«El Smartphone, el medio líquido»


el mono que come libros

El planeta del Smartphone es ya una realidad, son más los teléfonos inteligentes que personas ocupando el planeta azul. A mi entender, pocas cosas han modificado nuestra forma de pensar y relacionarnos con el mundo material y de las ideas, que el desarrollo del lenguaje, la imprenta, y el Smartphone. Nada antes había modificado el curso de la evolución del hombre de forma más radical. Tres estadios revolucionarios, tres avatares, tres configuraciones, que modificaron el destino del hombre actual y la humanidad. El Gurú de la comunicación ‘Marshall McLuhan’ hablaba de la evolución de los «medios fríos y calientes» como responsables modificadores de nuestra conducta. Habría que agregarle a las viejas observaciones los (medios líquidos) la comunicación libre y horizontal.

El edén del ‘homo Smartphone’

La sociedad disruptiva, el edén del ‘homo Smartphone’, se caracteriza por ser una manifestación más de la sociedad de la información y el mercado disruptivo, y por estar integrada por seres humanos ‘líquidos’ evolucionados, más allá de los fenotipos de los seres humanos modernos. El viejo fenotipo de homo sapiens, sapiens, responde más a la necesidad de establecer un orden taxonómico y biológico del hombre, que a una necesidad sociológica y de la etología humana por querer definir la nueva dimensión del hombre exteriorizado, horizontal «La muerte del individuo».

Hablar del homo sapiens, sapiens, como el fin de la evolución humana y del diseño divino, es negar las nuevas formas transicionales aparecidas en forma de habilidades que hasta ahora eran desconocidas por las ciencias del hombre vertical. El hombre virtual, y el ser digital de «Negroponte» es una dimensión virtual de la humanidad, no descrita por las ciencias formales y del conocimiento.

Las inéditas habilidades socio tecnológicas modificadoras del comportamiento, están fuera del individuo «exteriorizada» representan realidades virtuales organizacionales y digitales, que escapan a la propia definición de homo sapiens, sapiens, el homo Smartphone es un ser fuera de su contenedor biológico.

El «homo Smartphone» es también el hombre conectado. La relación de «un hombre, un teléfono, o un teléfono, un hombre» es demasiado importante para ser obviada por la sociología y las ciencias del comportamiento animal y humano, y la etología. La asociación existente entre, homo-Smartphone y Wikireportero,  es la consecuencia de un nuevo estado de naturaleza del hombre, el homo-Smartphone, el hombre conectado. Los viejos roles profesionales exclusivos a los iniciados y agremiados, están dejando paso a nuevos comportamientos sociales y rupturistas con la sociedad analógica vertical.

Es el caso de la profesión deontológica del periodista y el reportero, expulsados del paraíso terrenal, obligados a competir en igualdad con las masas inteligentes y empoderadas. Los lectores pasivos han entrado en un espacio desconocido y originario de ingravidez o independencia del sujeto dueño de los medios de comunicación. Por ahora la conversación horizontal es anárquica, y los medios disponibles en constante evolución y precariedad. A pesar de todo ello, son las fuerzas motoras del mercado disruptivo. Nada está acabado en la nueva naturaleza, todo son versiones. El cuarto poder editorial, ya es prehistoria vertical, se impone un nuevo modelo de sociedad líquida «El quinto poder» la conversación horizontal y su organización social media, como poder editorial.

Pero volvamos al ‘Homo Smartphone’ veamos su irrupción en el discurso sobre la realidad contemporánea del hombre conectado, o simplemente de la sociedad cyberorganizada y dependiente de la tecnología. Un hombre sin un teléfono móvil e inteligente, es un inútil, un minusválido funcional. Para el sociólogo Alvin Toffler: “Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender.” Pero eso sí, con un Smartphone.

Los Smartphone han dejado de ser herramientas de comunicación digital para convertirse en extensiones del cuerpo humano, no lo digo yo, lo predijo el gurú de la comunicación ‘Marshall McLuhan’ Para él, la historia de la comunicación transcurrió entre dos formatos evolutivos  los «medios fríos y calientes» y a esta descripción de los medios de comunicación yo le agregaría el «medio de comunicación, liquido» es el formato horizontal por excelencia. Los tres medios han Modificado nuestra forma de pensar

Los seres humanos no son medidos por los bienes materiales que posee, es una falsa creencia, ni por la relación de un hombre un objeto, un objeto un hombre. Tampoco por el hecho de poseer un desatascador de W.C. cada uno de nosotros como Mario Bros, ello nos convierte en la generación de los fontaneros. La era del sílex, del hierro, el bronce, la rueda y la era industrial. No fueron relaciones unívocas, ni de correspondencia de un hombre una industria, un hombre una rueda, un hombre una máquina de vapor. Esta relación ha sido superada por los «Smartphone». El objeto revolucionario capaz de modificar nuestra conducta es parte de nosotros, como el leguaje y la imprenta, a decir por McLuhan, son extensiones del cuerpo humano. Es una observación que no ha cambiado desde que la formulara McLuhan. ¡Un gran acierto! De ahí queda abierto todo para las ciencias del hombre.

¿Qué es el medio líquido?

Es un medio abierto de comunicación digital personal móvil e inteligente, democrático y flexible, de empoderamiento social y externalización horizontal del individuo, caracterizado por su fluidez, ubicuidad y omnisciencia, capaz de modificar la conducta humana y el ser social. No es un ‘tipo ideal’ weberiano tampoco una construcción conceptual para representar un determinado comportamiento o fenómeno social. Es más un hecho real observable y medible por las ciencias sociales y del comportamiento. Para el conocimiento ontológico hablamos de los universales: Los universales (también llamados propiedades, atributos o cualidades del Ser-ahí).

