La ‘eticidad’ perdida, en Jürgen Habermas


la eticidad perdda

La visión apocalíptica de la sociedad globalizada, pareciera ser inherente a la profesión de sociólogo y la antropología cultural, no es exclusiva de las ciencias políticas; responde a una idea mecanicista de un modelo ideal que subyace desde los inicios de sociología como ciencia de la denuncia «Ciencia subversiva» que explicaría los fenómenos y hechos sociales, incluso los vitales, por medio de las leyes mecánicas del movimiento, y la ética.

La moral y la ética como primera ley mecánica. La sociedad tiene una explicación ética, (inicio del movimiento) y ello, con independencia a la teoría social científica y de los grandes ismos históricos y existentes «la sociología militante» «la sociología comprometida» son en principio ‘rousseaunianas’, románticas, y moralmente correctas, no se discuten, son ‘asertos’. Disociar el carácter moral de los hechos sociales, se me antoja imposible, en cualquier obra de sociología y antropología.

Es la idea del hombre moral, creador de la sociedad justa como bien común, objetivo último, y destino natural del hombre. Es en parte la teoría “Del buen salvaje, al buen revolucionario” de Carlos Rangel ‘El principal mito a rebatir por Rangel es lo que él identifica como una versión adaptada del mito del buen salvaje y la Edad de Oro – mitos del Viejo Mundo’ La naturaleza del hombre corrompida por la vieja civilización occidental. En el intelectualismo de izquierda, el mito está muy difundido, arraigado como un tubérculo, y poco cuestionado. La superioridad moral de la izquierda bebe de este manantial eterno y cíclico de verdades absolutas.

El fin moral de la sociedad es por su propia definición reduccionista e ideológico, y dogmático, de ahí el derecho natural como incuestionable. No se puede partir de un ‘aserto’ apriorístico e histórico, para hacer ciencia, ni política. Una cosa es opinión y otra constatación empírica, base del derecho positivo. Leyendo el ensayo de «Jürgen Habermas | La sociedad posnacional» te explicas muchas cosas, y todas basadas en la ideología progresista de un estadio natural ‘superior’ de la humanidad, corrompida por el capitalismo, los mercados, y la globalización (el despojo). Ya no es el Tío Sam «Uncle Sam» el enemigo de la sociedad natural (ética socialista) ahora son los mercados y la globalización como obstáculo a la felicidad.

La sociología comprometida y la teología de la liberación son expresiones decimonónicas sobre la eticidad social corrompida. Representan ambos una idea inversa del relato original del Titán amigo de los mortales. En este caso Prometeo, convertido en héroe social, tratando de recuperar el fuego robado por los dioses del capitalismo, devolviéndoselo lo a los hombres. La eticidad es la idea de ver un origen ético y moral en las cosas, que difiere poco o casi nada en su forma, al dogmatismo religioso y al primitivismo animista.

Hacer de la sociología una disciplina o escuela de la ética, es torpeza, por no llamarla otra cosa. No se puede partir de postulados fijos inalienables, herméticos, religiosos, tampoco políticos, filosóficos ni intelectuales, al servicio de una ética natural incuestionable. La idea actual y recurrente en las ciencias políticas de lo público, es inmanente a una concepción de lo público como ética de la política, y origen y fin último de la sociedad. Con esta diarrea mental hemos convivido un siglo de pseudociencias sociales y del comportamiento.

La ideología de ‘lo público’ como ética de la naturaleza, defendida por Jürgen Habermas y demás ideólogos progresistas; ven en la globalización y los mercados financieros una pérdida de soberanía nacional, por lo tanto una desnaturalización de la eticidad de la sociedad, y la desintegración de la soberanía nacional (la posnacionalidad) La socialización política manifiesta se fusiona con la socialización latente del ideólogo, incapaz de escapar de este sino pernicioso de la ‘eticidad’ de las cosas.

Gaston Bachelard escribe: «El hecho científico esta conquistado» Estableciendo una jerarquía de los actos epistemológicos indicando las fases sucesivas por las que debe pasar la actividad científica, dice en primer lugar el quehacer científico está por conquistar. Dicho de otro modo, ningún hecho se deja aprender tal como se nos presenta espontáneamente. De modo que es contra la ilusión del saber inmediato que el hecho científico está por conquistar… Lo que nos viene a decir, es la absoluta necesidad de una ruptura con las opiniones comunes «Todo conocimiento así entendido tiene la edad de los perjuicios» Yo diría que Gaston Bachelard es la madurez Émile Durkheim, incluso la superación científica de este.

