El sembrador de montañas



el sembrador de montañas

Érase una vez…

Sí tuviese que contarle a un niño la aventura humana, escogería esta época, dónde yo soy testigo perplejo sin resistencia, actor obligado con doble rol, el de convidado y anfitrión. También escogería un título maravilloso, y una sugerente ilustración, ciñéndose a la tradición de los hermanos ‘Grimm’ lo titularía: «El sembrador de montañas» y comenzaría el cuento con: Érase una vez, una aldea global habitada por seres virtuales iluminados y virtuosos, empoderados y felices, dedicados a la siembra y cosecha de montañas…

La sociedad hiperconectada ha creado seres virtuales, no individuos, sembradores de montañas qué no tienen que ir a ellas, ni esperar que ellas vengan, virtudes o cualidades que señalan hacia un nuevo avatar, nueva humanidad; de ahí el malestar en la sociedades sujetas al dogma religioso, de ahí que los fundamentalistas vean peligrar su mundo atávico, de ahí que corten cabezas, símbolo del cambio de tiempo y de mundo.

Los anarquistas fueron expresión de un mundo laico, retrógrada y libertario; pretendían detener el tiempo apedreando los relojes de las catedrales. Para los utópicos socialistas, la historia se detuvo con el derecho a la propiedad. Emma Goldman, decía que: el tiempo nació cuando la propiedad reclamó su derecho divino. También valdría decir que la historia vertical se detuvo, que el tiempo horizontal nació cuando la realidad virtual reclamo su derecho a ser real.

Pese a las evidencias de que algo radicalmente nuevo está sucediendo en política, economía, en la sociedad, el discurso del cambio está enfocado en la ideología verde del ecologismo, como nuevo desafío global. Estamos demasiado distraídos con el impacto medioambiental, sobre la vida, que no reparamos en la evolución de los futuros seres afectados por el cambio climático.

Lo subversivo a los dogmas milenarios y a las verdades absolutas es la capacidad de aprender, desaprender y reaprender de los seres digitales. Decía el sociólogo Alvin Toffler: ‘Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender’ En realidad no son virtudes abiertas al público, toda ideología absolutista las tiene capadas en origen. Se aprende en teoría, a entrar, pero no se aprendes a salir. Es el éxito y el mecanismo de una ideológica.

“¿Qué es la virtud? Es una disposición habitual y firme para hacer el bien: «El fin de una vida virtuosa consiste en llegar a ser semejante a Dios» Hay virtudes humanas, virtudes teologales y virtudes líquidas” Cuando una tecnología se superpone al plano de lo virtuoso, ésta entra en conflicto, porque adquiere entidad propia, semejanza con Dios; en razón de la cual se construye la nueva moral «todo paralelo a ella, nada por encima de ella»

¿Qué pasa cuando las redes sociales ‘RRSS’ se convierten en medios virtuosos? Una cualidad reservada a los dioses en todas las culturas y civilizaciones conocidas. Las virtudes eran recreaciones universales y unilaterales ajenas a los individuos, emanaba de un ente, y de un orden supremo, divino. Eran valores orientativos, no sujetos a la razón. La excepción a la norma eran los iluminados y virtuosos, capaces de ser la excepcionalidad a la norma. Líderes carismáticos, magos, filósofos, artistas, escritores y profetas… La excepcionalidad fortalecía la norma invisible de un ente superior.

Los medios líquidos, han convertido la excepcionalidad en experiencia, en un valor (common) común a la sociedad hiperconectada, del día a día. Los sembradores y cosechadores de montañas, ya no tendrán que esperar cada siglo (cien años) a que alguien suba a la montaña y baje a contarnos su iluminada verdad (paradigma). Lo virtuoso ha llagado para quedarse, los medios líquidos son medios subversivos, cada quien y cada cual convertido en sembrador de montañas.

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La ética de lo público vs. Lo público como ética


I love the public, new ethics

“Las ideologías surgen en periodos de crisis, cuando la cosmovisión dominante no logra satisfacer nuevas y poderosas necesidades sociales y los hombres se ven impelidos a producir una transformación social profunda” [Edward Shils]

¿La ética de lo público, es la nueva teología de la liberación? Hasta ahora nadie se ha hecho la pregunta cómo se mantiene el estado de bienestar, percibido por las multitudes asilvestradas como lo público, dónde nace el caudal de dinero que hace posible la ilusión de armonía, especie de paraíso del edén. La pregunta mítica, dónde nace el Nilo no siempre fue una preocupación popular, mientras éste lo inundaba todo de riqueza, y maná bíblico, y menos en los regímenes totalitarios del bien común. Esta aventura siempre ha terminado en tragedia social, en miseria. Nos basta con echar un vistazo a la historia reciente del comunismo y los recursos inagotables de lo público como ética, especie de teología libertaria.