Nota:

Este post, incluso el ensayo, debió haberse intitulado «La Muerte del Individuo».

A propósito de «Je suis Charlie»


A propósito de «Soy Charlie, Je suis Charlie»

No existe libro o biblia conocida hasta ahora que nos proteja y nos haga invisible a las balas, incluido el Corán en formato eBooks Kindle. Gutenberg invento un sistema universal de exposición a las balas. Desde Galileo Galilei, aquellos que han osado publicar sus ideas por medio de este método, han sufrido sus consecuencias. La cárcel, las balas o la cimitarra islamista. Los libros han sido la antítesis a los chalecos antibalas. Charlie Hebdo cometió el pecado mortal de pensar con libertad, sobre el lado oscuro de la humanidad, el miedo.

¿El derecho al miedo?

Hemos distorsionado la legitimidad que tiene la sociedad a tener miedo como defensa racional y psicosocial ante la exposición constante al riesgo y al peligro «exterminio» «holocausto» La legitimidad la hemos ridiculizado etiquetándola en términos de odio colectivo ideológico. El concepto de «islamofobia» en los medios de comunicación tiene otras connotaciones ajenas al origen etimológico del concepto. Fobia es pánica, es miedo.

Los medios de comunicación social utilizan y elevan el concepto al rango categórico de «odio» «xenofobia» «vergüenza» Fobia no es odio, no nos equivoquemos, fobia es miedo. El terrorismo pretende crear en la sociedad condiciones de terror, de miedo, de pánico colectivo, especie de espada de Damocles, pendiendo sobre nuestras cabezas. Pensemos que no por desvirtuar el miedo este desaparece, y nos convertimos en pacifistas generosos de nueva generación, más demócratas, inteligentes, valientes y tolerantes, en fin, más virtuosos.

Si asumimos los hechos criminales sufridos como ataques terroristas a la sociedad, y los reconocemos como tales, sin ambigüedad ideológica alguna, sin despistes causales y bizarros «el mea culpa» Entonces, podemos decir que tenemos un escenario de guerra no ponderado, no reconocido por una de las partes. Los eufemismos no resolverán el conflicto de guerra abierta entre derechos humanos y democracia vs. Barbarie islamista. La sociedad empieza a percibir el estado de guerra, menos sus gobiernos, ajenos a las consecuencias políticas y económicas a mediano plazo.  «Calculo o rentabilidad política»

No estamos en un escenario de odios raciales, fanáticos y xenofóbicos. No confundir las consecuencias del terrorismo sobre la sociedad con el odio racista. El miedo, el pánico son mecanismos biológicos que preservan la vida, ante la exposición al peligro y la muerte. Otra cosa es el odio irracional e ideológico y dogmático a todo lo extranjero; que por desgracia subsiste en muchas sociedades como malestar y justificativo de todos sus males y desgracias sociales. En todo caso, éste sería otro tipo de miedo, sociocultural.

Mi tesis es muy simple: Sí, a Mahoma, sí, al Corán, sí a los Musulmanes, sí, al Islam. No, al integrismo entendido como «islamismo» No existe un islamismo bueno vs radical. El islamismo es una concepción politica de la teología, imperialista y  genocida, y factitiva. Volver a los califatos es un llamado renovado a la guerra contra los infieles. Política, Estado, Religión e Inmersión cultural Islamista, son un cóctel explosivo contrario a los derechos universales del hombre. De ahí la radicalización actual de un proyecto inviable de civilización retrograda, integrista, ajena a la evolución contemporánea de la humanidad y los derechos universales del hombre. Un modelo así de sociedad arcaica involucionada, que se niega a desaparecer, y en franco desafío a la humanidad; siempre morirá matando, «solución final» El vasallaje a Dios, es incompatible con la evangelización de la humanidad horizontal.

Para la civilización occidental la medida de todas las cosas es el hombre. Contraponer a Dios como hecho fáctico regulador del hombre, de la sociedad civil y el estado, es volver a la primitiva protosociedad animista temerosa de un orden superior spiritual regulador del cosmos. En el islamismo, militante, la ley política emana, no de la voluntad y libertad del hombre y la razón, sino de las leyes reveladas por los arcángeles, los profetas y los Califas en nombre de Dios; No existen leyes civiles, solo leyes divinas de obligado cumplimiento. «Sharia».

No son tiempos para las religiones, o por lo menos, tal cual las hemos conocido hasta ahora. El hombre ha construido su propio proyecto pragmático de convivencia política y cultural, basado en las ciencias exactas, el laicismo, la razón y la utilidad pública. Religión horizontal sin Dios. ¡Un mundo sin Dios! Se impone lo universal racional, a lo religioso y etnocultural. Las sociedades contemporáneas son cada vez más horizontales y disruptivas; menos dependientes de Dios y la multiculturalidad de la boina y la alpargata, se radicalizan, en una huida hacia adelante.

La ciencia, la tecnología, la colaboración, y la distribución social de bienes y servicios, imponen su racionalidad a cualquier otro orden superior e imaginario utópico. Se pertenece antes a una superconciencia universal colaborativa sin limitantes dogmáticos a la razón, que a una sociedad vertical y etnocultural, restrictivas del mercado; que a leyes medievales tribales de subsistencia endogámica, político-religiosa totalitarias.

No es una guerra de religiones, tampoco una cruzada bélica. El ocaso de las religiones, su marea baja, crea malestar en la sociedad abierta laica y democrática en franca expansión. La sociedad global se presenta ante las religiones como una amenaza a su modelo de vida arcaica y dogmática, centrada en el ombligo de Dios, como centro del universo. «La etnia» como único valor trascendental de la multiculturalidad, se radicaliza y mata en nombre de Dios, una vez más. ¡Como el cartero…!