La ilusión del conocimiento inmediato, gobierna la sociedad hiperconectada, no se exige la verificación, solo la capacidad de influenciar (influencers) de quien emite la opinión. Un ejemplo actual es la del mediatico ‘Yanis Varufakis’ y su ensayos (El minotauro global) plagados de sentido común (de conocimiento inmediato) lo que es opinión hoy día, adquiere el rango viral de veracidad. Y si se escribe en clave (modo) de indignación, y se convierte en literatura referencial de culto. La eticidad es el patrón común a todo manifiesto, incluido el comunista.

La eticidad perdida, es el fuego robada a los hombres por el capitalismo en la politica ‘tesis del complot global de los mercados’ ¡Lo moral es lo público! La sociedad posnacional, de los mercados es para Habermas, según entiendo, una consecuencia de la eticidad perdida de lo público en la politica. ¡Tesis del complot global de los mercados! Si aceptamos las leyes naturales como inobjetables, entonces aceptamos al hombre como diseño de Dios. Y la sociedad como espacio público, como edén, regalo de Dios. La religión sin Dios es parte del dogma horizontal del populismo del siglo XXI.

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“La galaxia Goebbels”


f2962f50e58cf4182a229773ac0a9f30“El Grácil bucle media”

El poder de un creativo es encontrar relaciones inesperadas e intempestivas, habitables a la imaginación y accesibles al conocimiento, allá donde nadie las buscaría ni las espera. Fue ‘Douglas Hofstadter’ el Premio Pulitzer, quien me rebelo las bases de mi viejo método de aprendizaje, y observación, en un precios libro intitulado: Gödel, Escher, Bach: un Eterno y Grácil Bucle. Qué tienen en común las obras de estos genios dispares y disímiles para la historia, que se comunican perfectamente en un perfecto bucle. Cómo explicar las ideas abstractas inmanentes a todo lenguaje, a todo sistema, a todo pensamiento.

«Todo sistema formal, todo lenguaje, todo programa de ordenador, todo proceso de pensamiento, llega, tarde o temprano, a la situación límite de la autorreferencia: de querer expresarse sobre si mismos «autogenesis no espontanea». Surge entonces la emoción del infinito, como dos espejos enfrentados y obligados a reflejarse mutua e indefinidamente» Hallar ese momento cero es la clave, y la aventura.

Recuerdo algunos episodios entrañables de mi niñez, por mi paso por la escuela. Recuerdo a un entrañable compañero de estudios: Jairo Elías Cuesta de quien aprendí a temprana edad el significado de: discurso político. El jodido compañero y amigo era un adelantado en todo, quizás un genio larvado y reducido por el método educativo ‘el sistema’. No sé que ha sido de su irreprimible vida. Me pregunto cómo es posible qué, a día de hoy, retenga en la memoria algunas frases geniales de un adolescente, por cierto colombiano.

Según él, todo discurso político que se precie de ello, es decir trascendental, comienza con un gran anuncio o verdad irrefutable: «Hay tres cosa fundamentales en la vida, que son: La primera, la segunda y la tercera; lo demás es susceptible de ser inventado, es el relato ideologico. Toda verdad en el fondo tiene una parte teatral, absurda e inesperada, no coincidente con la oficial; y si aceptamos por completo el pack, aceptas después todo lo demás como regalía al pack, es el relato del unicornio azul, recurrente.

Los hijos de la aldea global disponen de las herramientas necesarias para tomar el poder real, la conciencia, y el control, como nunca, del relato. El ciber atavismo politico, es un nuevo sujeto histórico a tomar en cuenta, un nuevo actor con representación horizontal «aquí, el sujeto histórico es un concepto que define a un ente social que es capaz de transformar su realidad y con ello generar historia»

En qué momento los espejos se encuentran como reproductores infinitos de la realidad, y cómo esa realidad se hace consciente y legitimadora del comportamiento. Son preguntas sobre fenomenología social, el cómo, el cuándo, el por qué y para qué. Seria largo de explicarlo, y no me apetece ahora.

El espejo de Goebbels se ha materializado como sistema formal, como lenguaje, como comportamiento horizontal, me refiero a sus principios y tesis sobre el control científico de la propaganda y la comunicación. No es una hipótesis capciosa, es observación empírica.  “Todo proceso de pensamiento, llega, tarde o temprano, a la situación límite de la autorreferencia: de querer expresarse sobre si mismos. La sociedad hiperconectda con sus medios líquidos de comunicación, logran materializar y reproducir idealmente las condiciones necesarias de las tesis de Goebbels en las redes sociales. El proceso de pensamiento de un ciber activista, es el espejo enfrenta al de Goebbels.

