La ilusión del conocimiento inmediato, gobierna la sociedad hiperconectada, no se exige la verificación, solo la capacidad de influenciar (influencers) de quien emite la opinión. Un ejemplo actual es la del mediatico ‘Yanis Varufakis’ y su ensayos (El minotauro global) plagados de sentido común (de conocimiento inmediato) lo que es opinión hoy día, adquiere el rango viral de veracidad. Y si se escribe en clave (modo) de indignación, y se convierte en literatura referencial de culto. La eticidad es el patrón común a todo manifiesto, incluido el comunista.

La eticidad perdida, es el fuego robada a los hombres por el capitalismo en la politica ‘tesis del complot global de los mercados’ ¡Lo moral es lo público! La sociedad posnacional, de los mercados es para Habermas, según entiendo, una consecuencia de la eticidad perdida de lo público en la politica. ¡Tesis del complot global de los mercados! Si aceptamos las leyes naturales como inobjetables, entonces aceptamos al hombre como diseño de Dios. Y la sociedad como espacio público, como edén, regalo de Dios. La religión sin Dios es parte del dogma horizontal del populismo del siglo XXI.

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In Front of the Mirror


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Invasión de imbéciles

El escritor y filósofo italiano Umberto Eco, criticó duramente a Internet, en particular acusó a las redes sociales (RRSS) de haber generado una “invasión de imbéciles”, ya que “dan el derecho de hablar a legiones de idiotas”. La opinión del semiólogo se ha hecho viral en las mismas redes sociales criticadas.

La superioridad del espejo sobre la razón, (In Front of the Mirror) De niño solía esperar de los periódicos dos cosas con ansiedad irracional: los suplementos (cómic) y los laberintos (juegos). Hoy sigo esperando de ellos lo mismo, pero con un uso más racional del medio y del tiempo, el tiempo adulto. La realidad política convertida en cómic, y los artículos de opinión convertidos en laberintos.  Pocas cosas han cambiado desde entonces, por encima de las aficiones y los gustos.

Me complace leer las opiniones de Umberto Eco ¡y a quién no! Me hace volver a creer en la utilidad de los diarios de opinión, más allá de los blogs. A nadie le disgusta qué corra el aire fresco entre tanto dióxido de carbono ‘el moderno CO2’ como lo llaman los nativos digitales a la ‘apocalypse now’, dos letras y un número para definir un destino y un final. Un ejemplo más de los laberintos.

Resolver laberintos, es arriesgarse a emprender un camino y no hallar la salida esperada. El peligro está en inventarse uno mismo, nuevas reglas, por imperativo de la demanda social (lo político correcto) la opinión pública como moral social. El sí se puede “Yes, we can” es un nuevo revulsivo contra la realidad y la historia. Toda sociedad empoderada inventa su aceite (3en1) su “Yes, we can” que todo lo afloja, la rigidez, la contradicción, la resistencia, en definitiva aquello que no nos representa. La función del (3en1) es eliminar la conciencia ciudadana, en beneficio de lo protosocial, la tribu, las demandas y su postureo. Otro ejemplo de laberinto!

Umberto Eco, es de esos intelectuales y libre pensadores que no necesita intérpretes sobre sus opiniones; tampoco segundas lecturas complacientes. La pulcritud en sus ideas, bien construidas y bien acabadas, son invitaciones a la reflexión y la inteligencia (ahora llamada emocional) No digo qué estén acertadas, porque nadie tiene el recurso de la verdad. La genialidad en discurrir por caminos insospechados, vedados al sentido común (popular) es de agradecer, no toda la luz esta bajo la farola…

El espejo te devuelve siempre a la realidad, es tan jodido qué: si enfrentas tu realidad al espejo este es capaz de reproducirse hasta el infinito. Nunca contravengas la realidad de un espejo. La función de la opinión de un intelectual es enfrentar espejos, reflejar la otra realidad, la virtual e inacabada realidad; de ahí que pocos se atrevan a compartir los espejos. A nadie le gusta ver una versión de sí mismo no autorizada.