Los pueblos vuelven a sus estados primarios de configuración protosocial cuando alcanzan su nivel más alto de bienestar material y de dependencia de lo público. El estado, la soberanía, y sus formas aceptadas de convivencia institucional, no logran mantener la cohesión política histórica. Superado el umbral de resistencia, el consenso desaparece y todo se percibe como obstáculo a la felicidad, del bien común, a lo público como ética del comportamiento y cosmovisión del mundo.

Lo público se percibe como renta y riqueza a repartir, como justicia. Los valores trabajo, sacrificio, cooperación, contribución, iniciativa y progreso, propiedad, ahorro, trasformación. Son valores del capitalismo explotador. Este proceso de reversión ideologica de la sociedad de masas, y de la inmersión cultural de lo público como necesidad única; son los nuevos valores de las masas hiperconectados, llamadas multitudes inteligentes.

“Edward Shils, sostiene que las ideologías no son necesariamente políticas. Su componente político se hizo crucial desde el siglo XVIII y predominante a partir del siglo XIX. Las ideologías surgen en periodos de crisis, cuando la cosmovisión dominante no logra satisfacer nuevas y poderosas necesidades sociales y los hombres se ven impelidos a producir una transformación social profunda”

El ciudadano sin obligaciones es una desviación perversa de la concepción de ciudadano «Yo no pertenezco a la ciudad, la ciudad me pertenece» Lo público como totalidad en oposición a la naturaleza y principio y fin último de la política. Así, la propiedad es percibida como un robo. La filosofía política se entiende  como ética de lo público, de ella emanan todos los valores.

¿Qué es lo público…? Los romanos fueron, quizás los primeros en crear una abstracción funcional del concepto, que era comprensible en sí mismo sin necesidad de ser explicado, ni dejando un vestigio, o espacio para ambigüedad sobre ‘lo público, y de la cosa pública’ un valor que hemos heredado de su inconmensurable civilización. Hemos construido la democracia actual sobre tres pilares heredados de la antigüedad, la propiedad privada, lo público y la cosa pública, tres conceptos diferenciados de libertad.

Las ideologías totalitarias necesitan destruir en principio este triple enlace, para construir su proyecto totalitario basado en lo único, lo público como propiedad natural de las cosas. Toda propiedad es un robo perpetrado contra la naturaleza de lo público. La cadena trófica (cadena alimentaria) es el modelo político de lo público, altamente burocratizado y piramidal, todos comen de todos, según su escala y posición «dictadura del proletariado» no existen obligaciones solo el disfrute de lo público, un mundo feliz, sin conflictividad, onanismo de lo público.

La sociedad conectada recrea y maximiza las condiciones objetivas de lo público, sin contra prestaciones, ni obligaciones contractuales. Lo público es un espacio virtual no ideológico de libertad sin compromisos. El axioma existencialista de Jean-Paul Sartre “Mi libertad comienza donde comienza la del otro” La importancia del ‘otro’ es un obstáculo opuesto a la ética de lo público, como motor de la nueva historia, la sociedad horizontal más ‘autorregulable’ que en la vieja sociedad coercitiva del imperio de la ley, la verticalidad y la sanción.

Esta nueva concepción de la propiedad virtual y de lo público se ha trasvasado al mundo real de la política y la social media. Las tesis marxistas que denunciaban la expropiación capitalista del mundo convertido en una mercancía histórica, vuelven como fundamento filosófico y dogma de la ética de lo público, lo público como ética de la naturaleza. La sociedad horizontal, la sociedad conectada recrea el espacio de lo público como lo ética. Y la necesidad de reivindicar lo público como propiedad colectiva, y/o vuelta a la naturaleza de las cosas, lo público se percibe como racionalidad de humanismo generacional de las multitudes inteligentes.

¿La ética de lo público, es la nueva teología de la liberación? Hasta ahora nadie se hace la pregunta cómo se mantiene el estado de bienestar, percibido por las multitudes asilvestradas como lo público, dónde nace el caudal de dinero que hace posible la ilusión de armonía, especie de paraíso del edén. La pregunta mítica, dónde nace el Nilo no siempre fue una preocupación popular, mientras éste lo inundaba todo de riqueza, y maná bíblico, y menos en los regímenes totalitarios del bien común. Esta aventura siempre ha terminado en tragedia social, en miseria, basta con echar un vistazo a la historia reciente del comunismo y los recursos inagotables de la ética de lo público, especie de teología libertaria.

La relación entre principios éticos particulares y la conducta social, son hechos políticos a investigar como factores del cambio ético. Conocer la sociedad conectada es clave, para entender la nueva ‘materialidad virtual’ determinante de la nueva racionalidad de lo público.

Hasta ahora, la fuerza de los comportamientos normativos  eran los generadores de una ética de lo público, esto en la actualidad ha cambiado, lo público ha pasado a ser lo ético, la fuerza generadora de los comportamientos. Lo público elevado a la categoría de culto y dogma, tiene sus raíces en las ideologías historicistas del siglo XIX. La configuración inversa de esos principios de lo público como lo ético. Si bien la sociedad se explica cómo y en movimiento, a mi entender, principio hegeliano, nada hace proveer que ello termine aquí.