Cómo y qué necesitan los espejos para acoplarse: encontrar el huésped necesario, para su reproducción, no hablo de ideología, sino del proceso de pensamiento o lenguaje, capaz de satisfaces diferentes necesidades materiales, en la distancia y en el tiempo histórico; de querer expresarse sobre sí mismos, independiente a sus creadores, capaz de prender en otro relato inédito pero con los mismos fines, pero sin ideología correctora. Siempre he sostenido que: toda ideología tiene un punto de origen (Origin Point) y una zona cero de operaciones (Zero Zone) La galaxia Goebbels, no necesita de dichas coordenadas cartográficas, para reproducirse, ni las mismas condiciones materiales históricas.

La sociedad hiperconectda, se ha alineado a la perfección con el espejo de Goebbels, y su proceso creativo resolutivo, reproduciendo las mismas soluciones a los mismos problemas facticos de su tiempo. El control de la opinión pública. Los medios líquidos inteligentes clonan los once principios de la propaganda de Goebbels, no así su doctrina nazi o concepción politica del mundo. Adquieren un nuevo avatar instrumental, no ideologico.

“¿Qué es el medio líquido? Es un medio abierto de comunicación digital personal móvil e inteligente, democrática y flexible, de empoderamiento social y externalización horizontal del individuo, caracterizado por su fluidez, ubicuidad y omnisciencia, capaz de modificar la conducta humana y el ser social. Nada antes había modificado el curso de la evolución del hombre de forma más radical”

El ciberactivismo político en la comunicación horizontal, utiliza dichas herramientas inteligentes, con los mimos fines enunciados en los once principios de la propaganda de Goebbels, el control y la corrección de la opinión.  …Todo proceso de pensamiento, llega, tarde o temprano, a la situación límite de la autorreferencia, y de ser parte de otro proceso inédito, la galaxia Goebbels.

El ‘Alma Sensible’ de las masas


bachaqueros del siglo XXI*En respuesta a: Jesús Morales (UCV)

Cuando hablamos del alma, todos nos ponemos nerviosos, sorprendidos, no sabemos con certeza si estamos hablando de religión, moral, filosofía o literatura (sucedáneos) destrezas humanas, virguerías; muy bonito todo pero en la práctica parecieran inservibles en sí mismos. Sabemos que a lo largo de la historia el hombre ha ido cambiando profundamente su «estructura anímica» y en ese lento avance evolutivo del «Alma humana» el aspecto sensitivo, el denominado «Alma Sensible» ha mutado.

“Y cuando hablamos de temperamento y de emociones, hablamos de estados anímicos (Alma) A partir de la etimología del vocablo su definición es la cualidad relativa al alma. También puede definirse como: espiritual, psíquico. Lo psíquico como lo que pertenece o se relaciona con contenidos y funciones de la psique o también en lo que se refiere a la actividad mental.

No puedo separar el concepto de ser humano del concepto de hombre anímico, de ahí parten los juicios de valor y la personalidad, tan característicos de nuestra especie. Un ejemplo es: cuando hablamos de derechos humanos, no siempre encontramos consenso en las ideas. Para muchos el concepto derechos humanos es un concepto elaborado y anímico, escalable, relativo y circunstancial, no es un valor en sí mismo universal. Es una elaboración anímica, por lo tanto es una opción de libre aceptación «objeción de conciencia»

El totalitarismo niega la existencia de un derecho universal del hombre como individuo, y lo condiciona y antepone a lo colectivo, del que derivan todos los poderes. Lo público decide, el qué, el quién, el cómo, el cuándo, y el por qué… es decir organiza el relato histórico como necesidad planificada (revolución) De ahí que digamos que la revoluciones son estados anímico, yo agregaría, planificados.

Los regímenes totalitarios desarrollan un derecho paralelo al judicial, se llama poder popular, el custodio de la revolución. Su manifestación más elocuente son los señalamientos de los enemigos del pueblo, un criterio extrajudicial que llega a tener un gran peso «anímico» que mantiene los equilibrios del poder. Los sociólogos hablamos de las víctimas propiciatorias, (Oblación) necesarias para mantener el relato revolucionario.

