La ‘eticidad’ perdida, en Jürgen Habermas


la eticidad perdda

La visión apocalíptica de la sociedad globalizada, pareciera ser inherente a la profesión de sociólogo y la antropología cultural, no es exclusiva de las ciencias políticas; responde a una idea mecanicista de un modelo ideal que subyace desde los inicios de sociología como ciencia de la denuncia «Ciencia subversiva» que explicaría los fenómenos y hechos sociales, incluso los vitales, por medio de las leyes mecánicas del movimiento, y la ética.

La moral y la ética como primera ley mecánica. La sociedad tiene una explicación ética, (inicio del movimiento) y ello, con independencia a la teoría social científica y de los grandes ismos históricos y existentes «la sociología militante» «la sociología comprometida» son en principio ‘rousseaunianas’, románticas, y moralmente correctas, no se discuten, son ‘asertos’. Disociar el carácter moral de los hechos sociales, se me antoja imposible, en cualquier obra de sociología y antropología.

Es la idea del hombre moral, creador de la sociedad justa como bien común, objetivo último, y destino natural del hombre. Es en parte la teoría “Del buen salvaje, al buen revolucionario” de Carlos Rangel ‘El principal mito a rebatir por Rangel es lo que él identifica como una versión adaptada del mito del buen salvaje y la Edad de Oro – mitos del Viejo Mundo’ La naturaleza del hombre corrompida por la vieja civilización occidental. En el intelectualismo de izquierda, el mito está muy difundido, arraigado como un tubérculo, y poco cuestionado. La superioridad moral de la izquierda bebe de este manantial eterno y cíclico de verdades absolutas.

El fin moral de la sociedad es por su propia definición reduccionista e ideológico, y dogmático, de ahí el derecho natural como incuestionable. No se puede partir de un ‘aserto’ apriorístico e histórico, para hacer ciencia, ni política. Una cosa es opinión y otra constatación empírica, base del derecho positivo. Leyendo el ensayo de «Jürgen Habermas | La sociedad posnacional» te explicas muchas cosas, y todas basadas en la ideología progresista de un estadio natural ‘superior’ de la humanidad, corrompida por el capitalismo, los mercados, y la globalización (el despojo). Ya no es el Tío Sam «Uncle Sam» el enemigo de la sociedad natural (ética socialista) ahora son los mercados y la globalización como obstáculo a la felicidad.

La sociología comprometida y la teología de la liberación son expresiones decimonónicas sobre la eticidad social corrompida. Representan ambos una idea inversa del relato original del Titán amigo de los mortales. En este caso Prometeo, convertido en héroe social, tratando de recuperar el fuego robado por los dioses del capitalismo, devolviéndoselo lo a los hombres. La eticidad es la idea de ver un origen ético y moral en las cosas, que difiere poco o casi nada en su forma, al dogmatismo religioso y al primitivismo animista.

Hacer de la sociología una disciplina o escuela de la ética, es torpeza, por no llamarla otra cosa. No se puede partir de postulados fijos inalienables, herméticos, religiosos, tampoco políticos, filosóficos ni intelectuales, al servicio de una ética natural incuestionable. La idea actual y recurrente en las ciencias políticas de lo público, es inmanente a una concepción de lo público como ética de la política, y origen y fin último de la sociedad. Con esta diarrea mental hemos convivido un siglo de pseudociencias sociales y del comportamiento.

La ideología de ‘lo público’ como ética de la naturaleza, defendida por Jürgen Habermas y demás ideólogos progresistas; ven en la globalización y los mercados financieros una pérdida de soberanía nacional, por lo tanto una desnaturalización de la eticidad de la sociedad, y la desintegración de la soberanía nacional (la posnacionalidad) La socialización política manifiesta se fusiona con la socialización latente del ideólogo, incapaz de escapar de este sino pernicioso de la ‘eticidad’ de las cosas.

