Animal inacabado


Animal inacabado

Humano Inacabado

No es mío el descubrimiento del «animal inacabado» tampoco el concepto en sí, pertenece a Theodore Roszak, sociólogo icono de los ´70. Así como otro maravilloso concepto cuasi-mágico, como el de «contracultura». Pero el concepto de ‘animal inacabado’ me subyugo, me domino hasta el punto de querer hacerlo mío, parte de mi jerga científica. Nunca antes un concepto se había presentado ante mí como necesario. Hay cosas que descubrimos pero ya estaban inventadas. Especie de eslabones perdidos que te permiten sintetizar ideas, que por sí solas estarían dispersas, inconexas.

Encuentra un simple palo torcido, y de repente se convierte en otra cosa, por ejemplo, en un «Boomerang» eso suele pasar, en realidad cuando sucede, te transforma en un investigador, y ya no dejas de observarlo todo. Sucede muy a menudo en las ciencias sociales, encontramos cosas y conceptos creados por otros con una utilidad muy específica, y carga emocional, a veces ambigua, a veces marginal. Hasta que alguien descubre la genialidad del concepto, su riqueza, y la convierte en una categoría exhaustiva, que logra unir y explicar ideas inconexas, en un cuerpo teórico e histórico.

‘El Animal inacabado’ es el humano inacabado, el sujeto histórico inacabado en todas las ciencias del hombre. Ninguna ciencia, ni la filosofía, ni la historia, explican al hombre como animal acabado. Explican la evolución y el árbol genealógico de los homínidos; otros la evolución en términos de progreso material y socio cultural, como la historia y la antropología. Sin intención de invalidar la tesis del eslabón perdido, que explique el origen del hombre, especie de teoría del: «Big Bang» Habrá que plantearse, si la evolución se ha detenido, o si nuestra especie es la única inacabada.

Para el zoólogo y etólogo de la universidad de Oxford, Richard Dawkins: “somos máquinas de supervivencia, autómatas programados a ciegas con el fin de perpetuar la existencia de ‘los egoístas genes’, que albergan nuestras células”… Somos anfitriones de nuestros genes, o lo que es lo mismo, los genes son nuestros inteligentes huéspedes, con un plan, la supervivencia. No están encargados del diseño humano, eso le corresponde al anfitrión.

Esta es la comprobación teórica del diseño humano inacabado. ¿Qué harían los genes, sin un trasporte eficiente, en dos patas y chateando en la red?. Los grandes cambios en la evolución de los ‘homínidos superiores’, fueron determinantes para su expansión planetaria. No hablo de una raíz común, sino de un propósito común, de un diseño común, y de una superconciencia común. “La tecnología es un sistema de representaciones, valores y símbolos potente, es potencialmente una forma de comunicación efectiva, ahora horizontal” El cambio biológico del hombre vertical al horizontal y líquido, no es cultural, es evolutivo.

La sociedad hiperconectada, es un paso más en la expansión, en la supervivencia de los genes. La ‘realidad virtual’ se presenta como una nueva habilidad de la inteligencia humana, hasta ahora desconocida; como en su día fue el lenguaje. La cyberorganización de la humanidad determina una nueva conciencia humana evolutiva. Es una prueba más del hombre inacabado. Dedicamos más tiempo a la realidad virtual, que al mundo real. Lo digital es una extensión del cuerpo humano, diría hoy Marshall McLuhan.

El cambio no es lo que aprendemos, sino lo que percibimos de él (el sustrato común) Es una nueva forma de entender la tesis del ‘inconsciente colectivo’, postulado racionalista dónde los haya, o tesis arriesga de Carl Gustav Jung, a mi entender, no superada hasta ahora. Jung, nos ha permitido asomarnos a la caja negra de las especulaciones del hombre inacabado.

El hombre inacabado

Esta categoría resuelve la tautología entre esencialismo y finalismo, del diseño divino de los humanos y lo devuelve a la biología evolutiva del hombre, como el “único” animal inacabado conocido del universo. ¿No conocemos a ciencia cierta, por qué los genes se perciben como estructuras ‘inteligentes’, tampoco el plan final de sus existencia? Desconocemos lo básico, el origen y el final.