Como bloguero me veo afectado por las funciones sociales de los espejos, de las opiniones vertidas por Umberto Eco, sobre el mundo disruptivo de las redes sociales y el nuevo modelo de sociedad inteligente. Reflexionar no siempre ha sido gratis, y menos cuando nos vemos reflejados en la parte fea del espejo: “Es cierto! me veo como un web actor con derecho de hablar a legiones de idiotas” Quién diría que un bloguero emigrado del bar a las redes, como dice Umberto en su artículo, iba a ser parte de una tribu de imbéciles… «Para sobrevivir hay que contar historias» según afirma con certeza, Umberto Eco. Un laberinto que he resuelto hace tiempo, gracias a las redes sociales…

(*) Photo de Szinetar con Umberto Eco: El venezolano Vasco Szinetar reúne la mayor serie de autorretratos con famosos (In Front of the Mirror) hecho qué me ha servido de leitmotiv para este post dedicado a los imbéciles…

El sembrador de montañas


el sembrador de montañas

Érase una vez…

Sí tuviese que contarle a un niño la aventura humana, escogería esta época, dónde yo soy testigo perplejo sin resistencia, actor obligado con doble rol, el de convidado y anfitrión. También escogería un titulo maravilloso, y una sugerente ilustración, ciñéndose a la tradición de los hermanos ‘Grimm’ lo intitularía: «El sembrador de montañas» y comenzaría el cuento con: Érase una vez, una aldea global habitada por seres virtuales iluminados y virtuosos, empoderados y felices, dedicados a la siembra y cosecha de montañas…

La sociedad hiperconectada ha creado seres virtuales, no individuos, sembradores de montañas qué no tienen que ir a ellas, ni esperar que ellas vengan, virtudes o cualidades que señalan hacia un nuevo avatar, nueva humanidad; de ahí el malestar en la sociedades sujetas al dogma religioso, de ahí que los fundamentalistas vean peligrar su mundo atávico, de ahí que corten cabezas, símbolo del cambio de tiempo y de mundo.

Los anarquistas fueron expresión de un mundo laico, retrograda y libertario; pretendían detener el tiempo apedreando los relojes de las catedrales. Para los utópicos socialistas, la historia se detuvo con el derecho a la propiedad. Emma Goldman, decía que: el tiempo nació cuando la propiedad reclamó su derecho divino. También valdría decir que la historia vertical se detuvo, que el tiempo horizontal nació cuando la realidad virtual reclamo su derecho a ser real.

Pese a las evidencias de que algo radicalmente nuevo está sucediendo en política, economía, en la sociedad, el discurso del cambio está enfocado en la ideología verde del ecologismo, como nuevo desafío global. Estamos demasiado distraídos con el impacto medioambiental, sobre la vida, que no reparamos en la evolución de los futuros seres afectados por el cambio climático.

Lo subversivo a los dogmas milenarios y a las verdades absolutas es la capacidad de aprender, desaprender y reaprender de los seres digitales. Decía el sociólogo Alvin Toffler: ‘Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender’ En realidad no son virtudes abiertas al público, toda ideología absolutista las tiene capadas en origen. Se aprende en teoría, a entrar, pero no se aprendes a salir. Es el éxito y el mecanismo de una ideológica.

“¿Qué es la virtud? Es una disposición habitual y firme para hacer el bien: «El fin de una vida virtuosa consiste en llegar a ser semejante a Dios» Hay virtudes humanas, virtudes teologales y virtudes líquidas” Cuando una tecnología se superpone al plano de lo virtuoso, ésta entra en conflicto, porque adquiere entidad propia, semejanza con Dios; en razón de la cual se construye la nueva moral «todo paralelo a ella, nada por encima de ella»

¿Qué pasa cuando las redes sociales ‘RRSS’ se convierten en medios virtuosos? Una cualidad reservada a los dioses en todas las culturas y civilizaciones conocidas. Las virtudes eran recreaciones universales y unilaterales ajenas a los individuos, emanaban de un ente, y de un orden supremo, divino. Eran valores orientativos, no sujetos a la razón. La excepción a la norma eran los iluminados y virtuosos, capaces de ser la excepcionalidad a la norma. Líderes carismáticos, magos, filósofos, artistas, escritores y profetas… La excepcionalidad fortalecía la norma invisible de un ente superior.