Gaston Bachelard escribe: «El hecho científico esta conquistado» Estableciendo una jerarquía de los actos epistemológicos indicando las fases sucesivas por las que debe pasar la actividad científica, dice en primer lugar el quehacer científico está por conquistar. Dicho de otro modo, ningún hecho se deja aprender tal como se nos presenta espontáneamente. De modo que es contra la ilusión del saber inmediato que el hecho científico está por conquistar… Lo que nos viene a decir, es la absoluta necesidad de una ruptura con las opiniones comunes «Todo conocimiento así entendido tiene la edad de los perjuicios» Yo diría que Gaston Bachelard es la madurez Émile Durkheim, incluso la superación científica de este.

La ilusión del conocimiento inmediato, gobierna la sociedad hiperconectada, no se exige la verificación, solo la capacidad de influenciar (influencers) de quien emite la opinión. Un ejemplo actual es la del mediatico ‘Yanis Varufakis’ y su ensayos (El minotauro global) plagados de sentido común (de conocimiento inmediato) lo que es opinión hoy día, adquiere el rango viral de veracidad. Y si se escribe en clave (modo) de indignación, y se convierte en literatura referencial de culto. La eticidad es el patrón común a todo manifiesto, incluido el comunista.

La eticidad perdida, es el fuego robada a los hombres por el capitalismo en la politica ‘tesis del complot global de los mercados’ ¡Lo moral es lo público! La sociedad posnacional, de los mercados es para Habermas, según entiendo, una consecuencia de la eticidad perdida de lo público en la politica. ¡Tesis del complot global de los mercados! Si aceptamos las leyes naturales como inobjetables, entonces aceptamos al hombre como diseño de Dios. Y la sociedad como espacio público, como edén, regalo de Dios. La religión sin Dios es parte del dogma horizontal del populismo del siglo XXI.

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El sembrador de montañas



el sembrador de montañas

Érase una vez…

Sí tuviese que contarle a un niño la aventura humana, escogería esta época, dónde yo soy testigo perplejo sin resistencia, actor obligado con doble rol, el de convidado y anfitrión. También escogería un título maravilloso, y una sugerente ilustración, ciñéndose a la tradición de los hermanos ‘Grimm’ lo titularía: «El sembrador de montañas» y comenzaría el cuento con: Érase una vez, una aldea global habitada por seres virtuales iluminados y virtuosos, empoderados y felices, dedicados a la siembra y cosecha de montañas…

La sociedad hiperconectada ha creado seres virtuales, no individuos, sembradores de montañas qué no tienen que ir a ellas, ni esperar que ellas vengan, virtudes o cualidades que señalan hacia un nuevo avatar, nueva humanidad; de ahí el malestar en la sociedades sujetas al dogma religioso, de ahí que los fundamentalistas vean peligrar su mundo atávico, de ahí que corten cabezas, símbolo del cambio de tiempo y de mundo.

Los anarquistas fueron expresión de un mundo laico, retrógrada y libertario; pretendían detener el tiempo apedreando los relojes de las catedrales. Para los utópicos socialistas, la historia se detuvo con el derecho a la propiedad. Emma Goldman, decía que: el tiempo nació cuando la propiedad reclamó su derecho divino. También valdría decir que la historia vertical se detuvo, que el tiempo horizontal nació cuando la realidad virtual reclamo su derecho a ser real.

Pese a las evidencias de que algo radicalmente nuevo está sucediendo en política, economía, en la sociedad, el discurso del cambio está enfocado en la ideología verde del ecologismo, como nuevo desafío global. Estamos demasiado distraídos con el impacto medioambiental, sobre la vida, que no reparamos en la evolución de los futuros seres afectados por el cambio climático.

Lo subversivo a los dogmas milenarios y a las verdades absolutas es la capacidad de aprender, desaprender y reaprender de los seres digitales. Decía el sociólogo Alvin Toffler: ‘Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender’ En realidad no son virtudes abiertas al público, toda ideología absolutista las tiene capadas en origen. Se aprende en teoría, a entrar, pero no se aprendes a salir. Es el éxito y el mecanismo de una ideológica.