La evolución ortogenética del hombre, es la hipótesis más cercana a las de ‘Pierre Teilhard de Chardin’. “Es una hipótesis biológica según la cual la vida tiene una tendencia innata a evolucionar de un modo unilineal debido a alguna “fuerza directriz”, ya sea interna o externa. La hipótesis tiene bases filosóficas de esencialismo, finalismo, y de teología, y propone una fuerza intrínseca que lentamente transforma las especies” Estamos hablando del animal inacabado, el hombre.

Me quedo con esta frases de Bertrand Russell «Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar…» El conocimiento, no siempre avanza, concatenando puentes, a veces derribandololos, el conocimiento no se parchea, se versiona hasta el infinito, es la ley de la sociedad código fuente.

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In Front of the Mirror


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Invasión de imbéciles

El escritor y filósofo italiano Umberto Eco, criticó duramente a Internet, en particular acusó a las redes sociales (RRSS) de haber generado una “invasión de imbéciles”, ya que “dan el derecho de hablar a legiones de idiotas”. La opinión del semiólogo se ha hecho viral en las mismas redes sociales criticadas.

La superioridad del espejo sobre la razón, (In Front of the Mirror) De niño solía esperar de los periódicos dos cosas con ansiedad irracional: los suplementos (cómic) y los laberintos (juegos). Hoy sigo esperando de ellos lo mismo, pero con un uso más racional del medio y del tiempo, el tiempo adulto. La realidad política convertida en cómic, y los artículos de opinión convertidos en laberintos.  Pocas cosas han cambiado desde entonces, por encima de las aficiones y los gustos.

Me complace leer las opiniones de Umberto Eco ¡y a quién no! Me hace volver a creer en la utilidad de los diarios de opinión, más allá de los blogs. A nadie le disgusta qué corra el aire fresco entre tanto dióxido de carbono ‘el moderno CO2’ como lo llaman los nativos digitales a la ‘apocalypse now’, dos letras y un número para definir un destino y un final. Un ejemplo más de los laberintos.

Resolver laberintos, es arriesgarse a emprender un camino y no hallar la salida esperada. El peligro está en inventarse uno mismo, nuevas reglas, por imperativo de la demanda social (lo político correcto) la opinión pública como moral social. El sí se puede “Yes, we can” es un nuevo revulsivo contra la realidad y la historia. Toda sociedad empoderada inventa su aceite (3en1) su “Yes, we can” que todo lo afloja, la rigidez, la contradicción, la resistencia, en definitiva aquello que no nos representa. La función del (3en1) es eliminar la conciencia ciudadana, en beneficio de lo protosocial, la tribu, las demandas y su postureo. Otro ejemplo de laberinto!

Umberto Eco, es de esos intelectuales y libre pensadores que no necesita intérpretes sobre sus opiniones; tampoco segundas lecturas complacientes. La pulcritud en sus ideas, bien construidas y bien acabadas, son invitaciones a la reflexión y la inteligencia (ahora llamada emocional) No digo qué estén acertadas, porque nadie tiene el recurso de la verdad. La genialidad en discurrir por caminos insospechados, vedados al sentido común (popular) es de agradecer, no toda la luz esta bajo la farola…

El espejo te devuelve siempre a la realidad, es tan jodido qué: si enfrentas tu realidad al espejo este es capaz de reproducirse hasta el infinito. Nunca contravengas la realidad de un espejo. La función de la opinión de un intelectual es enfrentar espejos, reflejar la otra realidad, la virtual e inacabada realidad; de ahí que pocos se atrevan a compartir los espejos. A nadie le gusta ver una versión de sí mismo no autorizada.

Como bloguero me veo afectado por las funciones sociales de los espejos, de las opiniones vertidas por Umberto Eco, sobre el mundo disruptivo de las redes sociales y el nuevo modelo de sociedad inteligente. Reflexionar no siempre ha sido gratis, y menos cuando nos vemos reflejados en la parte fea del espejo: “Es cierto! me veo como un web actor con derecho de hablar a legiones de idiotas” Quién diría que un bloguero emigrado del bar a las redes, como dice Umberto en su artículo, iba a ser parte de una tribu de imbéciles… «Para sobrevivir hay que contar historias» según afirma con certeza, Umberto Eco. Un laberinto que he resuelto hace tiempo, gracias a las redes sociales…

(*) Photo de Szinetar con Umberto Eco: El venezolano Vasco Szinetar reúne la mayor serie de autorretratos con famosos (In Front of the Mirror) hecho qué me ha servido de leitmotiv para este post dedicado a los imbéciles…