Comparto la idea de ‘Edward Shils’  qué las ideologías no necesariamente son políticas a pesar de su intento de explicar el orden social de las cosas, su naturaleza y su praxis. La dicotomía de dos visiones diferenciada y antagónica del mundo, son visiones ideológicas no en el orden político, sino en lo dogmático, en la teología que subyace a las ideas, el deber ser de las cosas y su irreductibilidad. ‘Lo público como lo ética’ es la nueva cosmovisión de la sociedad hiperconectada, nuevo avatar.

En política estamos obligados a conocer las nuevas leyes coercitivas de la sociedad disruptiva, para no predicar en el desierto a las ‘masas inteligentes’ prosumidores desmovilizados de las audiencias pasivas per se. Sin un diagnostico del cambio social será imposible mantener una conversación con alguien que ya no se le encuentra en el habitual estuario donde solíamos pescar.

¿Karl Marx era un hipster?


el hipster marx

Los Zaratustra horizontales del siglo XXI

Escuchando el discurso de Juan Goytisolo en el premio Cervantes, me quede  sin escucharle a él, al hombre, al literato, al intelectual. Las cosas ya no están ahí, todo se ha movido o desaparecido en su carrera hacia el suicidio intelectual. Todo queda abierto, ya todo es posible incluida la roca inmutable de Karl Marx, ya no es perceptible a la izquierda, en términos de consumo. Se ha abierto una nueva dimensión para la humanidad, es la «dimensión líquida» por la cual se mide la sociedad. El mundo intelectual contestatario ha permeado hacia las formas de pensamiento más primarias y simples del ciudadano promedio. Es tal cual lo he escrito, ‘ciudadano promedio’ quizás no sea una categoría exhaustiva, pero interpreta bien el sentido de masa ideológica líquida.

La ideología de la indignación y/o miseria de la indignación, es parte de la religión horizontal sin Dios y sin verbo. El individuo como sujeto social ha muerto, no es una categoría válida para las ciencias políticas, y mucho menos para el marketing y la publicidad. Lo que no se pueda discutir, ni cambiar en el campus party, no tiene validez alguna, ¡No nos representa!

Ya lo decía Karl Marx «Si lo que decimos y queremos contradice la realidad, peor será para la realidad» La realidad es un obstáculo para cambiar el designio de la historia, la realidad como falsa conciencia, es el ser social, reproductor del modo de producción capitalista, per se. Pero que ha cambiado en la ‘zona cero del marxismo’, para dar paso al populismo como fuerza política revolucionara del cambio. ¿Dónde quedo la lucha de clases como motor de la historia? ¿Y el dogma del proletariado como fuerza universal?

La respuesta hay que hallarla en «Adiós a las leyes universales» ¡No, no es una novela de Hemingway! es una apreciación contextual del momento histórico de la política y de los advenedizos hijos de la sociedad líquida. Las ideologías dogmáticas se presentan como obstáculos al cambio, demasiado rígidas ante la sociedad disruptiva y la tecnología. Todo aquello que en apariencia esté por encima de la sociedad disruptiva y horizontal, se presenta como hostil, incluido los manifiestos.

El retorno de los viejos…!

La senectud es un divino tesoro para quien lo desee «la vejez» no siempre es sinónimo de sabiduría ni refugio de experiencia y conocimientos, a veces es otra cosa, ajena al culto de la decrepitud como valor cultural. La vejez se presenta como torpeza, como chochez. Hay quienes refuerza esta creencia cada vez más arraiga en mí. No me extralimito en mi percepción cundo leo a personajes de actualidad (Ancianos) que dilapidan su propia historia y leyenda, como Stéphane Hessel, Noam Chomsky, Eduardo Galeano, José Luis Sampedro, José Mujica, el Papa Francisco, y por supuesto el gurú de LaSexta, Julio Anguita.

Asistimos como testigos absortos a una pléyade de ancianos volubles que hablan más que piensan. Sienten un deseo irrefrenado de trascendencia popular; la incontinencia verbal no es un valor, es más una mistura, un síntoma de decadencia de quienes lo padecen. El complejo de gurú, el anciano que tiene que enseñar su vedad al mundo antes de fallecer. “El viejo ha hablado”  como en la obra de Tennessee Williams, «La noche de la iguana» el anciano que al final de la obra decide hablar y muere por el esfuerzo de anunciar al mundo su último poema.

“Hablamos de seres  con la percepción divina de omnipresencia, de ubicuidad y reservorio de la moral y el bienestar social, poseedores de un destino y un mensaje… La percepción integrista de un mundo rectificable al alcance e todos, sobre el cual reescribir a nuestra imagen y semejanza a la humanidad. ¡El don del creador instalado! Es la cultura del predicador desnaturalizado, el líder, el evangelizador, el Zaratustra horizontal del siglo XXI, el vigilante de la playa, con un pincel de corrector de Tipp-Ex. (…)” ( http://wp.me/p1GbSh-10a ) Escuchar a los ancianos a su alrededor, durante horas y días sin rechistar y sin parpadear es un comportamiento tribal, protosocial.

