La ‘eticidad’ perdida, en Jürgen Habermas


la eticidad perdda

La visión apocalíptica de la sociedad globalizada, pareciera ser inherente a la profesión de sociólogo y la antropología cultural, no es exclusiva de las ciencias políticas; responde a una idea mecanicista de un modelo ideal que subyace desde los inicios de sociología como ciencia de la denuncia «Ciencia subversiva» que explicaría los fenómenos y hechos sociales, incluso los vitales, por medio de las leyes mecánicas del movimiento, y la ética.

La moral y la ética como primera ley mecánica. La sociedad tiene una explicación ética, (inicio del movimiento) y ello, con independencia a la teoría social científica y de los grandes ismos históricos y existentes «la sociología militante» «la sociología comprometida» son en principio ‘rousseaunianas’, románticas, y moralmente correctas, no se discuten, son ‘asertos’. Disociar el carácter moral de los hechos sociales, se me antoja imposible, en cualquier obra de sociología y antropología.

Es la idea del hombre moral, creador de la sociedad justa como bien común, objetivo último, y destino natural del hombre. Es en parte la teoría “Del buen salvaje, al buen revolucionario” de Carlos Rangel ‘El principal mito a rebatir por Rangel es lo que él identifica como una versión adaptada del mito del buen salvaje y la Edad de Oro – mitos del Viejo Mundo’ La naturaleza del hombre corrompida por la vieja civilización occidental. En el intelectualismo de izquierda, el mito está muy difundido, arraigado como un tubérculo, y poco cuestionado. La superioridad moral de la izquierda bebe de este manantial eterno y cíclico de verdades absolutas.

El fin moral de la sociedad es por su propia definición reduccionista e ideológico, y dogmático, de ahí el derecho natural como incuestionable. No se puede partir de un ‘aserto’ apriorístico e histórico, para hacer ciencia, ni política. Una cosa es opinión y otra constatación empírica, base del derecho positivo. Leyendo el ensayo de «Jürgen Habermas | La sociedad posnacional» te explicas muchas cosas, y todas basadas en la ideología progresista de un estadio natural ‘superior’ de la humanidad, corrompida por el capitalismo, los mercados, y la globalización (el despojo). Ya no es el Tío Sam «Uncle Sam» el enemigo de la sociedad natural (ética socialista) ahora son los mercados y la globalización como obstáculo a la felicidad.

La sociología comprometida y la teología de la liberación son expresiones decimonónicas sobre la eticidad social corrompida. Representan ambos una idea inversa del relato original del Titán amigo de los mortales. En este caso Prometeo, convertido en héroe social, tratando de recuperar el fuego robado por los dioses del capitalismo, devolviéndoselo lo a los hombres. La eticidad es la idea de ver un origen ético y moral en las cosas, que difiere poco o casi nada en su forma, al dogmatismo religioso y al primitivismo animista.

Hacer de la sociología una disciplina o escuela de la ética, es torpeza, por no llamarla otra cosa. No se puede partir de postulados fijos inalienables, herméticos, religiosos, tampoco políticos, filosóficos ni intelectuales, al servicio de una ética natural incuestionable. La idea actual y recurrente en las ciencias políticas de lo público, es inmanente a una concepción de lo público como ética de la política, y origen y fin último de la sociedad. Con esta diarrea mental hemos convivido un siglo de pseudociencias sociales y del comportamiento.

La ideología de ‘lo público’ como ética de la naturaleza, defendida por Jürgen Habermas y demás ideólogos progresistas; ven en la globalización y los mercados financieros una pérdida de soberanía nacional, por lo tanto una desnaturalización de la eticidad de la sociedad, y la desintegración de la soberanía nacional (la posnacionalidad) La socialización política manifiesta se fusiona con la socialización latente del ideólogo, incapaz de escapar de este sino pernicioso de la ‘eticidad’ de las cosas.