Los medios líquidos, han convertido la excepcionalidad en experiencia, en un valor (common) común a la sociedad hiperconectada, del día a día. Los sembradores y cosechadores de montañas, ya no tendrán que esperar cada siglo (cien años) a que alguien suba a la montaña y baje a contarnos su iluminada verdad (paradigma). Lo virtuoso ha llagado para quedarse, los medios líquidos son medios subversivos, cada quien y cada cual convertido en sembrador de montañas.

“La galaxia Goebbels”


f2962f50e58cf4182a229773ac0a9f30“El Grácil bucle media”

El poder de un creativo es encontrar relaciones inesperadas e intempestivas, habitables a la imaginación y accesibles al conocimiento, allá donde nadie las buscaría ni las espera. Fue ‘Douglas Hofstadter’ el Premio Pulitzer, quien me rebelo las bases de mi viejo método de aprendizaje, y observación, en un precios libro intitulado: Gödel, Escher, Bach: un Eterno y Grácil Bucle. Qué tienen en común las obras de estos genios dispares y disímiles para la historia, que se comunican perfectamente en un perfecto bucle. Cómo explicar las ideas abstractas inmanentes a todo lenguaje, a todo sistema, a todo pensamiento.

«Todo sistema formal, todo lenguaje, todo programa de ordenador, todo proceso de pensamiento, llega, tarde o temprano, a la situación límite de la autorreferencia: de querer expresarse sobre si mismos «autogenesis no espontanea». Surge entonces la emoción del infinito, como dos espejos enfrentados y obligados a reflejarse mutua e indefinidamente» Hallar ese momento cero es la clave, y la aventura.

Recuerdo algunos episodios entrañables de mi niñez, por mi paso por la escuela. Recuerdo a un entrañable compañero de estudios: Jairo Elías Cuesta de quien aprendí a temprana edad el significado de: discurso político. El jodido compañero y amigo era un adelantado en todo, quizás un genio larvado y reducido por el método educativo ‘el sistema’. No sé que ha sido de su irreprimible vida. Me pregunto cómo es posible qué, a día de hoy, retenga en la memoria algunas frases geniales de un adolescente, por cierto colombiano.

Según él, todo discurso político que se precie de ello, es decir trascendental, comienza con un gran anuncio o verdad irrefutable: «Hay tres cosa fundamentales en la vida, que son: La primera, la segunda y la tercera; lo demás es susceptible de ser inventado, es el relato ideologico. Toda verdad en el fondo tiene una parte teatral, absurda e inesperada, no coincidente con la oficial; y si aceptamos por completo el pack, aceptas después todo lo demás como regalía al pack, es el relato del unicornio azul, recurrente.

Los hijos de la aldea global disponen de las herramientas necesarias para tomar el poder real, la conciencia, y el control, como nunca, del relato. El ciber atavismo politico, es un nuevo sujeto histórico a tomar en cuenta, un nuevo actor con representación horizontal «aquí, el sujeto histórico es un concepto que define a un ente social que es capaz de transformar su realidad y con ello generar historia»

En qué momento los espejos se encuentran como reproductores infinitos de la realidad, y cómo esa realidad se hace consciente y legitimadora del comportamiento. Son preguntas sobre fenomenología social, el cómo, el cuándo, el por qué y para qué. Seria largo de explicarlo, y no me apetece ahora.

El espejo de Goebbels se ha materializado como sistema formal, como lenguaje, como comportamiento horizontal, me refiero a sus principios y tesis sobre el control científico de la propaganda y la comunicación. No es una hipótesis capciosa, es observación empírica.  “Todo proceso de pensamiento, llega, tarde o temprano, a la situación límite de la autorreferencia: de querer expresarse sobre si mismos. La sociedad hiperconectda con sus medios líquidos de comunicación, logran materializar y reproducir idealmente las condiciones necesarias de las tesis de Goebbels en las redes sociales. El proceso de pensamiento de un ciber activista, es el espejo enfrenta al de Goebbels.

Cómo y qué necesitan los espejos para acoplarse: encontrar el huésped necesario, para su reproducción, no hablo de ideología, sino del proceso de pensamiento o lenguaje, capaz de satisfaces diferentes necesidades materiales, en la distancia y en el tiempo histórico; de querer expresarse sobre sí mismos, independiente a sus creadores, capaz de prender en otro relato inédito pero con los mismos fines, pero sin ideología correctora. Siempre he sostenido que: toda ideología tiene un punto de origen (Origin Point) y una zona cero de operaciones (Zero Zone) La galaxia Goebbels, no necesita de dichas coordenadas cartográficas, para reproducirse, ni las mismas condiciones materiales históricas.