El sembrador de montañas



el sembrador de montañas

Érase una vez…

Sí tuviese que contarle a un niño la aventura humana, escogería esta época, dónde yo soy testigo perplejo sin resistencia, actor obligado con doble rol, el de convidado y anfitrión. También escogería un título maravilloso, y una sugerente ilustración, ciñéndose a la tradición de los hermanos ‘Grimm’ lo titularía: «El sembrador de montañas» y comenzaría el cuento con: Érase una vez, una aldea global habitada por seres virtuales iluminados y virtuosos, empoderados y felices, dedicados a la siembra y cosecha de montañas…

La sociedad hiperconectada ha creado seres virtuales, no individuos, sembradores de montañas qué no tienen que ir a ellas, ni esperar que ellas vengan, virtudes o cualidades que señalan hacia un nuevo avatar, nueva humanidad; de ahí el malestar en la sociedades sujetas al dogma religioso, de ahí que los fundamentalistas vean peligrar su mundo atávico, de ahí que corten cabezas, símbolo del cambio de tiempo y de mundo.

Los anarquistas fueron expresión de un mundo laico, retrógrada y libertario; pretendían detener el tiempo apedreando los relojes de las catedrales. Para los utópicos socialistas, la historia se detuvo con el derecho a la propiedad. Emma Goldman, decía que: el tiempo nació cuando la propiedad reclamó su derecho divino. También valdría decir que la historia vertical se detuvo, que el tiempo horizontal nació cuando la realidad virtual reclamo su derecho a ser real.

Pese a las evidencias de que algo radicalmente nuevo está sucediendo en política, economía, en la sociedad, el discurso del cambio está enfocado en la ideología verde del ecologismo, como nuevo desafío global. Estamos demasiado distraídos con el impacto medioambiental, sobre la vida, que no reparamos en la evolución de los futuros seres afectados por el cambio climático.

Lo subversivo a los dogmas milenarios y a las verdades absolutas es la capacidad de aprender, desaprender y reaprender de los seres digitales. Decía el sociólogo Alvin Toffler: ‘Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender’ En realidad no son virtudes abiertas al público, toda ideología absolutista las tiene capadas en origen. Se aprende en teoría, a entrar, pero no se aprendes a salir. Es el éxito y el mecanismo de una ideológica.

“¿Qué es la virtud? Es una disposición habitual y firme para hacer el bien: «El fin de una vida virtuosa consiste en llegar a ser semejante a Dios» Hay virtudes humanas, virtudes teologales y virtudes líquidas” Cuando una tecnología se superpone al plano de lo virtuoso, ésta entra en conflicto, porque adquiere entidad propia, semejanza con Dios; en razón de la cual se construye la nueva moral «todo paralelo a ella, nada por encima de ella»

¿Qué pasa cuando las redes sociales ‘RRSS’ se convierten en medios virtuosos? Una cualidad reservada a los dioses en todas las culturas y civilizaciones conocidas. Las virtudes eran recreaciones universales y unilaterales ajenas a los individuos, emanaba de un ente, y de un orden supremo, divino. Eran valores orientativos, no sujetos a la razón. La excepción a la norma eran los iluminados y virtuosos, capaces de ser la excepcionalidad a la norma. Líderes carismáticos, magos, filósofos, artistas, escritores y profetas… La excepcionalidad fortalecía la norma invisible de un ente superior.

Los medios líquidos, han convertido la excepcionalidad en experiencia, en un valor (common) común a la sociedad hiperconectada, del día a día. Los sembradores y cosechadores de montañas, ya no tendrán que esperar cada siglo (cien años) a que alguien suba a la montaña y baje a contarnos su iluminada verdad (paradigma). Lo virtuoso ha llagado para quedarse, los medios líquidos son medios subversivos, cada quien y cada cual convertido en sembrador de montañas.

¿Karl Marx era un hipster?


el hipster marx

Los Zaratustra horizontales del siglo XXI

Escuchando el discurso de Juan Goytisolo en el premio Cervantes, me quede  sin escucharle a él, al hombre, al literato, al intelectual. Las cosas ya no están ahí, todo se ha movido o desaparecido en su carrera hacia el suicidio intelectual. Todo queda abierto, ya todo es posible incluida la roca inmutable de Karl Marx, ya no es perceptible a la izquierda, en términos de consumo. Se ha abierto una nueva dimensión para la humanidad, es la «dimensión líquida» por la cual se mide la sociedad. El mundo intelectual contestatario ha permeado hacia las formas de pensamiento más primarias y simples del ciudadano promedio. Es tal cual lo he escrito, ‘ciudadano promedio’ quizás no sea una categoría exhaustiva, pero interpreta bien el sentido de masa ideológica líquida.