Gaston Bachelard escribe: «El hecho científico esta conquistado» Estableciendo una jerarquía de los actos epistemológicos indicando las fases sucesivas por las que debe pasar la actividad científica, dice en primer lugar el quehacer científico está por conquistar. Dicho de otro modo, ningún hecho se deja aprender tal como se nos presenta espontáneamente. De modo que es contra la ilusión del saber inmediato que el hecho científico está por conquistar… Lo que nos viene a decir, es la absoluta necesidad de una ruptura con las opiniones comunes «Todo conocimiento así entendido tiene la edad de los perjuicios» Yo diría que Gaston Bachelard es la madurez Émile Durkheim, incluso la superación científica de este.

La ilusión del conocimiento inmediato, gobierna la sociedad hiperconectada, no se exige la verificación, solo la capacidad de influenciar (influencers) de quien emite la opinión. Un ejemplo actual es la del mediatico ‘Yanis Varufakis’ y su ensayos (El minotauro global) plagados de sentido común (de conocimiento inmediato) lo que es opinión hoy día, adquiere el rango viral de veracidad. Y si se escribe en clave (modo) de indignación, y se convierte en literatura referencial de culto. La eticidad es el patrón común a todo manifiesto, incluido el comunista.

La eticidad perdida, es el fuego robada a los hombres por el capitalismo en la politica ‘tesis del complot global de los mercados’ ¡Lo moral es lo público! La sociedad posnacional, de los mercados es para Habermas, según entiendo, una consecuencia de la eticidad perdida de lo público en la politica. ¡Tesis del complot global de los mercados! Si aceptamos las leyes naturales como inobjetables, entonces aceptamos al hombre como diseño de Dios. Y la sociedad como espacio público, como edén, regalo de Dios. La religión sin Dios es parte del dogma horizontal del populismo del siglo XXI.

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¿Conectados pero solos?


¿Volver al modelo social analógico?

La psicólogo y sociólogo del MIT, Sherry Turkle publicó recientemente el libro “Alone Together” en el que analiza con gran agudeza y sagacidad, cómo la tecnología da forma a las relaciones modernas. Un ensayo sobre la sociedad conectada, intitulado: ¿Conectados pero solos? Nos plantea un problema existencial recurrente, la necesidad de una nueva evangelización de la humanidad, entendida como modelo de resistencia ante la deshumanización del hombre conectado. La descripción imaginaria de un panorama desolador del porvenir del hombre desclasificado por las computadoras. Este sentimiento creciente de pánico ha llegado para quedarse una vez más entre nosotros.

Cuando un científico social, analiza la sociedad a través de la problemática de sus hijos, no está haciendo ciencia, está siendo Madre o Padre protector. Quizás sea válido como ejercicio narrativo de una novela Pulitzer. El reduccionismo social de formular y entender el cambio social a través de lo circunstancial y singular de nuestro entorno social y familiar, es una trampa tan peligrosa y desproporcionada como el cepo dentado para un Oso.

…Todo ello me recuerda el siglo XVIII. Los anarquistas pretendían detener el tiempo apedreando los relojes de las catedrales, símbolos del progreso y de la estética dominante de la riqueza y el poder terrenal. La impotencia y la indignación a través de la historia siempre ha genera irracionalidad, e incontinencia verbal. Así como los tubérculos en un alambique destilan etanol (alcohol) con su goteo continuo y persistente mientras se mantengan las condiciones materiales iniciales del proceso químico. En definitiva, lo volátil termina siendo nuevamente líquido, pero no es ya la misma cosa. Separar es el mensaje social por excelencia del pánico… Las metáforas deberían ser como las aspirinas, tener efectos relajantes inmediatos sobre las cefaleas sociales.

El integrista positivo.
El modelo integrista “positivo” de Turkle, sugiere el advenimiento de una nueva clase de objetores de conciencia necesarios, sobre la sociedad conectada y su nuevo avatar (daños colaterales). La idea irrumpe como debate y reclamo, un llamado al orden y la sensatez. Y advierte de los peligros de jugar con valores inherentes e intrínsecos a la humanidad del hombre. La falsa creencia recurrente de un hombre inmutable en el tiempo. ¡Salvemos o ‘Liberen a Willy’! Es el mensaje de salvar a la especie humana de las cyber maquinas deshumanizadoras. En el fondo existe un mensaje romántico e irreflexivo en el modelo integrista positivo del discurso de Sherry Turkle.