Religión horizontal sin Dios


Religión horizontal sin Dios

La política entendida como código abierto

Tenía pensado escribir sobre “la política entendida como código abierto” «open source» producto de una sociedad virtual empoderada, pero me he visto superado por otra idea recurrente que en principio creo, ayudaría a entender éste y otros fenómenos adscritos al discurso del cambio de paradigma social «sociedad disruptiva» «sociedad hiperconectada» Cabrían muchas más etiquetas «tags» y todas validas, pero ninguna explicaría la totalidad y armonía omnicomprensiva del todo. La sociedad como religión horizontal sin Dios, y la política como código abierto, manifestaciones del cambio de paradigma.

Surge la necesidad de hacer comprensible la sociedad como personalidad sometida a una nueva humanidad hiperconectada y virtual. Una cosa es el cambio social y otra muy distinta el cambio de paradigma de la sociedad a otra cosa «Nuevo avatar» La tarea científica es identificar, explicar y definir esa otra cosa y enunciarla. La idea no es mía, ya la formulara Albert Camus cundo decía esto: «El marxismo se ha convertido en una religión horizontal sin Dios, en una doctrina, en un dogma de fe, en una religión sin trascendencia, sin más allá, sin Dios». El centro de esta religión no es «el hombre» como objeto de la creación; tampoco el individuo en términos históricos y objeto de derechos y deberes. Es la política, la sociedad y los pueblos «La sacrosanta opinión pública»

Hace tiempo que utilizamos un decálogo de categorías históricas caducadas, y lo más dramático de ello, inocuas. La izquierda, la derecha y el centro demócrata, han sido vaciadas de representatividad efectiva, de contenido. Ahora estas y otras categorías solo existen en una misma dimensión virtual, la sociedad horizontal. De ahí el grito de ¡No nos representan!

«La rebelión humaniza al hombre, liberándole de sus ataduras a los mitos; la revolución, en cambio, sustituye un mito por otro e intenta divinizar al hombre por y a través de la historia: “El socialismo —dice Camus— es una empresa de divinización del hombre y ha tomado algunos caracteres de las religiones tradicionales”»

Estamos ante una nueva rebelión inédita contra la rigidez de los «tótem y los mitos» Las constituciones y las leyes se perciben como modelos de sociedades arcaicas pres-digitales, analógicas. Se impone la racionalidad de «queremos decidir» las sociedades y los pueblos, y no los individuos, son los sujetos de derechos. La contracultura horizontal de si se puede, dinamita el mito decimonónico universal de individuo como categoría histórica y sujeto de derechos.

Las constituciones se perciben como obstáculos para el nuevo modelo de sociedad horizontal en constante «Transformers»  la sociedad sometida a las presiones plebiscitarias son modelos de supra-estados desestructurados, anárquicos en las ideas y pragmáticos en los fines. Sociedades hedonistas sin individuos, es el estadio suprior de la sociedad horizontal sin Dios, y esta vez sin individuos, sin el hombre como centro de la historia.

El individuo no existe, ni como nuevo mito dialectico de la historia, ni como concepto en una red social, lo que dificulta a mí entender el no poder conocer la personalidad del “consumidor” “Lo mismo vale para el ser social de la política» Cabe preguntarse por el lugar del individuo dentro de un universo tan grande de supra entidades complejas e hiperconectada. No confundir entidad con individuo, existen los avatares no individuos. Un avatar no es un individuo es una entidad perteneciente a una superconciencia compleja y diádico, la sociedad de los (0_1) los «seres digitales» que diría Nicholas Negroponte, el fundador del Laboratorio de Medios «Media Lab» del Instituto Tecnológico de Massachusetts MIT.

La creencia embebida de una naturaleza y unas leyes que emanan de las sociedades y los pueblos ha tomado entidad propia «conciencia» cuerpo y representatividad en los movimientos políticos de nueva factura. Y digo factura y no generación, porque esta no se ha terminado de gestar. En fraseología Marxista diría, que la sociedad horizontal es partera de la historia. Y la sociedad vertical «prehistoria»

Para Sigmund Freud, el estado natural de la sociedad era la neurosis, como consecuencia de la inmersión cultural o transición del mono a hombre. Pero qué sucede cuando la sociedad te permite hacer lo que imaginas sin miedo, sin restricciones, sin tabú. Es la nueva versión de sociedad horizontal sin Dios; la cyberorganización de la humanidad y los entornos digitales nos permiten cuestionar los modelos rígidos, entornos no amigables, no permeables. El poder trasformado como ejercicio de la Política y no a la inversa. Si el poder es un ejercicio horizontal, se podrá sobrescribir en ella, es la idea colaborativa de la política como «código abierto» la constitución y las leyes en constante mejora y versionadas como el software.

