El publicista online


El muerto, la tumba y el sepulturero «Prensa, Internet y publicidad» especies de naturaleza disímil entre sí, e incapaces de renunciar a su hábitat, la zona de confort, renunciar al paisaje y la herencia de la charca cenozoica de los tiburones. “Hoy el individuo es un sujeto colectivo, ‘horizontal’ los nuevos individuos son: la social media, sin audiencias, sin representación demográfica, sin muestreos demoscópicos, y sobre todo, sin espectadores. De ahí que Internet se haya convertido en la mayor tumba de la historia para los medios de comunicación social tradicionales” Emigrar a Internet (el medio) con todos los trastos o bártulos a cuestas sin renunciar a nada, son parte de las causas de la muerte de la prensa online.

La función de uno define las deficiencias del otro, uno explica al otro, uno define al otro. El muerto necesita la tumba, como la tumba al muerto; el enterrador cumple la función social de hacer real el final, certificarlo, terminar la historia.

No cambiar el modelo mental (conciencia) no es un síntoma, es más una consecuencia indefectible de la muerte. Estoy convencido de estar en presencia de un cadáver, de ahí qué hablemos del muerto y no de un paciente y sus síntomas. No podemos especular sobre los síntomas, porque los muertos no las padecen. Hablar de las causas es parte de una investigación forense.

La publicidad online y el marketing de los periódicos online están yendo demasiado lejos con sus viejas prácticas agresivas, ajenas a los tiempos y a los usuarios, cada vez más evangelizados sobre las normas no escritas de convivencia y navegabilidad en la red (respeto y honestidad) El problema comienza cuando tienes que preguntarte: qué vaina es el respeto y la honestidad en la social media; inclusive: qué es la social media y como afecta el modelo de negocio.

«Un medio de comunicación social online (prensa) puede morir por tres causas, bien por desconocimiento del medio, también por falta de publicidad, y especialmente por culpa de la publicidad»

La publicidad online es ineficaz, por vulgar, por intrusiva y por sodomita; a menos que los ‘social media’ se hayan convertido en sadomasoquistas. El abuso en la publicidad ‘Interstitial / Layer’, es un insulto a la inteligencia, y sobre todo a la paciencia de los ‘usuarios’ cansados de ser sodomizados por el marketing tiburón. De hecho no debería de existir como soporte ni recurso publicitario. Los cigarros explosivos n o son graciosos. No conozco que se hagan degustaciones de estos cigarros en los centros comerciales.

«El individuo ha sufrido un proceso de externalización (fenomenológico) es parte de una conciencia superior a él ‘post-individuo’ ahora el sujeto percibido en la ‘social media’ como sujeto racional del pensamiento exteriorizado; es un intento de tematizarlo, es decir, convertirlo en cosa, objeto o ente, parte de una realidad virtual» No se analiza al individuo (personalidad) sino al sujeto tematizado» Es evidente que la demografía basada en el individuo queda vacía de contenido.

La rigidez de la prensa online (rígor mortis) solo hace que Internet sea su tumba, el gran hoyo, con la colaboración necesaria del enterrador, la publicidad tiburón, el viejo modelo. No han entendido dónde está el negocio en Internet, como hacer rentable un periódico online.

Un medio de comunicación vertical no puede realizar una mudanza a un medio líquido, porque carecen de empatía y de los grandes motores históricos de la sociedad conectada, «The enchantment factor and the likeability factor». Necesarios como las branquias para los peces, donde los actores son editores y consumidores empoderados, entre muchas otras cosas que proporciona la sociedad hiperconectada, y los nuevos avatares horizontales, dónde la norma es compartir, honestidad y transparencia, sin la mediación de los señores tiburones.

El sembrador de montañas



el sembrador de montañas

Érase una vez…

Sí tuviese que contarle a un niño la aventura humana, escogería esta época, dónde yo soy testigo perplejo sin resistencia, actor obligado con doble rol, el de convidado y anfitrión. También escogería un título maravilloso, y una sugerente ilustración, ciñéndose a la tradición de los hermanos ‘Grimm’ lo titularía: «El sembrador de montañas» y comenzaría el cuento con: Érase una vez, una aldea global habitada por seres virtuales iluminados y virtuosos, empoderados y felices, dedicados a la siembra y cosecha de montañas…

La sociedad hiperconectada ha creado seres virtuales, no individuos, sembradores de montañas qué no tienen que ir a ellas, ni esperar que ellas vengan, virtudes o cualidades que señalan hacia un nuevo avatar, nueva humanidad; de ahí el malestar en la sociedades sujetas al dogma religioso, de ahí que los fundamentalistas vean peligrar su mundo atávico, de ahí que corten cabezas, símbolo del cambio de tiempo y de mundo.