A medida que esperamos más de la tecnología, esperamos menos de los demás. Sherry Turkle.
Percibir el entorno digital como realidad alienante o excluyente, sentirse ajeno a todo lo influyente; puede ser una perversión, y la excepción a la norma. Todo proceso evolutivo por naturaleza tiende a la resistencia al cambio, es parte de la selección natural no ponderada. En la estampida social, los inventarios están a la orden del día, todo es medido y juzgado en términos nostálgicos de valores perdidos. Hasta ahora no conocemos, o no hemos ponderado el equilibrio de ambas fuerzas antagónicas. Quizás las respuestas a las raíces a este problema, posiblemente las encontremos haciendo un poco de “Surfing” en Sigmund Freud, y su ensayo ‘el malestar en la cultura’, por citar a un clásico un vintage.

Todo discurso sobre la cyberorganización de la humanidad y la sociedad conectada, derivan en fenomenológico del conocimiento de un hombre evolucionado no reconocible, y su nuevo avatar.  Hablo del hombre biocultural, de las relaciones entre la biología humana y la cultura. Lo virtual como nueva extensión biológica del hombre; como hecho social novedoso. Y los entornos digitales como nuevos paradigmas para las ciencias sociales, como entorno cultural. El concepto de hombre como género humano recogido por las ciencias hasta ahora, describen a un ser que ha dejado de existir. Un ser humano geométrico, gobernable y predecible, con todas sus aristas ordenadas y paralelas en diferentes planos, ‘hombre paralelepípedo’. Es el fin del hombre idealizado por el humanismo, el fin de los ismos y sus escuelas deterministas seculares…

La reformulacion del concepto de hombre surge como nueva necesidad científica. Las ciencias humanas y su rol protagónico para tratar de identificar las características de la especie humana, han dejado de funcionar. Describen a un ser humano que ya no existe, no se le localiza ‘in situ’. Las actuales habilidades virtuales del hombre y su nuevo avatar, como ‘homo digital’, ‘homo virtual’, ‘homo binario’, ‘homo conectado’; son evidencias bioculturales desconocidas y alejadas de la Antropología filosófica clásica del hombre de Max Scheler. Ese hombre ‘yace’ en los libros, junto a dos o más tercios de la humanidad y sus ‘ismos’…

El dilema entre lo biocultural y lo suprabiológico se expanden alejando sus posiciones, una de la otra, como los planetas en el universo. Ello produce malestar en la cultura heredada… Hemos pasado de estar en modo vertical ‘unidimensional’ físico, a modo horizontal pluridimensional virtual multitasking, y con conciencia crossumer. De ser huésped de la simetría bilateral del hombre, descrito como avatar físico por Leonardo da Vinci en el renacimiento. A un hombre asimétrico virtual rico en bits y omnipresente en el universo digital.

Cómo evitar el gueto online
La película ‘Wall-E’ de Pixar, que cita a modo de ejemplo en su blog ‘Mars Dorian’ sobre el peligro al que se ve avocada la actual cyberhumanidad, o “Cómo evitar el gueto online” y las consecuencias irreversibles de seguir sus designios sin oponer resistencia a la uniformidad digital, y su nefasta hiperdependencia. Son los mismos síntomas, y las mismas fiebres de Sherry Turkle. Son mensajes recurrentes, muy conocidos por la humanidad.

Las distopías son interesantes predicciones perturbadoras sobre el futuro de la humanidad, representan la antítesis de las utopías felices con visos de realidad. Las historias así contadas sobre experiencias y dramas personales y emotivos del pasado reciente, o del porvenir como amenaza latente, tienen sus frikis y su encanto. Las historias así contadas, si recordamos, se convirtieron en artículos muy demandados, en ‘Best Selling’ y en clásicas técnicas publicitarias del “Magazine Selecciones Reader’s Digest” de los años 60’ y los 70’. “Estamos configurados para ser alarmados y llamados a la yihad…”

También podemos llamar al modo vertical, modo de conciencia colectiva fragmentada. Y al modo horizontal, modo de superconciencia unificada o prosumidora. La división del trabajo social de Emile Durkheim y sus categorías sociológica de ‘trabajo mecánica’ y ‘trabajo orgánico’, derivan de la observación de un hombre fragmentado. Esta descripción es un ejemplo de conciencia colectiva fragmentada, conciencia vertical. La ‘Conciencia Virtual’ es un epifenómeno de la sociedad conectada, así como el empoderamiento objetivo de los seres conectados con respecto a la sociedad vertical y su entorno hostil.