Ante la imposibilidad de compatibilizar y relativizar su cosmología teológica con la ética científica, y los derechos universales del hombre. La yihad es la única vía del animal acorralado. No es morir defendiéndose, es atacar y destruir los centros de su poder económico y moral de los infieles occidentales, sembrando el terror, el contagio de la inseguridad y el miedo.

Las únicas vitorias morales de los islamistas son los asesinatos de civiles en nombre de Alá, en nombre de un Dios étnico poco piadoso y ajeno a la universalidad del hombre. Cada terrorista es un falso mártir, brazo ejecutor de Dios. En realidad un suicida no es un mártir, puede ser cualquier otra cosa; inclusive un imbécil útil o un cretino. Mártir es aquel ser. Que es sujeto de martirio en contra de su voluntad, y sin renunciar a sus valores. El suicidio es contrario a los valores de la figura del mártir. Los asesinos mueren  ajusticiados, no se convierte en mártires, es un contrasentido tautológico.

Los asesinatos terroristas islamistas, son crímenes contra la humanidad, no son,  ni serán nunca ataques a la libertad de expresión. Tampoco son un intento de silenciar la crítica, ni la mofa. Creerlo es ingenuo, es negar los fines últimos de la barbarie islamista. La guerra no es el cartero que llama dos veces. Basta una vez para enterarnos de su miseria. Los asesinatos y el terror son objetivos militares de los islamistas. No existe causalidad alguna con hechos particulares; reconocer el estado de guerra no convencional, es buscar una salida al miedo y a la espada de Damocles sobre la sociedad.

«Feuerbach se refería a ella con animosidad: El espíritu de la ciencia, según él, sería un espíritu totalmente opuesto al de la teología» No es difícil conjeturar lo mismo para la sociedad laica abierta y democrática, ajena a los hechos y actos religiosos. Las religiones se defienden convirtiéndose en una mercancía competitiva. El reino de Dios es ahora, es de este mundo material y tangible. Es el viejo modelo ideológico de la teología de la liberación. Una iglesia politica y militante. ¡El reino de Dios es de este mundo!

Cuando nos planteamos la utilidad pública de la religión en la sociedad actual, estamos en presencia de la desmitificación de los actos y hechos religiosos y su materialización como propiedad pública, sujeta a valoración y utilidad de todos. Aquello que no es mercancía, incluidas las leyes, no tiene utilidad pública alguna. ¡No, no nos representan!

Las sociedades actuales se construyen necesariamente con mercancías útiles y sensibles a la singularidad de la sociedad, en un mismo espacio y tiempo. ¡Todo es mutable, ya nada es imprescindible! La relatividad rige y gobierna la nueva moral social. El axioma resultante es «dentro de lo público todo, fuera de lo público nada» «Tesis contraria al Islam» El hedonismo horizontal está detrás de la cyberorganización social de la nueva humanidad. No es de extrañar que algunas religiones, unas más que otras se sientan acorraladas, por su inutilidad e incapacidad de anclaje social. Su factitivo es «morir matando».

Religión horizontal sin Dios


Religión horizontal sin Dios

La política entendida como código abierto

Tenía pensado escribir sobre “la política entendida como código abierto” «open source» producto de una sociedad virtual empoderada, pero me he visto superado por otra idea recurrente que en principio creo, ayudaría a entender éste y otros fenómenos adscritos al discurso del cambio de paradigma social «sociedad disruptiva» «sociedad hiperconectada» Cabrían muchas más etiquetas «tags» y todas validas, pero ninguna explicaría la totalidad y armonía omnicomprensiva del todo. La sociedad como religión horizontal sin Dios, y la política como código abierto, manifestaciones del cambio de paradigma.

Surge la necesidad de hacer comprensible la sociedad como personalidad sometida a una nueva humanidad hiperconectada y virtual. Una cosa es el cambio social y otra muy distinta el cambio de paradigma de la sociedad a otra cosa «Nuevo avatar» La tarea científica es identificar, explicar y definir esa otra cosa y enunciarla. La idea no es mía, ya la formulara Albert Camus cundo decía esto: «El marxismo se ha convertido en una religión horizontal sin Dios, en una doctrina, en un dogma de fe, en una religión sin trascendencia, sin más allá, sin Dios». El centro de esta religión no es «el hombre» como objeto de la creación; tampoco el individuo en términos históricos y objeto de derechos y deberes. Es la política, la sociedad y los pueblos «La sacrosanta opinión pública»

Hace tiempo que utilizamos un decálogo de categorías históricas caducadas, y lo más dramático de ello, inocuas. La izquierda, la derecha y el centro demócrata, han sido vaciadas de representatividad efectiva, de contenido. Ahora estas y otras categorías solo existen en una misma dimensión virtual, la sociedad horizontal. De ahí el grito de ¡No nos representan!

«La rebelión humaniza al hombre, liberándole de sus ataduras a los mitos; la revolución, en cambio, sustituye un mito por otro e intenta divinizar al hombre por y a través de la historia: “El socialismo —dice Camus— es una empresa de divinización del hombre y ha tomado algunos caracteres de las religiones tradicionales”»

Estamos ante una nueva rebelión inédita contra la rigidez de los «tótem y los mitos» Las constituciones y las leyes se perciben como modelos de sociedades arcaicas pres-digitales, analógicas. Se impone la racionalidad de «queremos decidir» las sociedades y los pueblos, y no los individuos, son los sujetos de derechos. La contracultura horizontal de si se puede, dinamita el mito decimonónico universal de individuo como categoría histórica y sujeto de derechos.

Las constituciones se perciben como obstáculos para el nuevo modelo de sociedad horizontal en constante «Transformers»  la sociedad sometida a las presiones plebiscitarias son modelos de supra-estados desestructurados, anárquicos en las ideas y pragmáticos en los fines. Sociedades hedonistas sin individuos, es el estadio suprior de la sociedad horizontal sin Dios, y esta vez sin individuos, sin el hombre como centro de la historia.

