Todos los sistemas son vulnerables a la corrupción


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¡Sé lo que hice este verano!

Leer historias verdaderas (true stories) en mi iPad, y gratis!. Es algo atávico inherente al ZOO humano, la incapacidad de olvidar el edén, y las manzanas gratis. Este verano: enterré en una playa a Balzac y a Dickens entre otros muchos, sin ningún pesar ni réquiem, a medio metro de distancia del último hippie del 70´. Debo decir qué murieron de muerte natural. El olvido, y el ya no nos representan, hicieron el resto. Ambos se convirtieron en el mejor epitafio. La comedia humana es hoy horizontal, y se escribe para ella, se narra para ella, la sociedad nativa, evangelizada en la conversación y el engaged social media.

Decir qué: “vuelve el pop a la novela” se consideraría una noticia literaria formal, porque el orden de los hechos relatados es preciso. En sociedad la sumatoria de hechos siempre cumple una igualdad necesaria, el ‘status quo’ el evento esperado. Pero si decimos qué: “la novela vuelve al pop” nos sentimos desafiados, cercenados, incapaces de cumplir con la igualdad de la nueva ecuación, algo deja de funcionar en nosotros, la lógica. La organización social de la realidad es igual para todos los seres, los factores no pueden alterar el producto final, sino reafirmarlo.

La novela ya no es sólo lo que se relata, sino la materialidad popular que reflejan ellas. Las nuevas necesidades se organizan en torno a la sociedad hiperconectada, nada que se situé fuera nos representa. La confirmación de la muerte del ‘individuo’ la sociedad pos-individuo se objetiva como necesidad del mercado horizontal; El individuo del latín ‘individuos’ lo que no puede ser dividido, pero sí ser externalizado en una superconciencia virtual superior, es esa misma conciencia la reguladora del relato y la novela.

“La imaginación y la ficción han pasado a ser bienes horizontales, especie de código abierto (Open Source) motores de la expansión; lo que llamaría Umberto Eco la “invasión de imbéciles”, los medios sociales han empoderando a los imbéciles colectivizandolos; medios que “dan el derecho de hablar a legiones de idiotas.. Manuel Ponte” LOL!  Yo matizaría esta idea arriesgada, y la pondría en contexto de una hipótesis de aproximación semiótica.

Los nativos digitales son consumidores de historias verdaderas (true stories) representativas del nuevo ‘status quo’ del consumo disruptivo y del espacio virtual, cada vez más representativo de la nueva humanidad versionada como el software, en constante cambio. Un interés por el ‘código fuente’ la historia verdadera.

He descubierto mi capacidad adaptativa a la nueva humanidad virtual, sin la necesidad de ser convertido por la fuerza de la espada o por la cruz. Son otros tiempos, pero el método de evangelización de la nueva humanidad, es el mismo. La resistencia es inútil, es numantina, romántica, sí, pero brutalmente numantina.

La editorial ‘Epic’ es un nuevo modelo de negocio, como en su tiempo lo fueron las novelas de ‘Corín Tellado’ (fotonovelas) la escritora española más leída después del poderoso Miguel de Cervantes. “En 1968 Andrés Amorós publicó ‘Sociología de una novela rosa’ basándose en diez títulos suyos. Hoy los éxitos de la editorial ‘EPIC’ superan cualquier expectativa de negocio basada en novelas. Millones de personas ya leen gratis este nuevo género de novelas basadas en la sociedad hiperconectada, historias verdaderas (true stories) y gratis.

Quienes son:

La editorial ‘EPIC’ debutó en Medium, una nueva empresa de Twitter, sus fundadores Evan Williams y Biz Stone. Media es una plataforma construida para las ideas que debe durar. Y eso es lo que pretende ‘EPIC’ para sí: historias que valen la pena leer y recordar…

Ellos se definen así:

¿Ustedes saben, conocen la sensación que se obtiene cuando un buen cuento de la vida real te atrapa desde el primer momento? No se puede dejar de pasar la página – porque te das cuenta de las cosas increíbles ocurren a personas reales – y es difícil de creer que lo que estás leyendo es la no-ficción. Ese es el tipo de historia que nos gusta contar.

(*)   The rise and fall of ‘Ruta de la Seda’ | Joshuah Bearman

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