Hoy son los Bachaqueros, los enemigos del pueblo, y apenas ayer eran señalados otros, como enemigos: Daniel Ceballos, Leopoldo López, Antonio Ledezma, Corina Machado y Teodoro Petkoff, entre muchos otros, por ahora sin rostro. Los síntomas a veces suelen ser engaños, esconden una enfermedad en apariencia invisible, pero letal. El régimen populista totalitario (chavismo) reconduce los síntomas y los convierte en auténticos problemas (enemigos del pueblo) sujeto histórico provisto de «Alma Sensible» nueva moral…

Los ‘Bachaqueros’ buhoneros (top manta) con independencia de sus delitos inmorales o criminales, son señalados como los culpables del malestar social, y enemigos del pueblo, la víctima propiciatoria, necesaria para esconder la enfermedad del régimen: la ineficiencia, la decadencia, la corrupción, y el fracaso del modelo castro chavista; reforzar el odio.

El desabastecimiento y el fracaso del modelo productivo del régimen, no se debe a los Bachaqueros, ni la relajación moral. Señalar a los enemigos del pueblo como responsables de las deficiencias y necesidades sociales, reconforta a las masas. Distorsionar los verdaderos problemas en un enemigo común reaccionario, reconocible y con mono naranja, traslada el mensaje de justicia revolucionaria, reorienta la animosidad.

Dónde ponemos la frontera, de quien sí, y quien no, es un ser sujeto de derechos humanos. Cuál es la escalabilidad de medición: los estados animismos o la racionalidad popular del derecho consuetudinario de una justicia divina de los pueblos (las masas)

La justicia popular no es justicia, es otra vaina, perteneciente al relato revolucionario protosocial de la ideología del unicornio azul. La declaración de los derechos humanos, no es un código penal, tampoco limita la condición humana a un espectro histórico, ni material, solo habla de la dignidad intrínseca a la humanidad del hombre. La tortura psicológica, no puede ser parte de la pena, en un estado de derecho sujeto a ‘valores humanos’ tampoco la humillación, puede ser parte de la pena, ni el  escarnio público vejatorio, con independencia de la gravedad de los crímenes cometidos. También los trabajos forzados o condicionales son parte de las penas.

Los Bachaqueros no son enemigos del pueblo, porque tal delito no existe; son delincuentes despreciables, o criminales, pero nadie, ni nada pude despojarlos de su humanidad. Los tratos vejatorios desdicen de nuestra propia equidad y naturaleza humana. Nos vacían de valores, que mañana echaremos en falta. Hoy aplaudimos con ‘sensible animosidad’ la desnaturalización del estado de derecho, porque creemos tener el control de las emociones. Los enemigos del pueblo es un péndulo, hoy señala a nuestros intereses ‘anímicos’ quizás mañana, nos señale como a Leopoldo López y demás presos enemigos del pueblo.  Estoy seguro que para muchos está legitimada la represión contra Corina Machado o Ledezma. Cuando el péndulo se aleja de nosotros aplaudimos con las orejas…

La pregunta es: En qué parte de la declaración de los derechos humanos del hombre, se señalan las condiciones por las cuales se pierden dichos derechos universales. El infractor se convierte en reo del pueblo «Alma Sensible»  ¿Cuándo se pierde la condición humana? ¿Quién lo decide? ¿El pueblo constituido en religión horizontal sin Dios, el populismo? ¿Quién? ¿El alma sensible del pueblo elevado a los altares…?

(*) Jesús Morales, un Cyberamigo de FaceBook, egresado de la Universidad Central de Venezuela. UCV, que tubo la amabilidad y el interés de leerme y discernir… Gracias!

¿Karl Marx era un hipster?


el hipster marx

Los Zaratustra horizontales del siglo XXI

Escuchando el discurso de Juan Goytisolo en el premio Cervantes, me quede  sin escucharle a él, al hombre, al literato, al intelectual. Las cosas ya no están ahí, todo se ha movido o desaparecido en su carrera hacia el suicidio intelectual. Todo queda abierto, ya todo es posible incluida la roca inmutable de Karl Marx, ya no es perceptible a la izquierda, en términos de consumo. Se ha abierto una nueva dimensión para la humanidad, es la «dimensión líquida» por la cual se mide la sociedad. El mundo intelectual contestatario ha permeado hacia las formas de pensamiento más primarias y simples del ciudadano promedio. Es tal cual lo he escrito, ‘ciudadano promedio’ quizás no sea una categoría exhaustiva, pero interpreta bien el sentido de masa ideológica líquida.