La ideología de la indignación y/o miseria de la indignación, es parte de la religión horizontal sin Dios y sin verbo. El individuo como sujeto social ha muerto, no es una categoría válida para las ciencias políticas, y mucho menos para el marketing y la publicidad. Lo que no se pueda discutir, ni cambiar en el campus party, no tiene validez alguna, ¡No nos representa!

Ya lo decía Karl Marx «Si lo que decimos y queremos contradice la realidad, peor será para la realidad» La realidad es un obstáculo para cambiar el designio de la historia, la realidad como falsa conciencia, es el ser social, reproductor del modo de producción capitalista, per se. Pero que ha cambiado en la ‘zona cero del marxismo’, para dar paso al populismo como fuerza política revolucionara del cambio. ¿Dónde quedo la lucha de clases como motor de la historia? ¿Y el dogma del proletariado como fuerza universal?

La respuesta hay que hallarla en «Adiós a las leyes universales» ¡No, no es una novela de Hemingway! es una apreciación contextual del momento histórico de la política y de los advenedizos hijos de la sociedad líquida. Las ideologías dogmáticas se presentan como obstáculos al cambio, demasiado rígidas ante la sociedad disruptiva y la tecnología. Todo aquello que en apariencia esté por encima de la sociedad disruptiva y horizontal, se presenta como hostil, incluido los manifiestos.

El retorno de los viejos…!

La senectud es un divino tesoro para quien lo desee «la vejez» no siempre es sinónimo de sabiduría ni refugio de experiencia y conocimientos, a veces es otra cosa, ajena al culto de la decrepitud como valor cultural. La vejez se presenta como torpeza, como chochez. Hay quienes refuerza esta creencia cada vez más arraiga en mí. No me extralimito en mi percepción cundo leo a personajes de actualidad (Ancianos) que dilapidan su propia historia y leyenda, como Stéphane Hessel, Noam Chomsky, Eduardo Galeano, José Luis Sampedro, José Mujica, el Papa Francisco, y por supuesto el gurú de LaSexta, Julio Anguita.

Asistimos como testigos absortos a una pléyade de ancianos volubles que hablan más que piensan. Sienten un deseo irrefrenado de trascendencia popular; la incontinencia verbal no es un valor, es más una mistura, un síntoma de decadencia de quienes lo padecen. El complejo de gurú, el anciano que tiene que enseñar su vedad al mundo antes de fallecer. “El viejo ha hablado”  como en la obra de Tennessee Williams, «La noche de la iguana» el anciano que al final de la obra decide hablar y muere por el esfuerzo de anunciar al mundo su último poema.

“Hablamos de seres  con la percepción divina de omnipresencia, de ubicuidad y reservorio de la moral y el bienestar social, poseedores de un destino y un mensaje… La percepción integrista de un mundo rectificable al alcance e todos, sobre el cual reescribir a nuestra imagen y semejanza a la humanidad. ¡El don del creador instalado! Es la cultura del predicador desnaturalizado, el líder, el evangelizador, el Zaratustra horizontal del siglo XXI, el vigilante de la playa, con un pincel de corrector de Tipp-Ex. (…)” ( http://wp.me/p1GbSh-10a ) Escuchar a los ancianos a su alrededor, durante horas y días sin rechistar y sin parpadear es un comportamiento tribal, protosocial.

El factor Tora! Tora! marketing


¿CON3CTA2 O ATRAPA2?

¿CON3CTA2 O ATRAPA2?