La sociedad hiperconectda, se ha alineado a la perfección con el espejo de Goebbels, y su proceso creativo resolutivo, reproduciendo las mismas soluciones a los mismos problemas facticos de su tiempo. El control de la opinión pública. Los medios líquidos inteligentes clonan los once principios de la propaganda de Goebbels, no así su doctrina nazi o concepción politica del mundo. Adquieren un nuevo avatar instrumental, no ideologico.

“¿Qué es el medio líquido? Es un medio abierto de comunicación digital personal móvil e inteligente, democrática y flexible, de empoderamiento social y externalización horizontal del individuo, caracterizado por su fluidez, ubicuidad y omnisciencia, capaz de modificar la conducta humana y el ser social. Nada antes había modificado el curso de la evolución del hombre de forma más radical”

El ciberactivismo político en la comunicación horizontal, utiliza dichas herramientas inteligentes, con los mimos fines enunciados en los once principios de la propaganda de Goebbels, el control y la corrección de la opinión.  …Todo proceso de pensamiento, llega, tarde o temprano, a la situación límite de la autorreferencia, y de ser parte de otro proceso inédito, la galaxia Goebbels.

La ética de lo público vs. Lo público como ética


I love the public, new ethics

“Las ideologías surgen en periodos de crisis, cuando la cosmovisión dominante no logra satisfacer nuevas y poderosas necesidades sociales y los hombres se ven impelidos a producir una transformación social profunda” [Edward Shils]

¿La ética de lo público, es la nueva teología de la liberación? Hasta ahora nadie se ha hecho la pregunta cómo se mantiene el estado de bienestar, percibido por las multitudes asilvestradas como lo público, dónde nace el caudal de dinero que hace posible la ilusión de armonía, especie de paraíso del edén. La pregunta mítica, dónde nace el Nilo no siempre fue una preocupación popular, mientras éste lo inundaba todo de riqueza, y maná bíblico, y menos en los regímenes totalitarios del bien común. Esta aventura siempre ha terminado en tragedia social, en miseria. Nos basta con echar un vistazo a la historia reciente del comunismo y los recursos inagotables de lo público como ética, especie de teología libertaria.

Los pueblos vuelven a sus estados primarios de configuración protosocial cuando alcanzan su nivel más alto de bienestar material y de dependencia de lo público. El estado, la soberanía, y sus formas aceptadas de convivencia institucional, no logran mantener la cohesión política histórica. Superado el umbral de resistencia, el consenso desaparece y todo se percibe como obstáculo a la felicidad, del bien común, a lo público como ética del comportamiento y cosmovisión del mundo.

Lo público se percibe como renta y riqueza a repartir, como justicia. Los valores trabajo, sacrificio, cooperación, contribución, iniciativa y progreso, propiedad, ahorro, trasformación. Son valores del capitalismo explotador. Este proceso de reversión ideologica de la sociedad de masas, y de la inmersión cultural de lo público como necesidad única; son los nuevos valores de las masas hiperconectados, llamadas multitudes inteligentes.

“Edward Shils, sostiene que las ideologías no son necesariamente políticas. Su componente político se hizo crucial desde el siglo XVIII y predominante a partir del siglo XIX. Las ideologías surgen en periodos de crisis, cuando la cosmovisión dominante no logra satisfacer nuevas y poderosas necesidades sociales y los hombres se ven impelidos a producir una transformación social profunda”

El ciudadano sin obligaciones es una desviación perversa de la concepción de ciudadano «Yo no pertenezco a la ciudad, la ciudad me pertenece» Lo público como totalidad en oposición a la naturaleza y principio y fin último de la política. Así, la propiedad es percibida como un robo. La filosofía política se entiende  como ética de lo público, de ella emanan todos los valores.

¿Qué es lo público…? Los romanos fueron, quizás los primeros en crear una abstracción funcional del concepto, que era comprensible en sí mismo sin necesidad de ser explicado, ni dejando un vestigio, o espacio para ambigüedad sobre ‘lo público, y de la cosa pública’ un valor que hemos heredado de su inconmensurable civilización. Hemos construido la democracia actual sobre tres pilares heredados de la antigüedad, la propiedad privada, lo público y la cosa pública, tres conceptos diferenciados de libertad.