…Creía que entraríamos en Internet y lo que aprenderíamos dentro nos ayudaría a mejorar nuestra vida fuera, que nuestras experiencias digitales enriquecerían nuestra vida real, pero siempre entrando y saliendo de ella. No entendí que el futuro consistiría en vivir constantemente en simbiosis con un ordenador encendido: el móvil. Sherry Turkle.
La ciencia como filosofía popular.
Los valores y creencias de las personas tienden a dar forma a su entorno social. En ello le va la felicidad y la vida. Tendemos a vivir en barrios que reflejan nuestras propias predisposiciones ideológicas y demografía, y nuestras redes sociales virtuales en Facebook, Twitter y Google+ no son diferentes. Como resultado, generalmente terminamos hablando con personas que son como nosotros. Es la primera ley en cumplirse de una red social.

Los antropólogos y sociólogos a menudo utilizamos los términos, ‘echo chambers’ o ‘caja de resonancia’ para referirnos a una persona o grupo de ellas que están totalmente de acuerdo con todo lo que otra persona dice. A veces somos como los caracoles o moluscos, con la casa y el barrio de nuestras ilusiones y preferencias a cuestas. Buscamos un entorno custonizable que se adapte a nosotros, a diferencia del pasado vertical del hombre, extrañado o expulsado de la caverna.

Recuerdan aquello de, ‘te adaptas o te adaptamos’. Era un cartel preventivo, una ‘ley no escrita’ coercitiva, en los espacios sociales que solíamos visitar. Muy parecido al primitivo mensaje romano aparecido en Pompeya ‘Cuidado con el perro’. En ambos casos nos sentíamos intimidados. Estábamos avocados a tomar riesgos.

En parte, el éxito de una red social, entre muchos otros, es su capacidad de personalización del barrio, entendido como modelo de liberación. Antes el barrio nos modulaba y adaptaba inexorablemente a través del cartel preventivo, ‘sine qua non’, sin el mensaje, era imposible vivir en él. Ahora nosotros customizamos el barrio, nuestras experiencias y nuestro avatar. Nosotros sobrescribimos el cartel, somos autores y prescriptores del mensaje, e influyentes como nunca antes lo fuimos en la prehistoria digital.

Para algunos la sociedad conectada es un “ghetto online opresor” un retroceso, que constriñe el libre albedrío del hombre, y del cual hay que huir de vez en cuando. En el mundo desarrollado tomamos la categoría de “ciudadanos consumidores”. Una categoría y una formula imposible desligar la una de la otra. Somos ciudadanos porque somos consumidores, y se es consumidor porque se es ciudadano. La sociedad conectada rompe los enlaces verticales del ciudadano atado al consumo pasivo del Edén de los carteles preventivos y coercitivos.

Veamos una ventaja irrefutable: Cuando hablamos del momento cero de la verdad, “ZMOT” hablamos del principal logro del ciudadano consumidor como cliente. El momento cero de la verdad es cuando un cliente, antes siquiera de considerar a una compañía, marca o servicio, investiga por su cuenta (principalmente a través de internet), para decidir si avanza hacia el siguiente paso. Son las primeras impresiones, y donde comienza el proceso de compra. Huir de este proceso de evangelización de la sociedad conectada, no hará que seamos más libres fuera del “ghetto online”, Podemos escribir mucho y poco, sobre ventajas y desventajas de la sociedad conectada como visión claustrofóbica del futuro, como distopía, o como utopía de una protosociedad feliz olvidada por la humanidad.

Las tecnologías no sólo están cambiando lo que hacemos, sino también lo que somos…y especialmente las móviles, ya que incluso duermen con nosotros. Sherry Turkle.
Asombrosas paradojas nos deja la sociedad conectada. Acostumbrados asistimos a un nuevo capítulo del nacimiento de una contracultura, pero sin autor, sin Theodore Roszak. La resistencia y denuncia de la sociedad conectada o sociedad digital horizontal, pero sin la puerta trasera del LSD de la evasión psicodélica del mundo real. Es el síndrome del huésped revotado; rebota en esta, y en cualquier otra sociedad. Es el cuento de hadas de Hans Christian Andersen. La princesa y el guisante. No importa cuántos colchones pongamos unos sobre otros, siempre notaran la hortaliza bajo los mullidos colchones.