Según el profesor y Coaching del Tao de los líderes, John Heider, el «Tao» es un principio; Y lo cito textualmente por su valor reflexivo «Si un principio se puede definir, no es Tao» «Tao es un principio. La creación sin embargo, es un proceso. Eso es todo lo que hay: principio y proceso, cómo y qué» y cito más «Tao significa, cómo ocurren las cosas, cómo funcionan las cosas. Tao es el principio esencial de la creación. Tao es Dios»

En la sociedad hiperconectada el marketing se enfrenta a un nuevo desafío, el conocimiento horizontal, o la construcción de modelos virtuales horizontales, no visibles, pero sí perceptibles. (En la realidad virtual no existe lo trasversal, ni lo tangible) El fenómeno lo he llamado «Factor Tora! Tora! Tora! Marketing» El mensaje encriptado, del nuevo marketing, solo es perceptible cuando ya lo tenemos encima. Poco margen o ninguno para la reacción. La tarea es aislar el mensaje «aislar a Dios». Hasta ahora hemos ido a remolque. Reconocer y separar «principio y proceso» son las tareas del marketing de nueva generación. Reconocer la existencia de un proceso y luego su principio, en realidad, deja muchas víctimas en la sociedad del mercado.

Las iniciativas y herramientas del marketing actual, nacen, crecen y se reproducen socialmente en las redes sociales; responde a iniciativas horizontales «commons» Recibimos sus impactos muy temprano, y reaccionamos los profesionales del marketing, muy tarde. Tora! Tora! Tora! Es el éxito del marketing commons. Hasta ahora somos incapaces de reconocer un solo principio, antes de recibir sus efectos. Se entiende por bien común un concepto complejo, que abarca o tiene aplicación o relevancia para las ciencias sociales. En realidad los grandes avances en el marketing social media, provienen de la actividad «Creative Commons» no en un sentido literal, pero semejante.

Tora! Tora! Tora! Marketing, define una actitud, un síndrome y un complejo, que afecta la actividad profesional del marketing actual. El cómo concebirlo y estudiarlo e incluso a qué nivel se aplica, nos darán ventajas. No hay detrás nada místico, ni revelador. El marketing de nueva generación está abocado al descubrimiento de las leyes de la sociedad hiperconectada y sus aportaciones del mundo «Creative Commons» a la ética del mercado y sus aportaciones al método.

Es el título de una película del género épico sobre la segunda guerra mundial «Tora! Tora! Tora!» El nombre proviene de la expresión “Tora, tora, tora”, el código utilizado por la Armada Imperial Japonesa para anunciar el éxito en obtener el factor sorpresa en el ataque a “Pearl Harbor” en la segunda guerra mundial. La observación pedagógica de las guerras y sus batallas, han dirigido el marketing Vintage, hasta nuestros días. Los mercados eran entendidos como escenarios de guerra y sus campañas. Se avanzaba sobre el cadáver de nuestros competidores.

Hoy es difícil entender e imaginar el marketing y la publicidad como colaborativo, amigable, sin agresiones ni víctimas. El marketing «crowdsourcing» es inconcebible,  porque niega todo lo aprendido. Los profesionales del marketing y la publicidad han perdido su poder de influencia sobre los hábitos de consumo. Reacciona ante los cambios, tarde y mal. La profesión se ha desprestigiado en los entornos digitales. Los expertos en marketing y publicidad, son víctimas sorprendidas por los bombardeos indiscriminados de un mercado que ha tomado el control. Cuando descubrimos un «proceso» es porque estamos a remolque; porque hemos sido alcanzados por su metralla.

El humor a veces es un mecanismo que nos permite avizorar el entorno. Y me refiero a lo extremista que suelen ser mensajes, como éste, que no tiene desperdicio: “Un joven solicita en una red social un consejo. «Tengo un problema muy grande. Mi padre está condenado a cadena perpetua por asesinato. Mi madre nos abandonó cuando éramos muy pequeños. Mis dos hermanas son prostitutas. Mi hermano trabaja en publicidad. Ahora he conocido a la mujer de mis sueños y quiero ser totalmente sincero con ella, pero ¿Cómo le puedo contar lo de mi hermano?»

El Factor Tora! Tora! Tora! Marketing. Introduce un nuevo enfoque radical, más allá del «Punk Marketing» pionero del declive de los expertos del marketing, no así, del marketing como actividad «científica», moleste a quien le moleste. El trasvase de la actividad de la mercadotecnia y la publicidad a la sociedad hiperconectada y empoderada, ha vaciado los modelos verticales «auténticos arsenales» y los escenarios de guerra, simples maquetas Vintage.

Este factor introducido por la sociedad hiperconectda, es desconocido en su principio, no así, su proceso. Seguimos sin poder aislar su letal principio «Dios» El creador no es visible para las herramientas ideológicas del marketing, como tampoco es visible la gravedad cuando vemos caer una manzana. Es un experimento visible a la razón y u hecho experimental universal. Pero no por ello válida para el racionalismo crítico, según Hegel. Las fuerzas que operan son invisibles a la razón no científica.  Todo conocimiento alguna vez se ha enfrentado a tales paradojas. Hoy el Marketing y la Publicidad han cedido su protagonismo histórico, para estar a remolque de la sociedad hiperconectada.