“¿Qué es la virtud? Es una disposición habitual y firme para hacer el bien: «El fin de una vida virtuosa consiste en llegar a ser semejante a Dios» Hay virtudes humanas, virtudes teologales y virtudes líquidas” Cuando una tecnología se superpone al plano de lo virtuoso, ésta entra en conflicto, porque adquiere entidad propia, semejanza con Dios; en razón de la cual se construye la nueva moral «todo paralelo a ella, nada por encima de ella»

¿Qué pasa cuando las redes sociales ‘RRSS’ se convierten en medios virtuosos? Una cualidad reservada a los dioses en todas las culturas y civilizaciones conocidas. Las virtudes eran recreaciones universales y unilaterales ajenas a los individuos, emanaba de un ente, y de un orden supremo, divino. Eran valores orientativos, no sujetos a la razón. La excepción a la norma eran los iluminados y virtuosos, capaces de ser la excepcionalidad a la norma. Líderes carismáticos, magos, filósofos, artistas, escritores y profetas… La excepcionalidad fortalecía la norma invisible de un ente superior.

Los medios líquidos, han convertido la excepcionalidad en experiencia, en un valor (common) común a la sociedad hiperconectada, del día a día. Los sembradores y cosechadores de montañas, ya no tendrán que esperar cada siglo (cien años) a que alguien suba a la montaña y baje a contarnos su iluminada verdad (paradigma). Lo virtuoso ha llagado para quedarse, los medios líquidos son medios subversivos, cada quien y cada cual convertido en sembrador de montañas.

“La galaxia Goebbels”


f2962f50e58cf4182a229773ac0a9f30“El Grácil bucle media”

El poder de un creativo es encontrar relaciones inesperadas e intempestivas, habitables a la imaginación y accesibles al conocimiento, allá donde nadie las buscaría ni las espera. Fue ‘Douglas Hofstadter’ el Premio Pulitzer, quien me rebelo las bases de mi viejo método de aprendizaje, y observación, en un precios libro intitulado: Gödel, Escher, Bach: un Eterno y Grácil Bucle. Qué tienen en común las obras de estos genios dispares y disímiles para la historia, que se comunican perfectamente en un perfecto bucle. Cómo explicar las ideas abstractas inmanentes a todo lenguaje, a todo sistema, a todo pensamiento.

«Todo sistema formal, todo lenguaje, todo programa de ordenador, todo proceso de pensamiento, llega, tarde o temprano, a la situación límite de la autorreferencia: de querer expresarse sobre si mismos «autogenesis no espontanea». Surge entonces la emoción del infinito, como dos espejos enfrentados y obligados a reflejarse mutua e indefinidamente» Hallar ese momento cero es la clave, y la aventura.

Recuerdo algunos episodios entrañables de mi niñez, por mi paso por la escuela. Recuerdo a un entrañable compañero de estudios: Jairo Elías Cuesta de quien aprendí a temprana edad el significado de: discurso político. El jodido compañero y amigo era un adelantado en todo, quizás un genio larvado y reducido por el método educativo ‘el sistema’. No sé que ha sido de su irreprimible vida. Me pregunto cómo es posible qué, a día de hoy, retenga en la memoria algunas frases geniales de un adolescente, por cierto colombiano.

Según él, todo discurso político que se precie de ello, es decir trascendental, comienza con un gran anuncio o verdad irrefutable: «Hay tres cosa fundamentales en la vida, que son: La primera, la segunda y la tercera; lo demás es susceptible de ser inventado, es el relato ideologico. Toda verdad en el fondo tiene una parte teatral, absurda e inesperada, no coincidente con la oficial; y si aceptamos por completo el pack, aceptas después todo lo demás como regalía al pack, es el relato del unicornio azul, recurrente.

