Animal inacabado


Animal inacabado

Humano Inacabado

No es mío el descubrimiento del «animal inacabado» tampoco el concepto en sí, pertenece a Theodore Roszak, sociólogo icono de los ´70. Así como otro maravilloso concepto cuasi-mágico, como el de «contracultura». Pero el concepto de ‘animal inacabado’ me subyugo, me domino hasta el punto de querer hacerlo mío, parte de mi jerga científica. Nunca antes un concepto se había presentado ante mí como necesario. Hay cosas que descubrimos pero ya estaban inventadas. Especie de eslabones perdidos que te permiten sintetizar ideas, que por sí solas estarían dispersas, inconexas.

Encuentra un simple palo torcido, y de repente se convierte en otra cosa, por ejemplo, en un «Boomerang» eso suele pasar, en realidad cuando sucede, te transforma en un investigador, y ya no dejas de observarlo todo. Sucede muy a menudo en las ciencias sociales, encontramos cosas y conceptos creados por otros con una utilidad muy específica, y carga emocional, a veces ambigua, a veces marginal. Hasta que alguien descubre la genialidad del concepto, su riqueza, y la convierte en una categoría exhaustiva, que logra unir y explicar ideas inconexas, en un cuerpo teórico e histórico.

‘El Animal inacabado’ es el humano inacabado, el sujeto histórico inacabado en todas las ciencias del hombre. Ninguna ciencia, ni la filosofía, ni la historia, explican al hombre como animal acabado. Explican la evolución y el árbol genealógico de los homínidos; otros la evolución en términos de progreso material y socio cultural, como la historia y la antropología. Sin intención de invalidar la tesis del eslabón perdido, que explique el origen del hombre, especie de teoría del: «Big Bang» Habrá que plantearse, si la evolución se ha detenido, o si nuestra especie es la única inacabada.

Para el zoólogo y etólogo de la universidad de Oxford, Richard Dawkins: “somos máquinas de supervivencia, autómatas programados a ciegas con el fin de perpetuar la existencia de ‘los egoístas genes’, que albergan nuestras células”… Somos anfitriones de nuestros genes, o lo que es lo mismo, los genes son nuestros inteligentes huéspedes, con un plan, la supervivencia. No están encargados del diseño humano, eso le corresponde al anfitrión.

Esta es la comprobación teórica del diseño humano inacabado. ¿Qué harían los genes, sin un trasporte eficiente, en dos patas y chateando en la red?. Los grandes cambios en la evolución de los ‘homínidos superiores’, fueron determinantes para su expansión planetaria. No hablo de una raíz común, sino de un propósito común, de un diseño común, y de una superconciencia común. “La tecnología es un sistema de representaciones, valores y símbolos potente, es potencialmente una forma de comunicación efectiva, ahora horizontal” El cambio biológico del hombre vertical al horizontal y líquido, no es cultural, es evolutivo.

La sociedad hiperconectada, es un paso más en la expansión, en la supervivencia de los genes. La ‘realidad virtual’ se presenta como una nueva habilidad de la inteligencia humana, hasta ahora desconocida; como en su día fue el lenguaje. La cyberorganización de la humanidad determina una nueva conciencia humana evolutiva. Es una prueba más del hombre inacabado. Dedicamos más tiempo a la realidad virtual, que al mundo real. Lo digital es una extensión del cuerpo humano, diría hoy Marshall McLuhan.

El cambio no es lo que aprendemos, sino lo que percibimos de él (el sustrato común) Es una nueva forma de entender la tesis del ‘inconsciente colectivo’, postulado racionalista dónde los haya, o tesis arriesga de Carl Gustav Jung, a mi entender, no superada hasta ahora. Jung, nos ha permitido asomarnos a la caja negra de las especulaciones del hombre inacabado.