La idea de Albert Camus, y sus premisas históricas sobre la humanidad se ven superadas más allá del individuo, aquello de: «La rebelión humaniza al hombre, liberándole de sus ataduras a los mitos» se ha cumplido con matices. La nueva rebelión rompe las ataduras con las ideas de Montesquieu y John Locke «viejo mito». La separación de poderes contradice el poder horizontal como ejercicio abierto y democrático, y en constante versionado popular. El gobierno de los pobres por los pobres, es horizontal. Es el  discurso derivado de la sociedad hiperconectada como nuevo avatar de la humanidad sin Dios, y sin individuo.

Los movimientos electorales basados en los 144 caracteres y el trending topic, son parte de la cultura nativa revisionista del «enchantment factor» de la sociedad conectada y del culto al «Followers» auténticos motores de la social media y la conversación horizontal. Los prosumidores «consumidores y productores» son los responsables sociales de esta nueva rebelión horizontal sin Dios. De ahí que los movimientos ciudadanos se desmarquen de la izquierda y la derecha política estigmatizada por el poder no versionable. Se impone la democracia líquida, monitorizada, como nueva personalidad social. Democracia horizontal plebiscitaria, nuevo mito nuevo orden.

Un mes y poco más, es lo que he tardado en corregir mi teoría sobre «la democracia monitorizada» donde afirmaba lo siguiente: «…Me complace hacer una analogía del comunismo y su etapa evangelizadora, con la promoción del individuo por encima de las leyes. Solo el individuo decide sobre la oportunidad de una ley, si esta le representa o no. No existen leyes objetivas que nos representen. Su universalidad se aleja de mis necesidades individuales; contra mayor sea su grado de universalidad, mayor es su distancia a mis necesidades individuales ¡No, no me representan!»

Los teóricos de la democracia deliberativa como «Jürgen Habermas» argumentan que las decisiones sólo pueden ser legítimas si llegan como consecuencia de una deliberación pública por parte de la ciudadanía. La democracia deliberativa es una de las fuentes filosóficas de la democracia horizontal. La primera se ampara en la división de poderes, y en la perfectibilidad de la democracia. La segunda niega la legalidad y legitimidad parlamentaria como forma de gobierno e inclusive el estado de derecho. Lo deliberativo pasa hacer democracia en caliente, Y la opinión pública, el verbo de la religión horizontal sin Dios, y sin individuos, solo entidades complejas en conversación horizontal.

¡La muerte del individuo!

Afirmo que existe una correlación entre la muerte del individuo, hasta ahora centro de la humanidad conocida por las ciencias políticas y de la comunicación, con la sociedad horizontal sin Dios. La sociedad liquida «Democracia monitorizada» rompe los enlaces con la sociedad de los viejas teorías y los mitos sobre el individuo. La sociedad horizontal descubrió que se podía pertenecer a una entidad superior al de las leyes y los estados. Se reclama una sociedad liquida basada en los entornos digitales, una sociedad personalizada versionable y «Open Source» donde todos podamos sobrescribirla y editarla. “Que nos represente”

«No sigas a la mayoría para obrar mal»

En que difiere el concepto inacabado de «Hombre-masa» del filósofo José Ortega y Gasset, al de Herbert Marcuse, Bertrand Russell, e incluyendo al de Umberto Eco, con el de «sociedad sin individuos» La evolución o quizás más bien metamorfosis, observada desde diferentes campos del conocimiento del concepto hombre -masa e individuo a través de las teoría reciente, nos aporta evidencias sobre un constructo basado en el individuo, sujeto ideológico, y centro del socialismo histórico. “El socialismo —dice Camus— es una empresa de divinización del hombre y ha tomado algunos caracteres de las religiones tradicionales”

«El hombre-masa de Ortega y Gasset, es producto de una época que se caracteriza por la estabilidad política, la seguridad económica, la comodidad y el orden público. El mundo que rodea al hombre no le mueve a limitarse en ningún sentido sino que alimenta sus apetitos, que en principio pueden crecer de forma indefinida» Alguien puede hoy seguir validando este concepto. ¡En él falla todo! En la actualidad nada de esta definición de hombre-masa es objetivamente observable. Hacer política en la sociedad hiperconectada con tipos ideales, es no atender los semáforos.

Nota:  Vean este vídeo impecable que desmonta las dos vertientes antagónicas populistas del siglo XXI. Los Apocalípticos vs. integrados, radicalismo de Izquierda y de derecha cebándose en la pobreza como justificativos del totalitarismo…

La espiral del silencio, 40 años después


La espiral del silencio de Elisabeth Noelle

Qué es el «sentido cuasi-estadístico»

El mecanismo primario de adaptabilidad de los humanos a la tribu y a otras formas de agregación socio-política a la «ZOOna de confort» se llama según la politólogo y científico social Elisabeth Noelle-Neumann, «sentido cuasi-estadístico» En mi opinión esta cualidad Intrínseca “Es la capacidad de un individuo en sociedad de sondear estadísticamente su entorno” Esta aportación a las ciencias sociales y del conocimiento, explica mecanismo inéditos en los humanos. Sabíamos que otear el horizonte era parte del instinto animal de conservación de los homínidos superiores, ahora hombres.