Los anarquistas fueron expresión de un mundo laico, retrógrada y libertario; pretendían detener el tiempo apedreando los relojes de las catedrales. Para los utópicos socialistas, la historia se detuvo con el derecho a la propiedad. Emma Goldman, decía que: el tiempo nació cuando la propiedad reclamó su derecho divino. También valdría decir que la historia vertical se detuvo, que el tiempo horizontal nació cuando la realidad virtual reclamo su derecho a ser real.

Pese a las evidencias de que algo radicalmente nuevo está sucediendo en política, economía, en la sociedad, el discurso del cambio está enfocado en la ideología verde del ecologismo, como nuevo desafío global. Estamos demasiado distraídos con el impacto medioambiental, sobre la vida, que no reparamos en la evolución de los futuros seres afectados por el cambio climático.

Lo subversivo a los dogmas milenarios y a las verdades absolutas es la capacidad de aprender, desaprender y reaprender de los seres digitales. Decía el sociólogo Alvin Toffler: ‘Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender’ En realidad no son virtudes abiertas al público, toda ideología absolutista las tiene capadas en origen. Se aprende en teoría, a entrar, pero no se aprendes a salir. Es el éxito y el mecanismo de una ideológica.

“¿Qué es la virtud? Es una disposición habitual y firme para hacer el bien: «El fin de una vida virtuosa consiste en llegar a ser semejante a Dios» Hay virtudes humanas, virtudes teologales y virtudes líquidas” Cuando una tecnología se superpone al plano de lo virtuoso, ésta entra en conflicto, porque adquiere entidad propia, semejanza con Dios; en razón de la cual se construye la nueva moral «todo paralelo a ella, nada por encima de ella»

¿Qué pasa cuando las redes sociales ‘RRSS’ se convierten en medios virtuosos? Una cualidad reservada a los dioses en todas las culturas y civilizaciones conocidas. Las virtudes eran recreaciones universales y unilaterales ajenas a los individuos, emanaba de un ente, y de un orden supremo, divino. Eran valores orientativos, no sujetos a la razón. La excepción a la norma eran los iluminados y virtuosos, capaces de ser la excepcionalidad a la norma. Líderes carismáticos, magos, filósofos, artistas, escritores y profetas… La excepcionalidad fortalecía la norma invisible de un ente superior.

Los medios líquidos, han convertido la excepcionalidad en experiencia, en un valor (common) común a la sociedad hiperconectada, del día a día. Los sembradores y cosechadores de montañas, ya no tendrán que esperar cada siglo (cien años) a que alguien suba a la montaña y baje a contarnos su iluminada verdad (paradigma). Lo virtuoso ha llagado para quedarse, los medios líquidos son medios subversivos, cada quien y cada cual convertido en sembrador de montañas.

El paciente de San Francisco


big twitter

Los usuarios avanzados de Twitter no serán suficientes para salvar al ‘paciente de San Francisco’ cada vez más quemado entre los cyber-actores de las redes sociales, usuarios incapaces de entender e interactuar con el microblogging. Este paciente como en la película, también esconde una historia… Las nuevas virguerías incorporadas hasta hora, no han sido capaces de fidelizar, viejos y nuevos usuarios. Hace pocos meses, antes que cambiaran las tornas, y de su espectacular salida a bolsa, me atreví a opinar a contracorriente, y decir qué: «Sabemos qué: ‘la publicidad en twitter no vende’,  el caso twitter es ya historia viva para las escuelas de negocios y de marketing y publicidad, y una paradoja más para la sociedad hyperconectada; de ser así, es difícil entender el por qué de sus ingresos millonarios, y por qué, se le súper-valoro tanto en su entrada a bolsa… ( http://wp.me/p1GbSh-16n )…»

No me alegro de haber acertado en mi pronóstico, a contracorriente, de los entusiastas antropológicos social media y fans, empeñados en ver el lado equivocado de la promesa de negocio del microblogging. Por sorprendente y contradictorio que parezca, sigue teniendo un lado de negocio explotable, no valorado, quizás invisible para mentes cansadas, agotados en ver siempre el mismo lado iluminado del marketing.