Los hijos de la aldea global disponen de las herramientas necesarias para tomar el poder real, la conciencia, y el control, como nunca, del relato. El ciber atavismo politico, es un nuevo sujeto histórico a tomar en cuenta, un nuevo actor con representación horizontal «aquí, el sujeto histórico es un concepto que define a un ente social que es capaz de transformar su realidad y con ello generar historia»

En qué momento los espejos se encuentran como reproductores infinitos de la realidad, y cómo esa realidad se hace consciente y legitimadora del comportamiento. Son preguntas sobre fenomenología social, el cómo, el cuándo, el por qué y para qué. Seria largo de explicarlo, y no me apetece ahora.

El espejo de Goebbels se ha materializado como sistema formal, como lenguaje, como comportamiento horizontal, me refiero a sus principios y tesis sobre el control científico de la propaganda y la comunicación. No es una hipótesis capciosa, es observación empírica.  “Todo proceso de pensamiento, llega, tarde o temprano, a la situación límite de la autorreferencia: de querer expresarse sobre si mismos. La sociedad hiperconectda con sus medios líquidos de comunicación, logran materializar y reproducir idealmente las condiciones necesarias de las tesis de Goebbels en las redes sociales. El proceso de pensamiento de un ciber activista, es el espejo enfrenta al de Goebbels.

Cómo y qué necesitan los espejos para acoplarse: encontrar el huésped necesario, para su reproducción, no hablo de ideología, sino del proceso de pensamiento o lenguaje, capaz de satisfaces diferentes necesidades materiales, en la distancia y en el tiempo histórico; de querer expresarse sobre sí mismos, independiente a sus creadores, capaz de prender en otro relato inédito pero con los mismos fines, pero sin ideología correctora. Siempre he sostenido que: toda ideología tiene un punto de origen (Origin Point) y una zona cero de operaciones (Zero Zone) La galaxia Goebbels, no necesita de dichas coordenadas cartográficas, para reproducirse, ni las mismas condiciones materiales históricas.

La sociedad hiperconectda, se ha alineado a la perfección con el espejo de Goebbels, y su proceso creativo resolutivo, reproduciendo las mismas soluciones a los mismos problemas facticos de su tiempo. El control de la opinión pública. Los medios líquidos inteligentes clonan los once principios de la propaganda de Goebbels, no así su doctrina nazi o concepción politica del mundo. Adquieren un nuevo avatar instrumental, no ideologico.

“¿Qué es el medio líquido? Es un medio abierto de comunicación digital personal móvil e inteligente, democrática y flexible, de empoderamiento social y externalización horizontal del individuo, caracterizado por su fluidez, ubicuidad y omnisciencia, capaz de modificar la conducta humana y el ser social. Nada antes había modificado el curso de la evolución del hombre de forma más radical”

El ciberactivismo político en la comunicación horizontal, utiliza dichas herramientas inteligentes, con los mimos fines enunciados en los once principios de la propaganda de Goebbels, el control y la corrección de la opinión.  …Todo proceso de pensamiento, llega, tarde o temprano, a la situación límite de la autorreferencia, y de ser parte de otro proceso inédito, la galaxia Goebbels.

El ‘Alma Sensible’ de las masas


bachaqueros del siglo XXI*En respuesta a: Jesús Morales (UCV)

Cuando hablamos del alma, todos nos ponemos nerviosos, sorprendidos, no sabemos con certeza si estamos hablando de religión, moral, filosofía o literatura (sucedáneos) destrezas humanas, virguerías; muy bonito todo pero en la práctica parecieran inservibles en sí mismos. Sabemos que a lo largo de la historia el hombre ha ido cambiando profundamente su «estructura anímica» y en ese lento avance evolutivo del «Alma humana» el aspecto sensitivo, el denominado «Alma Sensible» ha mutado.

“Y cuando hablamos de temperamento y de emociones, hablamos de estados anímicos (Alma) A partir de la etimología del vocablo su definición es la cualidad relativa al alma. También puede definirse como: espiritual, psíquico. Lo psíquico como lo que pertenece o se relaciona con contenidos y funciones de la psique o también en lo que se refiere a la actividad mental.