La «opinión pública» es «aditiva» e irracional y responde al mínimo-riesgo. «Los individuos sondean continuamente el clima de opinión» este comportamiento irracional «sentido cuasi-estadístico» Es lo más parecido a «la Marmota» capaz de pronosticar el tiempo y el riesgo, especie de estación meteorológica. Un individuo es un soporte de «opinión pública» una muestra exacta del estado de la sociedad. Más allá de los datos demográficos y socio económicos tradicionales.

De ser así, los datos sociodemográficos, no tienen la misma relevancia actual, ni auxiliar en el pronóstico estadístico de la sociedad hiperconectada. En una red social la opinión pública de los individuos «web actores» está consensuada por el mecanismo aditivo y evolucionado del «sentido cuasi-estadístico» de los actores empoderados. Dicho sentido fue enunciado hace 37 años por la politóloga Elisabeth Noelle-Neumann, fundadora del primer «Instituto de Demoscopia de Allensbach» de investigación social cuantitativa.

Nos enfrentamos con un nuevo concepto y posible modelo de «opinión pública en red» 40 años después de la revolución demoscópica de Elisabeth Noelle. Tenemos la necesidad de revisar nuestros postulados científicos, sobre los modelos de comportamiento social en red, más allá de las estadísticas formales cuantitativas, especie del arcano y tarot. Y sobre todo, si las tesis de la «Espiral del silencio» siguen vigentes, o son aplicables a la totalidad de la sociedad hiperconectada.

Pensar diferente, aísla, es asumir en conciencia los daños colaterales al riesgo. En realidad nadie dice lo que piensa, dice lo que conviene y es correcto decir, la opinión es el efecto último, una vez aplicado el mínimo-riesgo. El mecanismo biológico del «sentido cuasi-estadístico» de los humanos en sociedad, producen «opinión pública» como manifestación y representación del estatus “real de la sociedad” en términos ideológicos, en un espacio y tiempo variable. Lo que Noelle llama «Opinión pública: nuestra piel social»

Si este Bloguero «Manuel Eduardo Ponte» tuviese que crear un partido político o movimiento social electoral lo llamaría, con toda seguridad: «Piensa diferente» «Think different». Brincar, saltar fuera de la opinión pública no es una buena idea, tampoco una probabilidad estadística. Es más un comportamiento anómalo, y no recompensado.  Con toda probabilidad fracasaría antes de iniciar la aventura. Nadie construye hoy día, alas de cera, ni de cartón mache «Síndrome de Ícaro». La opinión pública tiene un libreto que la razón no entiende, ni puede sobre escribir, solo compartir. Es una especie de copy paste social de la opción pública.

Tengo necesidad de leer y escuchar cosas nuevas, no derivadas del «sentido cuasi-estadístico» del «mono desnudo» «Eusocial» es decir, el nivel más alto de agregación social de los animales como organización. La opinión pública es la percepción que tenemos de los que dicen los demás, sobre cosas que no conocemos. Entonces como mi opinión suma sobre algo que no conozca, ni he visto, ni comprendo, y tampoco me afecta. Coleccionar cosas, números, se nos da bien a los Bonobos evolucionados.  Si algo es inestable como la nitroglicerina, es la opinión pública.

Está de moda decir que las estadísticas son fotos fijas de la realidad. Si fuese así, no tendrían un gran valor científico estadístico. La foto de un objeto estático como el muro de Berlín, hoy tiene un valor incuestionable. Este objeto ya no existe, de ahí su valor. Las fotos sobre “opiniones” son escenas en movimiento observables, porque las condiciones objetivas varían en el tiempo y lugar e intención. No es una foto fija, es una foto en movimiento. A diferencia del photo finish, que busca la instantánea reveladora. Si fuesen photos fijas no tendría sentido alguno el hacer proyecciones sobre algo que no se mueve.

Afortunadamente la opinión pública, no son fotos fijas, como se nos pretende trasladar, o relativizar su valor. Son objetos vivos en constante evolución, de ahí, la regularidad de las muestras. La evolución y seguimiento de los datos sobre los objetos vivos, no se pueden infravalorar como fotos de cumpleaños. Lo que se mide mañana va a estar ahí, e interesa su evolución. Otra cosa muy distinta, es la interpretación o lectura de los datos, o el cuestionamiento de la técnicas de mosteo.

Se trata de medir lo manifiesto, no lo latente de la opinión pública. En la teoría del conocimiento del sociólogo Robert K. Merton, es importante lo que dice la sociedad, pero más revelador es lo latente que subyace a lo manifestado abiertamente. La ideología no permite conocer los intereses que se esconden debajo de las ideas manifestadas, por ser estas inalcanzables a la conciencia. Interesa la fuerza de la opinión pública, no su racionalidad. ¡Es el kit, del asunto!