«…Si sucede un evento ‘B’, se presume la existencia de ‘A’. [B entonces A]. Resolver los paréntesis y corchetes es parte de la disciplina de la ideología popular. Toda ideología dicotómica es primaria, animista y resoluta en sí misma, invariable. Es la fórmula predominante en los homínidos superiores. Es el mismo mecanismo regulador de la reputación y los rumores, en realidad son nuestros primeros algoritmos funcionales, construcciones ideales.  http://wp.me/p1GbSh-16n …»

La sociedad de la ‘información virtual’ nos ha devuelto a un estadio primario ontológico del conocimiento de la realidad, reconocimiento del ser: mecanismo de resolución de conflictos con el mundo tangible; las cosas (la realidad virtual) se presenta como: cierta, ciertas o falsa, falsas, sin términos medios (hoy lo tangible es lo virtual) No existen términos medios, matices, porque sería imposible para la sociedad hiperconectada fusionar tribus sobre matices inestables. La sociedad hiperconectada exige militancia de bandos reconocibles.

Twitter: tiene más de 500 millones de usuarios, lo que la convierte en un diamante en bruto sin tallar por ahora. Qué hacer con él, que sea diferente a todo lo intentado hasta ahora y sin éxito. La cuota de mercado (Market share) es aparente, es un espejismo en el desierto transitado. Hasta ahora todos apostamos por tres cosas, tecnología, innovación y número de usuarios, lo demás son regalías añadidas al pack.

Las estadísticas demográficas, no sirven de nada, porque miden objetos verticales estáticos y volátiles. Esos objetos se han movilizado horizontalmente, ya como individuos no existen para el mercado. La demografía no miden comportamientos, ni conversaciones, tampoco avatares. Busca individuos que no existen para el consumo tradicional. Se impone una demografía virtual, de los seres digitales.

Una recomendación: Si quieres tener amigos en las RRSS nunca contravengas, infrinjas el temible Trending Topic, después de todo este no dura una eternidad; al igual que las moscas tienen una vida muy corta, y menos memoria que los peces.

“La galaxia Goebbels”


f2962f50e58cf4182a229773ac0a9f30“El Grácil bucle media”

El poder de un creativo es encontrar relaciones inesperadas e intempestivas, habitables a la imaginación y accesibles al conocimiento, allá donde nadie las buscaría ni las espera. Fue ‘Douglas Hofstadter’ el Premio Pulitzer, quien me rebelo las bases de mi viejo método de aprendizaje, y observación, en un precios libro intitulado: Gödel, Escher, Bach: un Eterno y Grácil Bucle. Qué tienen en común las obras de estos genios dispares y disímiles para la historia, que se comunican perfectamente en un perfecto bucle. Cómo explicar las ideas abstractas inmanentes a todo lenguaje, a todo sistema, a todo pensamiento.

«Todo sistema formal, todo lenguaje, todo programa de ordenador, todo proceso de pensamiento, llega, tarde o temprano, a la situación límite de la autorreferencia: de querer expresarse sobre si mismos «autogenesis no espontanea». Surge entonces la emoción del infinito, como dos espejos enfrentados y obligados a reflejarse mutua e indefinidamente» Hallar ese momento cero es la clave, y la aventura.

Recuerdo algunos episodios entrañables de mi niñez, por mi paso por la escuela. Recuerdo a un entrañable compañero de estudios: Jairo Elías Cuesta de quien aprendí a temprana edad el significado de: discurso político. El jodido compañero y amigo era un adelantado en todo, quizás un genio larvado y reducido por el método educativo ‘el sistema’. No sé que ha sido de su irreprimible vida. Me pregunto cómo es posible qué, a día de hoy, retenga en la memoria algunas frases geniales de un adolescente, por cierto colombiano.

Según él, todo discurso político que se precie de ello, es decir trascendental, comienza con un gran anuncio o verdad irrefutable: «Hay tres cosa fundamentales en la vida, que son: La primera, la segunda y la tercera; lo demás es susceptible de ser inventado, es el relato ideologico. Toda verdad en el fondo tiene una parte teatral, absurda e inesperada, no coincidente con la oficial; y si aceptamos por completo el pack, aceptas después todo lo demás como regalía al pack, es el relato del unicornio azul, recurrente.

