Innātus «El metadato social»


El plan de los genes

Somos los únicos animales en el universo conocido, por ahora, capaces de simular el mundo, virtualizarlo y vivir como seres digitales en él.  Despejar la (X) de la ecuación del comportamiento humano, es conocer el metadato, el plan, el fin último de los genes en el universo. Es mi interpretación al conflicto generado por Bauman en la sociología, una teoría más cerca de Richard Dawkins y las bases de nuestra conducta.

«Zygmunt Bauman: el comportamiento humano no puede explicarse primariamente por la determinación social o discusión racional, sino más bien descansa en algún impulso innato, presocial en los individuos» Resulta desconcertante para un antropólogo leer una afirmación tan categórica como apremiante sobre el comportamiento humano; tesis más cerca de la fenomenología, la filosofía y la psicología, que de las ciencias empíricas sujetas al rigor descriptivo.

El comportamiento animal es heredado, pero no sabemos cuanto de esa herencia nativa, innata, hay en el comportamiento social humano. ¿Somos socialmente puros? ¿Convivimos con el animal innato? De ser así, somos la única especie que convive instalado en el conflicto” Sigmund Freud, intentó explicarlo en un pequeño ensayo en 1930 intitulado «El malestar en la cultura». La obra es un intento por explicar lo que hoy Zygmunt Bauman llama «la pulsión presocial en los individuos» especie de plusvalía del comportamiento animal enajenado por la cultura. Algo así como: la parte animal no siempre explícita ni explicada por las ciencias sociales del comportamiento.

Sigmund Freud trató de explicarlo, y lo definió como el irremediable antagonismo existente entre las exigencias pulsionales (instintos) y las restricciones impuestas por la cultura. “A mayor integración sociocultural, mayor es el malestar instalado en la cultura”. El animal y la cultura como fuerzas diversas en conflicto, el superyó cultural y lo visceral irracional. “El precio del progreso cultural debe pagarse con el déficit de dicha provocado en el animal irracional”. En teoría las ciencias políticas especulan con este conflicto.

Zygmunt Bauman escapa de la estructura del aparato psíquico descrita por Sigmund Freud, para hablarnos de una correlación causal del comportamiento social con una supuesta conducta presocial nativa en el individuo, más cerca de una inteligencia animal latente en forma de impulso. Es decir que una parte del comportamiento social se explica por la parte animal innata, que por el condicionamiento social de la cultural. “No somos animales culturales, sino, animales expropiados por la cultura”

Para Karl Marx, «el ser social determina la conciencia social» es una tesis marxista difícil de refutar hoy día en la sociología, sobre todo para explicar la economía política, a menos que aceptemos como válida la tesis de Bauman, dónde lo social no es lo único puede explicar  ni determinar el comportamiento social humano. En realidad lo humano es lo animal para un antropólogo. Pero qué pasa cuando en las ciencias sociales relativizamos «conductas» y «comportamientos» entreverándolos de lo innato y de herencia cultural. Qué parte se explica por lo social y/o animal, e inclusive ambas explicadas en porcentajes.

Si pudiéramos separar este pleonasmo en origen, sería maravilloso, pero sino, estaríamos marginando todo conocimiento que se nos resista en su origen a su comprensión y análisis. No exagero si digo que: tendríamos el mayor cementerio de la historia de cosas sin explicar en las ciencias sociales. Comportamientos y conductas etiquetadas de innatas y presociales ajenas a la razón y la cultura.

Bauman introduce en la teoría sociológica el botón de reseteo «RESET» cuando el comportamiento social no puede ser explicado, resetea, vuelve a lo presocial, a lo heredado, a lo congénito, a lo Innato del latín Innātus (innasci, “nacer en”) Siempre he pensado que la etiqueta de Innātus era un intento de procrastinación del conocimiento empírico y del comportamiento humano. Cuando nace un organismo, pues, ciertas ideas ya forman parte de su repertorio o esencia. “Desde Platón pasando por Leibniz, Spinoza y el filósofo Francés Descartes, han sostenido esta concepción ideológica de la humanidad y la naturaleza”

Hoy hablamos sobre la noticia de uno de los grandes descubrimientos de la humanidad: “Detectan por primera vez las ondas gravitacionales que predijo Einstein” Pero seguimos en las ciencias sociales subordinados a los siglos XVII – XVIII y XIX. Las mismas ideas sobre la sociedad y el hombre planteadas por Aristóteles y Platón. Lo más cercano que hemos podido estar de resolver este conflicto, entre lo animal Innātus, y el hombre en mutua convivencia orgánica, es la teoría de lo innato-adquirido, especie de armisticio del conflicto, entre cultura e instintos.