La ideología de la indignación y/o miseria de la indignación, es parte de la religión horizontal sin Dios y sin verbo. El individuo como sujeto social ha muerto, no es una categoría válida para las ciencias políticas, y mucho menos para el marketing y la publicidad. Lo que no se pueda discutir, ni cambiar en el campus party, no tiene validez alguna, ¡No nos representa!

Ya lo decía Karl Marx «Si lo que decimos y queremos contradice la realidad, peor será para la realidad» La realidad es un obstáculo para cambiar el designio de la historia, la realidad como falsa conciencia, es el ser social, reproductor del modo de producción capitalista, per se. Pero que ha cambiado en la ‘zona cero del marxismo’, para dar paso al populismo como fuerza política revolucionara del cambio. ¿Dónde quedo la lucha de clases como motor de la historia? ¿Y el dogma del proletariado como fuerza universal?

La respuesta hay que hallarla en «Adiós a las leyes universales» ¡No, no es una novela de Hemingway! es una apreciación contextual del momento histórico de la política y de los advenedizos hijos de la sociedad líquida. Las ideologías dogmáticas se presentan como obstáculos al cambio, demasiado rígidas ante la sociedad disruptiva y la tecnología. Todo aquello que en apariencia esté por encima de la sociedad disruptiva y horizontal, se presenta como hostil, incluido los manifiestos.

El retorno de los viejos…!

La senectud es un divino tesoro para quien lo desee «la vejez» no siempre es sinónimo de sabiduría ni refugio de experiencia y conocimientos, a veces es otra cosa, ajena al culto de la decrepitud como valor cultural. La vejez se presenta como torpeza, como chochez. Hay quienes refuerza esta creencia cada vez más arraiga en mí. No me extralimito en mi percepción cundo leo a personajes de actualidad (Ancianos) que dilapidan su propia historia y leyenda, como Stéphane Hessel, Noam Chomsky, Eduardo Galeano, José Luis Sampedro, José Mujica, el Papa Francisco, y por supuesto el gurú de LaSexta, Julio Anguita.

Asistimos como testigos absortos a una pléyade de ancianos volubles que hablan más que piensan. Sienten un deseo irrefrenado de trascendencia popular; la incontinencia verbal no es un valor, es más una mistura, un síntoma de decadencia de quienes lo padecen. El complejo de gurú, el anciano que tiene que enseñar su vedad al mundo antes de fallecer. “El viejo ha hablado”  como en la obra de Tennessee Williams, «La noche de la iguana» el anciano que al final de la obra decide hablar y muere por el esfuerzo de anunciar al mundo su último poema.

“Hablamos de seres  con la percepción divina de omnipresencia, de ubicuidad y reservorio de la moral y el bienestar social, poseedores de un destino y un mensaje… La percepción integrista de un mundo rectificable al alcance e todos, sobre el cual reescribir a nuestra imagen y semejanza a la humanidad. ¡El don del creador instalado! Es la cultura del predicador desnaturalizado, el líder, el evangelizador, el Zaratustra horizontal del siglo XXI, el vigilante de la playa, con un pincel de corrector de Tipp-Ex. (…)” ( http://wp.me/p1GbSh-10a ) Escuchar a los ancianos a su alrededor, durante horas y días sin rechistar y sin parpadear es un comportamiento tribal, protosocial.

«El Smartphone, el medio líquido»


el mono que come libros

El planeta del Smartphone es ya una realidad, son más los teléfonos inteligentes que personas ocupando el planeta azul. A mi entender, pocas cosas han modificado nuestra forma de pensar y relacionarnos con el mundo material y de las ideas, que el desarrollo del lenguaje, la imprenta, y el Smartphone. Nada antes había modificado el curso de la evolución del hombre de forma más radical. Tres estadios revolucionarios, tres avatares, tres configuraciones, que modificaron el destino del hombre actual y la humanidad. El Gurú de la comunicación ‘Marshall McLuhan’ hablaba de la evolución de los «medios fríos y calientes» como responsables modificadores de nuestra conducta. Habría que agregarle a las viejas observaciones los (medios líquidos) la comunicación libre y horizontal.

El edén del ‘homo Smartphone’

La sociedad disruptiva, el edén del ‘homo Smartphone’, se caracteriza por ser una manifestación más de la sociedad de la información y el mercado disruptivo, y por estar integrada por seres humanos ‘líquidos’ evolucionados, más allá de los fenotipos de los seres humanos modernos. El viejo fenotipo de homo sapiens, sapiens, responde más a la necesidad de establecer un orden taxonómico y biológico del hombre, que a una necesidad sociológica y de la etología humana por querer definir la nueva dimensión del hombre exteriorizado, horizontal «La muerte del individuo».