Las ideologías totalitarias necesitan destruir en principio este triple enlace, para construir su proyecto totalitario basado en lo único, lo público como propiedad natural de las cosas. Toda propiedad es un robo perpetrado contra la naturaleza de lo público. La cadena trófica (cadena alimentaria) es el modelo político de lo público, altamente burocratizado y piramidal, todos comen de todos, según su escala y posición «dictadura del proletariado» no existen obligaciones solo el disfrute de lo público, un mundo feliz, sin conflictividad, onanismo de lo público.

La sociedad conectada recrea y maximiza las condiciones objetivas de lo público, sin contra prestaciones, ni obligaciones contractuales. Lo público es un espacio virtual no ideológico de libertad sin compromisos. El axioma existencialista de Jean-Paul Sartre “Mi libertad comienza donde comienza la del otro” La importancia del ‘otro’ es un obstáculo opuesto a la ética de lo público, como motor de la nueva historia, la sociedad horizontal más ‘autorregulable’ que en la vieja sociedad coercitiva del imperio de la ley, la verticalidad y la sanción.

Esta nueva concepción de la propiedad virtual y de lo público se ha trasvasado al mundo real de la política y la social media. Las tesis marxistas que denunciaban la expropiación capitalista del mundo convertido en una mercancía histórica, vuelven como fundamento filosófico y dogma de la ética de lo público, lo público como ética de la naturaleza. La sociedad horizontal, la sociedad conectada recrea el espacio de lo público como lo ética. Y la necesidad de reivindicar lo público como propiedad colectiva, y/o vuelta a la naturaleza de las cosas, lo público se percibe como racionalidad de humanismo generacional de las multitudes inteligentes.

¿La ética de lo público, es la nueva teología de la liberación? Hasta ahora nadie se hace la pregunta cómo se mantiene el estado de bienestar, percibido por las multitudes asilvestradas como lo público, dónde nace el caudal de dinero que hace posible la ilusión de armonía, especie de paraíso del edén. La pregunta mítica, dónde nace el Nilo no siempre fue una preocupación popular, mientras éste lo inundaba todo de riqueza, y maná bíblico, y menos en los regímenes totalitarios del bien común. Esta aventura siempre ha terminado en tragedia social, en miseria, basta con echar un vistazo a la historia reciente del comunismo y los recursos inagotables de la ética de lo público, especie de teología libertaria.

La relación entre principios éticos particulares y la conducta social, son hechos políticos a investigar como factores del cambio ético. Conocer la sociedad conectada es clave, para entender la nueva ‘materialidad virtual’ determinante de la nueva racionalidad de lo público.

Hasta ahora, la fuerza de los comportamientos normativos  eran los generadores de una ética de lo público, esto en la actualidad ha cambiado, lo público ha pasado a ser lo ético, la fuerza generadora de los comportamientos. Lo público elevado a la categoría de culto y dogma, tiene sus raíces en las ideologías historicistas del siglo XIX. La configuración inversa de esos principios de lo público como lo ético. Si bien la sociedad se explica cómo y en movimiento, a mi entender, principio hegeliano, nada hace proveer que ello termine aquí.

Comparto la idea de ‘Edward Shils’  qué las ideologías no necesariamente son políticas a pesar de su intento de explicar el orden social de las cosas, su naturaleza y su praxis. La dicotomía de dos visiones diferenciada y antagónica del mundo, son visiones ideológicas no en el orden político, sino en lo dogmático, en la teología que subyace a las ideas, el deber ser de las cosas y su irreductibilidad. ‘Lo público como lo ética’ es la nueva cosmovisión de la sociedad hiperconectada, nuevo avatar.

En política estamos obligados a conocer las nuevas leyes coercitivas de la sociedad disruptiva, para no predicar en el desierto a las ‘masas inteligentes’ prosumidores desmovilizados de las audiencias pasivas per se. Sin un diagnostico del cambio social será imposible mantener una conversación con alguien que ya no se le encuentra en el habitual estuario donde solíamos pescar.