No puedo separar el concepto de ser humano del concepto de hombre anímico, de ahí parten los juicios de valor y la personalidad, tan característicos de nuestra especie. Un ejemplo es: cuando hablamos de derechos humanos, no siempre encontramos consenso en las ideas. Para muchos el concepto derechos humanos es un concepto elaborado y anímico, escalable, relativo y circunstancial, no es un valor en sí mismo universal. Es una elaboración anímica, por lo tanto es una opción de libre aceptación «objeción de conciencia»

El totalitarismo niega la existencia de un derecho universal del hombre como individuo, y lo condiciona y antepone a lo colectivo, del que derivan todos los poderes. Lo público decide, el qué, el quién, el cómo, el cuándo, y el por qué… es decir organiza el relato histórico como necesidad planificada (revolución) De ahí que digamos que la revoluciones son estados anímico, yo agregaría, planificados.

Los regímenes totalitarios desarrollan un derecho paralelo al judicial, se llama poder popular, el custodio de la revolución. Su manifestación más elocuente son los señalamientos de los enemigos del pueblo, un criterio extrajudicial que llega a tener un gran peso «anímico» que mantiene los equilibrios del poder. Los sociólogos hablamos de las víctimas propiciatorias, (Oblación) necesarias para mantener el relato revolucionario.

Hoy son los Bachaqueros, los enemigos del pueblo, y apenas ayer eran señalados otros, como enemigos: Daniel Ceballos, Leopoldo López, Antonio Ledezma, Corina Machado y Teodoro Petkoff, entre muchos otros, por ahora sin rostro. Los síntomas a veces suelen ser engaños, esconden una enfermedad en apariencia invisible, pero letal. El régimen populista totalitario (chavismo) reconduce los síntomas y los convierte en auténticos problemas (enemigos del pueblo) sujeto histórico provisto de «Alma Sensible» nueva moral…

Los ‘Bachaqueros’ buhoneros (top manta) con independencia de sus delitos inmorales o criminales, son señalados como los culpables del malestar social, y enemigos del pueblo, la víctima propiciatoria, necesaria para esconder la enfermedad del régimen: la ineficiencia, la decadencia, la corrupción, y el fracaso del modelo castro chavista; reforzar el odio.

El desabastecimiento y el fracaso del modelo productivo del régimen, no se debe a los Bachaqueros, ni la relajación moral. Señalar a los enemigos del pueblo como responsables de las deficiencias y necesidades sociales, reconforta a las masas. Distorsionar los verdaderos problemas en un enemigo común reaccionario, reconocible y con mono naranja, traslada el mensaje de justicia revolucionaria, reorienta la animosidad.

Dónde ponemos la frontera, de quien sí, y quien no, es un ser sujeto de derechos humanos. Cuál es la escalabilidad de medición: los estados animismos o la racionalidad popular del derecho consuetudinario de una justicia divina de los pueblos (las masas)

La justicia popular no es justicia, es otra vaina, perteneciente al relato revolucionario protosocial de la ideología del unicornio azul. La declaración de los derechos humanos, no es un código penal, tampoco limita la condición humana a un espectro histórico, ni material, solo habla de la dignidad intrínseca a la humanidad del hombre. La tortura psicológica, no puede ser parte de la pena, en un estado de derecho sujeto a ‘valores humanos’ tampoco la humillación, puede ser parte de la pena, ni el  escarnio público vejatorio, con independencia de la gravedad de los crímenes cometidos. También los trabajos forzados o condicionales son parte de las penas.

Los Bachaqueros no son enemigos del pueblo, porque tal delito no existe; son delincuentes despreciables, o criminales, pero nadie, ni nada pude despojarlos de su humanidad. Los tratos vejatorios desdicen de nuestra propia equidad y naturaleza humana. Nos vacían de valores, que mañana echaremos en falta. Hoy aplaudimos con ‘sensible animosidad’ la desnaturalización del estado de derecho, porque creemos tener el control de las emociones. Los enemigos del pueblo es un péndulo, hoy señala a nuestros intereses ‘anímicos’ quizás mañana, nos señale como a Leopoldo López y demás presos enemigos del pueblo.  Estoy seguro que para muchos está legitimada la represión contra Corina Machado o Ledezma. Cuando el péndulo se aleja de nosotros aplaudimos con las orejas…

La pregunta es: En qué parte de la declaración de los derechos humanos del hombre, se señalan las condiciones por las cuales se pierden dichos derechos universales. El infractor se convierte en reo del pueblo «Alma Sensible»  ¿Cuándo se pierde la condición humana? ¿Quién lo decide? ¿El pueblo constituido en religión horizontal sin Dios, el populismo? ¿Quién? ¿El alma sensible del pueblo elevado a los altares…?