La posible solución al desafío del  «Factor Tora! Tora! Tora! Marketing» está en adelantarnos al factor sorpresa de los cambios. El cielo será de quienes prevean los ataques, y no de quienes respondan a ellos, en una suerte de acto reflejo de defensa y sumisión. En un escenario de mercado disruptivo, la respuesta es «crowdsourcing», ser parte del invasor y no el invadido. Actualmente no disponemos de herramientas, no intrusivas, que nos introduzcan en la gran conversación horizontal, que son los mercados «tesis del Manifiesto Cluetrain» La conversaciones horizontales se han convertido en un anatema (maldición) del marketing y la publicidad. No por reconocer la importancia capital «social media como paradigma» y las redes sociales, resolvemos nuestras deficiencias de conocimiento del medio.

La ilusión del saber inmediato

El nuevo desiderátum del (marketing y la publicidad) es alcanzar una fisura que nos permita ir más allá de la evidencia virtual aplastante de sus efectos. El marketing y la publicidad se generan social y horizontalmente, son creaciones colaborativas «Commons» populares. La profesión va a remolque. Recibe sus impactos (sus bombas) para enterarnos del cambio de paradigma, mal y tarde.

Extasiados y afectados por la evidencia de «la ilusión del saber inmediato» de la humanidad hiperconectada y virtual. Vivimos descompensados, más tiempo en lo virtual «natural» que en el mundo real «material». La cyberorganización de la humanidad ha afectado nuestro parking de objetos inamovibles, de los humanos, los viejos monos, conocidos hasta hace muy poco como audiencias inertes, publico objetico. Entiendo que sobre fenomenología social, los expertos del marketing, se encuentran extrañados de su medio, los objetos fijos, las estadísticas, los targets y las leyendas urbanas.

Quizás el mundo material relacional, ya no se encuentra allí, como espacio reconocible real, o espacio psicosocial de los homínidos evolucionados hacia a otras capacidades inéditas en la «ZOOna de confort» de los humanos. Se evoluciona dentro del mercado, fuera de él no hay oxígeno. Es la imposibilidad a renunciar a nuestra naturaleza de animales del mercado. Al final, los mensajes seguirán estando encriptados e impermeables para la mayoría de los profesionales adictos al método Vintage de los objetos experimentales e inamovibles. Las viejos target materiales de audiencias y espectadores y público objetivo, se han volatizado.

La Máquina Disruptiva (*)


ROBOT SOCIAL MEDIA
La sociedad del mercado

Un economista y filósofo clásico del siglo XVII, usando su reconocido sentido común dijo “Nadie nunca ha visto a un perro «Canis lupus» cambiar equitativamente y deliberadamente  con otro perro un hueso por otro. Adam Smith” Hemos construido una sociedad basada en esta supuesta superioridad moral innata, créanme, y falso corolario del impulso civilizatorio del hombre (el canje racional voluntarista sin contraprestaciones, «trueque» a veces altruista; pertenece al catálogo de las vanidades falsas del hombre).

Reflexionemos sobre esta idea, basada en la observación racional del «sentido común», tan propia de la teoría economía clásica de Adam Smith. Como muchas otras derivadas del razonamiento empírico de su tiempo. Analicemos que ideas subyacen a este aserto popular: «El perro es el mejor amigo del hombre» En realidad estamos condicionando la supuesta amistad. El mensaje implícito es: Siempre que esté «Canis lupus» no tenga pensamiento racional, y además que no sea nuestro competidor en el mercado. (La obediencia y la sumisión serán los mejores aliados del «Canis lupus», postrarse a los pies como Odalisca al Sultán)

El mensaje está claro; este es el comportamiento social «ideal» esperado en el hombre civilizado, para todo el ZOO. Pero que ha cambiado en la sociedad hiperconectada con respecto a estos supuestos ¿Esta sociedad es una sociedad versionada, o quizás una sociedad inédita del mercado? ¿El sentido común como motor de la historia, sigue siendo una máquina bien aceitada?  Dicho sentido «común» no resuelve las tensiones y conflictos generados en el mercado.