A propósito de «Je suis Charlie»


A propósito de «Soy Charlie, Je suis Charlie»

No existe libro o biblia conocida hasta ahora que nos proteja y nos haga invisible a las balas, incluido el Corán en formato eBooks Kindle. Gutenberg invento un sistema universal de exposición a las balas. Desde Galileo Galilei, aquellos que han osado publicar sus ideas por medio de este método, han sufrido sus consecuencias. La cárcel, las balas o la cimitarra islamista. Los libros han sido la antítesis a los chalecos antibalas. Charlie Hebdo cometió el pecado mortal de pensar con libertad, sobre el lado oscuro de la humanidad, el miedo.

¿El derecho al miedo?

Hemos distorsionado la legitimidad que tiene la sociedad a tener miedo como defensa racional y psicosocial ante la exposición constante al riesgo y al peligro «exterminio» «holocausto» La legitimidad la hemos ridiculizado etiquetándola en términos de odio colectivo ideológico. El concepto de «islamofobia» en los medios de comunicación tiene otras connotaciones ajenas al origen etimológico del concepto. Fobia es pánica, es miedo.

Los medios de comunicación social utilizan y elevan el concepto al rango categórico de «odio» «xenofobia» «vergüenza» Fobia no es odio, no nos equivoquemos, fobia es miedo. El terrorismo pretende crear en la sociedad condiciones de terror, de miedo, de pánico colectivo, especie de espada de Damocles, pendiendo sobre nuestras cabezas. Pensemos que no por desvirtuar el miedo este desaparece, y nos convertimos en pacifistas generosos de nueva generación, más demócratas, inteligentes, valientes y tolerantes, en fin, más virtuosos.

Si asumimos los hechos criminales sufridos como ataques terroristas a la sociedad, y los reconocemos como tales, sin ambigüedad ideológica alguna, sin despistes causales y bizarros «el mea culpa» Entonces, podemos decir que tenemos un escenario de guerra no ponderado, no reconocido por una de las partes. Los eufemismos no resolverán el conflicto de guerra abierta entre derechos humanos y democracia vs. Barbarie islamista. La sociedad empieza a percibir el estado de guerra, menos sus gobiernos, ajenos a las consecuencias políticas y económicas a mediano plazo.  «Calculo o rentabilidad política»

No estamos en un escenario de odios raciales, fanáticos y xenofóbicos. No confundir las consecuencias del terrorismo sobre la sociedad con el odio racista. El miedo, el pánico son mecanismos biológicos que preservan la vida, ante la exposición al peligro y la muerte. Otra cosa es el odio irracional e ideológico y dogmático a todo lo extranjero; que por desgracia subsiste en muchas sociedades como malestar y justificativo de todos sus males y desgracias sociales. En todo caso, éste sería otro tipo de miedo, sociocultural.

Mi tesis es muy simple: Sí, a Mahoma, sí, al Corán, sí a los Musulmanes, sí, al Islam. No, al integrismo entendido como «islamismo» No existe un islamismo bueno vs radical. El islamismo es una concepción politica de la teología, imperialista y  genocida, y factitiva. Volver a los califatos es un llamado renovado a la guerra contra los infieles. Política, Estado, Religión e Inmersión cultural Islamista, son un cóctel explosivo contrario a los derechos universales del hombre. De ahí la radicalización actual de un proyecto inviable de civilización retrograda, integrista, ajena a la evolución contemporánea de la humanidad y los derechos universales del hombre. Un modelo así de sociedad arcaica involucionada, que se niega a desaparecer, y en franco desafío a la humanidad; siempre morirá matando, «solución final» El vasallaje a Dios, es incompatible con la evangelización de la humanidad horizontal.

Para la civilización occidental la medida de todas las cosas es el hombre. Contraponer a Dios como hecho fáctico regulador del hombre, de la sociedad civil y el estado, es volver a la primitiva protosociedad animista temerosa de un orden superior spiritual regulador del cosmos. En el islamismo, militante, la ley política emana, no de la voluntad y libertad del hombre y la razón, sino de las leyes reveladas por los arcángeles, los profetas y los Califas en nombre de Dios; No existen leyes civiles, solo leyes divinas de obligado cumplimiento. «Sharia».