El individuo no existe, ni como nuevo mito dialectico de la historia, ni como concepto en una red social, lo que dificulta a mí entender el no poder conocer la personalidad del “consumidor” “Lo mismo vale para el ser social de la política» Cabe preguntarse por el lugar del individuo dentro de un universo tan grande de supra entidades complejas e hiperconectada. No confundir entidad con individuo, existen los avatares no individuos. Un avatar no es un individuo es una entidad perteneciente a una superconciencia compleja y diádico, la sociedad de los (0_1) los «seres digitales» que diría Nicholas Negroponte, el fundador del Laboratorio de Medios «Media Lab» del Instituto Tecnológico de Massachusetts MIT.

La creencia embebida de una naturaleza y unas leyes que emanan de las sociedades y los pueblos ha tomado entidad propia «conciencia» cuerpo y representatividad en los movimientos políticos de nueva factura. Y digo factura y no generación, porque esta no se ha terminado de gestar. En fraseología Marxista diría, que la sociedad horizontal es partera de la historia. Y la sociedad vertical «prehistoria»

Para Sigmund Freud, el estado natural de la sociedad era la neurosis, como consecuencia de la inmersión cultural o transición del mono a hombre. Pero qué sucede cuando la sociedad te permite hacer lo que imaginas sin miedo, sin restricciones, sin tabú. Es la nueva versión de sociedad horizontal sin Dios; la cyberorganización de la humanidad y los entornos digitales nos permiten cuestionar los modelos rígidos, entornos no amigables, no permeables. El poder trasformado como ejercicio de la Política y no a la inversa. Si el poder es un ejercicio horizontal, se podrá sobrescribir en ella, es la idea colaborativa de la política como «código abierto» la constitución y las leyes en constante mejora y versionadas como el software.

La idea de Albert Camus, y sus premisas históricas sobre la humanidad se ven superadas más allá del individuo, aquello de: «La rebelión humaniza al hombre, liberándole de sus ataduras a los mitos» se ha cumplido con matices. La nueva rebelión rompe las ataduras con las ideas de Montesquieu y John Locke «viejo mito». La separación de poderes contradice el poder horizontal como ejercicio abierto y democrático, y en constante versionado popular. El gobierno de los pobres por los pobres, es horizontal. Es el  discurso derivado de la sociedad hiperconectada como nuevo avatar de la humanidad sin Dios, y sin individuo.

Los movimientos electorales basados en los 144 caracteres y el trending topic, son parte de la cultura nativa revisionista del «enchantment factor» de la sociedad conectada y del culto al «Followers» auténticos motores de la social media y la conversación horizontal. Los prosumidores «consumidores y productores» son los responsables sociales de esta nueva rebelión horizontal sin Dios. De ahí que los movimientos ciudadanos se desmarquen de la izquierda y la derecha política estigmatizada por el poder no versionable. Se impone la democracia líquida, monitorizada, como nueva personalidad social. Democracia horizontal plebiscitaria, nuevo mito nuevo orden.

Un mes y poco más, es lo que he tardado en corregir mi teoría sobre «la democracia monitorizada» donde afirmaba lo siguiente: «…Me complace hacer una analogía del comunismo y su etapa evangelizadora, con la promoción del individuo por encima de las leyes. Solo el individuo decide sobre la oportunidad de una ley, si esta le representa o no. No existen leyes objetivas que nos representen. Su universalidad se aleja de mis necesidades individuales; contra mayor sea su grado de universalidad, mayor es su distancia a mis necesidades individuales ¡No, no me representan!»

Los teóricos de la democracia deliberativa como «Jürgen Habermas» argumentan que las decisiones sólo pueden ser legítimas si llegan como consecuencia de una deliberación pública por parte de la ciudadanía. La democracia deliberativa es una de las fuentes filosóficas de la democracia horizontal. La primera se ampara en la división de poderes, y en la perfectibilidad de la democracia. La segunda niega la legalidad y legitimidad parlamentaria como forma de gobierno e inclusive el estado de derecho. Lo deliberativo pasa hacer democracia en caliente, Y la opinión pública, el verbo de la religión horizontal sin Dios, y sin individuos, solo entidades complejas en conversación horizontal.

¡La muerte del individuo!

Afirmo que existe una correlación entre la muerte del individuo, hasta ahora centro de la humanidad conocida por las ciencias políticas y de la comunicación, con la sociedad horizontal sin Dios. La sociedad liquida «Democracia monitorizada» rompe los enlaces con la sociedad de los viejas teorías y los mitos sobre el individuo. La sociedad horizontal descubrió que se podía pertenecer a una entidad superior al de las leyes y los estados. Se reclama una sociedad liquida basada en los entornos digitales, una sociedad personalizada versionable y «Open Source» donde todos podamos sobrescribirla y editarla. “Que nos represente”

«No sigas a la mayoría para obrar mal»

En que difiere el concepto inacabado de «Hombre-masa» del filósofo José Ortega y Gasset, al de Herbert Marcuse, Bertrand Russell, e incluyendo al de Umberto Eco, con el de «sociedad sin individuos» La evolución o quizás más bien metamorfosis, observada desde diferentes campos del conocimiento del concepto hombre -masa e individuo a través de las teoría reciente, nos aporta evidencias sobre un constructo basado en el individuo, sujeto ideológico, y centro del socialismo histórico. “El socialismo —dice Camus— es una empresa de divinización del hombre y ha tomado algunos caracteres de las religiones tradicionales”

«El hombre-masa de Ortega y Gasset, es producto de una época que se caracteriza por la estabilidad política, la seguridad económica, la comodidad y el orden público. El mundo que rodea al hombre no le mueve a limitarse en ningún sentido sino que alimenta sus apetitos, que en principio pueden crecer de forma indefinida» Alguien puede hoy seguir validando este concepto. ¡En él falla todo! En la actualidad nada de esta definición de hombre-masa es objetivamente observable. Hacer política en la sociedad hiperconectada con tipos ideales, es no atender los semáforos.