Hablar del homo sapiens, sapiens, como el fin de la evolución humana y del diseño divino, es negar las nuevas formas transicionales aparecidas en forma de habilidades que hasta ahora eran desconocidas por las ciencias del hombre vertical. El hombre virtual, y el ser digital de «Negroponte» es una dimensión virtual de la humanidad, no descrita por las ciencias formales y del conocimiento.

Las inéditas habilidades socio tecnológicas modificadoras del comportamiento, están fuera del individuo «exteriorizada» representan realidades virtuales organizacionales y digitales, que escapan a la propia definición de homo sapiens, sapiens, el homo Smartphone es un ser fuera de su contenedor biológico.

El «homo Smartphone» es también el hombre conectado. La relación de «un hombre, un teléfono, o un teléfono, un hombre» es demasiado importante para ser obviada por la sociología y las ciencias del comportamiento animal y humano, y la etología. La asociación existente entre, homo-Smartphone y Wikireportero,  es la consecuencia de un nuevo estado de naturaleza del hombre, el homo-Smartphone, el hombre conectado. Los viejos roles profesionales exclusivos a los iniciados y agremiados, están dejando paso a nuevos comportamientos sociales y rupturistas con la sociedad analógica vertical.

Es el caso de la profesión deontológica del periodista y el reportero, expulsados del paraíso terrenal, obligados a competir en igualdad con las masas inteligentes y empoderadas. Los lectores pasivos han entrado en un espacio desconocido y originario de ingravidez o independencia del sujeto dueño de los medios de comunicación. Por ahora la conversación horizontal es anárquica, y los medios disponibles en constante evolución y precariedad. A pesar de todo ello, son las fuerzas motoras del mercado disruptivo. Nada está acabado en la nueva naturaleza, todo son versiones. El cuarto poder editorial, ya es prehistoria vertical, se impone un nuevo modelo de sociedad líquida «El quinto poder» la conversación horizontal y su organización social media, como poder editorial.

Pero volvamos al ‘Homo Smartphone’ veamos su irrupción en el discurso sobre la realidad contemporánea del hombre conectado, o simplemente de la sociedad cyberorganizada y dependiente de la tecnología. Un hombre sin un teléfono móvil e inteligente, es un inútil, un minusválido funcional. Para el sociólogo Alvin Toffler: “Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender.” Pero eso sí, con un Smartphone.

Los Smartphone han dejado de ser herramientas de comunicación digital para convertirse en extensiones del cuerpo humano, no lo digo yo, lo predijo el gurú de la comunicación ‘Marshall McLuhan’ Para él, la historia de la comunicación transcurrió entre dos formatos evolutivos  los «medios fríos y calientes» y a esta descripción de los medios de comunicación yo le agregaría el «medio de comunicación, liquido» es el formato horizontal por excelencia. Los tres medios han Modificado nuestra forma de pensar

Los seres humanos no son medidos por los bienes materiales que posee, es una falsa creencia, ni por la relación de un hombre un objeto, un objeto un hombre. Tampoco por el hecho de poseer un desatascador de W.C. cada uno de nosotros como Mario Bros, ello nos convierte en la generación de los fontaneros. La era del sílex, del hierro, el bronce, la rueda y la era industrial. No fueron relaciones unívocas, ni de correspondencia de un hombre una industria, un hombre una rueda, un hombre una máquina de vapor. Esta relación ha sido superada por los «Smartphone». El objeto revolucionario capaz de modificar nuestra conducta es parte de nosotros, como el leguaje y la imprenta, a decir por McLuhan, son extensiones del cuerpo humano. Es una observación que no ha cambiado desde que la formulara McLuhan. ¡Un gran acierto! De ahí queda abierto todo para las ciencias del hombre.

¿Qué es el medio líquido?

Es un medio abierto de comunicación digital personal móvil e inteligente, democrático y flexible, de empoderamiento social y externalización horizontal del individuo, caracterizado por su fluidez, ubicuidad y omnisciencia, capaz de modificar la conducta humana y el ser social. No es un ‘tipo ideal’ weberiano tampoco una construcción conceptual para representar un determinado comportamiento o fenómeno social. Es más un hecho real observable y medible por las ciencias sociales y del comportamiento. Para el conocimiento ontológico hablamos de los universales: Los universales (también llamados propiedades, atributos o cualidades del Ser-ahí).