No son tiempos para las religiones, o por lo menos, tal cual las hemos conocido hasta ahora. El hombre ha construido su propio proyecto pragmático de convivencia política y cultural, basado en las ciencias exactas, el laicismo, la razón y la utilidad pública. Religión horizontal sin Dios. ¡Un mundo sin Dios! Se impone lo universal racional, a lo religioso y etnocultural. Las sociedades contemporáneas son cada vez más horizontales y disruptivas; menos dependientes de Dios y la multiculturalidad de la boina y la alpargata, se radicalizan, en una huida hacia adelante.

La ciencia, la tecnología, la colaboración, y la distribución social de bienes y servicios, imponen su racionalidad a cualquier otro orden superior e imaginario utópico. Se pertenece antes a una superconciencia universal colaborativa sin limitantes dogmáticos a la razón, que a una sociedad vertical y etnocultural, restrictivas del mercado; que a leyes medievales tribales de subsistencia endogámica, político-religiosa totalitarias.

No es una guerra de religiones, tampoco una cruzada bélica. El ocaso de las religiones, su marea baja, crea malestar en la sociedad abierta laica y democrática en franca expansión. La sociedad global se presenta ante las religiones como una amenaza a su modelo de vida arcaica y dogmática, centrada en el ombligo de Dios, como centro del universo. «La etnia» como único valor trascendental de la multiculturalidad, se radicaliza y mata en nombre de Dios, una vez más. ¡Como el cartero…!

Ante la imposibilidad de compatibilizar y relativizar su cosmología teológica con la ética científica, y los derechos universales del hombre. La yihad es la única vía del animal acorralado. No es morir defendiéndose, es atacar y destruir los centros de su poder económico y moral de los infieles occidentales, sembrando el terror, el contagio de la inseguridad y el miedo.

Las únicas vitorias morales de los islamistas son los asesinatos de civiles en nombre de Alá, en nombre de un Dios étnico poco piadoso y ajeno a la universalidad del hombre. Cada terrorista es un falso mártir, brazo ejecutor de Dios. En realidad un suicida no es un mártir, puede ser cualquier otra cosa; inclusive un imbécil útil o un cretino. Mártir es aquel ser. Que es sujeto de martirio en contra de su voluntad, y sin renunciar a sus valores. El suicidio es contrario a los valores de la figura del mártir. Los asesinos mueren  ajusticiados, no se convierte en mártires, es un contrasentido tautológico.

Los asesinatos terroristas islamistas, son crímenes contra la humanidad, no son,  ni serán nunca ataques a la libertad de expresión. Tampoco son un intento de silenciar la crítica, ni la mofa. Creerlo es ingenuo, es negar los fines últimos de la barbarie islamista. La guerra no es el cartero que llama dos veces. Basta una vez para enterarnos de su miseria. Los asesinatos y el terror son objetivos militares de los islamistas. No existe causalidad alguna con hechos particulares; reconocer el estado de guerra no convencional, es buscar una salida al miedo y a la espada de Damocles sobre la sociedad.

«Feuerbach se refería a ella con animosidad: El espíritu de la ciencia, según él, sería un espíritu totalmente opuesto al de la teología» No es difícil conjeturar lo mismo para la sociedad laica abierta y democrática, ajena a los hechos y actos religiosos. Las religiones se defienden convirtiéndose en una mercancía competitiva. El reino de Dios es ahora, es de este mundo material y tangible. Es el viejo modelo ideológico de la teología de la liberación. Una iglesia politica y militante. ¡El reino de Dios es de este mundo!

Cuando nos planteamos la utilidad pública de la religión en la sociedad actual, estamos en presencia de la desmitificación de los actos y hechos religiosos y su materialización como propiedad pública, sujeta a valoración y utilidad de todos. Aquello que no es mercancía, incluidas las leyes, no tiene utilidad pública alguna. ¡No, no nos representan!

Las sociedades actuales se construyen necesariamente con mercancías útiles y sensibles a la singularidad de la sociedad, en un mismo espacio y tiempo. ¡Todo es mutable, ya nada es imprescindible! La relatividad rige y gobierna la nueva moral social. El axioma resultante es «dentro de lo público todo, fuera de lo público nada» «Tesis contraria al Islam» El hedonismo horizontal está detrás de la cyberorganización social de la nueva humanidad. No es de extrañar que algunas religiones, unas más que otras se sientan acorraladas, por su inutilidad e incapacidad de anclaje social. Su factitivo es «morir matando».