Si nos apoyamos en el pensamiento clásico del sentido común (Vintage) para analizar el comportamiento humano y su «acción social» en la social media. Nos encontraríamos nuevamente como monos desnudos «Desmond Morris». El comportamiento disruptivo observado en la social media, no reconoce el sentido «común» como regla y motor de la historia. Lo disruptivo es el patrón de comportamiento manifiesto (dueña del hueso) e imperante en todos los órdenes sensibles a los sentidos.

En realidad siempre hemos actuado cónsonos con nuestra animalidad (ZOO), como el perro descrito por Adam Smith.  Un hueso por otro, sin una contraprestación mejorada, no es posible, ni en la vida de los humanos. No se necesita ser un animal racional moral, para negarnos  a cambiar el hueso, o lo que ya tenemos asegurado. El comportamiento altruista es la opción menos probable a la negociada. (Es la ley que posibilita y regula el mercado) «El mercado ha actuado como un elemento aceleraste de la evolución humana».

La social media se ha convertido en «la máquina disruptiva» La fenomenología del mundo virtual genera bienes y servicios (huesos) que no poseemos  físicamente, que forman parte de una nueva realidad fáctica, intangible e irreales para las ciencias clásicas. «La sociedad hiperconectada cambia huesos por otros que no posee; pero que siente como propios». La social media genera empatías virtuales (emociones) linkeables compartidas y distribuidas horizontalmente con costes cero.  (Compartir hueso es una ley virtual) Primera ley disruptiva del mercado: «El hueso es parte de la naturaleza de los entornos digitales» .(Nueva realidad).

El estado natural de “las cosas y su sentido” en los entornos digitales es el mercado de los bienes disruptivos «la ruptura» Lo disruptivo configura y regula un nuevo paradigma para economía. También es el mensaje civilizatorio de la sociedad programada virtual «binaria» (Sociedad hiperconectada) Seguimos siendo parte inalienable de la naturaleza del (ZOO) gobernado por el mercado (productores, vendedores) y demandantes (consumidores o compradores). La máquina disruptiva «aniquila» la división social y del trabajo de los agentes reguladores del mercado (vendedores, productores y consumidores de huesos) de ahí que se hable de paradigma, de un mercado disruptivo. Conocer quien es quien, en un entorno virtual disruptivo es imposible, para  «el mono desnudo» conocedor de realidades tridimensionales.

“El anti-industrialismo romántico, presenta una naturaleza intocada como ideal al que retornar. El impulso fáustico y prometeico de dominar tecnológicamente la naturaleza tridimensional; es un rasgo esencial del ser próximo. En su relación con la naturaleza hay un carácter co-creador” En un mercado disruptivo la naturaleza no compite con el hombre, es la vuelta a ella. El mercado virtual disruptivo, se presenta como nueva naturaleza, sin antagonismos de clase, ni poder.

La neuroeconomía, nos permite seguir especulando sobre las emociones. Si los mercados son emocionales no racionales, y los mercados son conversaciones. Por lo tanto, debemos inferir de todo ello, que las conversaciones son irracionales. Disiento de esta aseveración errónea y reiterada; que niega la racionalidad de las emociones. El mercado está regulado por las emociones, sujetas a normas racionales.

“La empatía del griego ἐμπαθής (“emocionado”) es la capacidad cognitiva de percibir, en un contexto común, lo que otro individuo puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra”  Si algo distingue a los humanos de los animales, es su capacidad de expandir el mercado. «Conocer nuevos amigos es ampliar el mercado» Dije amigos, no futuro compradores, ni oferentes.

Si queremos actuar (producir, vender y comprar) en «la sociedad del hipermercado disruptivo», debemos entender la fenomenología del carisma de la sociedad conectada. «La sociedad del mercado disruptivo» sólo es comprensible si aceptamos como paradoja, la convivencia racional con las emociones. «Las emociones son racionales» y sus factores: The enchantment factor and the likeability factor / Huellas del humano binario

(*)  Disruptivo: Es una voz «vocablo» de origen inglés (disruptive) utilizada para nombrar a aquello que produce una ruptura brusca e inesperada. Se utiliza dicho término en un sentido simbólico, en referencia a algo que genera un cambio muy importante o determinante (sin importar si dicho cambio tiene una correlación física real)  El concepto cobra relevancia, si observamos los entornos digitales y su impacto disruptivo en un mercado.