(*) Jesús Morales, un Cyberamigo de FaceBook, egresado de la Universidad Central de Venezuela. UCV, que tubo la amabilidad y el interés de leerme y discernir… Gracias!

La ética de lo público vs. Lo público como ética


I love the public, new ethics

“Las ideologías surgen en periodos de crisis, cuando la cosmovisión dominante no logra satisfacer nuevas y poderosas necesidades sociales y los hombres se ven impelidos a producir una transformación social profunda” [Edward Shils]

¿La ética de lo público, es la nueva teología de la liberación? Hasta ahora nadie se ha hecho la pregunta cómo se mantiene el estado de bienestar, percibido por las multitudes asilvestradas como lo público, dónde nace el caudal de dinero que hace posible la ilusión de armonía, especie de paraíso del edén. La pregunta mítica, dónde nace el Nilo no siempre fue una preocupación popular, mientras éste lo inundaba todo de riqueza, y maná bíblico, y menos en los regímenes totalitarios del bien común. Esta aventura siempre ha terminado en tragedia social, en miseria. Nos basta con echar un vistazo a la historia reciente del comunismo y los recursos inagotables de lo público como ética, especie de teología libertaria.

Los pueblos vuelven a sus estados primarios de configuración protosocial cuando alcanzan su nivel más alto de bienestar material y de dependencia de lo público. El estado, la soberanía, y sus formas aceptadas de convivencia institucional, no logran mantener la cohesión política histórica. Superado el umbral de resistencia, el consenso desaparece y todo se percibe como obstáculo a la felicidad, del bien común, a lo público como ética del comportamiento y cosmovisión del mundo.

Lo público se percibe como renta y riqueza a repartir, como justicia. Los valores trabajo, sacrificio, cooperación, contribución, iniciativa y progreso, propiedad, ahorro, trasformación. Son valores del capitalismo explotador. Este proceso de reversión ideologica de la sociedad de masas, y de la inmersión cultural de lo público como necesidad única; son los nuevos valores de las masas hiperconectados, llamadas multitudes inteligentes.

“Edward Shils, sostiene que las ideologías no son necesariamente políticas. Su componente político se hizo crucial desde el siglo XVIII y predominante a partir del siglo XIX. Las ideologías surgen en periodos de crisis, cuando la cosmovisión dominante no logra satisfacer nuevas y poderosas necesidades sociales y los hombres se ven impelidos a producir una transformación social profunda”

El ciudadano sin obligaciones es una desviación perversa de la concepción de ciudadano «Yo no pertenezco a la ciudad, la ciudad me pertenece» Lo público como totalidad en oposición a la naturaleza y principio y fin último de la política. Así, la propiedad es percibida como un robo. La filosofía política se entiende  como ética de lo público, de ella emanan todos los valores.

¿Qué es lo público…? Los romanos fueron, quizás los primeros en crear una abstracción funcional del concepto, que era comprensible en sí mismo sin necesidad de ser explicado, ni dejando un vestigio, o espacio para ambigüedad sobre ‘lo público, y de la cosa pública’ un valor que hemos heredado de su inconmensurable civilización. Hemos construido la democracia actual sobre tres pilares heredados de la antigüedad, la propiedad privada, lo público y la cosa pública, tres conceptos diferenciados de libertad.