Qué difícil es, a veces, mantener un discurso ascético, pero quien quiere ser impoluto y purista en la era de la sociedad conectada, más cerca del hedonismo que de la contemplación. Hay cosas que ya no se llevan, como los pantalones campana, las plataformas, los peinados a lo afro, y los Radio Cassette; también las ideas terminadas en ismo. El mudo versionado ha entrado en una dinámica o en modo beta infinito, como el software.

El someter al diván del psicólogo a la sociedad conectada, es hacer trampa. “La sociedad enferma” es una definición en sí mismas excluyente, responden antes, a valores y dogmas ideológicos de encaje y engranaje social, y cultura del miedo, qué a planteamientos científicos. Si te alejas del mundo real, el de las posibilidades materiales, necesitas el confort del diván. Fabular e imaginar no son canciones de John Lennon, ambas opciones suelen salir caras en sociedad…

¿El humanismo como firewall?
El enfoque humanista de la psicología de los años ´60 y ´70, fue un recurso contra el “malware” del cientifismo imperante y radical heredado del siglo XIX. “La supremacía metodológica de las ciencias formales y naturales sobre otros campos de la investigación tales como ciencias sociales o humanidades” Wikipedia.

Este enfoque humanista de la psicología de Turkle, al igual que los cruzados templarios, sale al rescate de la naturaleza del hombre. Piensa que la sociedad y el progreso tienen la capacidad de cambiar dicha naturaleza y condición. Podemos represar y represaliar los valores culturales, pero no la naturaleza del hombre. No por represar el agua de un río cambiamos la naturaleza. En todo caso el curso del río y su destino. Algo muy parecido dijo el poeta Pablo Neruda: “Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”

Acudir al humanismo como último un “firewall” es más un síntoma, que un recurso retórico. El humanismo tiene un anclaje social dogmático, difícil de huir de él, y de refutarlo. Es como el azúcar glass sobre los postres tristes. Hay cosas que por mucho glasseado tengan encima no dejan de ser toscos y tristes.

El humanismo como filosofía fue un logro como aportación al conocimiento integral del hombre. No por ello queda fuera de toda revisión y análisis. Creo que sigue siendo válido pero sujeto a desfibrilación dogmática. El humanismo y el carbono están presentes como átomos en el hombre. Separarlos el uno del otro, sería como separar de la sustancia agua, el hidrógeno y el oxígeno.

Cada vez más gente se cuestiona si tiene sentido estar conectado y disponible 24 horas al día. Las mejores mentes de mi generación pasan el 90% de su tiempo de trabajo contestando e-mails. ¿Te das cuenta de la pérdida intelectual que eso supone? Llevamos solo 15 años conviviendo con Internet, seguimos en pañales en cuanto a nuestra existencia tecnológica, por eso confío en que aún cambiará muchas veces nuestra forma de relacionarnos con la tecnología. Sherry Turkle.

¿Conectados pero solos?
¿Conectados pero solos?

¿Se agota la vida útil de YouTube?


YouTube Re-Imagined: 505.347.842 Channels on Every Single Screen
YouTube Re-Imagined: 505.347.842 Channels on Every Single Screen

La plataforma de video YouTube sufre de envejecimiento prematuro, el mejor invento de la era digital después Google, parce encogerse, poco sabemos sobre la fatiga de las plataformas y sitios webs de servicios masivos gratis. Algunas redes sociales, inexplicablemente, después de alcanzar un techo han rebotado en él, como si su naturaleza binaria fuese de goma vulcanizada. Algunos dirán que es el mercado que pone a cada cual en su justa dimensión, lugar y utilidad. ¡Ciertamente, no lo creo!