El hombre inacabado

Esta categoría resuelve la tautología entre esencialismo y finalismo, del diseño divino de los humanos y lo devuelve a la biología evolutiva del hombre, como el “único” animal inacabado conocido del universo. ¿No conocemos a ciencia cierta, por qué los genes se perciben como estructuras ‘inteligentes’, tampoco el plan final de sus existencia? Desconocemos lo básico, el origen y el final.

La evolución ortogenética del hombre, es la hipótesis más cercana a las de ‘Pierre Teilhard de Chardin’. “Es una hipótesis biológica según la cual la vida tiene una tendencia innata a evolucionar de un modo unilineal debido a alguna “fuerza directriz”, ya sea interna o externa. La hipótesis tiene bases filosóficas de esencialismo, finalismo, y de teología, y propone una fuerza intrínseca que lentamente transforma las especies” Estamos hablando del animal inacabado, el hombre.

Me quedo con esta frases de Bertrand Russell «Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar…» El conocimiento, no siempre avanza, concatenando puentes, a veces derribandololos, el conocimiento no se parchea, se versiona hasta el infinito, es la ley de la sociedad código fuente.

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El publicista online


El muerto, la tumba y el sepulturero «Prensa, Internet y publicidad» especies de naturaleza disímil entre sí, e incapaces de renunciar a su hábitat, la zona de confort, renunciar al paisaje y la herencia de la charca cenozoica de los tiburones. “Hoy el individuo es un sujeto colectivo, ‘horizontal’ los nuevos individuos son: la social media, sin audiencias, sin representación demográfica, sin muestreos demoscópicos, y sobre todo, sin espectadores. De ahí que Internet se haya convertido en la mayor tumba de la historia para los medios de comunicación social tradicionales” Emigrar a Internet (el medio) con todos los trastos o bártulos a cuestas sin renunciar a nada, son parte de las causas de la muerte de la prensa online.

La función de uno define las deficiencias del otro, uno explica al otro, uno define al otro. El muerto necesita la tumba, como la tumba al muerto; el enterrador cumple la función social de hacer real el final, certificarlo, terminar la historia.

No cambiar el modelo mental (conciencia) no es un síntoma, es más una consecuencia indefectible de la muerte. Estoy convencido de estar en presencia de un cadáver, de ahí qué hablemos del muerto y no de un paciente y sus síntomas. No podemos especular sobre los síntomas, porque los muertos no las padecen. Hablar de las causas es parte de una investigación forense.

La publicidad online y el marketing de los periódicos online están yendo demasiado lejos con sus viejas prácticas agresivas, ajenas a los tiempos y a los usuarios, cada vez más evangelizados sobre las normas no escritas de convivencia y navegabilidad en la red (respeto y honestidad) El problema comienza cuando tienes que preguntarte: qué vaina es el respeto y la honestidad en la social media; inclusive: qué es la social media y como afecta el modelo de negocio.

«Un medio de comunicación social online (prensa) puede morir por tres causas, bien por desconocimiento del medio, también por falta de publicidad, y especialmente por culpa de la publicidad»

La publicidad online es ineficaz, por vulgar, por intrusiva y por sodomita; a menos que los ‘social media’ se hayan convertido en sadomasoquistas. El abuso en la publicidad ‘Interstitial / Layer’, es un insulto a la inteligencia, y sobre todo a la paciencia de los ‘usuarios’ cansados de ser sodomizados por el marketing tiburón. De hecho no debería de existir como soporte ni recurso publicitario. Los cigarros explosivos n o son graciosos. No conozco que se hagan degustaciones de estos cigarros en los centros comerciales.

«El individuo ha sufrido un proceso de externalización (fenomenológico) es parte de una conciencia superior a él ‘post-individuo’ ahora el sujeto percibido en la ‘social media’ como sujeto racional del pensamiento exteriorizado; es un intento de tematizarlo, es decir, convertirlo en cosa, objeto o ente, parte de una realidad virtual» No se analiza al individuo (personalidad) sino al sujeto tematizado» Es evidente que la demografía basada en el individuo queda vacía de contenido.