Nota:  Vean este vídeo impecable que desmonta las dos vertientes antagónicas populistas del siglo XXI. Los Apocalípticos vs. integrados, radicalismo de Izquierda y de derecha cebándose en la pobreza como justificativos del totalitarismo…

¿Qué es el efecto «agujero negro» en una red social?


¿Cómo afectaría al marketing?

Todo nuevo conocimiento comienza con la detección de la existencia de un problema. Es el caso de la eficacia marginal del marketing y la publicidad con las redes sociales como problema. He tratado de hacer un enunciado hipotético de este problema: «Si una red social crece en número de miembros hasta alcanzar un (punto crítico) de cuyo valor exacto desconocemos hasta ahora. La red se enfría en esa misma proporción, hasta engullir cualquier campaña de marketing y publicidad» En una red social como FACEBOOK estaríamos más cerca del punto crítico y del no retorno de la inversión. Cuanto más grande es la red social, tanto mayor es la pérdida de eficacia del marketing tal cual lo conocemos hasta ahora.

Consideremos los miembros de una red social como elementos positivos para el marketing horizontal, para la conversación. Pero qué pasa cuando la carga positiva pasa a negativa en nuestra ecuación estratégica de mercado. A pesar de que nuestro mercado no sea la totalidad de la red social, sino una fracción insignificante de la red. La red social comienza a contraerse y a lo largo de ese proceso la estructura conocida amigable y viral del interior se desintegra. La red social conocida se enfría.

El enfriamiento de una red social es una consecuencia de su edad adulta, no de su muerte, no es vejez bilógica. Más bien es un síntoma de salud de su humanidad virtual en términos de avatares evolucionando hacia otras formas de cyberorganización social. Los agujeros negros obligan a una nueva reconfiguración de las teorías del marketing basado en Shock advertising o en el número de impactos visuales por internauta. ¿Cuál es su eficiencia? ¡Ninguna! Cualquier respuesta a esta pregunta es capciosa, está basada en la permanencia de una mentira proveniente del mundo vertical y de las audiencias y los espectadores. (Mundo ideal, mundo fáctico no virtual)

Las grandes redes sociales en su mayoría, y en particular las site de internet no han encontrado hasta ahora nada más que migajas e ilusiones ninja; la piedra angular del marketing hace tiempo que la tenemos conviviendo entre nosotros, pero encriptada. La fórmula «Wizard» de la piedra filosofal se resiste a develarnos sus secretos. Las técnicas de mercado rentable basada exclusivamente en los modelos verticales publicitarios y social media de nueva generación empiezan a mostrar síntomas de fatiga. Las nuevas habilidades humanas virtuales representan un paradigma, y una brecha algo más que generacional, brecha del conocimiento, que se nos presenta exultante e insondable.

Un ejemplo de improvisación y torpeza la tenemos en el «Mobile Marketing» algo que no termina de consolidarse. El huésped indeseado es la publicidad, incapaz de comunicar y ser amigable dentro de un espacio personal e íntimo como la ropa interior. Una cosa son las app «application» para comprar una pizza. Y otra es la aventura equinoccial de un polizón tratando de convencer el por qué está entre tus objetos personales e inteligentes. La publicidad de la oportunidad, la promesa y el beneficio aburren a la arañas. Y como todo arácnido y artrópodo repulsivo.

Confundir el tocino con la velocidad, no es un refrán, es el eslogan de un creativo y un científico social. Aquel que ve relaciones y vínculos donde otros no logran ver nada. La clave del conocimiento no la tiene ninguna ciencia en particular, es cuestión de método. La sociología y la antropología te permiten conocer mil y una cosas, pero el conocimiento y los paradigmas están en esa «y una cosa» Las mil cosas las vemos todos, son parte de la observación formal del conocimiento. Observar las cosas de una caja trasparente y formularlas se nos da bien. Pero los paradigmas están en la otra caja, la caja negra. Así trabaja el racionalismo crítico se fija en el excedente del conocimiento, en la «y una cosa» en las hipótesis arriesgadas.

El caso del BETAMAX y el VHS, estará en los anales de la historia como representantes del mundo vertical y analógico de la competencia, de los mercados estandarizados, de la sociedad fragmentada en espectadores, en audiencias, y en consumidores pasivos. ¡Le suenan verdad! Sobre todo revela lo efímero que resulta ser la tecnología, o la historia de una promesa. El problema no está en qué hacer con la basura vintage acumulada. Sino en descubrir las leyes que nos gobiernan en este nuevo avatar de la humanidad.

La humanidad hiperconectada supera las viejas leyes del mercado. Lo digital y la realidad virtual encuentran paralelismo con las leyes de la física y las matemáticas. No hay nada novedoso en formular leyes matemáticas que regulan las obras de los hombres como la “Ley de Moore. Ley creada por el cofundador de Intel, Gordon Earl Moore, que previó en 1965 que el número total de transistores integrados en un circuito sería doblado cada dos años. Teoría que se ha mantenido por más de 40 años y el pronóstico ha demostrado ser exacto” Y así podríamos nombrar más de una decena de ellas.

La sociedad occidental permanece más tiempo hiperconectado a una realidad virtual que a su viejo avatar material. De ello podemos observar comportamientos más cercanos a las leyes de la física que de lo biológico y la herencia cultural, o el marketing. De ese mundo disruptivo se desprende una nueva fenomenología del espacio virtual como nueva realidad. Que afecta a los rasgados conocidos hasta ahora de la evolución. ¡Nos obliga a conjeturar!

