La lateralidad de las redes sociales…


Reveladas y conocidas nuevas evidencias sobre la lateralidad de las emociones en las redes sociales; nos obliga a retrotraernos a viejas y no tan viejas teorías sobre la lateralidad de los “objetos” en el cosmos y en la humanidad de los objetos verticales y sus limitaciones históricas… “El filósofo alemán Immanuel Kant, fue uno de los primeros en discutir sobre la lateralidad de algunos objetos, sobre su “orientación”, sobre la naturaleza de los objetos “derechos” e “izquierdos”. Y se preguntó por estas cosas dentro de su preocupación por demostrar que el espacio es absoluto.

the enchantment factor and the likeability factor

También ello me obligó a recordar a M. Gardner y The Ambidextrous Universe, (Izquierda y Derecha en el Cosmos) es el libro de Martin Gardner acerca de temas relacionados con la simetría y la asimetría en la cultura humana, en la ciencia y en el universo… “El problema de Ozma” planteado por Gardner, es un problema derivado de la percepción de la humanidad vertical, a mi entender… El desconocimiento de una humanidad virtual, falsea e invalida el problema de Ozma, como dilema e incógnita científica. Introduce una nueva variable al problema de Ozma. La percepción en entornos digitales o binarios introduce un nuevo orden binario comprensible y universal a considerar…. (…)

Richard Davidson y William Irwin, (The Functional Neuroanatomy of Emotion and Affective Style) Cuanto mayor es el peso relativo de la parte izquierda del cerebro en una persona, más refiere ésta emociones positivas, como son la dicha, el entusiasmo, la energía, etc. Y viceversa: quienes exhiben mayor actividad en la parte derecha experimentan emociones negativas. La Internet y en especial la sociedad conectada están posibilitando el desarrollo inédito, acelerado del lado izquierdo del cerebro humano. Una revolución sin precedentes para los humanos, y una revelación para las ciencias a partir de la consideración de la humanidad como, humanidad virtual, como sociedad conectada.

Hace un año publique en este blog algunas evidencias sobre la evolución de la inteligencia humana en entornos digitales: hable sobre la sociedad conectada, y sobre los motores de la historia de esta nueva humanidad digital. Decía: “…Para ser un humano binario hay que estar dotado de al menos dos factores claves dominantes. El factor de encantamiento y el factor de gustar y compartir emociones. “The enchantment factor and the Likeability factor” son dos factores de una misma ecuación que está revolucionando el mundo real, y que tienen su origen en el mundo virtual y horizontal, el de las marcas personales y los nuevos avatares.

Ahora conocemos más sobre tales evidencias, ya no tan especulativas. ¡Reales!. Sobre todo conocemos el lugar, el encaje, el espacio donde opera, y donde se alojan como ‘capital binario’, como peso relativo en el cerebro humano entre hemisferios. Internet y los entornos digitales nos hacen más felices como seres conectados. El factor “enchantment y el Likeability son manifestaciones de una misma realidad, son extensiones del lado izquierdo del cerebro dónde anidan las emociones positivas como la felicidad. El problema de Ozma, si lo planteamos a una escala y dimensión humana como el cerebro, entenderíamos la lateralidad de las emociones como motor de la sociedad conectada y universal.  La reagrupación de los bits neuronales en entornos digitales y su expansión como superconciencia binaria, como masa crítica.

Todo intento por reconstruir y/o recrear la aventura de la evolutiva del cerebro humano, termina en narración, en historia novelada de un puzle incompleto, como la secuencia del genoma humano; que hasta no hace mucho, se nos antojaba imposible de completar. Herbert Wendt es el cronista indiscutible del estudio de los pueblos y de sus relaciones, socio-culturales, naturaleza, cultura y humanidad e historia. Es el autor de EMPEZÓ EN BABEL.

Crónica novelada de la historia del origen de las razas, difícil de olvidar… “Los prehistoriadores buscan huellas de los tiempos pretéritos en otras capas de la tierra: los antropólogos examinan cráneos, formas del cabello y grupos sanguíneos; los historiadores de la cultura reconstruyen las migraciones de pueblos prehistóricos; los expertos en arte tratan de explicar las pinturas rupestres casi desaparecidas; los biólogos investigan el origen de los pueblos; a ellos se suman psicólogos, historiadores de las religiones, genetistas, sociólogos y folkloristas” (…)

Podríamos decir, parafraseando el título del libro “Empezó en Babel”  Lo mismo sobre la virtualidad en el cosmos, Todo empezó a la izquierda del cerebro humano, es la crónica de la aventura de la sociedad conectada, capaz de refutar el problema de Ozma…

No hablamos, ni es un simple planteamiento de grados y/o ejes cartesianos de un plano, de grados positivos y negativos en el espacio…  Quizás estemos hablando de una predisposición natural de los bits en el cerebro humano como lenguaje… De una organización binaria de la humanidad  y del universo. Lo que haría posible la comunicación digital entre otras formas inteligentes en el cosmos. La comprensión del convencionalismo humano de la lateralidad en el cosmos, “izquierda y derecha” se resuelve en lo virtualidad como eje y lenguaje universal entre vidas inteligentes…  ¿Posible solución al problema de Ozma…?