Las ideologías totalitarias necesitan destruir en principio este triple enlace, para construir su proyecto totalitario basado en lo único, lo público como propiedad natural de las cosas. Toda propiedad es un robo perpetrado contra la naturaleza de lo público. La cadena trófica (cadena alimentaria) es el modelo político de lo público, altamente burocratizado y piramidal, todos comen de todos, según su escala y posición «dictadura del proletariado» no existen obligaciones solo el disfrute de lo público, un mundo feliz, sin conflictividad, onanismo de lo público.

La sociedad conectada recrea y maximiza las condiciones objetivas de lo público, sin contra prestaciones, ni obligaciones contractuales. Lo público es un espacio virtual no ideológico de libertad sin compromisos. El axioma existencialista de Jean-Paul Sartre “Mi libertad comienza donde comienza la del otro” La importancia del ‘otro’ es un obstáculo opuesto a la ética de lo público, como motor de la nueva historia, la sociedad horizontal más ‘autorregulable’ que en la vieja sociedad coercitiva del imperio de la ley, la verticalidad y la sanción.

Esta nueva concepción de la propiedad virtual y de lo público se ha trasvasado al mundo real de la política y la social media. Las tesis marxistas que denunciaban la expropiación capitalista del mundo convertido en una mercancía histórica, vuelven como fundamento filosófico y dogma de la ética de lo público, lo público como ética de la naturaleza. La sociedad horizontal, la sociedad conectada recrea el espacio de lo público como lo ética. Y la necesidad de reivindicar lo público como propiedad colectiva, y/o vuelta a la naturaleza de las cosas, lo público se percibe como racionalidad de humanismo generacional de las multitudes inteligentes.

¿La ética de lo público, es la nueva teología de la liberación? Hasta ahora nadie se hace la pregunta cómo se mantiene el estado de bienestar, percibido por las multitudes asilvestradas como lo público, dónde nace el caudal de dinero que hace posible la ilusión de armonía, especie de paraíso del edén. La pregunta mítica, dónde nace el Nilo no siempre fue una preocupación popular, mientras éste lo inundaba todo de riqueza, y maná bíblico, y menos en los regímenes totalitarios del bien común. Esta aventura siempre ha terminado en tragedia social, en miseria, basta con echar un vistazo a la historia reciente del comunismo y los recursos inagotables de la ética de lo público, especie de teología libertaria.

La relación entre principios éticos particulares y la conducta social, son hechos políticos a investigar como factores del cambio ético. Conocer la sociedad conectada es clave, para entender la nueva ‘materialidad virtual’ determinante de la nueva racionalidad de lo público.

Hasta ahora, la fuerza de los comportamientos normativos  eran los generadores de una ética de lo público, esto en la actualidad ha cambiado, lo público ha pasado a ser lo ético, la fuerza generadora de los comportamientos. Lo público elevado a la categoría de culto y dogma, tiene sus raíces en las ideologías historicistas del siglo XIX. La configuración inversa de esos principios de lo público como lo ético. Si bien la sociedad se explica cómo y en movimiento, a mi entender, principio hegeliano, nada hace proveer que ello termine aquí.

Comparto la idea de ‘Edward Shils’  qué las ideologías no necesariamente son políticas a pesar de su intento de explicar el orden social de las cosas, su naturaleza y su praxis. La dicotomía de dos visiones diferenciada y antagónica del mundo, son visiones ideológicas no en el orden político, sino en lo dogmático, en la teología que subyace a las ideas, el deber ser de las cosas y su irreductibilidad. ‘Lo público como lo ética’ es la nueva cosmovisión de la sociedad hiperconectada, nuevo avatar.

En política estamos obligados a conocer las nuevas leyes coercitivas de la sociedad disruptiva, para no predicar en el desierto a las ‘masas inteligentes’ prosumidores desmovilizados de las audiencias pasivas per se. Sin un diagnostico del cambio social será imposible mantener una conversación con alguien que ya no se le encuentra en el habitual estuario donde solíamos pescar.