La rigidez de la prensa online (rígor mortis) solo hace que Internet sea su tumba, el gran hoyo, con la colaboración necesaria del enterrador, la publicidad tiburón, el viejo modelo. No han entendido dónde está el negocio en Internet, como hacer rentable un periódico online.

Un medio de comunicación vertical no puede realizar una mudanza a un medio líquido, porque carecen de empatía y de los grandes motores históricos de la sociedad conectada, «The enchantment factor and the likeability factor». Necesarios como las branquias para los peces, donde los actores son editores y consumidores empoderados, entre muchas otras cosas que proporciona la sociedad hiperconectada, y los nuevos avatares horizontales, dónde la norma es compartir, honestidad y transparencia, sin la mediación de los señores tiburones.

El sembrador de montañas



el sembrador de montañas

Érase una vez…

Sí tuviese que contarle a un niño la aventura humana, escogería esta época, dónde yo soy testigo perplejo sin resistencia, actor obligado con doble rol, el de convidado y anfitrión. También escogería un título maravilloso, y una sugerente ilustración, ciñéndose a la tradición de los hermanos ‘Grimm’ lo titularía: «El sembrador de montañas» y comenzaría el cuento con: Érase una vez, una aldea global habitada por seres virtuales iluminados y virtuosos, empoderados y felices, dedicados a la siembra y cosecha de montañas…

La sociedad hiperconectada ha creado seres virtuales, no individuos, sembradores de montañas qué no tienen que ir a ellas, ni esperar que ellas vengan, virtudes o cualidades que señalan hacia un nuevo avatar, nueva humanidad; de ahí el malestar en la sociedades sujetas al dogma religioso, de ahí que los fundamentalistas vean peligrar su mundo atávico, de ahí que corten cabezas, símbolo del cambio de tiempo y de mundo.

Los anarquistas fueron expresión de un mundo laico, retrógrada y libertario; pretendían detener el tiempo apedreando los relojes de las catedrales. Para los utópicos socialistas, la historia se detuvo con el derecho a la propiedad. Emma Goldman, decía que: el tiempo nació cuando la propiedad reclamó su derecho divino. También valdría decir que la historia vertical se detuvo, que el tiempo horizontal nació cuando la realidad virtual reclamo su derecho a ser real.

Pese a las evidencias de que algo radicalmente nuevo está sucediendo en política, economía, en la sociedad, el discurso del cambio está enfocado en la ideología verde del ecologismo, como nuevo desafío global. Estamos demasiado distraídos con el impacto medioambiental, sobre la vida, que no reparamos en la evolución de los futuros seres afectados por el cambio climático.

Lo subversivo a los dogmas milenarios y a las verdades absolutas es la capacidad de aprender, desaprender y reaprender de los seres digitales. Decía el sociólogo Alvin Toffler: ‘Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender’ En realidad no son virtudes abiertas al público, toda ideología absolutista las tiene capadas en origen. Se aprende en teoría, a entrar, pero no se aprendes a salir. Es el éxito y el mecanismo de una ideológica.

“¿Qué es la virtud? Es una disposición habitual y firme para hacer el bien: «El fin de una vida virtuosa consiste en llegar a ser semejante a Dios» Hay virtudes humanas, virtudes teologales y virtudes líquidas” Cuando una tecnología se superpone al plano de lo virtuoso, ésta entra en conflicto, porque adquiere entidad propia, semejanza con Dios; en razón de la cual se construye la nueva moral «todo paralelo a ella, nada por encima de ella»

¿Qué pasa cuando las redes sociales ‘RRSS’ se convierten en medios virtuosos? Una cualidad reservada a los dioses en todas las culturas y civilizaciones conocidas. Las virtudes eran recreaciones universales y unilaterales ajenas a los individuos, emanaba de un ente, y de un orden supremo, divino. Eran valores orientativos, no sujetos a la razón. La excepción a la norma eran los iluminados y virtuosos, capaces de ser la excepcionalidad a la norma. Líderes carismáticos, magos, filósofos, artistas, escritores y profetas… La excepcionalidad fortalecía la norma invisible de un ente superior.