Nota:

Este post, incluso el ensayo, debió haberse intitulado «La Muerte del Individuo».

A propósito de «Je suis Charlie»


A propósito de «Soy Charlie, Je suis Charlie»

No existe libro o biblia conocida hasta ahora que nos proteja y nos haga invisible a las balas, incluido el Corán en formato eBooks Kindle. Gutenberg invento un sistema universal de exposición a las balas. Desde Galileo Galilei, aquellos que han osado publicar sus ideas por medio de este método, han sufrido sus consecuencias. La cárcel, las balas o la cimitarra islamista. Los libros han sido la antítesis a los chalecos antibalas. Charlie Hebdo cometió el pecado mortal de pensar con libertad, sobre el lado oscuro de la humanidad, el miedo.

¿El derecho al miedo?

Hemos distorsionado la legitimidad que tiene la sociedad a tener miedo como defensa racional y psicosocial ante la exposición constante al riesgo y al peligro «exterminio» «holocausto» La legitimidad la hemos ridiculizado etiquetándola en términos de odio colectivo ideológico. El concepto de «islamofobia» en los medios de comunicación tiene otras connotaciones ajenas al origen etimológico del concepto. Fobia es pánica, es miedo.

Los medios de comunicación social utilizan y elevan el concepto al rango categórico de «odio» «xenofobia» «vergüenza» Fobia no es odio, no nos equivoquemos, fobia es miedo. El terrorismo pretende crear en la sociedad condiciones de terror, de miedo, de pánico colectivo, especie de espada de Damocles, pendiendo sobre nuestras cabezas. Pensemos que no por desvirtuar el miedo este desaparece, y nos convertimos en pacifistas generosos de nueva generación, más demócratas, inteligentes, valientes y tolerantes, en fin, más virtuosos.

Si asumimos los hechos criminales sufridos como ataques terroristas a la sociedad, y los reconocemos como tales, sin ambigüedad ideológica alguna, sin despistes causales y bizarros «el mea culpa» Entonces, podemos decir que tenemos un escenario de guerra no ponderado, no reconocido por una de las partes. Los eufemismos no resolverán el conflicto de guerra abierta entre derechos humanos y democracia vs. Barbarie islamista. La sociedad empieza a percibir el estado de guerra, menos sus gobiernos, ajenos a las consecuencias políticas y económicas a mediano plazo.  «Calculo o rentabilidad política»

No estamos en un escenario de odios raciales, fanáticos y xenofóbicos. No confundir las consecuencias del terrorismo sobre la sociedad con el odio racista. El miedo, el pánico son mecanismos biológicos que preservan la vida, ante la exposición al peligro y la muerte. Otra cosa es el odio irracional e ideológico y dogmático a todo lo extranjero; que por desgracia subsiste en muchas sociedades como malestar y justificativo de todos sus males y desgracias sociales. En todo caso, éste sería otro tipo de miedo, sociocultural.

Mi tesis es muy simple: Sí, a Mahoma, sí, al Corán, sí a los Musulmanes, sí, al Islam. No, al integrismo entendido como «islamismo» No existe un islamismo bueno vs radical. El islamismo es una concepción politica de la teología, imperialista y  genocida, y factitiva. Volver a los califatos es un llamado renovado a la guerra contra los infieles. Política, Estado, Religión e Inmersión cultural Islamista, son un cóctel explosivo contrario a los derechos universales del hombre. De ahí la radicalización actual de un proyecto inviable de civilización retrograda, integrista, ajena a la evolución contemporánea de la humanidad y los derechos universales del hombre. Un modelo así de sociedad arcaica involucionada, que se niega a desaparecer, y en franco desafío a la humanidad; siempre morirá matando, «solución final» El vasallaje a Dios, es incompatible con la evangelización de la humanidad horizontal.

Para la civilización occidental la medida de todas las cosas es el hombre. Contraponer a Dios como hecho fáctico regulador del hombre, de la sociedad civil y el estado, es volver a la primitiva protosociedad animista temerosa de un orden superior spiritual regulador del cosmos. En el islamismo, militante, la ley política emana, no de la voluntad y libertad del hombre y la razón, sino de las leyes reveladas por los arcángeles, los profetas y los Califas en nombre de Dios; No existen leyes civiles, solo leyes divinas de obligado cumplimiento. «Sharia».