Pero desconocemos su grado de «ignición» el momento cero de crearse una matriz de opinión, cuál es su naturaleza, y quienes son los nativos virales, responsables de su expansión. La opinión pública, es una incongruencia, es atribuirle a lo público, personalidad propia y jurídica. Es deducir de lo general y abstracto la capacidad de racionalidad, responsabilidad y opinión. Una cosa muy distinta es el estado de opinión generalizado. Pero nunca opinión pública.

La aportación «3D» a debate

«La opinión pública es el estado elástico de las emociones sociales ante el riesgo» si aceptamos el mecanismo biológico del «Sentido cuasi-estadístico» de los humanos. Dicho “instinto nativo” permite el muestreo del entorno social y su grado de influencia. La ruptura es la acción menos probable ante el riesgo de exclusión. De ellos podemos deducir, que la opinión publica en apariencia es la sumatoria de las opiniones libres. Me gusta como racionalista crítico que soy, indagar en la caja negra del conocimiento. Lo que se encuentra dentro de la caja trasparente, no me interesa.

La filosofía clásica no siempre nos enseñó a ver con “gafas 3D” los fenómenos sociales. Ya que estos, los hechos sociales, no tenían el rango, ni el tratamiento de objetos o cosas. Desde Aristóteles, Rousseau, Montesquieu y John Locke, la política es una consecuencia de vivir el hombre en la «Polis» ahí y solo ahí toma conciencia de su naturaleza política. Pero no se dice, el cómo y ni el por qué, ni qué mecanismos de la percepción operan, además de la racionalidad. Es una lectura de la racionalidad humana, en mi opinión, demasiada escasa, plana, en una dimisión «2D» Ha durado demasiado tiempo la teoría, entusiasta, del «contrato social» y la del «animal político» Me inclino más por la del «animal ventajista».

Me inclino por la teoría de un «sentido cuasi-estadístico» de los humanos Un rasgo o cualidad nativa de integración a la ZOOna de confort. Una explicación biológica del comportamiento animal y humano, inédito. El sentido de adaptabilidad de la conciencia a la «polis» Después de todo se trata ello, no de otra cosa, la opinión pública. Sin esta tercera dimensión «aportada por Elisabeth Noelle» todo es magia blanca y cábala.

“Democracia Monitorizada”


monitorizar la democracia

No ser activista de alguna cosa en tiempos de indignados está mal visto. El Boom del activismo popular escala a la política, y viene de la mano de los nuevos medios asilvestrados, la social media. El desafío que se nos presenta está en dominar la técnica, que en antaño se decía, si no puedes contra ellos úneteles. Posiblemente la primera vez que un indígena lanzó un palo y este se devolvió contra él,  imagino que aprendió su primera lección de física. Toda fuerza liberada sin control puede revertirse en nuestra contra siendo arrastrados o consumidos por ella.

La sociedad abierta no es el espacio biológico ni la zona del zoo de los primates donde se aprende de los errores. La sociedad abierta es capaz de convivir con el “enemigo ideológico” es decir, con el «boomerang» aun conociendo sus leyes físicas.  “El ideal democrático horizontal piensa en términos de gobierno de los humildes, por los humildes” Esta idea recurrente es el «ave fénix» del comunismo y la religión horizontal.

La democracia monitorizada tiene sus ventajas y sus miserias, más allá del romanticismo idealista de una sociedad empoderada y activista vigilante. El concepto de democracia, en este nuevo y revulsivo formato, se diluye y se transforma en otra cosa, que seguimos llamado democracia por imperativo cultural e histórico. Los estados policiales, no son expresiones democráticas, mucho menos extensiones necesarias. Quizás útiles y divertidas, y justicieras, pero adolecen de legitimidad moral. Proceda de donde procesa, bien del estado o bien de los ciudadanos.

No importa quién o quienes lo ejercen, o cuál es su sentido práctico. La monitorización vertical, horizontal y/o diagonal revestida con pátina de «poder del pueblo» sigue siendo dictadura del proletariado en cubierto. No hemos inventado nada, solo hemos revertido el orden del estado policial que tanto insufla a las masas con nueva moral.

Es la actual sociedad «la Democracia Monitorizada Orwelliana » donde todos tenemos acceso a la información y acceso a los datos de los demás, se pretende establecer un control “excesivo” de todas las manifestaciones humanas y en especial la política. Una especie de comisariado social media «gran hermano» Sí se puede. “Yes, it is possible”  Pero no es moral, ni ético. El cainismo de la galaxia social media ha despertado un radicalismo (empoderamiento social) inédito para los humanos. El control de todos contra todos, como nuevo logro democrático. (Nuevo sistema totalitario) Los Soviet «remasterizados»

Si prescindimos del concepto de «Democracia» en el aforismo que nos pretenden vender los radicales «Democracia Monitorizada» vaciamos de contenido el manifiesto que pretende subyugarnos con su arrogancia de nueva democracia. Sus principios totalitarios de vigilancia de todos contra todos, o de todos contra algunos. Es una ecuación donde la individualidad humana es alienada por una sociedad supeditada a un sistema totalitario de vigilancia Orwelliana.