Bauman, no descubre, retrocede a falta de una teoría general de comportamiento social, que mejore y resuelva el conflicto, el vacío de información. Todas las ciencias sociales están de acuerdo en un principio esencial: Toda investigación ha de arrancar ante todo de los hechos. Para el filósofo Jean-Paul Sartre, “No hay nada que demuestre que el hombre primitivo australiano pueda incluirse en la misma clase psicológica que el obrero norteamericano del año 1939” Pero sí para la antropología.

El comportamiento humano, si se produce en sociedad, es producto de ésta, por lo tanto puede ser explicado en origen, y en su apego a las normas, como también su desarraigo social. No es nuevo este planteamiento, ya en el siglo XIX las ciencias sociales reflexionaron sobre este dilema influenciados por el Darwinismo Social tan en boga, en las incipientes ciencias sociales y del comportamiento, incluido el marxismo, la economía política y la filosofía social.

“Desde Karl Popper y Thomas Kuhn, la epistemología ha dejado de pretender cualquier tipo de exactitud entendida como inmutabilidad. Todo conocimiento puede ser sometido a la especulación incluida las matemáticas”

Me pregunto si el comportamiento de la humanidad hiperconectada es producto de una nueva realidad virtual del hombre en términos de evolución humana. O pertenece al campo de lo presocial, de lo «Innātus» de Bauman. La humanidad digital y los seres digitales, son simple tecno-nomenclatura, o pertenecen al campo de los impulsos innatos de lo presocial en los individuos. Mundo real y realidad virtual, uno produce realidad aumentada, y la otra mundo virtual. Ambas pueden ser explicadas en el apartado «Innātus» de Bauman.

Richard Dawkins, zoólogo especializado en comportamiento animal y en teoría de la evolución, explica las bases evolutivas de comportamiento animal y humano. Para Dawkins somos maquinas de supervivencia, autómatas ‘programados a ciegas’ con el fin de perpetuar la existencia de ‘los egoístas genes’ que albergamos en nuestras células. Las hipótesis arriesgadas también son válidas para explicar el vacío del que habla Bauman, sobre el comportamiento humano.

Mendeléyev también pronosticó algunas propiedades de elementos entonces desconocidos que anticipó que ocuparían los lugares vacíos en su tabla periódica. A veces hay comportamientos desconocidos que pueden ser explicados por la existencia de otros o su proximidad. Todo los comportamientos humanos pueden ser explicados en sociedad, incluido lo virtual, más próximos a lo Innātus y a la biología.

Somos los únicos animales por ahora en el universo conocido, capaces de simular el mundo, virtualizarlo y vivir en él como seres digitales.  Despejar la  (X) de la ecuación del comportamiento humano, es conocer el plan, el fin último de los genes en el universo. ¿Quizás la cultura se un medio para los egoístas genes, como lo fue el lenguaje para la evolución. Si es así, la virtualización de la humanidad, será parte del plan evolutivo? Si queremos resolver el conflicto de Bauman, ‘el comportamiento social no explicado’, habrá que considerar «Innātus» como el metadato social, como parte de nuestro código fuente.

Anuncios

Animal inacabado


Animal inacabado

Humano Inacabado

No es mío el descubrimiento del «animal inacabado» tampoco el concepto en sí, pertenece a Theodore Roszak, sociólogo icono de los ´70. Así como otro maravilloso concepto cuasi-mágico, como el de «contracultura». Pero el concepto de ‘animal inacabado’ me subyugo, me domino hasta el punto de querer hacerlo mío, parte de mi jerga científica. Nunca antes un concepto se había presentado ante mí como necesario. Hay cosas que descubrimos pero ya estaban inventadas. Especie de eslabones perdidos que te permiten sintetizar ideas, que por sí solas estarían dispersas, inconexas.