El libro recomendado de esta semana:

Martin Gardner, ¡ajá! Paradojas que hacen pensar

(…)

El Efecto antihistoria de la humanidad conectada


Poster de: TRON LEGANCY

No estamos ante una profecía de Atari a lo Tron, sólo ante los efectos de la antihistoria. El día de entrar en la antihistoria se acerca, surge como una posibilidad y consecuencia del mundo conectado, no hablo de física o de la antimateria en particular, tampoco de un ejercicio filosófico vano, que todo lo aguanta, tampoco del fin de la historia. Los ciclos históricos, las eras especulativas y los siglos adjetivados y triunfalistas desaparecen, por el efecto de la colisión con lo virtual, sus periodos de vida no se alargan, tampoco se acortan o encojen, son engullidos por una suerte de agujero negro de antimateria virtual.

Entramos en un mundo virtual irreversible, “de antimateria” o “antihistoria”. El contacto entre lo ‘real vertical’ y ‘lo virtual horizontal’, tiene sus consecuencias ‘seculares’ e irreversibles para la humanidad vertical tal cual la conocíamos. No hablo de la dialéctica materialista de la historia. Solo trato de establecer un símil entre la historia y la física, lo que el kilo es al bit.

En física se dice, que la creación de antimateria no significa su destrucción, sino una transformación, ‘la materia no se destruye se transforma’. Esa otra cosa resultante sería la antihistoria. Para Max Horkheimer, “la humanidad se engaña cuando cree poder afirmar algo eterno sobre lo eterno, cuando concibe lo conocido como el conocimiento…” La realidad de lo virtual, desmonta todo atisbo de continuidad historica de lo eterno como conocimiento y partera de realidad vertical. Ante lo virtual, la historia cede sus privilegios de continuidad, y de historizarlo todo. ¡Ruptura epistemológica!

Max Horkheimer, Habla de un humano historizado en términos materiales. “Y por esta misma razón la verdad humana como historia, para Horkheimer, no es ni eterna ni inmutable, aunque sí incondicional, en la praxis “…entiéndase bien: en la praxis histórica. No se puede historizar algo sin historizarlo todo”. El efecto vertical de historizarlo todo, responde a una necesidad bilógica y a un impulso vital en la praxis del homo sapiens, en su impulso vital por conquistar el planeta como habitad. Esta concepción univoca del homo sapiens, está cediendo ante una nueva praxis virtual y concepción del hombre conectado, la humanidad horizontal y virtual, poseedora de una supeconciencia binaria, cuya función es la de ser el motor de la antihistoria de la humanidad conectada.

“Para demostrar que una doctrina es “ideológica”, relativa a un particular punto de vista que pretende transfigurar y justificar la realidad, no alcanza o no basta con señalar su condicionalidad histórica sino que “hace falta una prueba más complicada: la de conocer la función social que tiene esta” (Max Horkheimer). (…)

La humanidad virtual es historia, solo si no es como continuidad de la historia de la humanidad vertical. No hablo de los conceptos de posthistoria, tampoco del fin de la historia. Hablo de los límites de la función social de un modelo de historia, ante la egida de una nueva función de la historia como negación, como antihistoria, y no como reafirmación de la historia que todo lo ha historizado en términos funcionales y necesarios, como función reproductora de la historia de humanidad vertical, del homo sapiens y en su praxis. (…)

Necesitamos un marco teórico situado fuera de la continuidad historica de historizarlo todo. La concepción de un humano historizado ha dejado su impronta como motor de la historia vertical del mundo real como reflejo de humanidad. La contaminación de las ciencias sociales y del comportamiento por la praxis de concebir ‘lo conocido como el conocimiento…’ altera y aleja la capacidad de romper los ciclos especulativos de la historia. Tampoco estamos obligados por la desesperación a entregarnos a la filosofía negativa, buscando un asidero oportuno, un rincón de luz, para cuestionarlo todo. Lo virtual es una ruptura epistemológica con la historia, lo virtual es antihistoria y reafirmación de ‘otra cosa’ aun en crecimiento y por denominar como objeto. Hago mía la reflexión de, Michio Kaku, cunado afirma que la física cuántica desafía al “sentido común”, pero los resultados de sus experimentos resultan incontrovertibles para la humanidad…

Física de lo imposible, michio-kaku