Las leyes y las formas que toma el mercado en entornos digitales, difieren en el “espacio tiempo” materia y forma por su especificidad inédita y por la naturaleza del medio; y cualquier medicina de mercadotecnia vertical de emergencia o ingeniería de resultados que apliquemos no funcionaran en la sociedad conectada. Como tampoco tendría sentido poner un pez a correr sobre la grama de un parque o en el jardín de tu casa. Digamos, por aquello de querer ser originales, que en ausencia de gravedad, nada que sea o este del lado del mundo vertical funciona en la sociedad conectada u horizontal.

Por increíble que parezca, hemos empezado tímidamente a ‘conocer’ las leyes que gobiernan el mundo digital. Es un proceso que se me antoja lento, traumático, a ritmo de ensayo y error. Es un golpe bajo para el ya maltrecho orgullo de los profesionales del márquetin y la publicidad, actualmente en plena estampida, tratando de alcanzar el último refugio, la isla de las galápagos, reducto de sociedad vertical. La euforia y asombro con la que veíamos crecer y expandirse casi sin límites conocidos por humano alguno a ‘las empresas’ de tecnología digital, videojuegos y redes sociales deja su impronta, sus primeras víctimas.

Al igual que en la teoría del ‘The Big Bang Theory’. Existe la creencia en la era digital de que las empresas de nueva generación digital se expanden sin límite, parecían cumplir las mismas tesis y leyes del modelo físico defendido por el astrofísico Stephen Hawking. Nos dedicamos durante todo este tiempo a contemplar y comer del jardín del edén, como obsesos, era el Maná, el regalo de los dioses. Nada ni nadie investigo ni cuestiono los límites del jardín, sus leyes, su comportamiento; fuimos incapaces de prever con curiosidad científica los nuevos medios, su naturaleza y sus límites. No hemos sido capaces de crear una simple teoría explicativa o especulativa, por arriesgada que esta fuera. Estábamos situados en la certeza ideológica, que todo era producto y más de lo mismo de la sociedad vertical, la gran hacedora y partera de progreso tecnológico. Para muchos. ¡Un ciclo más en el progreso de la humanidad vertical!

No
recuerdo haber leído de joven en ‘El suicidio’ de  Émile Durkheim, parte alguna que tipificara o hablara de los directores de marketing de la sociedad conectada o de publicista alguno. El suicidio intelectual y profesional, son hechos tan observables y verificables como tantos otros del amplio espectro de estudios de las ciencias sociales y documentados por el padre de la sociología, Durkheim. ¿Podemos decir que la sociedad vertical ya tiene su mar muerto?. ‘Los publicistas, los expertos en marketing, y los demás profesionales dedicados a los medios de comunicación, han perdido su poder y ya no son un grupo influyente y persuasivo. Ya no son ‘el cuarto poder’ El regalo de la llama de los dios se ha extinguido. Ya lo advirtiera Toffler hace algunos años: …“La aceleración del cambio no afecta sólo a las industrias o naciones, sino al hombre, enfrentándolo al “shock del futuro”. (Alvin Toffler)

Volvamos a la ‘The Big Bang Theory’ pero esta vez nos sería más útil, formular una nueva teoría inversa sobre la expansión del espacio, dado los últimos acontecimientos registrados en la sociedad conectada… Como vengo diciendo hace tiempo, la sociedad conectada es rica en paradojas y paradigmas.. ‘El espacio no se expande, se encoge cuando expira la vida útil para la sociedad conectada de un medio digital’ (Ley de la vida útil digital… Blog de Manuel Ponte) (…) ¡Toca reinventarse, adivinar o morir! Parecen decir los últimos movimientos o atajos realizados por el gigante e imprescindible YouTube. La rentabilidad y sostenibilidad parecieran tambalearse desde su adquisición en el 2006 por Google. Los fundadores de YouTube, Chad Hurley y Steve Chen, crearon el mejor invento desde la imprenta de Gutenberg, la píldora anticonceptiva y la minifalda. ¡Sin duda!

A pesar de su indestructibilidad, el gigante se encoge, parece envejecer prematuramente, los intentos por reflotarlo no han sido vistos con agrado por los millones de fans. El invento es bueno y necesario para la sociedad horizontal o sociedad conectada, no así el modelo de negocio o mejor dicho su explotación y rentabilidad, en manos de aprendices de Harry Potter.