¡A ver si aprendemos de esto!

El individuo no existe, ni como concepto en una red social, lo que dificulta a mí entender el no poder conocer la personalidad del “consumidor” Cabe preguntarse por cuál es el lugar del individuo dentro de un universo tan grande de supra entidades complejas e hiperconectada. No confundir entidad con individuo, existen los avatares no individuos. Un avatar no es un individuo es una entidad perteneciente a una superconciencia compleja y diádico, la sociedad de los (0_1) los «seres digitales» que diría Nicholas Negroponte, el fundador del Laboratorio de Medios «Media Lab» del Instituto Tecnológico de Massachusetts MIT.

Dentro de una red social dependiendo del tamaño, la personalidad del individuo se diluye en una entidad mayor, la conversación. Mientras duren los vínculos y enlaces con la realidad material, la personalidad del individuo mantendrá su equilibrio entre realidades. «Toda masa física y virtual permanece en equilibrio entre fuerzas diametralmente opuestas, unas tienden a la expansión y dispersión y otras a la concentración de sus elementos. Sabemos de la existencia de un punto crítico de ruptura de dicho equilibrio en ventaja de las fuerzas centrípetas (internas) que tiende a contraerla y estrujarla. Se conoce como energía negativa los agujeros negros» Es la descripción del paso del individuo a entidad compleja.

Hasta ahora el marketing y la publicidad están siendo orientados a individuos, como objetos de personalidad «Craso error» olvidando la transición o paso de individuo a entidad compleja y horizontal, seres digitales hiperconectados. Toda acción de marketing es engullida al no encontrar a los individuos receptores.

¿Quién movió mi target de lugar? -Fuente ovejuna señor.

Tendemos a mirar el porvenir de una tecnología condicionados por su actualidad o estado operativo trascendente, y a través de ella misma, ni un metro más adelante, ni más atrás, ella nos condiciona con su interdependencia objetiva y material sujeta a su vida útil. Siempre ha sido así desde la invención de la rueda al descubrimiento de la partícula de Dios «Bosón de Higgs» El marketing actual es dependiente de los avatares de la tecnología. El marketing y la publicidad como tal se enfrentan a su peor teorema, la comprensión de la sociedad del mercado virtual; a sus objetos conceptuales tradicionales de estudio. En la actualidad estos objetos se aceleran hasta perderse de vista en los entornos digitales. Nada ya es igual, ni está como antes, fijo e invariable, predecible. La soberbia era tal que llamábamos diana a nuestro público objetivo, al target.

«…Una concentración de masa así, provoca un efecto de agujero negro «Black hole» al configurarse los viejos elementos de estudio “Los individuos” en superconciencia en sí, en entidad y personalidad virtual compleja, que cualquier acción de marketing que se aproximara a él quedara atrapada y no podría volver a salir, el llamado retorno de la inversión».

La campaña del unicornio azul


Yes, One Oportunity!

Marketing político offline

Hasta ahora no se ha hablado del diseño de campaña secesionista del «Yes» La joya de la publicidad y la propaganda. El Yes, es parte de la leyenda urbana del marketing “Wizard” el elemento positivo capaz de trasmutar y fidelizar a las personas, especie de flauta de Hamelín. ¿Por qué esta vez no  ha funcionado la fórmula del Yes? Quizás porqué los escenarios ideales están bien siempre que conozcamos a todos los actores sin desvirtuar el mercado de la Zoona.

En esta campaña política no se confrontaron ideas, sino personas. La zona cero de la deflagración secesionista fueron las personas, en una inhumana campaña de stress. No se juega con el statu quo de las personas, vaciándolas de contenido, enfrentándolas con intereses sibilinos, para llenarlas de ideología trasnochada, desconectada de las necesidades reales del día a día. Lo que no está en el mercado como necesidad real, que nadie lo ofrezca como falsa necesidad.

«Let’s Stick Together»

Analicemos la campaña del No subestimada hasta ahora: «Let’s Stick Together» es un excelente eslogan «Vamos a mantenernos juntos» que no es lo mismo «que mejor juntos» Aquí la sutileza juega su mejor papel, adquiere identidad propia. Una cosa es apelar al instinto primario de conservación de la especie humana ante el peligro «mantenerse juntos»; que apelar a la conveniencia, la promesa y el beneficio especulativo de «mejor juntos». «Mantenernos juntos» ante el peligro no necesita explicación, es una reacción instintiva de los homínidos. Y una mistura anímica civilizatoria, quizás la única.

No estoy muy seguro de ser quien ve cosas, que nadie ve. La campaña del «No Thanks!» a la separación de Escocia se presta a la ambigüedad «No Thanks! a la separación / No Thanks! a la unión» Funciona en ambos sentidos, como esos cuadros abstractos, que los nuevos ricos suelen comprar, pero no siempre saben cómo colgar, viven ajenos a sí la obra está al derecho o al revés. No siempre el lenguaje del arte, por universal que sea éste, es coincidente con la percepción popular ausente a dicho conflicto «Commons» de las cosas. Veamos la otra campaña, la del «Yes» «Yes, a la separación / Yes, a la unión».

El manejo de los adverbios «Yes y No» en una campaña de marketing “campaña política” dónde aparecen ambos «morfemas» sin control, tiene un solo ganador. Aquel que convierta ambos vocablos en valores afirmativos y ambivalentes, seguro que ganara. Jugar con la ambigüedad, es una ciencia. No olvidemos que se accede al mercado de forma racional y científica, y se sale de él, por ignorancia. Pobre de aquel que construye un avatar y no lo cuida. Es lo más parecido a tener un Tamagotchi virtual, hay que cuidarlo. A los nativos digitales, no hay que explicárselo.