Los hijos de la aldea global disponen de las herramientas necesarias para tomar el poder real, la conciencia, y el control, como nunca, del relato. El ciber atavismo politico, es un nuevo sujeto histórico a tomar en cuenta, un nuevo actor con representación horizontal «aquí, el sujeto histórico es un concepto que define a un ente social que es capaz de transformar su realidad y con ello generar historia»

En qué momento los espejos se encuentran como reproductores infinitos de la realidad, y cómo esa realidad se hace consciente y legitimadora del comportamiento. Son preguntas sobre fenomenología social, el cómo, el cuándo, el por qué y para qué. Seria largo de explicarlo, y no me apetece ahora.

El espejo de Goebbels se ha materializado como sistema formal, como lenguaje, como comportamiento horizontal, me refiero a sus principios y tesis sobre el control científico de la propaganda y la comunicación. No es una hipótesis capciosa, es observación empírica.  “Todo proceso de pensamiento, llega, tarde o temprano, a la situación límite de la autorreferencia: de querer expresarse sobre si mismos. La sociedad hiperconectda con sus medios líquidos de comunicación, logran materializar y reproducir idealmente las condiciones necesarias de las tesis de Goebbels en las redes sociales. El proceso de pensamiento de un ciber activista, es el espejo enfrenta al de Goebbels.

Cómo y qué necesitan los espejos para acoplarse: encontrar el huésped necesario, para su reproducción, no hablo de ideología, sino del proceso de pensamiento o lenguaje, capaz de satisfaces diferentes necesidades materiales, en la distancia y en el tiempo histórico; de querer expresarse sobre sí mismos, independiente a sus creadores, capaz de prender en otro relato inédito pero con los mismos fines, pero sin ideología correctora. Siempre he sostenido que: toda ideología tiene un punto de origen (Origin Point) y una zona cero de operaciones (Zero Zone) La galaxia Goebbels, no necesita de dichas coordenadas cartográficas, para reproducirse, ni las mismas condiciones materiales históricas.

La sociedad hiperconectda, se ha alineado a la perfección con el espejo de Goebbels, y su proceso creativo resolutivo, reproduciendo las mismas soluciones a los mismos problemas facticos de su tiempo. El control de la opinión pública. Los medios líquidos inteligentes clonan los once principios de la propaganda de Goebbels, no así su doctrina nazi o concepción politica del mundo. Adquieren un nuevo avatar instrumental, no ideologico.

“¿Qué es el medio líquido? Es un medio abierto de comunicación digital personal móvil e inteligente, democrática y flexible, de empoderamiento social y externalización horizontal del individuo, caracterizado por su fluidez, ubicuidad y omnisciencia, capaz de modificar la conducta humana y el ser social. Nada antes había modificado el curso de la evolución del hombre de forma más radical”

El ciberactivismo político en la comunicación horizontal, utiliza dichas herramientas inteligentes, con los mimos fines enunciados en los once principios de la propaganda de Goebbels, el control y la corrección de la opinión.  …Todo proceso de pensamiento, llega, tarde o temprano, a la situación límite de la autorreferencia, y de ser parte de otro proceso inédito, la galaxia Goebbels.

El ‘Alma Sensible’ de las masas


bachaqueros del siglo XXI*En respuesta a: Jesús Morales (UCV)

Cuando hablamos del alma, todos nos ponemos nerviosos, sorprendidos, no sabemos con certeza si estamos hablando de religión, moral, filosofía o literatura (sucedáneos) destrezas humanas, virguerías; muy bonito todo pero en la práctica parecieran inservibles en sí mismos. Sabemos que a lo largo de la historia el hombre ha ido cambiando profundamente su «estructura anímica» y en ese lento avance evolutivo del «Alma humana» el aspecto sensitivo, el denominado «Alma Sensible» ha mutado.

“Y cuando hablamos de temperamento y de emociones, hablamos de estados anímicos (Alma) A partir de la etimología del vocablo su definición es la cualidad relativa al alma. También puede definirse como: espiritual, psíquico. Lo psíquico como lo que pertenece o se relaciona con contenidos y funciones de la psique o también en lo que se refiere a la actividad mental.