No son tiempos para las religiones, o por lo menos, tal cual las hemos conocido hasta ahora. El hombre ha construido su propio proyecto pragmático de convivencia política y cultural, basado en las ciencias exactas, el laicismo, la razón y la utilidad pública. Religión horizontal sin Dios. ¡Un mundo sin Dios! Se impone lo universal racional, a lo religioso y etnocultural. Las sociedades contemporáneas son cada vez más horizontales y disruptivas; menos dependientes de Dios y la multiculturalidad de la boina y la alpargata, se radicalizan, en una huida hacia adelante.

La ciencia, la tecnología, la colaboración, y la distribución social de bienes y servicios, imponen su racionalidad a cualquier otro orden superior e imaginario utópico. Se pertenece antes a una superconciencia universal colaborativa sin limitantes dogmáticos a la razón, que a una sociedad vertical y etnocultural, restrictivas del mercado; que a leyes medievales tribales de subsistencia endogámica, político-religiosa totalitarias.

No es una guerra de religiones, tampoco una cruzada bélica. El ocaso de las religiones, su marea baja, crea malestar en la sociedad abierta laica y democrática en franca expansión. La sociedad global se presenta ante las religiones como una amenaza a su modelo de vida arcaica y dogmática, centrada en el ombligo de Dios, como centro del universo. «La etnia» como único valor trascendental de la multiculturalidad, se radicaliza y mata en nombre de Dios, una vez más. ¡Como el cartero…!

Ante la imposibilidad de compatibilizar y relativizar su cosmología teológica con la ética científica, y los derechos universales del hombre. La yihad es la única vía del animal acorralado. No es morir defendiéndose, es atacar y destruir los centros de su poder económico y moral de los infieles occidentales, sembrando el terror, el contagio de la inseguridad y el miedo.

Las únicas vitorias morales de los islamistas son los asesinatos de civiles en nombre de Alá, en nombre de un Dios étnico poco piadoso y ajeno a la universalidad del hombre. Cada terrorista es un falso mártir, brazo ejecutor de Dios. En realidad un suicida no es un mártir, puede ser cualquier otra cosa; inclusive un imbécil útil o un cretino. Mártir es aquel ser. Que es sujeto de martirio en contra de su voluntad, y sin renunciar a sus valores. El suicidio es contrario a los valores de la figura del mártir. Los asesinos mueren  ajusticiados, no se convierte en mártires, es un contrasentido tautológico.

Los asesinatos terroristas islamistas, son crímenes contra la humanidad, no son,  ni serán nunca ataques a la libertad de expresión. Tampoco son un intento de silenciar la crítica, ni la mofa. Creerlo es ingenuo, es negar los fines últimos de la barbarie islamista. La guerra no es el cartero que llama dos veces. Basta una vez para enterarnos de su miseria. Los asesinatos y el terror son objetivos militares de los islamistas. No existe causalidad alguna con hechos particulares; reconocer el estado de guerra no convencional, es buscar una salida al miedo y a la espada de Damocles sobre la sociedad.

«Feuerbach se refería a ella con animosidad: El espíritu de la ciencia, según él, sería un espíritu totalmente opuesto al de la teología» No es difícil conjeturar lo mismo para la sociedad laica abierta y democrática, ajena a los hechos y actos religiosos. Las religiones se defienden convirtiéndose en una mercancía competitiva. El reino de Dios es ahora, es de este mundo material y tangible. Es el viejo modelo ideológico de la teología de la liberación. Una iglesia politica y militante. ¡El reino de Dios es de este mundo!

Cuando nos planteamos la utilidad pública de la religión en la sociedad actual, estamos en presencia de la desmitificación de los actos y hechos religiosos y su materialización como propiedad pública, sujeta a valoración y utilidad de todos. Aquello que no es mercancía, incluidas las leyes, no tiene utilidad pública alguna. ¡No, no nos representan!

Las sociedades actuales se construyen necesariamente con mercancías útiles y sensibles a la singularidad de la sociedad, en un mismo espacio y tiempo. ¡Todo es mutable, ya nada es imprescindible! La relatividad rige y gobierna la nueva moral social. El axioma resultante es «dentro de lo público todo, fuera de lo público nada» «Tesis contraria al Islam» El hedonismo horizontal está detrás de la cyberorganización social de la nueva humanidad. No es de extrañar que algunas religiones, unas más que otras se sientan acorraladas, por su inutilidad e incapacidad de anclaje social. Su factitivo es «morir matando».