Los medios líquidos, han convertido la excepcionalidad en experiencia, en un valor (common) común a la sociedad hiperconectada, del día a día. Los sembradores y cosechadores de montañas, ya no tendrán que esperar cada siglo (cien años) a que alguien suba a la montaña y baje a contarnos su iluminada verdad (paradigma). Lo virtuoso ha llagado para quedarse, los medios líquidos son medios subversivos, cada quien y cada cual convertido en sembrador de montañas.

La ética de lo público vs. Lo público como ética


I love the public, new ethics

“Las ideologías surgen en periodos de crisis, cuando la cosmovisión dominante no logra satisfacer nuevas y poderosas necesidades sociales y los hombres se ven impelidos a producir una transformación social profunda” [Edward Shils]

¿La ética de lo público, es la nueva teología de la liberación? Hasta ahora nadie se ha hecho la pregunta cómo se mantiene el estado de bienestar, percibido por las multitudes asilvestradas como lo público, dónde nace el caudal de dinero que hace posible la ilusión de armonía, especie de paraíso del edén. La pregunta mítica, dónde nace el Nilo no siempre fue una preocupación popular, mientras éste lo inundaba todo de riqueza, y maná bíblico, y menos en los regímenes totalitarios del bien común. Esta aventura siempre ha terminado en tragedia social, en miseria. Nos basta con echar un vistazo a la historia reciente del comunismo y los recursos inagotables de lo público como ética, especie de teología libertaria.

Los pueblos vuelven a sus estados primarios de configuración protosocial cuando alcanzan su nivel más alto de bienestar material y de dependencia de lo público. El estado, la soberanía, y sus formas aceptadas de convivencia institucional, no logran mantener la cohesión política histórica. Superado el umbral de resistencia, el consenso desaparece y todo se percibe como obstáculo a la felicidad, del bien común, a lo público como ética del comportamiento y cosmovisión del mundo.

Lo público se percibe como renta y riqueza a repartir, como justicia. Los valores trabajo, sacrificio, cooperación, contribución, iniciativa y progreso, propiedad, ahorro, trasformación. Son valores del capitalismo explotador. Este proceso de reversión ideologica de la sociedad de masas, y de la inmersión cultural de lo público como necesidad única; son los nuevos valores de las masas hiperconectados, llamadas multitudes inteligentes.

“Edward Shils, sostiene que las ideologías no son necesariamente políticas. Su componente político se hizo crucial desde el siglo XVIII y predominante a partir del siglo XIX. Las ideologías surgen en periodos de crisis, cuando la cosmovisión dominante no logra satisfacer nuevas y poderosas necesidades sociales y los hombres se ven impelidos a producir una transformación social profunda”

El ciudadano sin obligaciones es una desviación perversa de la concepción de ciudadano «Yo no pertenezco a la ciudad, la ciudad me pertenece» Lo público como totalidad en oposición a la naturaleza y principio y fin último de la política. Así, la propiedad es percibida como un robo. La filosofía política se entiende  como ética de lo público, de ella emanan todos los valores.

¿Qué es lo público…? Los romanos fueron, quizás los primeros en crear una abstracción funcional del concepto, que era comprensible en sí mismo sin necesidad de ser explicado, ni dejando un vestigio, o espacio para ambigüedad sobre ‘lo público, y de la cosa pública’ un valor que hemos heredado de su inconmensurable civilización. Hemos construido la democracia actual sobre tres pilares heredados de la antigüedad, la propiedad privada, lo público y la cosa pública, tres conceptos diferenciados de libertad.

Las ideologías totalitarias necesitan destruir en principio este triple enlace, para construir su proyecto totalitario basado en lo único, lo público como propiedad natural de las cosas. Toda propiedad es un robo perpetrado contra la naturaleza de lo público. La cadena trófica (cadena alimentaria) es el modelo político de lo público, altamente burocratizado y piramidal, todos comen de todos, según su escala y posición «dictadura del proletariado» no existen obligaciones solo el disfrute de lo público, un mundo feliz, sin conflictividad, onanismo de lo público.