YouTube, debería generar ingresos infinitamente superiores a las actuales ganancias, exiguas y peregrinas, producidas por la actual plataforma de vídeo. El marketing vertical no funciona, es algo que no termina de entenderse, por la miopía estandarizada o tradicional de las escuelas de negocios y marketing. El objeto de estudio del marketing se ha movido del centro de observación en el microscopio, hace ya mucho tiempo, y no se han enterado. Triste epilogo para los herederos de los vendedores ambulantes del Far west. (…) Sólo pedimos a lo John Lennon, que le den un chance a YouTube, como lo hacen millones de seres conectados cada día. YouTube es parte del ADN de la sociedad conectada.

Según publica el blog de la revista WIRED a través de Mat Honan: YouTube está intentando posicionarse en el negocio de ocio casero de la clase media y baja americana, “aburrida” después de salir del trabajo. El nuevo desafío de YouTube es competir con los canales por cable (…) Quizás sea un desatino más…! Existen por lo menos tres cosas que puede hacer un trabajador al llegar a casa, Una, quitarse los zapatos. Dos, ir a la nevera por cerveza y tres encender la televisión. Díganme una sola razón poderosa para que alguien cambie estos saludables hábitos reproductivos de sociedad urbana. Este modelo de comportamiento es la base del éxito de la mayor economía del mundo y el consumo. Paradójicamente a los nativos digitales, no les hacen falta dictados de comportamiento, hace tiempo que han abandonado el sofá o la poltrona y ya no digamos la televisión por los monitores conectados, full time, a la red de redes, y a las multiplataforma digitales. Los intentos por conquistar los hogares de los americanos, son una pelea estéril y un intento de asalto a las alcancías y los cerditos de barro (Hucha) encima de la nevera de la clase trabajadora. (…)

Qué es el YouTube Re-Imagined: 505.347.842 Channels on Every Single Screen. (…) “El viejo YouTube que conocíamos (¡y tal vez amado!) se ha ido. Nos dice el bloguero Mat Honan. Sera reemplazado por algo que es mucho más qué un juego-anywhere, red independiente del dispositivo multicanal. Se está convirtiendo en una red de cable para personas que no tienen cable. YouTube no quiere ver videos ya — no en el sentido singular, por lo menos. Quieren pegarse al monitor y ver lo que viene después. Quiere comenzar viendo el teléfono como cabeza y actividad principal después del trabajo, retomar nuevamente el televisor como método de relajación en la noche y luego ir a su contenido mientras está tumbado en la cama, y transmitir desde su tablet”. (Mat Honan)

El incombustible YouTube es patrimonio de la sociedad conectada, y pretender convertirlo en un valor sustitutivo de los juego-anywhere, de los hogares del Corn Flakes, la Coca-Cola y la caminata lunar, es por lo menos, sospechoso de desesperación y acorralamiento. Los dueños de la plataforma se han rendido, entregados a su suerte como odaliscas enamoradas, postradas ante el sultán o a los profesionales de los medios verticales del Far west. ¡Nada peor!. Una vez más están dando palos de ciego pero sin lazarillo de Tormes. (…)

Me niego a pensar qué Google este utilizando alguno de sus algoritmos especializados en censurar cualquier conversación en la red, que les sea adversa. Sería una política descarada de no retorno “No me gusta, no me agrada o no me conviene” son viejas prácticas del mercado. La propagación de rumores en blogs, redes sociales y/o conversación que verse sobre la fatal gestión de la plataforma de vídeo YouTube, parecen haberse esfumado, han desaparecido o son de difícil localización para los web-actores que utilizan el buscador Gooogle, a diferencia de cualquier otro tema que no toque sus intereses. El “Buzz” de la conversación horizontal, pareciera estar sufriendo de un ataque velado y de bajo perfil, imperceptible para los expertos y newbis. Tales prácticas de ser demostradas, causarían terribles consecuencias al todo poderoso Google y un daño irreparable a la sociedad conectada; basada en los supuestos categóricos de que las conversaciones horizontales deben ser honestas y compartidas y distribuidas socialmente en la red. Sería triste, muy triste que alguien no respetara las cosas de comer. (…)

 

YouTube, herramientas para el marketing del siglo XXI
YouTube, herramientas para el marketing del siglo XXI