No puedo separar el concepto de ser humano del concepto de hombre anímico, de ahí parten los juicios de valor y la personalidad, tan característicos de nuestra especie. Un ejemplo es: cuando hablamos de derechos humanos, no siempre encontramos consenso en las ideas. Para muchos el concepto derechos humanos es un concepto elaborado y anímico, escalable, relativo y circunstancial, no es un valor en sí mismo universal. Es una elaboración anímica, por lo tanto es una opción de libre aceptación «objeción de conciencia»

El totalitarismo niega la existencia de un derecho universal del hombre como individuo, y lo condiciona y antepone a lo colectivo, del que derivan todos los poderes. Lo público decide, el qué, el quién, el cómo, el cuándo, y el por qué… es decir organiza el relato histórico como necesidad planificada (revolución) De ahí que digamos que la revoluciones son estados anímico, yo agregaría, planificados.

Los regímenes totalitarios desarrollan un derecho paralelo al judicial, se llama poder popular, el custodio de la revolución. Su manifestación más elocuente son los señalamientos de los enemigos del pueblo, un criterio extrajudicial que llega a tener un gran peso «anímico» que mantiene los equilibrios del poder. Los sociólogos hablamos de las víctimas propiciatorias, (Oblación) necesarias para mantener el relato revolucionario.

Hoy son los Bachaqueros, los enemigos del pueblo, y apenas ayer eran señalados otros, como enemigos: Daniel Ceballos, Leopoldo López, Antonio Ledezma, Corina Machado y Teodoro Petkoff, entre muchos otros, por ahora sin rostro. Los síntomas a veces suelen ser engaños, esconden una enfermedad en apariencia invisible, pero letal. El régimen populista totalitario (chavismo) reconduce los síntomas y los convierte en auténticos problemas (enemigos del pueblo) sujeto histórico provisto de «Alma Sensible» nueva moral…

Los ‘Bachaqueros’ buhoneros (top manta) con independencia de sus delitos inmorales o criminales, son señalados como los culpables del malestar social, y enemigos del pueblo, la víctima propiciatoria, necesaria para esconder la enfermedad del régimen: la ineficiencia, la decadencia, la corrupción, y el fracaso del modelo castro chavista; reforzar el odio.

El desabastecimiento y el fracaso del modelo productivo del régimen, no se debe a los Bachaqueros, ni la relajación moral. Señalar a los enemigos del pueblo como responsables de las deficiencias y necesidades sociales, reconforta a las masas. Distorsionar los verdaderos problemas en un enemigo común reaccionario, reconocible y con mono naranja, traslada el mensaje de justicia revolucionaria, reorienta la animosidad.

Dónde ponemos la frontera, de quien sí, y quien no, es un ser sujeto de derechos humanos. Cuál es la escalabilidad de medición: los estados animismos o la racionalidad popular del derecho consuetudinario de una justicia divina de los pueblos (las masas)

La justicia popular no es justicia, es otra vaina, perteneciente al relato revolucionario protosocial de la ideología del unicornio azul. La declaración de los derechos humanos, no es un código penal, tampoco limita la condición humana a un espectro histórico, ni material, solo habla de la dignidad intrínseca a la humanidad del hombre. La tortura psicológica, no puede ser parte de la pena, en un estado de derecho sujeto a ‘valores humanos’ tampoco la humillación, puede ser parte de la pena, ni el  escarnio público vejatorio, con independencia de la gravedad de los crímenes cometidos. También los trabajos forzados o condicionales son parte de las penas.

Los Bachaqueros no son enemigos del pueblo, porque tal delito no existe; son delincuentes despreciables, o criminales, pero nadie, ni nada pude despojarlos de su humanidad. Los tratos vejatorios desdicen de nuestra propia equidad y naturaleza humana. Nos vacían de valores, que mañana echaremos en falta. Hoy aplaudimos con ‘sensible animosidad’ la desnaturalización del estado de derecho, porque creemos tener el control de las emociones. Los enemigos del pueblo es un péndulo, hoy señala a nuestros intereses ‘anímicos’ quizás mañana, nos señale como a Leopoldo López y demás presos enemigos del pueblo.  Estoy seguro que para muchos está legitimada la represión contra Corina Machado o Ledezma. Cuando el péndulo se aleja de nosotros aplaudimos con las orejas…

La pregunta es: En qué parte de la declaración de los derechos humanos del hombre, se señalan las condiciones por las cuales se pierden dichos derechos universales. El infractor se convierte en reo del pueblo «Alma Sensible»  ¿Cuándo se pierde la condición humana? ¿Quién lo decide? ¿El pueblo constituido en religión horizontal sin Dios, el populismo? ¿Quién? ¿El alma sensible del pueblo elevado a los altares…?