Hay quienes empatizan con estas formas totalitarias de «justicia social» el mediático y estructurado eslogan de ¡Sí, se puede! En realidad es la moral que abre todas las latas «hedonismo social media» Es la falsa creencia de ver en las leyes  universales obstáculos para alcanzar nuestros fines, onanistas. El derecho particular sobre el derecho general. Si algo se puede hacer, es legal y moral. La colectivización como nuevo orden «Pos-Montesquieu» las leyes deben ser refrendadas por los intereses asamblearios (Asambleas Party) y su radio de acción limitado a los distritos y sus necesidades. (Manifiesto 15M)

Es la visión renovada Trotskista de la revolución permanente, cumpliendo sus ciclos dialécticos envolventes, antitéticos. La democracia debe ser instrumentalizada por el aparato del apartido, o las asambleas, los soviet. “Es el proletariado (la clase asalariada) el que debe encabezar la nación hacia la revolución permanente. Empezando por las tareas de inmersión democrática comunitaria de la sociedad, trasformada en poder de las asambleas, en poder comunista. Solo una sociedad monitorizada, viene a decir el nuevo Trotskismo: que dada la complejidad de la sociedad actual, puede desmontar las estructuras del capitalismo y sus valores. El homo-empoderado «empowered-homo» es consecuencia de la sociedad hiperconectada y su nuevo avatar.

Los movimientos mesiánicos reforzados por el capitalismo (comunismo larvado) han encontrado condiciones materiales excepcionales para la difusión de sus ideologías decimonónicas. Las tecnologías de nueva generación, producto de la sociedad del mercado «Sociedad abierta» El «capitalismo eclosionado» ha generado la mayor riqueza conocida por la humanidad, riqueza científica y tecnológica, también democrática. La gran paradoja de la sociedad abierta ha sido la ingeniería de clonación ideológica del comunismo. Convivir y dormir con el enemigo en casa.

Para el filósofo Karl Popper, en su ensayo «La sociedad abierta y sus enemigos» la tolerancia de una sociedad plural y democrática, permiten convivir con espacios ideológicos peligrosos «Jurassic Park» comunismo folk, radicales y parásitos antisistema, conspirando para destruir su incubadora, el capitalismo. Es la hembra del Escorpión danzando para aparearse con el macho, y luego devorarlo vivo.

Especie de filosofía existencialista basada en el Individuo y la subjetividad de los valores. Me complace hacer una analogía del comunismo y su etapa evangelizadora, con la promoción del individuo por encima de las leyes. Solo el individuo decide sobre la oportunidad de una ley, si esta le representa o no. No existen leyes objetivas que nos representen. Su universalidad se aleja de mis necesidades individuales. Contra mayor sea su grado de universalidad, mayor es su distancia a mis necesidades individuales ¡No, no me representan, no! No llevan mi firma.

La realidad histórica de este modelo de seducción ideológica, está registrada en los anales del comunismo hasta el día de hoy, se llama «socialismo real» Una vez conquistado el poder por la elite del partido, llámese asamblea populares, colectivización o soviets. El individualismo desaparece como racionalidad. Y la subjetividad de los valores es sustituida por la nueva clase y el aparato del estado totalitario. (La patria bonita) Enajenar la libertad y la individualidad por la dictadura del proletariado, “el bien común”.

La Democracia Líquida

La democracia monitorizada, lleva adosado el sugestivo subtítulo de «hágalo usted mismo» «Wizard» el epíteto sugerente de un manual de “mecánica popular” propio de los prosumidores de la galaxia social media. ¡Si, se puede!  (Yes, it is possible!) Lo banal toma fuerza y representación social y política, especie de marcha verde. Ya lo decía el irrepetible genio de la música John Lennon. «Imagine» Hemos pasado de la imaginación sin control a la acción ácrata. Si puedes imaginarlo es porque sí, se puede… Los radicalismos totalitarios del siglo XX vuelven «remasterizados» revestido de nueva democracia horizontal monitorizada.

La idea de una democracia secuestrada por una casta, robada «Síndrome de Prometeo» seduce a los inadaptados sociales, y a la izquierda ávida de nuevos mensajes revolucionarios de ¡Sí, se puedo! Traspasado el umbral de democracia representativa y universal, nos queda la democracia liquida entendida como asambleas plebiscitarias. Las necesidades del estado y la economía, reducidas a las necesidades de la calle. ¡Democracia Líquida!.

Lecturas recomendadas esta semana:

el ideal democrático piensa en términos de gobierno de los humildes, por los humildes