La sociedad conectada recrea y maximiza las condiciones objetivas de lo público, sin contra prestaciones, ni obligaciones contractuales. Lo público es un espacio virtual no ideológico de libertad sin compromisos. El axioma existencialista de Jean-Paul Sartre “Mi libertad comienza donde comienza la del otro” La importancia del ‘otro’ es un obstáculo opuesto a la ética de lo público, como motor de la nueva historia, la sociedad horizontal más ‘autorregulable’ que en la vieja sociedad coercitiva del imperio de la ley, la verticalidad y la sanción.

Esta nueva concepción de la propiedad virtual y de lo público se ha trasvasado al mundo real de la política y la social media. Las tesis marxistas que denunciaban la expropiación capitalista del mundo convertido en una mercancía histórica, vuelven como fundamento filosófico y dogma de la ética de lo público, lo público como ética de la naturaleza. La sociedad horizontal, la sociedad conectada recrea el espacio de lo público como lo ética. Y la necesidad de reivindicar lo público como propiedad colectiva, y/o vuelta a la naturaleza de las cosas, lo público se percibe como racionalidad de humanismo generacional de las multitudes inteligentes.

¿La ética de lo público, es la nueva teología de la liberación? Hasta ahora nadie se hace la pregunta cómo se mantiene el estado de bienestar, percibido por las multitudes asilvestradas como lo público, dónde nace el caudal de dinero que hace posible la ilusión de armonía, especie de paraíso del edén. La pregunta mítica, dónde nace el Nilo no siempre fue una preocupación popular, mientras éste lo inundaba todo de riqueza, y maná bíblico, y menos en los regímenes totalitarios del bien común. Esta aventura siempre ha terminado en tragedia social, en miseria, basta con echar un vistazo a la historia reciente del comunismo y los recursos inagotables de la ética de lo público, especie de teología libertaria.

La relación entre principios éticos particulares y la conducta social, son hechos políticos a investigar como factores del cambio ético. Conocer la sociedad conectada es clave, para entender la nueva ‘materialidad virtual’ determinante de la nueva racionalidad de lo público.

Hasta ahora, la fuerza de los comportamientos normativos  eran los generadores de una ética de lo público, esto en la actualidad ha cambiado, lo público ha pasado a ser lo ético, la fuerza generadora de los comportamientos. Lo público elevado a la categoría de culto y dogma, tiene sus raíces en las ideologías historicistas del siglo XIX. La configuración inversa de esos principios de lo público como lo ético. Si bien la sociedad se explica cómo y en movimiento, a mi entender, principio hegeliano, nada hace proveer que ello termine aquí.

Comparto la idea de ‘Edward Shils’  qué las ideologías no necesariamente son políticas a pesar de su intento de explicar el orden social de las cosas, su naturaleza y su praxis. La dicotomía de dos visiones diferenciada y antagónica del mundo, son visiones ideológicas no en el orden político, sino en lo dogmático, en la teología que subyace a las ideas, el deber ser de las cosas y su irreductibilidad. ‘Lo público como lo ética’ es la nueva cosmovisión de la sociedad hiperconectada, nuevo avatar.

En política estamos obligados a conocer las nuevas leyes coercitivas de la sociedad disruptiva, para no predicar en el desierto a las ‘masas inteligentes’ prosumidores desmovilizados de las audiencias pasivas per se. Sin un diagnostico del cambio social será imposible mantener una conversación con alguien que ya no se le encuentra en el habitual estuario donde solíamos pescar.