¿Karl Marx era un hipster?


el hipster marx

Los Zaratustra horizontales del siglo XXI

Escuchando el discurso de Juan Goytisolo en el premio Cervantes, me quede  sin escucharle a él, al hombre, al literato, al intelectual. Las cosas ya no están ahí, todo se ha movido o desaparecido en su carrera hacia el suicidio intelectual. Todo queda abierto, ya todo es posible incluida la roca inmutable de Karl Marx, ya no es perceptible a la izquierda, en términos de consumo. Se ha abierto una nueva dimensión para la humanidad, es la «dimensión líquida» por la cual se mide la sociedad. El mundo intelectual contestatario ha permeado hacia las formas de pensamiento más primarias y simples del ciudadano promedio. Es tal cual lo he escrito, ‘ciudadano promedio’ quizás no sea una categoría exhaustiva, pero interpreta bien el sentido de masa ideológica líquida.

La ideología de la indignación y/o miseria de la indignación, es parte de la religión horizontal sin Dios y sin verbo. El individuo como sujeto social ha muerto, no es una categoría válida para las ciencias políticas, y mucho menos para el marketing y la publicidad. Lo que no se pueda discutir, ni cambiar en el campus party, no tiene validez alguna, ¡No nos representa!

Ya lo decía Karl Marx «Si lo que decimos y queremos contradice la realidad, peor será para la realidad» La realidad es un obstáculo para cambiar el designio de la historia, la realidad como falsa conciencia, es el ser social, reproductor del modo de producción capitalista, per se. Pero que ha cambiado en la ‘zona cero del marxismo’, para dar paso al populismo como fuerza política revolucionara del cambio. ¿Dónde quedo la lucha de clases como motor de la historia? ¿Y el dogma del proletariado como fuerza universal?

La respuesta hay que hallarla en «Adiós a las leyes universales» ¡No, no es una novela de Hemingway! es una apreciación contextual del momento histórico de la política y de los advenedizos hijos de la sociedad líquida. Las ideologías dogmáticas se presentan como obstáculos al cambio, demasiado rígidas ante la sociedad disruptiva y la tecnología. Todo aquello que en apariencia esté por encima de la sociedad disruptiva y horizontal, se presenta como hostil, incluido los manifiestos.

El retorno de los viejos…!

La senectud es un divino tesoro para quien lo desee «la vejez» no siempre es sinónimo de sabiduría ni refugio de experiencia y conocimientos, a veces es otra cosa, ajena al culto de la decrepitud como valor cultural. La vejez se presenta como torpeza, como chochez. Hay quienes refuerza esta creencia cada vez más arraiga en mí. No me extralimito en mi percepción cundo leo a personajes de actualidad (Ancianos) que dilapidan su propia historia y leyenda, como Stéphane Hessel, Noam Chomsky, Eduardo Galeano, José Luis Sampedro, José Mujica, el Papa Francisco, y por supuesto el gurú de LaSexta, Julio Anguita.

Asistimos como testigos absortos a una pléyade de ancianos volubles que hablan más que piensan. Sienten un deseo irrefrenado de trascendencia popular; la incontinencia verbal no es un valor, es más una mistura, un síntoma de decadencia de quienes lo padecen. El complejo de gurú, el anciano que tiene que enseñar su vedad al mundo antes de fallecer. “El viejo ha hablado”  como en la obra de Tennessee Williams, «La noche de la iguana» el anciano que al final de la obra decide hablar y muere por el esfuerzo de anunciar al mundo su último poema.

“Hablamos de seres  con la percepción divina de omnipresencia, de ubicuidad y reservorio de la moral y el bienestar social, poseedores de un destino y un mensaje… La percepción integrista de un mundo rectificable al alcance e todos, sobre el cual reescribir a nuestra imagen y semejanza a la humanidad. ¡El don del creador instalado! Es la cultura del predicador desnaturalizado, el líder, el evangelizador, el Zaratustra horizontal del siglo XXI, el vigilante de la playa, con un pincel de corrector de Tipp-Ex. (…)” ( http://wp.me/p1GbSh-10a ) Escuchar a los ancianos a su alrededor, durante horas y días sin rechistar y sin parpadear es un comportamiento tribal, protosocial.