(*) Jesús Morales, un Cyberamigo de FaceBook, egresado de la Universidad Central de Venezuela. UCV, que tubo la amabilidad y el interés de leerme y discernir… Gracias!

El votante zombie «ente político»


VOTE ZOMBIE

El zombie, los no zombie y tú

¿El votante zombie gana terreno? El surgimiento de un nuevo ente político «el zombie» está condicionando al resto de actores conocidos hasta ahora. El zombie, los no zombie y tú son nuevas realidades objetivas (avatares). Tres configuraciones de la personalidad política de los votantes necesarias en la neosecularización política. La desaparición de una de ellas invalida a todas las demás configuraciones y al proceso.

Su dicotomía así planteada, votante zombie, y no zombie nos plantean una secularización de alma/cuerpo: un dualismo metafísico. Si sustituimos la categoría alma por conciencia, explicaríamos mejor esta fenomenología desconocida en la era pre-digital. La extrañación de la conciencia social hacia un ente virtual superior a nosotros, con existencia propia, la ‘superconciencia’ horizontal formada por todas las supra-conciencias horizontales de la sociedad hiperconectada.

El concepto ‘zombie’ elevado a categoría política, aporta síntesis cualitativa a fenómenos y hechos de nueva factura y difíciles de observar si no se les conceptualiza en contexto. Es un vocablo que ayuda a entender conductas políticas difíciles de explicar sin la fuerza conceptual que este aporta.  La necesidad de llevar a cabo ciertas concreciones sobre fenómenos políticos inéditos, determinan el uso de conceptos descriptivos concretos y muy definidos. El votante «zombie» no explica la necrosis en sí, la muerte del ciudadano, solo la conducta última, no habla del cadáver, tampoco de una sociedad enferma, por que estas no existen para las ciencias sociales.

Una sociedad ‘estable’ es aquella que está sujeta a valores y participa de ellos, los reconoce y se reconoce en ellos, es la ciudadanía. Siempre tenemos la tentación de creer que si no se dan estas condiciones la sociedad está enferma; y no es así. Es contradictorio hablar de sociedades y de grupos humanos y personas como si fuesen lo mismo.

Comparar la sociedad con la biología y la humanidad es erróneo, lleva a equívocos. Podemos aceptar el símil de la sociedad como cuerpo, pero no humano. Las sociedades se degradan y evolucionan hacia otros estados de valores, no necesariamente ideales y sujetos a nuestra cosmovisión moral del mundo. Pero ello no las convierte en sociedades enfermas. Sí, puede que sean otra cosa, otra vaina, pero no están enfermas; las sociedades no se enferman. Lo correcto o incorrecto en sociedad es parte de la norma dominarte, la ideología. La sociedad enferma es una valoración doctrinal.

La decadencia de una norma no es enfermedad, es síntoma de disfunción de su representación como idea de la materialidad del momento. Las cosmovisiones son reafirmaciones de la realidad aparente del momento histórico. El porvenir de una nueva norma depende de su consenso y de su capacidad de evangelizar. La concentración de individuos sujetos a una norma se representa en una nube de puntos sobre una recta, lo contrario es la ausencia de norma.

Lo que trato de explicar aquí, y no sé si lo he logrado, es la aparición de nuevos actores históricos evangelizadores, configurando una nueva nube de valores inéditos, rupturistas, pero no decadentes, lo decadente no es lo que viene, es lo que se va. El Votante «zombie» el no «zombie» y tú, son realidades de un mismo proceso de cambio. Lo mismo sucede a nivel del lenguaje político hegemónico y sus conceptos orientativos, correctivos de la vieja realidad.

Una cosmovisión del mundo debe tener por necesidad sus propios ismos y su propio lenguaje amortizador de lo viejo,  su propia escombrera de la vieja realidad. El ejemplo más relevante y esquemático es el concepto de «regeneración democrática» una manifestación de la existencia de un lenguaje correctivo propio y hegemónico. Las sociedades no se regeneran tampoco la democracia.