Que sucedería si invirtiéramos, o cambiamos el «Yes» por el «No» sin cambiar el propósito de la campaña secesionista basada en el referéndum. Supongamos que el No Thanks! es el mensaje de no queremos permanecer más en el Reino Unido. El mensaje llegaría más plano, menos cargado de «arte cubista» El Yes, es una opción muy abierta, entusiasta, contagiosa. En realidad, no es la mejor opción para decir “hasta aquí hemos llegado”, después de 300 años de historia común, quizás llega tarde. Otra cosa seria que el «Yes» no compitiera con el «No» en una misma campaña.  De ser así, la opción del «Yes» tendría más opciones ganadoras; al poder tirar de ambos vocablos, en una misma dirección univoca y en valores.

Yes, One Oportunity! Es un eslogan que propone un escenario posible basado en el riesgo, pero que va cerrando puertas a su paso. Al afirmar que es la única oportunidad, sin posible vuelta atrás. Propone aventura, saltar al vacío, salirse del mundo conocido. Aventurarse con una mochila de llena de ideas sibilinas «senderismo del siglo XXI» no es la mejor propuesta. Una oportunidad no siempre es una ventaja, implica tomar riesgos para alcanzarla. Es un eslogan que reta, que mide la elasticidad de los ciudadanos a tomar un riesgo. Habla más del peligro que de las ventajas. Es la etiqueta que podemos esperar en una tienda. «Única oportunidad de ver juntos a los The Beatles» comercio rancio, y maltrato político.

El No Thanks! no enfrenta a nadie, es una respuesta ajustada a las normas de cortesía, al reto al cambio de Statu quo, es parte de la idiosincrasia cultura británica. Como decía antes, no enfrenta, no ofrece resistencia. Más bien se deja llevar por la fuerza desplegada por el discurso rupturista y de amenaza, “violencia”. No he dicho dejarse arrastrar, que tiene otra dinámica y connotación. Como en el «Kung-fu» utiliza la fuerza desmedida del contrario, y la hace suya. Al igual que el slogan «Vamos a mantenernos juntos» No es un ruego especulativo del mercado político y de las ocurrencias de un creativo de turno. Es un razonamiento más instintivo que otra cosa. Una respuesta primaria organizativa y bilógica.

Cundo los evolucionados homínidos (hombres) se organizaron políticamente, tenían muy claro la importancia de la unidad de mercado. Así la sociedad de los primates había evolucionado hacia formas políticas propias del mercado actual. Había dejado atrás la sociedad distributiva y del trueque (como la llamo el filósofo y economista Karl Marx, modo de producción asiático) y reguladora de la libre competencia. No, no me he tomado ninguna licencia especulativa en mi teoría. Cualquier campaña de “marketing” que pretenda dinamitar o sobrescribir los  lazos de cohesión y estabilidad social y política, por un diseño experimental o aventura basada en el determinismo histórico, y supuesto derecho natural diferenciador “por no decir superior” está abocado probablemente al fracaso.

Sin el mensaje suprabiológico de: vamos a mantenernos juntos «Let’s Stick Together» a espaldas de las técnicas clásicas del marketing vertical, de la oportunidad, la promesa y el benéfico, el tres en uno «OPB» Con toda “probabilidad” serian todos arrastrados por la campaña de la impostura del Yes. En una carrera o guerra de promesas, el «Yes» siempre vence. Ellos proponen y también disponen, al tener la ventaja del (arsenal) imaginario. La  promesa de un mundo utópico virgen (masturbación mental). Todo mesías habla de la tierra prometida, originaria. Su ventaja es que nadie ha estado en ese jardín, o destino final de los pueblos.

No se cómo llamarles a los pueblos que han perdido su «unicornio azul» Quizás sea la recreación política más probable, de quienes están entregados a la mitología nacionalista estéril de la perdida «missing» de un estadio superior como raza, objetivo encubierto con el mantra del derecho de los pueblos a la autodeterminación, al onanismo del unicornio azul. Esta especie de psicosis colectiva, “secuestro” que sufren los ciudadanos reconvertidos en cruzados de la búsqueda del animal fabuloso. Reclaman la pureza de la lengua como vehicular entre ambos mundo. El inframundo, el mundo de los muertos reclamando sus valores. Estos terribles apetitos tienen antecedentes en la historia reciente de Europa. La búsqueda bajo las piedras solo dejo muerte y dolor. Esta nueva andanza, (no muy quijotesca) del unicornio azul, exhibe sus mejores estandartes en la sociedad del mercado, ajena a su pasado sanguinario.

Toda campaña secesionista refrendaría que se precie  de sus valores, y no conozco ninguna excepción, habla del robo del «unicornio azul» y del sentimiento de su perdida, como conflicto político sin resolver. Que hace que un ciudadano pierda su configuración, y se «pajee» en reivindicaciones basadas en la pureza de la etnia y su insondable llamado desde el más allá. Fuimos felices y no lo sabíamos! La psiquiatría ayuda a entender, pero no resuelve los patrones psicosociales del conflicto edípico de estos  individuos. El odio destructivo contra la sociedad que lo ha parido. Son los saturninos del siglo XXI.

Sin la partícula de Dios, no hay viralidad posible.

La pregunta de los diez centavos de Harvard que gravita sobre esta historia de improvisaciones, es la ausencia de una verdadera campaña «social media» de comunicación sin resolver. Una campaña trasversal de dominio horizontal, no basada en la dicotomía derecha izquierda de la historia de los nacionalismos cruentos del siglo XX, ajenos a la personas.  Las falsas necesidades creadas por la ideología secesionista sibilina, no encuentran empatía en los nativos digitales, identificados con otra cosa. Propongo empezar a despejar una incógnita. La muerte del secesionismo es la muerte del Tamagotchi por Inanición. El mensaje secesionista no encuentra en los entornos digitales y virtuales, a su hombre grapa (Clip) el elemento contagio, necesarios para la viralidad. (The Staple Man) la partícula de Dios. Una campiña política offline que ignore a los nativos digitales, tiene las mismas probabilidades que un unicornio azul de ser encontrado.