¿Karl Marx era un hipster?


el hipster marx

Los Zaratustra horizontales del siglo XXI

Escuchando el discurso de Juan Goytisolo en el premio Cervantes, me quede  sin escucharle a él, al hombre, al literato, al intelectual. Las cosas ya no están ahí, todo se ha movido o desaparecido en su carrera hacia el suicidio intelectual. Todo queda abierto, ya todo es posible incluida la roca inmutable de Karl Marx, ya no es perceptible a la izquierda, en términos de consumo. Se ha abierto una nueva dimensión para la humanidad, es la «dimensión líquida» por la cual se mide la sociedad. El mundo intelectual contestatario ha permeado hacia las formas de pensamiento más primarias y simples del ciudadano promedio. Es tal cual lo he escrito, ‘ciudadano promedio’ quizás no sea una categoría exhaustiva, pero interpreta bien el sentido de masa ideológica líquida.

La ideología de la indignación y/o miseria de la indignación, es parte de la religión horizontal sin Dios y sin verbo. El individuo como sujeto social ha muerto, no es una categoría válida para las ciencias políticas, y mucho menos para el marketing y la publicidad. Lo que no se pueda discutir, ni cambiar en el campus party, no tiene validez alguna, ¡No nos representa!

Ya lo decía Karl Marx «Si lo que decimos y queremos contradice la realidad, peor será para la realidad» La realidad es un obstáculo para cambiar el designio de la historia, la realidad como falsa conciencia, es el ser social, reproductor del modo de producción capitalista, per se. Pero que ha cambiado en la ‘zona cero del marxismo’, para dar paso al populismo como fuerza política revolucionara del cambio. ¿Dónde quedo la lucha de clases como motor de la historia? ¿Y el dogma del proletariado como fuerza universal?

La respuesta hay que hallarla en «Adiós a las leyes universales» ¡No, no es una novela de Hemingway! es una apreciación contextual del momento histórico de la política y de los advenedizos hijos de la sociedad líquida. Las ideologías dogmáticas se presentan como obstáculos al cambio, demasiado rígidas ante la sociedad disruptiva y la tecnología. Todo aquello que en apariencia esté por encima de la sociedad disruptiva y horizontal, se presenta como hostil, incluido los manifiestos.

El retorno de los viejos…!

La senectud es un divino tesoro para quien lo desee «la vejez» no siempre es sinónimo de sabiduría ni refugio de experiencia y conocimientos, a veces es otra cosa, ajena al culto de la decrepitud como valor cultural. La vejez se presenta como torpeza, como chochez. Hay quienes refuerza esta creencia cada vez más arraiga en mí. No me extralimito en mi percepción cundo leo a personajes de actualidad (Ancianos) que dilapidan su propia historia y leyenda, como Stéphane Hessel, Noam Chomsky, Eduardo Galeano, José Luis Sampedro, José Mujica, el Papa Francisco, y por supuesto el gurú de LaSexta, Julio Anguita.

Asistimos como testigos absortos a una pléyade de ancianos volubles que hablan más que piensan. Sienten un deseo irrefrenado de trascendencia popular; la incontinencia verbal no es un valor, es más una mistura, un síntoma de decadencia de quienes lo padecen. El complejo de gurú, el anciano que tiene que enseñar su vedad al mundo antes de fallecer. “El viejo ha hablado”  como en la obra de Tennessee Williams, «La noche de la iguana» el anciano que al final de la obra decide hablar y muere por el esfuerzo de anunciar al mundo su último poema.

“Hablamos de seres  con la percepción divina de omnipresencia, de ubicuidad y reservorio de la moral y el bienestar social, poseedores de un destino y un mensaje… La percepción integrista de un mundo rectificable al alcance e todos, sobre el cual reescribir a nuestra imagen y semejanza a la humanidad. ¡El don del creador instalado! Es la cultura del predicador desnaturalizado, el líder, el evangelizador, el Zaratustra horizontal del siglo XXI, el vigilante de la playa, con un pincel de corrector de Tipp-Ex. (…)” ( http://wp.me/p1GbSh-10a ) Escuchar a los ancianos a su alrededor, durante horas y días sin rechistar y sin parpadear es un comportamiento tribal, protosocial.