La regeneración es una imposibilidad histórica en sí misma, es una contradicción a la evolución de las sociedades y al cambio. Si los procesos sociales y la historia se pudiera regenerar como los tejidos biológicos sería terrible para la humanidad; entraríamos en bucle, la historia no tendría sentido. Los valores y las normas serian verdades en sí mismas, toda realidad sería absoluta.

Las teorías historicistas que recrean estos episodios, que explican una naturaleza necesaria originaria de las sociedades y el hombre son totalitarias, responde a un orden superior de las cosas al individuo.  Regenerar la democracia suena bien, da a entender que existe un orden natural que ha sido pervertido, violado. (…)

El voto «zombie» describe el perfil de un votante cuya voluntad esta fuera de él, pertenece a una supra-conciencia virtual social media orientativa del voto, a un ser ajeno o extrañado del mercado vertical; lo que configura una supra-personalidad o avatar más allá del individuo conocido. De ahí mis tesis sobre la muerte del individuo, objeto y sujeto del historicismo marxista. Quien lo explica mejor es Karl Popper en su ensayo  «La miseria del historicismo»

Lo que yo llamo ‘supra-conciencia horizontal’, difiere del concepto ortodoxo marxista del ‘individuo’ alineado, ya que el individuo, del que yo hablo, no existe como sujeto, solo como objeto, lo que hace que la ‘supra-conciencia’ adquiera el rango o categoría de constructo.

El individuo enajenado así, es consciente de pertenecer a una conciencia virtual superior a él, a diferencia del alienado inconsciente marxista, ajeno  a su condición de alienado. La plusvalía del conocimiento aquí se hace colaborativa, distributiva, emocional;  son factores nativos del político Friki. “The enchantment factor and the likeability factor” los actuales motores de la historia, qué explicarían el perfil del voto «zombie»

“El empoderamiento de una nueva generación de magos de las máquinas inteligentes «machine Wizard» ha entrado a controlar el mercado. La «social media» es la herramienta por excelencia del mercado. La otrora política la basada en el ciudadano de «Rousseau», sólo representa la mitad del electorado (del mercado). La otra mitad no pertenece al «imperativo categórico de ciudadano» Las fuerzas que tradicionalmente cohesionaban a la sociedad como un «todo» indivisible, ya no sujetan las conciencias, ni las emociones. El concepto de ciudadano, ya no es una unidad política representativa, ni valorada como sustantivo. El friki remonta su dimensión virtual, a la política en un acenso de calidad y poder real”

El votante vertical histórico a diferencia del «zombie» no goza de una conciencia de autor, productor y consumidor, tampoco es un nativo digital. La personalidad del zombie, es la del cyberactivistas o voluntarista emocional, muy uniformada y radical, participativa y distributiva; forma parte de una supra-inteligencia consciente, fuera de él actor (avatar virtual).

El votante histórico es más bien de carácter ambivalente, dúctil y muy volátil, sensible al mercado y la estabilidad institucional, a los valores fijos del status quo del sistema. Son seres del marketing político de un mundo reducido a las audiencias y los espectadores fijos, seres integrados; son los consumidores del mundo sensible de las cosas reales adaptados al mercado político. Y los partidos tradicionales los justos productores de viejas y nuevas necesidades sociales; oferta, promesa, beneficio y oportunidad, las leyes reguladoras del mercado. Los votantes como receptores de mensajes.

El votante social media es parte de otro modelo de conducta y de mercado, aunque las leyes del mercado sigan siendo las mismas en su tiranía hegemónica. El prosumidor es un ser horizontal altamente disruptivo, depende de sí mismo, pero su ser social, no!. Es decir, su conciencia material es virtual nativa, es parte de la supra-conciencia horizontal, está fuera de su ser, pero consciente de su nueva naturaleza activista.

Hablamos de otro mercado más horizontal con las mismas leyes, el mercado no fallece, nunca lo ha hecho desde que el hombre es el creador de su propia  humanidad. Lo que llamamos humanidad hoy, debería llamarse simplemente mercado. Cambian los avatares no el mercado, quizás más inteligente, pero no por ello menos mercado. Lo que cambia es el regulador del mercado.

El votante «no zombie» se explica a través de la existencia del otro, el votante «zombie» ambos pertenecen a la sociedad hiperconectada, incluido tú, como factor de oposición necesario, cada uno de ellos explica la existencia dialéctica del otro y el proceso de secularización regulador de nuevos entes.