Encuentra un simple palo torcido, y de repente se convierte en otra cosa, por ejemplo, en un «Boomerang» eso suele pasar, en realidad cuando sucede, te transforma en un investigador, y ya no dejas de observarlo todo. Sucede muy a menudo en las ciencias sociales, encontramos cosas y conceptos creados por otros con una utilidad muy específica, y carga emocional, a veces ambigua, a veces marginal. Hasta que alguien descubre la genialidad del concepto, su riqueza, y la convierte en una categoría exhaustiva, que logra unir y explicar ideas inconexas, en un cuerpo teórico e histórico.

‘El Animal inacabado’ es el humano inacabado, el sujeto histórico inacabado en todas las ciencias del hombre. Ninguna ciencia, ni la filosofía, ni la historia, explican al hombre como animal acabado. Explican la evolución y el árbol genealógico de los homínidos; otros la evolución en términos de progreso material y socio cultural, como la historia y la antropología. Sin intención de invalidar la tesis del eslabón perdido, que explique el origen del hombre, especie de teoría del: «Big Bang» Habrá que plantearse, si la evolución se ha detenido, o si nuestra especie es la única inacabada.

Para el zoólogo y etólogo de la universidad de Oxford, Richard Dawkins: “somos máquinas de supervivencia, autómatas programados a ciegas con el fin de perpetuar la existencia de ‘los egoístas genes’, que albergan nuestras células”… Somos anfitriones de nuestros genes, o lo que es lo mismo, los genes son nuestros inteligentes huéspedes, con un plan, la supervivencia. No están encargados del diseño humano, eso le corresponde al anfitrión.

Esta es la comprobación teórica del diseño humano inacabado. ¿Qué harían los genes, sin un trasporte eficiente, en dos patas y chateando en la red?. Los grandes cambios en la evolución de los ‘homínidos superiores’, fueron determinantes para su expansión planetaria. No hablo de una raíz común, sino de un propósito común, de un diseño común, y de una superconciencia común. “La tecnología es un sistema de representaciones, valores y símbolos potente, es potencialmente una forma de comunicación efectiva, ahora horizontal” El cambio biológico del hombre vertical al horizontal y líquido, no es cultural, es evolutivo.

La sociedad hiperconectada, es un paso más en la expansión, en la supervivencia de los genes. La ‘realidad virtual’ se presenta como una nueva habilidad de la inteligencia humana, hasta ahora desconocida; como en su día fue el lenguaje. La cyberorganización de la humanidad determina una nueva conciencia humana evolutiva. Es una prueba más del hombre inacabado. Dedicamos más tiempo a la realidad virtual, que al mundo real. Lo digital es una extensión del cuerpo humano, diría hoy Marshall McLuhan.

El cambio no es lo que aprendemos, sino lo que percibimos de él (el sustrato común) Es una nueva forma de entender la tesis del ‘inconsciente colectivo’, postulado racionalista dónde los haya, o tesis arriesga de Carl Gustav Jung, a mi entender, no superada hasta ahora. Jung, nos ha permitido asomarnos a la caja negra de las especulaciones del hombre inacabado.

El hombre inacabado

Esta categoría resuelve la tautología entre esencialismo y finalismo, del diseño divino de los humanos y lo devuelve a la biología evolutiva del hombre, como el “único” animal inacabado conocido del universo. ¿No conocemos a ciencia cierta, por qué los genes se perciben como estructuras ‘inteligentes’, tampoco el plan final de sus existencia? Desconocemos lo básico, el origen y el final.

La evolución ortogenética del hombre, es la hipótesis más cercana a las de ‘Pierre Teilhard de Chardin’. “Es una hipótesis biológica según la cual la vida tiene una tendencia innata a evolucionar de un modo unilineal debido a alguna “fuerza directriz”, ya sea interna o externa. La hipótesis tiene bases filosóficas de esencialismo, finalismo, y de teología, y propone una fuerza intrínseca que lentamente transforma las especies” Estamos hablando del animal inacabado, el hombre.

Me quedo con esta frases de Bertrand Russell «Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar…» El conocimiento, no siempre avanza, concatenando puentes, a veces derribandololos, el conocimiento no se parchea, se versiona hasta el infinito, es la ley de la sociedad código fuente.