¿Qué es el Postureo?


segundo grande

Hacia una teoría del Postureo

Más allá de la semántica cognitiva a la que acudimos todos para relativizar la percepción cultural y su relación con los signos. Comienza la fenomenología social de la antropología para describir tales hechos culturales, como tales, en una dimensión causa efecto y evolución humana. El caso «postureo» no haya explicación satisfactoria en la semántica cognitiva. ¡Se va de vacío! Es un “fenómeno” que encuentra explicación en las teorías del comportamiento animal y humano «etología humana».

«Qué tan lejos estamos de estar tan cerca, si a medida que nos acercamos estamos más lejos» De ser así, tenemos un problema causado por un don, el «postureo». El apetito insaciable de nuevos conocimientos nos lleva, a quienes no somos nativos digitales, a la playa de las ballenas varadas. Quien tiene apetitos caros y es pobre, sufre por lo que no puede alcanzar. “Los nativos digitales” tienen el don anidado del «postureo» no lo sufren, tampoco lo padecen con angustia, lo disfrutan. Son valores y comportamientos intrínsecos a su naturaleza asilvestrada digital, propios de la «Bilogía del confort» ¡la zoona!

Quince minutos de gloria

John Lennon fue un adelantado a su tiempo, fue el primero en crear el género «postureo» estoy convencido de ello, antes que los nativos digitales lo incorporaran a su modelo de vida evolucionada. Se «imaginan» ustedes a Lennon con un Smartphone en sus manos, el peligro que tendría este para la humanidad. Si al alguien fue un nativo del postureo primario, ese fue John Lennon. Hay que ser justos y reconocer a más de uno de estos pioneros. Ha habido muchos más, unos más adelantados que otros.

De la frase de Andy Warhol «todo el mundo debería tener derecho a 15 minutos de gloria» Hoy estas frases premonitorias al «postureo» toma relevancia categórica. Hemos pasado de los 15 minutos, a las 24h de gloria; también por mes, por año, y por siglo. La eternidad ha venido para quedarse; ya vive con nosotros, más allá de un Smartphone, del Data mining, y más allá del «Cloud computing» la nube. En la sociedad hiperconectada nada se destruye solo se trasforma y expande. «Followers» Los minutos de gloria están garantizado por la tecnología y la sociedad hiperconectada.

Sería poco riguroso para un científico social no acudir a las fuentes de la historia, para documentarse sobre la existencia, o no, de precedentes previos a estos y otros hechos, como son los comportamientos estereotipados, similares y sus representaciones sociales. Máxime cuando hablamos de un recurso y soporte tecnológico como la pintura y la photografía.

Si existe un actor de 24h, estamos hablando de Jack Nicholson. Nació con un papel bajo el brazo, otros nacen con un bollo de pan de centeno. Quizás sea actor por excelencia del «postureo» ante la cámara y el espejo. Sentirse observado segrega endorfinas propias del postureo. Jamás ha perdido las formas instintivas del postureo, especie de orgasmo en abierto. Su libreto, es la historia del postureo. La percepción que he tenido siempre de él, es la su incapacidad biológica de deshacerse de su rol de actor.

Desde Joseph Goebbels hasta nuestros días, ha sido objeto de estudio y fascinación histórica. Las posibilidades del postureo como herramienta política. El poder de seducción de la imagen como control social de las masas, ha sido, más que un secreto, un deseo. El poder aislar las condiciones intrínsecas nativas del líder, como quien destila ginebra «Gin» de las bayas de enebro. Los elementos comunes y biológicos de la personalidad de los líderes carismáticos, y poder reproducirlos en condiciones ideales.

La sociedad conectada ha hecho posible una socialización de los valores del líder. Un nativo digital es más probable que se convierta en un líder carismático, que un analfabeta digital. Esta tesis se desprende de la observación de las redes sociales y del carisma horizontal del líder. Un ser nativo.

El neologismo puede ser nuevo, pero no lo que define. Lo que era privilegio de una elite del poder vertical, ahora es universal. El prosumidor, es un ser empoderado y consiente de su poder horizontal. Las fuerzas naturales que guiaban al grupo de monos, a través de los valores reconocibles del líder, se han diluido. En un entorno digital imperan otras fuerzas de cohesión, más allá de la dependencia y el poder. Todos podemos exhibir socialmente las posturas del líder.

Tabú y Postureo

A mi entender, las teorías Freudianas contenidas en el ensayo «Tótem y Tabú» explican una parte importando, aunque caprichosa, de la “conducta” «Postureo» La figura envidiable e inalcanzable del líder de la sociedad vertical, representan al Tótem. El postureo no estaba al alcance de todos, solo de los líderes. La sociedad horizontal e hiperconectada, ha puesto las herramientas sociales de emancipación al alcance de la sociedad reprimida por el tabú del postureo. Liberadas las fuerzas antagónicas, todos podemos representar lo prohíbo durante siglos de evolución. Liberada de frustraciones la humanidad hoy representa sin límites a los ídolos caídos, con un Smartphone. Lo «atávico» eclosiona sin precedentes en «la zoona» de la sociedad hiperconectada.

“Según la Wikipedia: El término postureo es un neologismo acuñado recientemente y usado especialmente en el contexto de la redes sociales y las nuevas tecnologías, para expresar formas de comportamiento y de pose, más por imagen o por las apariencias que por una verdadera motivación. No tiene todavía registro en los diccionarios”