El factor Tora! Tora! marketing


¿CON3CTA2 O ATRAPA2?

¿CON3CTA2 O ATRAPA2?

Según el profesor y Coaching del Tao de los líderes, John Heider, el «Tao» es un principio; Y lo cito textualmente por su valor reflexivo «Si un principio se puede definir, no es Tao» «Tao es un principio. La creación sin embargo, es un proceso. Eso es todo lo que hay: principio y proceso, cómo y qué» y cito más «Tao significa, cómo ocurren las cosas, cómo funcionan las cosas. Tao es el principio esencial de la creación. Tao es Dios»

En la sociedad hiperconectada el marketing se enfrenta a un nuevo desafío, el conocimiento horizontal, o la construcción de modelos virtuales horizontales, no visibles, pero sí perceptibles. (En la realidad virtual no existe lo trasversal, ni lo tangible) El fenómeno lo he llamado «Factor Tora! Tora! Tora! Marketing» El mensaje encriptado, del nuevo marketing, solo es perceptible cuando ya lo tenemos encima. Poco margen o ninguno para la reacción. La tarea es aislar el mensaje «aislar a Dios». Hasta ahora hemos ido a remolque. Reconocer y separar «principio y proceso» son las tareas del marketing de nueva generación. Reconocer la existencia de un proceso y luego su principio, en realidad, deja muchas víctimas en la sociedad del mercado.

Las iniciativas y herramientas del marketing actual, nacen, crecen y se reproducen socialmente en las redes sociales; responde a iniciativas horizontales «commons» Recibimos sus impactos muy temprano, y reaccionamos los profesionales del marketing, muy tarde. Tora! Tora! Tora! Es el éxito del marketing commons. Hasta ahora somos incapaces de reconocer un solo principio, antes de recibir sus efectos. Se entiende por bien común un concepto complejo, que abarca o tiene aplicación o relevancia para las ciencias sociales. En realidad los grandes avances en el marketing social media, provienen de la actividad «Creative Commons» no en un sentido literal, pero semejante.

Tora! Tora! Tora! Marketing, define una actitud, un síndrome y un complejo, que afecta la actividad profesional del marketing actual. El cómo concebirlo y estudiarlo e incluso a qué nivel se aplica, nos darán ventajas. No hay detrás nada místico, ni revelador. El marketing de nueva generación está abocado al descubrimiento de las leyes de la sociedad hiperconectada y sus aportaciones del mundo «Creative Commons» a la ética del mercado y sus aportaciones al método.

Es el título de una película del género épico sobre la segunda guerra mundial «Tora! Tora! Tora!» El nombre proviene de la expresión “Tora, tora, tora”, el código utilizado por la Armada Imperial Japonesa para anunciar el éxito en obtener el factor sorpresa en el ataque a “Pearl Harbor” en la segunda guerra mundial. La observación pedagógica de las guerras y sus batallas, han dirigido el marketing Vintage, hasta nuestros días. Los mercados eran entendidos como escenarios de guerra y sus campañas. Se avanzaba sobre el cadáver de nuestros competidores.

Hoy es difícil entender e imaginar el marketing y la publicidad como colaborativo, amigable, sin agresiones ni víctimas. El marketing «crowdsourcing» es inconcebible,  porque niega todo lo aprendido. Los profesionales del marketing y la publicidad han perdido su poder de influencia sobre los hábitos de consumo. Reacciona ante los cambios, tarde y mal. La profesión se ha desprestigiado en los entornos digitales. Los expertos en marketing y publicidad, son víctimas sorprendidas por los bombardeos indiscriminados de un mercado que ha tomado el control. Cuando descubrimos un «proceso» es porque estamos a remolque; porque hemos sido alcanzados por su metralla.

El humor a veces es un mecanismo que nos permite avizorar el entorno. Y me refiero a lo extremista que suelen ser mensajes, como éste, que no tiene desperdicio: “Un joven solicita en una red social un consejo. «Tengo un problema muy grande. Mi padre está condenado a cadena perpetua por asesinato. Mi madre nos abandonó cuando éramos muy pequeños. Mis dos hermanas son prostitutas. Mi hermano trabaja en publicidad. Ahora he conocido a la mujer de mis sueños y quiero ser totalmente sincero con ella, pero ¿Cómo le puedo contar lo de mi hermano?»

El Factor Tora! Tora! Tora! Marketing. Introduce un nuevo enfoque radical, más allá del «Punk Marketing» pionero del declive de los expertos del marketing, no así, del marketing como actividad «científica», moleste a quien le moleste. El trasvase de la actividad de la mercadotecnia y la publicidad a la sociedad hiperconectada y empoderada, ha vaciado los modelos verticales «auténticos arsenales» y los escenarios de guerra, simples maquetas Vintage.

Este factor introducido por la sociedad hiperconectda, es desconocido en su principio, no así, su proceso. Seguimos sin poder aislar su letal principio «Dios» El creador no es visible para las herramientas ideológicas del marketing, como tampoco es visible la gravedad cuando vemos caer una manzana. Es un experimento visible a la razón y u hecho experimental universal. Pero no por ello válida para el racionalismo crítico, según Hegel. Las fuerzas que operan son invisibles a la razón no científica.  Todo conocimiento alguna vez se ha enfrentado a tales paradojas. Hoy el Marketing y la Publicidad han cedido su protagonismo histórico, para estar a remolque de la sociedad hiperconectada.

La posible solución al desafío del  «Factor Tora! Tora! Tora! Marketing» está en adelantarnos al factor sorpresa de los cambios. El cielo será de quienes prevean los ataques, y no de quienes respondan a ellos, en una suerte de acto reflejo de defensa y sumisión. En un escenario de mercado disruptivo, la respuesta es «crowdsourcing», ser parte del invasor y no el invadido. Actualmente no disponemos de herramientas, no intrusivas, que nos introduzcan en la gran conversación horizontal, que son los mercados «tesis del Manifiesto Cluetrain» La conversaciones horizontales se han convertido en un anatema (maldición) del marketing y la publicidad. No por reconocer la importancia capital «social media como paradigma» y las redes sociales, resolvemos nuestras deficiencias de conocimiento del medio.

La ilusión del saber inmediato

El nuevo desiderátum del (marketing y la publicidad) es alcanzar una fisura que nos permita ir más allá de la evidencia virtual aplastante de sus efectos. El marketing y la publicidad se generan social y horizontalmente, son creaciones colaborativas «Commons» populares. La profesión va a remolque. Recibe sus impactos (sus bombas) para enterarnos del cambio de paradigma, mal y tarde.

Extasiados y afectados por la evidencia de «la ilusión del saber inmediato» de la humanidad hiperconectada y virtual. Vivimos descompensados, más tiempo en lo virtual «natural» que en el mundo real «material». La cyberorganización de la humanidad ha afectado nuestro parking de objetos inamovibles, de los humanos, los viejos monos, conocidos hasta hace muy poco como audiencias inertes, publico objetico. Entiendo que sobre fenomenología social, los expertos del marketing, se encuentran extrañados de su medio, los objetos fijos, las estadísticas, los targets y las leyendas urbanas.

Quizás el mundo material relacional, ya no se encuentra allí, como espacio reconocible real, o espacio psicosocial de los homínidos evolucionados hacia a otras capacidades inéditas en la «ZOOna de confort» de los humanos. Se evoluciona dentro del mercado, fuera de él no hay oxígeno. Es la imposibilidad a renunciar a nuestra naturaleza de animales del mercado. Al final, los mensajes seguirán estando encriptados e impermeables para la mayoría de los profesionales adictos al método Vintage de los objetos experimentales e inamovibles. Las viejos target materiales de audiencias y espectadores y público objetivo, se han volatizado.